Mi Mejor Amiga
VI
"Navidad y decepción"
—¿Segura de que tu hermano está de acuerdo? No quiero importunar en la cena— se preocupó el rubio.
—Por supuesto que no hay problema, tú eres parte de la familia— le aclaró Sakura por enésima vez.
Ella y Touya invitaron a Fye y a Ashura a pasar la navidad en su casa.
—Además quiero conocer a Ashura— recordó mientras jalaba al inglés, sacándolo de su casa para que no estuviera solo —También llevaré a Tommy— lo tomó en brazos ella misma —Tu también estás invitado lindo minino— lo acarició con cariño y él se dejó querer.
Fye lo miró recriminatoriamente.
—Consentido aprovechado— pensó sin dejar de ver al gatito.
Touya y Ashura estaban trabajando, pero llegarían en la noche. Mientras tanto Sakura se encargaría de hacer la cena y Fye... bueno, el estaría solo y triste en su casa, por eso Sakura lo sacaba en este momento a jalones de su hogar.
—Está bien— sonrió rendido —pero me vas a dejar ayudarte con la comida— condicionó y ella asintió sonriente.
Los tres salieron en dirección a la casa de la chica.
A Fye le encantaba estar ahí. Al entrar sentía una atmósfera familiar, tranquila y relajante.
Pronto los dos se pusieron a cocinar, sorprendiéndose con las habilidades del otro en la cocina. Sakura era excelente en ello, pero Fye no se quedaba atrás.
Tom observaba todo desde el cómodo sillón y se acercaba de vez en cuando en busca de algún trozo de comida. Fye era estricto y no le daba nada, pero Sakura lo consentía demasiado, dándole todo.
—Al fin terminamos— suspiró ella mientras cerraba la puerta del horno. El pavo estaría listo en unos minutos.
—huele muy bien. Me sorprende la habilidad que tienes en la cocina— la elogió el rubio. Ella se sonrojó.
—¡Casi lo olvido!— se dirigió al segundo piso —ahorita vuelvo— dijo a medio camino.
Entró rápido a su cuarto en busca del regalo que tenía para Fye. Tal vez había gastado mucho en él, pero valía la pena por su mejor amigo.
—¿Que traes ahí?— preguntó el rubio con mucha curiosidad al ver que traía un maletín grande de forma rectangular.
—es para ti— se lo entregó con una gran sonrisa. Fye se sorprendió.
—pero...
—no digas nada— sonrió divertida —feliz navidad.
Fye lo tomó muy emocionado. ¿Cuánto tenia de no recibir regalos? Ya no lo recordaba.
El británico le quitó el moño y leyó la tarjeta:
"Para mi mejor amigo. Te deseo una feliz navidad y prospero año nuevo. Te quiero.
Sakura"
Al leer esto sintió calidez en su corazón y muchos sentimientos encontrados.
No se resistió y comenzó a abrirlo.
—No es nueva, pero la vi en un bazar y recordé que es la que tanto querías, está en muy buenas condiciones. Espero que te guste— sonrió nerviosa.
Fye abrió el maletín y se llevó una sorpresa gigante.
—¡Sakura, debió costarte una fortuna!—sacó la guitarra Gibson oscura acústica de su estuche —Está hermosa, no debiste molestarte— le dijo sincero y muy emocionado.
—No tienes nada que agradecer, sé que no tenías guitarra aquí en Japón, así que pensé que sería lindo escucharte tocarla— sonrió para luego sentarse a su lado, muy cerca de él en el sofá.
—ah ya veo…— entrecerró los ojos —así que la has comprado para que toque para ti— sonrió pícaramente, ella se sonrojó, pero no lo negó. Fye no pudo evitar soltar una risilla —tocaré algo para ti, pero antes...— devolvió la guitarra a su estuche y buscó algo en su bolsillo —feliz navidad Sakura— le entregó en sus manos una cajita de madera muy fina y pequeña.
—Fye...— se sorprendió, pues no esperaba regalo de su parte.
—Es algo pequeño, no se compara con una guitarra...— se apenó —...pero espero que te guste. Lo vi y pensé de inmediato en ti.
Sakura abrió la cajita, encontrándose con un dije hermoso: una flor de cerezo exquisitamente tallada en oro blanco, con una delgada y fina cadena del mismo material.
—Es hermosa...— hizo una gran exclamación de sorpresa —Fye ¡me encanta! — se emocionó mucho.
—Me recordó mucho a ti, pues llevas el nombre de esa bella flor— la miró con detenimiento. Admiró cada gesto y emoción en su rostro, esto se le hacía fascinante.
