Disclaimer: Naruto, todos sus personajes y lo referente al mundo shinobi es propiedad intelectual de Masashi Kishimoto. Sólo la historia es de mi inspiración con influencia de varios animes y de uno en particular. En lo que consiga el nombre del anime en que se inspira, colocaré el mismo.

EDIT: Gracias a Dantrlan por darme el nombre del anime original: "Kono Naka ni Hitori, Imouto Ga Iru", este es el anime que me inspiro y del cual tomé la línea de la historia, la cual modifiqué, alargué y cambié completamente para sacarle más jugo a este fic. Como vengo especificando desde el inicio del fic, no es un remake del anime, es resultado de la inspiración de muchos otros además de este, aunque este es el principal. Ahora sin más que agregar, disfruten el nuevo capítulo, hehee

Advertencias: Presencia de OOc en ciertos personajes y Universo Alterno…


Capítulo 3


— Así como lo piensa, no está equivocado… Estaba esperando su llegada… Onii-sama…

Naruto quedó en shock, ¿Acaso ella era su hermana menor? Estaba sin habla y no articulaba palabra alguna.

— ¿Sucede algo? — Preguntó aquella chica extrañada de su comportamiento.

— Etto… ¿Tú eres mi hermana? — decía Naruto aún confundido y sin articular muchas palabras.

Así es… Onii-sama…

Naruto estaba a punto de caminar a abrazarla cuando la chica sacó de su capa un cartelito. Y se lo entregó.

— Café… ¿de las Hermanas Amorosas? — decía extrañado al leer el anuncio de un local de Café Maid.

— Así es, supongo que ya habías visto el cartel y querías que te diera información, ¿Nee, Onii-sama? — volvió a actuar como una hermana tierna.

— ¿Entonces tú no eres mi hermana? — preguntó lo que ya era obvio.

— No en realidad, pero puedo serlo si quiere, a todos los chicos les encanta la idea de tener a una linda Onee-san a sus pies… — se le acercó poniéndole nervioso —Y veo que tú no eres la excepción… — le sonríe coqueta mientras le señala con la varita mágica.

Naruto suspiró aliviado. Al final sólo le habían jugado una mala pasada. La chica sonrió y se colocó frente a él, hizo una reverencia y se presentó.

— Mi nombre es Rin Nohara, y soy la dueña del Café de las Hermanas Amorosas… Ahora que has quedado prendado con mi actuación, no pido más que te pases por mi café a cualquier hora del día, ¿Vale? — sonrió.

— Hecho… Espera, ¿Diriges un café Maid? — decía asombrado Naruto.

— Así es… Soy una muy buena administradora, además de admiradora de Minato-sama, el rey de los negocios… Y-no-me-quedaré-atrás — le dijo señalándole a él. — Podrá ser su hijo, pero no noto que haya heredado sus dones para los negocios, es más, lo dudo…

Naruto sólo sonreía nervioso. Es cierto que ahora se había vuelto popular con las chicas, pero no sabía hasta que punto.

— Entonces, ¿Se pasará por el café luego?, quiero mostrárselo… Quisiera ver la opinión de un Namikaze, así sea de su hijo, acerca de mi pequeño local…

— Lo haré… – Asintió él.

— Perfecto, le veré luego, Naruto-san… — se despidió Rin.

Naruto sólo le miró irse y luego suspiro aliviado. Vaya susto le había dado esa chica.


— Namikaze Naruto, es un placer conocerlos, espero que nos llevemos todos muy bien… — realizaba una reverencia Naruto.

Estaba al frente de los que serían sus compañeros de clases. Muchas de las chicas chillaban como fans de un ídolo de la música rock al verlo, otros simplemente sólo le miraban de reojo como si viesen a una súper estrella. En fin, todos estaban emocionados con la llegada de Naruto. No así una chica de cabellos rojos como fuego, lentes que protegían unos hermosos ojos color zafiro y que al ver al recién llegado, sólo bufó y miró por la ventana.

