Mi Mejor Amiga
VIII
"Reconciliación"
(POV's Fye.)
Un cosquilleo en mi nariz me despertó, combinado con un dolor fuerte de cabeza.
—Mmm… basta— traté de alejar aquello que me picaba en la nariz, pero volvía a hacerme cosquillas.
No tuve otra opción más que despertarme y quitar aquello.
—¡Miauu! — me miró receloso, pues casi lo tiro al piso.
—Tommy ¿Qué haces aquí? — me sorprendí mucho.
Después noté algunos cambios a mi alrededor.
¿De dónde saqué la manta y almohada? Y ¿Cuándo me quité los zapatos?
Esto es raro… recuerdo bien haberme despedido de Usui, así que sólo pudo haber sido… Sakura.
Me sonrojé un poco de la vergüenza a que me viera así.
—Esto me pasa por no saber tomar— gruñí molesto, levantándome del sillón. Ahí me percaté de que Sakura había dejado su suéter sobre el otro sillón. Lo tomé, tengo que regresárselo.
Sonreí. Ella tuvo que haber estado aquí conmigo.
Sakura…
De pronto recuerdos de anoche llegaron a mi mente y la sonrisa se borró de mi rostro.
—Soy un estúpido…— las imágenes de lo ocurrido asaltaron mi mente. Ella golpeándome por haberla ofendido —¡Soy un estúpido!— cubrí mi rostro con ambas manos, enfurecido. ¿ahora con qué cara voy a verla?
Definitivamente tengo que arreglar esto, pero no puedo explicarle mis motivos, sino le diría que la amo y no… no puedo hacer eso.
(POV's Sakura.)
—Mi amor, ¡buenos días! — me despertó Yukito por el teléfono.
—Buenos días— murmuré dormida. Mis ojos me ardían y de seguro estaban muy hinchados.
—¿Te parece si nos vemos hoy? Paso por ti para desayunar— escuché ruidos de autos, así que pienso que viene en camino.
—Amm… sí — me puse de pie perezosamente —Sólo dame quince minutos y estoy lista— colgué y me dispuse a arreglarme.
—¿Qué haces despierta tan temprano monstruo? — escucho que mi hermano dice cuando se asoma a mi cuarto.
—Yukito vendrá por mí para ir a desayunar— dije neutralmente, mi hermano pareció percatarse, me conoce bien.
—¿Qué sucedió? — se acercó a mí, alzando mi rostro —Estuviste llorando.
Giré mi rostro.
—Estoy bien.
—¿Yukito te hizo algo? — se molestó.
—No y por favor olvídalo Touya, te lo suplico— lo miré seriamente.
—está bien…Cuídate y llévate el celular— me miró con cara de pocos amigos y se fue. Hoy también tendría trabajo pesado.
Desde que conoció a Yuui se ha dedicado de lleno a su caso. Quiere hacerlo reaccionar a toda costa y tengo que reconocerlo, mi hermano se ha esforzado mucho por él.
Más tarde Yukito pasó por mí, pero antes de subirme al auto no pude evitar ver que Fye salía de su casa aun en pijama, sólo para sacar un momento a Tommy al jardín. Su mirada hacia mí fue muy extraña, nunca me había mirado así, parecía que quería decirme algo a través de sus ojos, pero no supe descifrarlo. Era como una disculpa y vergüenza mezcladas.
Yukito me llevó a desayunar a un lugar sencillo, pero muy lindo donde servían unos deliciosos hot cakes.
—No son tan ricos como los de él— pensé en voz alta.
—¿Cómo los de quién? — preguntó mi novio. Yo dudé en contestar.
—Los hot cakes de Fye. Deberías probarlos, son deliciosos— respondí sincera y con una sonrisa, pero ésta se borró al recordar lo sucedido. Todavía me cuesta creerlo.
—¿Qué relación hay entre tú y él? — me preguntó muy serio.
—¿A qué te refieres? — enarqué una ceja extrañada.
—Sí, ¿Ustedes llegaron a ser algo más que amigos? — me miró algo… ¿Molesto?
—No, para nada— me sonrojé ante la simple idea —Fye sólo es mi mejor amigo, sólo eso…— mis palabras sonaron extrañamente como si tratara de convencerme a mí misma a pesar del enojo que siento hacia él en estos momentos.
Seguimos comiendo sin hablar de nada, fue algo incómodo.
—¿Estás molesto conmigo? — pregunté triste, pues parecía que Yukito se molestaba cuando hablábamos de él.
—Para nada mi amor— tomó mi barbilla con cariño y me sonrió —Es solo que no puedo evitar ponerme algo celoso de él, pues pasaban mucho tiempo juntos, es todo— me sonrió.
Ahora que lo pienso, Fye y yo "pasábamos" tiempo juntos, ya no…
Esto me entristeció mucho, pues nuestra amistad parecía estar acabándose.