—¿Me ayudas a ponérmelo? — pidió con una sonrisa de oreja a oreja.
Fye tomó la cadena y la puso en su cuello con delicadeza. Rozó levemente su piel con sus manos al abrocharla, pero vio cómo la piel de Sakura se erizaba un poquito, esto le causó algo de gracia.
—Muchas gracias Fye, es el mejor regalo que he recibido en mucho tiempo— lo abrazó tiernamente, inundando su rostro en el pecho de él. El británico correspondió gustoso, aspirando el aroma de su amiga que lo embriagaba tanto y sintiendo sus delgados brazos rodearlo.
—Bien, ahora si tocaré algo para ti— tomó la guitarra en sus manos y las notas comenzaron a fluir naturalmente.
La melodía era bella, tranquila y transmitía muchos sentimientos, algo que ninguna canción lograba en Sakura. Lo que ella nunca se esperó fue que el rubio también cantara y ¡vaya que cantaba bien! Su voz era tan perfecta que podría escucharla todo el día.
"Aún ni siquiera te tengo y ya tengo miedo de perderte amor. Que rápido se me ha clavado tan dentro todo este dolor. Es poco lo que te conozco y ya pongo todo el juego a tu favor. No tengo miedo de apostarte, perderte si me da pavor… no me queda más refugio que la fantasía… no me queda más que hacerte una poesía.
Porque te vi venir y no dudé, te vi llegar y te abrasé… y luego te besé y me arriesgué con la verdad, abrí mi corazón para que tú pasaras y te quedaras…"
Continuó cantando esa canción con mucha inspiración. Sakura lo escuchaba atenta y algo embobada hasta que terminó.
—Tocas maravilloso y ¡Tu voz! Cantas maravillosamente bien ¿Qué canción es? Nunca la había oído antes— sonrió muy sorprendida y alegre.
—No lo hago tan bien— se avergonzó, poniéndose algo nervioso y rojo —Y sobre la canción…— se sonrojó un poquito más —…yo la compuse, aún no está terminada, pero ya podré continuarla con esta hermosura de guitarra— sonrió muy contento.
—Eres sorprendente, aparte de músico y cantante ¡También eres compositor! — lo elogió.
—No soy la gran cosa en verdad— se apenó un poco.
—Claro que si— mencionó con una bella sonrisa, mirándolo fijo. Ambos permanecieron así durante unos segundos. Por alguna razón sus miradas no se desviaban hacia ningún lado que no fueran los ojos del otro.
Esa atmósfera fue interrumpida por el sonido de la puerta abriéndose.
—Ya llegamos— anunció Touya. Detrás de él venía Ashura, pero también Yukito…
—Yukito— mencionó Sakura con brillo en sus ojos.
Esto no le gustó para nada al rubio y frunció el ceño evidentemente, lo cual no pasó desapercibido por su tutor.
—Hola Sakura— sonrió alegremente como de costumbre —Me invitaron a pasar navidad aquí, espero no incomodar.
—¡En lo absoluto! Eres bienvenido— le sonrió cálidamente.
Fye no supo porqué, pero comenzó a tener una extraña sensación en su interior. No le gustaba cómo se miraban ambos, tampoco que Yukito buscara siempre estar con ella y mucho menos le gustaba que Sakura casi se olvide de su presencia cuando el médico está ahí.
Inconscientemente ante estos pensamientos no pudo evitar apretar la quijada en señal de enfado, Ashura lo notó y cuando ya todos se preparaban para cenar aprovechó para hablar con él a solas.
—¿Estás bien? Te he notado algo serio desde que llegamos— murmuró Ashura en voz baja.
—Si— masculló —estoy bien— trató de sonreír, pero Ashura lo conoce bien y notó que era la sonrisa más falsa que pudo dirigirle. No insistió más, pues ya todos se acercaron a cenar.
—Espero que les guste la cena. Fye me ayudó a hacer gran parte de ella— informó Sakura antes de sentarse.
—Todo se ve muy delicioso— elogió Yukito mirando a Sakura y luego a Fye, pero este no le devolvió el gesto, sólo lo miró con algo de recelo. Esto no pasó desapercibido por ninguno de los presentes.
—Les agradezco mucho el que nos hayan invitado, son muy amables— dijo Ashura con una sonrisa sincera y tratando de cambiar el tema.
—Usted y Fye son bienvenidos a nuestra casa— sonrió Touya. Ashura devolvió el gesto.
