¡Hola! ¿Queda alguien por aquí? ¿No?

Bueno yo actualizo por si acaso...

Aquí les traigo la conti, espero que les agrade~

-o- Cambió de persona!


Arthur esperaba ansioso que le trajeran su adquisición, movía el pie contra el suelo para demostrar su impaciencia.

Cuando escucho el sonido de la puerta abrirse se giró contemplando al morocho en los brazos de aquel holandés de mala fama, lo llevaba al estilo princesa y le habían puesto algo de ropa encima.

Una voz le distrajo y encaró al dueño del lugar-¡Arthur! Que alegría que lo hayas comprado tu- No le gustaba ese hombre, era gordo, feo y calvo.

-Ya he dado el cheque, esta todo pagado- No sabía que quería este hombre, pero al inglés no le hacía gracia.

-Lo sé, confió en ti...- Arthur levantó una ceja al ver como el dueño recorría con mirada hambrienta al español-Que pena, me hubiera gustado domarlo yo. Es tan salvaje- Con uno de sus asquerosos dedos recorrió la sonrojada mejilla- Te llevas un diamante, cuídalo bien- El rubio lo asesinó con la mirada para después añadir altivo-Ahora es mio, yo decidiré su destino- El gordo se carcajeó y palmeó la espalda de Arthur- No tienes que ponerte así muchacho. Pásate por la tienda y compra algo que este a su altura. Nos vemos- El señor se fue andando de una forma graciosa.

Arthur se dirigió a la tienda seguido del holandés que cargaba a Antonio.

En la tienda había cosas muy variadas pero el ya sabía mas o menos lo que necesitaba, primero un collar de lujo. Ese trozo de cuero barato no estaba al nivel de grandeza del inglés, el collar tenía que expresar el poder que tenía el amo.

El rubio se acerco a la dependienta y ordeno que le mostrara los collares mas caros.

-Pues veras señor, tenemos este de oro con bisute- La acalló con su mano- ¿Eres sorda? He dicho los mas caro- La mujer palideció y saco de una caja fuerte lo mejor que tenían.

-El collar de platino negro con rubíes incrustados es nuevo y único- Imaginó al moreno desnudo solo con el collar negro y las piedras rojas brillando intensamente, perfecto- Me quedo con este, la placa la quiero del mismo material- La chica asintió sonrojada y le mostró las formas disponibles para las placas. Arthur las detallo por unos segundos y eligió en forma de corazón- De grabado quiero por la parte de delante su nombre: Antonio. Y por la parte de atrás escribe: Propiedad de Arthur. Grabado en oro blanco, claro está. También quiero una piedra preciosa en la placa- La mujer lo miró asombrada- ¿Que piedra? Tenemos zafiros, diamantes, esmeraldas, topacios...- El inglés no sabía cual escoger, quería algo especial- ¿La piedra mas rara y lujosa?- La pelirroja no salía de su estupor, pensaba en la riqueza que debía poseer- El diamante rosa- Arthur asintió- Pues ese- La muchacha se puso en marcha para hacer el pedido- Señor, tardará un poco por la rareza de los materiales. Puede dar una vuelta- El inglés rodó los ojos, quería comprar algunas cosas mas.

Al final acabó comprando una cadena con decoraciones de varias gemas, esposas resistentes, algo de cuerda de terciopelo, una nueva fusta de fino roble, un látigo con tiras bastantes anchas, un consolador de tamaño considerable y algo de lubricante sin sabor.

La voz de la empleada llamándole le despertó de sus pensamientos nada sanos- Señor, tenemos nuevos disfraces con complementos muy sugerentes- Eso al inglés le llamó la atención y acabo comprando algunos.

Esperó un rato mas hasta que le tendieron el collar en un estuche azul- Aquí tiene su pedido- Pagó todo con un talón y se acercó al holandés que seguía con su mirada impasible.

-Llévalo al coche nos vamos de aquí- Arthur quería llegar a casa para poder empezar con todo, se moría de ganas de ver despierto al español.

El pelo pincho dejó a Antonio en el asiento de la limusina y la compra en el maletero-Todo listo señor, gracias por su compra- El cabeza tulipán se despidió de manera fría y desapareció entre los pasillos.

-Sam, llévame a casa- Ordenó a su chófer. El inglés se sentó delante de Toño recorriendo con su mirada el cuerpo oculto bajo esa sudadera...Tendría que comprarle ropa también. Pero un pensamiento perverso invadió la mente de Arthur- Bueno, no te compraré mucha ropa, vas a estar mas tiempo sin nada encima- El británico soltó una carcajada y la limusina empezó a avanzar.

-o-Antonio-o-

Mis parpados se sentían pesados y la cabeza me daba vueltas, me dolía menos que las otras veces, creo que la droga ya no me afectaba tanto.

Quise llevar las manos a la cabeza para parar el mareo pero estaban encadenadas a la pared ¡Perfecto! Solte una mueca al poder detallar mejor la habitación en la que me encontraba-¿Que clase de loco me ha comprado?- murmuré, aunque pensando mejor ya estaba algo tocado si compraba "esclavos"

El cuarto era grande y rojo, estaba empezando a odiar ese color. La cama gigante con sábanas de seda negra, el cabezal tenía un montón de esposas y cuerdas colgadas, al verlas me provocó un escalofrío.

Levanté una ceja al notar como no había ni una sola ventana ¿Era para evitar escapes? Pues vaya mierda, no sabría si es de día o de noche.

Habían dos puertas de impoluto blanco cerradas.

Lo que mas me llamó la atención eran las cuerdas que colgaban del techo y justo debajo un potro triangular, nunca había visto nada parecido.

Bufe exasperado jurando que si salía de ésta mi padre moriría entre mis manos y terribles sufrimientos.

Una de las puertas crujió y se abrió lentamente, dejando ver la silueta del rubio.

-o-Arthur-o-

Arthur estaba en una sala con una pantalla mirando al español mientras tomaba una taza de té.

Sus ojos recorrían el cuerpo moreno y se relamía hambriento. Al comprobar que su joya se despertaba sonrió siniestro.

Dejó un rato Antonio soló divirtiéndose con sus muecas, era tan inocente que tentaba solo verlo.

Se levantó y se paseó tranquilo por los pasillos, bajando la escalera del sótano despacio. Había habilitado la parte de abajo de su mansión como habitación de juegos.

Abrió la blanca puerta con la dorada llave, que siempre llevaba colgada del cuello, y la empujó suavemente.


Bueno... Arthur compró muchas cosas...¿Demasiadas? En el prox Por fin hablan ¿Tarde demasiado? Lo siento!

BrujitaCandy: Gracias por todos tus reviews, se agradece el animo y el tiempo que se dedica! Muchas gracias!

Akeifa: Yo también tengo un fetiche con Toño atado ¡Es que es tan mono! tan violable sjajfnaoeif Gracias por pasarte y dejar review eres un cielo!

Martaa: *Se sonroja* Oh~ no digas estas cosas que me muero. Me encanta que te guste tanto! Eres lo mejor que puede tener una escritora novata como yo! Muchas, muchas, muchas gracias por todos tus reviews!

Bueno Nos vemos preciosuras~