— Muy bien joven Namikaze, buena presentación, nosotros esperamos también su cordial trato y empeño para con las tareas escolares… — decía la señorita Kurenai, la cual miró entre los alumnos para buscarle puesto a Naruto — Ahora creo que puede sentarse en ese puesto vacío, al lado de la señorita Uzumaki y la señorita Hyuga…

Naruto miró a donde le señalaba Kurenai y vio a la chica de cabellos rojos voltear con recelo, para luego volver su mirada a la ventana. Se encogió de hombros por su actitud y caminó hasta el asiento vacío, cuando se iba a sentar, estuvo a punto de tragar seco al ver una cabellera larga negra como la de esta mañana. Al sentarse no pudo evitar tensarse. ¿Realmente era la chica que le había golpeado? Cuando la chica se giró, se preparó para el ataque.

— Buenos días, Namikaze-san, mi nombre es Hinata Hyuga y como Presidenta del Consejo Estudiantil es mi deber presentarme adecuadamen… ¿sucede algo? — cortó su educada y cordial presentación al ver al muchacho palidecer.

— ¿Eh? N-no no es nada… —dijo con alivio al ver bien a la chica. Su cabello era distinto, era negro, si, pero con tintes azules, además de que su expresión irradiaba dulzura y humildad. Todo un contraste con la chica de esta mañana, la cual parecía un ogro a punto de atacarlo.

— Oh, es que le noté como asustado… En fin, bienvenido, espero que le guste la escuela… Y cualquier cosa no dude en preguntarme, gustosa le contestaré… — le sonrió Hinata.

— Muchas gracias, Hinata… — le sonrió el rubio arrancándole un leve sonrojo.


— Con esto damos por terminada esta presentación, les aseguro que esta estrategia de mercadeo para el nuevo Chevrolet Cruze nos reportará muchísimas ganancias…

En la sala de conferencias del edificio sede de General Motors, se encontraba la Junta Directiva del grupo, discutiendo sobre nuevos proyectos de la empresa. La sala era enorme y en el proyector instalado, el gerente de marketing, Asuma Sarutobi, hacía una presentación sobre las probabilidades de éxito de un nuevo coche y sus planes de mercado posibles.

— Excelente estrategia, Asuma, le indicaremos nuestra decisión al respecto luego de discutirlo, puede retirarse… — le indicaba un señor mayor de edad, vestido de traje gris claro. Uno de los miembros de la Junta Directiva de la Empresa, Hiruzen Sarutobi.

Asuma asentía y salía de la sala. Un anciano algo sombrío, que observaba en silencio, habló. Este también era accionista de la Empresa con el 8% de las acciones, y miembro de la Junta Directiva, Danzo Shimura.

— No podemos seguir con ese tipo de estrategias de mercadeo débiles. Entiende que ya no estamos para arriesgarlo todo, Hiruzen…

— Lo sé, Danzo… Pero recuerda que ese es el sistema que usaba Minato, confiar plenamente en su equipo de apoyo y darlo todo en las campañas era su lema… Minato hubiese apoyado la presentación de Asuma…

— Namikaze ya no está con nosotros, es hora de poner esta empresa en marcha con verdadera mano férrea y anteponer nuestros métodos de gerencia antes de que sean despreciados. Ahora que por el momento la presidencia del grupo recae en nosotros, no podemos arriesgarnos a que el hijo heredero venga a desbaratar lo que con empeño hemos mantenido…

— Concuerdo con Danzo, Hiruzen… He escuchado que el hijo de Minato, Naruto, es un completo despreocupado y no tiene ni idea de lo que es gerenciar una empresa… — decía Homura Mitokado.

Este señor, de cierta forma parecido a Hiruzen, era, junto a la Señora Koharu Utatane, dueños del 12% de las acciones. Hiruzen también era accionista, pero minoritario, y sus acciones formaban parte de las de Minato, por lo que se podía decir que él, junto a la esposa de Minato, Yugito Namikaze y el mismo Naruto, eran los representantes del 80% restante.

— Dejar las riendas de la empresa en manos de un chiquillo inexperto sería llevar al Grupo a la ruina total… No podemos permitir eso… — añadía Koharu.

— Señores, hablábamos de la estrategia de mercadeo de un producto, ¿En qué momento pasamos a hablar del Joven Namikaze? — indagaba Hiruzen.

— Hablar o no de ello no es indiferente, Hiruzen… Estamos hablando del futuro del Grupo y no es necesario que abramos una sesión para debatirlo… Si no hay alguien más capacitado para el puesto, necesitamos elegir el puesto entre los más capacitados para el mismo… — demandaba Homura.