La cena comenzó y todos platicaban amenamente, a excepción del rubio, quien estaba muy serio y aislado, esto le preocupó a la castaña.
Al terminar todos se fueron a la sala para tomar té mientras platicaban sobre muchas cosas.
—Iré por más té— se puso de pie Sakura con la tetera en las manos.
—Te ayudo— se ofreció el rubio, no quería estar entre conversaciones médicas aburridas (sólo cuando hablaba Yukito, según él)
Ambos entraron a la cocina y preparaba el té, pero mientras estaba listo ella aprovechó el tiempo.
—Fye ¿Qué sucede? — le preguntó angustiada —Te he notado extraño desde la cena ¿te encuentras bien? — lo miró con preocupación.
—¿Eh? Ah, no es nada importante— estaba algo ido por pensar en el joven médico y su resentimiento tan ilógico hacia él.
—Todo lo que te suceda será siempre importante para mí— se acercó para verlo mejor y para que él la mirara a los ojos.
Ante la cercanía, las mejillas del rubio se tiñeron de un pálido rosa y su mirada se fijó sobre Sakura.
—¿Fye? — Sakura se sonrojó —esa mirada— su corazón se aceleró sin razón.
No supieron cuánto tiempo transcurrió, pero sus miradas no perdieron contacto en ningún momento.
Inesperadamente los dos dieron un salto al escuchar cómo salía el vapor de la olla de presión.
Todo ocurrió muy rápido:
Sakura dio un brinco por el ruido, chocó con la estufa, el agua hirviendo cayó sobre su suéter, quemando su torso…
La pobre soltó un gritillo de dolor y por el susto no supo qué hacer, pero Fye no lo pensó, sólo actuó y rápidamente le quitó el suéter. Al hacerlo estaba muy cerca de ella y…
—¿Qué sucedió? — entraron todos a la cocina —¿Qué le haces a mi hermana? — preguntó molesto al ver que tenía su suéter en la mano y la blusa de ella estaba algo levantada, dejando ver su abdomen.
Los aludidos se miraron y luego a los hombres.
Se pusieron de mil colores.
—¡No es lo que parece! — dijeron ambos al unísono.
—¿Entonces? — ahora fue Yukito quien intervino. Se veía serio y hasta algo molesto.
—¿Fye? — Ashura lo miró reprobatoriamente, pero sabía que eso tendría explicación.
—Sakura se quemó con el agua— explicó nervioso.
—Sí, me cayó encima y me estaba quemando— aseguró Sakura, pero luego soltó un quejido.
—Déjame ver— se acercó Touya, examinando la quemadura —No es nada grave— fue al refrigerador y sacó una compresa de agua fría.
—¡Esta frío! — se quejó cuando la compresa tocó su piel.
—Déjalo un rato si no quieres que te salgan ampollas— se dio media vuelta —vengan a la sala con todos— pidió Touya antes de salir de la cocina junto con los demás.
—¿Estás bien? — se acercó Yukito, quitando a Fye. Éste se molestó mucho y pensó que Sakura le diría algo al ver esa actitud grosera hacia él, pero no…
—S-sí
—¡se sonrojó! Esto es el colmo— pensó el rubio muy molesto. Salió de la cocina y se sentó en la sala con los demás.
—¿Fye? — preguntó Sakura, pero el rubio ya había salido.
—No te preocupes, fue con los demás— le restó importancia Yukito, pero vio que Sakura seguía preocupada por él —¿Te parece si salimos un momento de la casa? — ella lo miró extrañada —Para platicar— sonrió algo nervioso.
—Está bien— aceptó con un leve sonrojo. Así ambos salieron de la cocina, pasaron por la sala y llegaron al pórtico, donde había un par de banquitas en el jardín.
Ashura, Touya y Fye se les quedaron viendo de una manera extraña, pues salieron sin decir nada.
—Sólo fueron al jardín— corroboró Touya al asomarse y ver que se habían sentado en una banca.
Ashura miró a Fye y se sorprendió al ver el enojo tan claro en su rostro. Tenía el entrecejo fruncido y su mandíbula muy apretada, casi se escuchaba el rechinar de sus dientes.
—Fye— lo llamó Ashura, pero éste no respondió —Fye— le habló más alto y al fin reaccionó —¿Todo bien? — alzó una ceja algo serio.
—Sí.
—Al parecer no le agradó que salieran— pensó Touya.
—¿Por qué salimos Yukito? — preguntó un tanto sonrojada y más por su cercanía.
—Hay algo que he querido decirte desde hace mucho tiempo— sonrió un poco nervioso —Te conozco desde que eras una niña y en ese entonces eras como una hermanita para mí, pero el tiempo pasó, creciste y te convertiste en una hermosa joven. Sé que los años que hay entre ambos son muchos, pero no puedo evitar sentir esto por ti Sakura— la miró profundamente, ella se sonrojó mucho —Yo te quiero Sakura, te quiero desde hace mucho pero no me animaba a decírtelo por miedo a que me rechazaras— se sonrojó. Tomó la mano de la castaña entre las suyas y con nerviosismo siguió hablando —Sakura…— se sonrojó un poco más y la joven sentía que su corazón se le saldría del pecho —Me gustaría que nos diéramos una oportunidad ¿Aceptas ser mi novia? — pidió sincero y con una sonrisa.
—Discúlpame, no me di cuenta— se avergonzó un poco el rubio al haber tirado el té, empapando la alfombra por completo.
—No te preocupes, de hecho ya nos queríamos deshacer de ese tapete— rio Touya, realmente no le importaba, pero le causaba un poco de gracia ver cómo su vecino se apenaba tanto por eso.
—Ay Fye ¿Dónde tienes la cabeza? — murmuró Ashura en un suspiro.
—En las personas que están en el jardín— pensó el rubio mientras limpiaba —Iré a tirar esto— se dirigió a la cocina y luego tomó el cesto de basura, aprovechando para sacarlo y así tener una excusa para salir, no aguantaba más la incertidumbre.
—No te preocupes, después la sacamos— dijo Touya al ver que sacaría la basura.
—No hay problema— sonrió.
—Bien, entonces ya sabes dónde va.
—Sí— se acercó a la puerta, alcanzando a escuchar lo que Yukito le preguntó a Sakura —¡¿Qué?! — abrió sus ojos a más no poder —no, no, no….— se quedó con la perilla en mano, esperando la respuesta de ella. Afortunadamente no lo podían ver desde la sala.
—Yukito…— abrió sus ojos desmesuradamente —Yo…— se sonrojó mucho, pero luego lo miró a los ojos y sonrió —Acepto ser tu novia— dijo suave y tiernamente.
—No…— sus hombros cayeron al escuchar esa respuesta —Pero… ¿Por qué me afecta tanto? — se preguntaba el rubio en su mente.
De pronto ya no se escuchó nada. Fye temió lo peor.
Abrió la puerta un tanto brusco, con la intención de interrumpir y vaya que lo hizo, pues la pareja estaba dándose su primer beso.
Ante esto, el rubio no lo soportó más.
—Sakura…— la miró con los ojos muy abiertos, sin moverse de su lugar.
Ella lo miraba muy sonrojada por haber sido descubierta en un momento así y Yukito lo miraba entre retador y molesto por la interrupción.
—Fye, Yukito y yo…
El rubio la interrumpió, no quería escuchar la frase "somos novios" no entendía por qué, pero escuchar eso le haría mucho daño.
—No tienes que darme explicaciones. Sólo salí a tirar la basura— señaló la bolsa que traía en mano y siguió su camino hacia el bote y como si ellos no estuviesen ahí, paso de largo sin mirarlos hasta volver a entrar a la casa.
—Fye…— se quedó preocupada.
—¿Te preocupa? — preguntó Yukito algo serio.
—Sí, es mi mejor amigo y al parecer no lo tomó muy bien…— se entristeció.
—Tú lo has dicho, es tu amigo. No tiene por qué tomar esa actitud— observó Yukito.
Sakura se quedó en silencio y preocupada por Fye.
—¿en serio te sucedió eso? — se sorprendió Ashura.
—Sí— rio —Ser residente novato es una tortura, incluso me ponían a hacer el trabajo del doctor titular, pero gracias a eso aprendí muchas cosas y puedo abarcar bien mi actual puesto— sonrió Touya. Se llevaba muy bien con Ashura, pues el tema de conversación nunca terminaba.
—A mi me sucedió algo muy similar cuando…— no continuó pues ambos vieron cómo el ojiazul ingresaba a la casa con un rostro muy pálido y sin sentimiento alguno reflejado en él.
—¿Estás bien? — preguntó por tercera vez en la noche.
—¿Eh? Ah sí, no se preocupen, estoy bien— trató de sonreír —continúen con su charla— sonrió muy falsamente, ambos lo notaron, pero decidieron no escarbar en el asunto por ahora.