— Seguiremos los designios de Minato, el siguiente presidente del Grupo será el joven Namikaze, hacerlo contrario será un insulto a su memoria, recuerden lo que hizo Minato por cada uno de ustedes… — sentenció Hiruzen levantándose de la silla — Buenas tardes caballeros…

En lo que salió Hiruzen de la sala, Homura habló.

— No confío plenamente en lo que piensa Minato, ¿Dejar en futuro de General Motors en un crío de 17 años?

— Tenlo por seguro que arreglaré eso, Homura…

— ¿Y cómo harás para convencer a Hiruzen, Danzo? — preguntó Koharu.

Danzo acariciaba la pantalla de un celular mientras se hundía en su silla y sólo se notaba su sonrisa en las penumbras.

— Tengo mis métodos…


El rubio salió del salón a paso relajado y tranquilo, como cuando llegó, mochila al hombro y con unos audífonos escuchando música. Caminaba por el pasillo cuando la peliroja de antes de su salón le empujó el brazo y siguió como si nada.

— Oye… ¿Qué onda? — intentó llamar su atención pero la chica siguió de largo sin detenerse.

Al final siguió caminando pues la chica peliroja siguió de largo, aunque se veía algo apurada en salir, como si escapase de algo. En eso un trío de chicas se acercaron a Naruto preguntándole si tenía novia, que edad tenía, pidiéndole su número de celular y ese tipo de cosas, en pocas palabras acosándole. Naruto en una de esas logra escabullirse de ellas y echa a correr para salir del lugar, doblando en una esquina choca sin querer con alguien tirándole al suelo.

Naruto quien también cayó al suelo, se masajeaba el trasero cuando abrió los ojos, para sonrojarse cual tomate maduro. Frente a él, una chica estaba en el suelo, masajeándose la frente debido al golpe, pero lo que sonrojaba a Naruto era que a la chica se le había subido la falda y mostraba sus braguitas de ositos.

— Itte… Que golpe… — decía la chica que abrió los ojos y se miró en esa situación, dio un grito de vergüenza y observó al chico frente a ella — ¿Otra vez tú?

Naruto detalló a la chica y notó algo que le hizo palidecer, de nuevo había tropezado con la misma chica, ¡La de esta mañana!

*Por kami ¡NO, OTRA VEZ NO!*


Fin del Capítulo 3: Hola! Aquí estoy –de nuevo- con la conti, aprovechando mi ataque de inspiración les he traído recién sacado del horno después de haberla terminado hoy mismo, hehee. Hoy tardé porque no estaba en casa y pues, he tardado en hacerla. ¡Les agradezco infinito a mi favorita Kannaby, KAAS' Riko, mi Onee-chan Hitomis, Naoko-Eri, Elektra Kanata, HidanMasura, Alice Rouse, Dheva, Master DeadPool, Dantrlan y mi panita ZeroTT! A ustedes les agradezco por dejarles review a este singular proyecto n.n por MP's les responderé sus geniales reviews. Espero que este nuevo capítulo les haya encantado, el cual os deja con una enorme duda en mente, no me maten, jajajaa.

Gracias en especial a Dantrlan por darme el nombre del anime original: "Kono Naka ni Hitori Imouto Ga Iru", este es el anime que me inspiro y del cual tomé la línea de la historia, la cual modifiqué, alargué y cambié completamente para sacarle más jugo a este fic. Tal como le expliqué a Dantrlan, sip, este es el fic del cual me inspiré, pero mi idea es totalmente distinta, el anime lo vi hace mucho tiempo y siento que a ese tema se le hubiese podidio excprimir más dado los alcances y los problemas que puede acarrear una "hija bastarda" por así decirlo, eso es lo que yo aprovecharé en este fic n.n

Como vengo especificando desde el inicio del fic, no es un remake del anime mencionado arriba, es resultado de la inspiración de muchos otros además de este, aunque este es el principal. Una historia diferente y más desarrolada. Igual espero que esto no afecte su lectura y por el contrario, les haga interesarse más en ella. Es una muestra de sinceridad de mi parte que no dudo en exponer.

Saludos a todos los que me apoyan y me leen, espero quieran leer esta pequeña historia que les voy a relatar.

Hasta una nueva entrega, se me cuidan ¡Dattebayoo!

De Pie, Reverencia, ¡Aye Sir!