—¿Por qué me afecta tanto? digo, Sakura es sólo mi amiga, no tengo por qué comportarme así al ver que ya tiene novio, pero… ¿Por qué rayos me siento tan molesto? — se preguntaba a sí mismo —¿será acaso que yo…— sus pensamientos fueron interrumpidos por la pareja que entraba a la casa tomados de la mano.
Todos se quedaron en silencio.
—Queremos darles una buena noticia— comenzó a hablar Yukito, sin soltar a su nueva novia —Sakura ha aceptado ser mi novia y a partir de hoy comenzamos una relación oficial— miró a Touya, pero éste le respondió con cara de pocos amigos y Ashura sin saber cómo reaccionar.
—Enhorabuena a ambos— los felicitó Ashura más por compromiso que por otra cosa.
—Gracias— sonrió Sakura.
—Touya, ¿tú no vas a decir nada? — preguntó el de gafas a su amigo, estaba algo nervioso.
—¿Qué puedo decir? — se cruzó de brazos con mucha seriedad. La tensión en el ambiente se podía cortar con un cuchillo.
—¿No estás de acuerdo hermano? — preguntó con tristeza, sin soltar la mano de su novio.
—Ya hablaremos luego de eso…— suspiró. Todo se tornó más tenso.
Después todos miraron a Fye, el pobre sólo estaba con los brazos cruzados y viendo al piso como si fuera lo más interesante. Nadie le dijo nada.
—creo saber qué te pasa— pensó Touya, mirándolo fijamente, pero el aludido ni se inmutó.
—Será mejor que me retire, ya es algo tarde y aunque sea noche buena no es bueno desvelarlos— trató de aligerar el peso del aire en esos momentos. Se puso de pie y comenzó a despedirse.
—Yo también me retiro— hizo lo mismo el rubio.
—Muchas gracias por invitarnos a pasar esta noche con ustedes— dijo sincero Ashura.
—No hay de qué, saben que son bienvenidos cuando quieran— sonrió Touya, pues se había hecho buen amigo del médico.
—Muchas gracias por tu regalo Sakura—le dijo Flowrigth, pero con su frialdad de antes. Esto le dolió mucho a la castaña, pues Fye no la había vuelto a tratar así desde que ella fue atacada.
—No hay de qué— se despidió de él con un beso en la mejilla.
El rubio ni siquiera la miró a los ojos. Se dio media vuelta y dejando su aroma que tanto le agradaba a Sakura, se fue…
—Ahora sí, siéntense— casi ordenó Touya.
Los aludidos lo hicieron.
—Touya, Sakura y yo…
—Sí, lo sé. Ya son novios— interrumpió serio y tajante —Yuki, eres mi amigo y me conoces muy bien al igual que yo a ti y sé que eres sincero, pero ¿están conscientes de los años que hay entre ustedes? ¡Se llevan ocho años!
—Hermano… yo…— se sonrojó mucho —Yo si lo quiero de verdad— lo miró triste, sin soltar la mano de Yukito.
—Créanme, lo suyo no va a funcionar— sentenció el galeno.
—¿Por qué dices eso Touya? — preguntó molesto.
—Primero que nada la edad entre ustedes es muy diferente; segundo, tú no tienes tiempo para nada que no sea el hospital al igual que yo ¿Cuándo le dedicarás tiempo a tu novia?; y tercero, Sakura aún es una niña que apenas está despertando a la vida mientras que tú ya viviste lo suficiente como para casarte— lo miró serio, sin enojos ni nada.
—Aún así queremos intentarlo ¿Verdad Sakura? — preguntó con una tierna sonrisa.
—Danos una oportunidad Touya, por favor— pidió ella.
Touya soltó un fuerte suspiro.
—Está bien, háganlo. Pero recuerden lo que les he dicho. Además… Yukito, si le haces algo a mi hermana se me va a olvidar que eres mi amigo— amenazó seriamente. Yukito se estremeció.
—No te preocupes por eso— sonrió nervioso mientras que la menor de los Kinomoto miraba a su hermano desaprobatoriamente.
Continuará…
¡Hola chicos! ¿Cómo ven? Al parecer Fye está muy celoso y no parece darse cuenta a pesar de que todos a su alrededor lo saben.
También está la nueva relación de Yukito y Sakura. ¿Creen que perdure a pesar de esos ocho años de diferencia?
¿Qué ocurrirá de ahora en adelante con la hermosa amistad entre ambos chicos?
En fin, les mando un fuerte abrazo psicológico a mis lindos lectores. Recuerden dejar un review. Se aceptan comentarios, críticas y sugerencias.
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¡Besos!
Tsuki No Hana~