—Me he dado cuenta de que siempre usas ese dije. Se ve muy fino y lleva la flor de tu nombre— sonrió —¿Quién te lo dio? Parece ser muy importante para ti— trató de cambiar el tema.
—Sí, es muy valioso para mí. Me lo regaló Fye— respondí con una sonrisa, pero la que había en el rostro de mi novio desapareció por completo.
—¿Qué te parece si vamos a tu casa y vemos alguna película? — me preguntó sonriente, evadiendo lo anterior. La idea no me pareció mal pero…
—No lo sé Yukito. Touya no está en casa y no creo correcto que estemos los dos solos— me avergoncé un poco.
—¿Pero qué tiene de malo? Sólo veremos una película— se encogió de hombros —Además pedí el día libre en el hospital para poderlo pasar por completo contigo mi amor— me besó levemente, yo ya no me sonrojé como antes.
—Está bien…— acepté. No me molestaba ver películas con él en mi casa, pero siento que eso era algo muy mío y de Fye, sólo nuestro.
Pronto llegamos a mi casa, aún era temprano.
Puse una película de misterio, como de las que tanto le gustan a Fye y luego me senté frente al televisor en el sillón, Yukito llegó después y me abrazó, sentándose a mi lado, muy cerca de mí.
—Sakura— me llamó después de un rato de ver la película, ahí me di cuenta de que él no ponía atención, sólo me miraba.
—¿S-sí? — pregunté nerviosa ante su mirada tan fija.
—Eres muy hermosa— acarició mi rostro, yo me puse más nerviosa —Hay algo de lo que quería hablar contigo, pero no sabía cómo tocar el tema— guardó silencio un momento, pensando en cómo decirlo —Sakura yo te amo y quiero demostrártelo de todas las maneras posibles, pero la pregunta es… ¿Tú me amas? — me miró con ternura.
—Sí— sonreí —Te amo.
—¿Y estarías dispuesta a demostrármelo?
Ya no me gustó el rumbo que tomó la conversación ¿A qué quiere llegar?
—¿C-cómo te lo puedo demostrar? — pregunté muy nerviosa.
—Quiero estar contigo.
Me dijo sin rodeos ni indirectas.
Mi corazón se aceleró y mi rostro se sonrojó por completo, pude sentirlo.
—Yukito, yo… nunca lo he hecho— al decirle esto me miró con mucha ternura, acariciando mi rostro.
—Lo sé— sonrió tiernamente —Pero seré muy cuidadoso contigo, sólo quiero demostrarte cuánto te amo, Sakura…— se acercó a mí, robándome un beso tranquilo.
Mi mente estaba hecha un caos, por un momento mi cuerpo estaba ahí, besando a Yukito, pero mi mente estaba en otro sitio, razonando y analizando las palabras y propuestas de él… ¿Lo amo tanto como para hacerlo? ¿Realmente estoy enamorada o siempre fue una ilusión?
No lo sé…
Siento cómo Yukito desciende de mis labios a mi cuello. Yo no lo detengo, pero por alguna razón tampoco lo disfruto, sólo tengo miedo, pero tampoco me atrevo a detenerlo.
—Yukito…— susurro su nombre cuando siento que introduce sus manos por debajo de mi blusa, acariciando mi cintura y un poco más arriba. Inevitablemente solté un gemido, sorprendiéndome a mi misma por lo sensible que puedo ser aún por encima de la ropa interior.
—No hables, no pienses… sólo déjate llevar— susurró en mi ido, recostándome en el sillón.
Yo me dejé llevar, sin pensar en nada ni nadie. Sufrí mucho anoche y lo único que quiero es olvidar. Tal vez, sólo tal vez de esta forma logre hacerlo…
Yukito me quitó la blusa y mi falda, yo intenté cubrirme, pero me detuvo las manos con una sonrisa traviesa, esto me dio miedo. Yo no me animaba a quitarle nada.
Él seguía acariciándome cuando de pronto…
Click.
Se escuchó la puerta de la casa.
Ninguno de los dos nos movimos, pensamos que sería Touya pero no…
Fye nos veía a ambos desde la entrada a la sala con un suéter mío en su mano.
Noté que palideció un poco y la prenda cayó de sus manos. Después de unos segundos pareció reaccionar y sólo se giró para salir por donde entró.
—¡Fye! — quité a Yukito de encima de mí y traté de ir en busca de él ¿Por qué? No lo sé, pero sentía que debía aclarar esto con él.
La mano de Yukito en mi brazo me detuvo.
—¿Por qué vas a buscarlo? No tienes por qué darle explicaciones de nada, además— me miró de arriba abajo, sonrojándose muy levemente —No creo que quieras salir así.
En ese momento reaccioné y como un resorte brinqué hacia donde estaba mi ropa, vistiéndome.
—¿Pero qué rayos estaba pensando? — me vestí velozmente, con mucha vergüenza.
—Yukito, lo siento, pero creo que será mejor vernos otro día— casi lo empujé hasta la puerta —Hablamos luego— lo saqué de mi casa y cerré con llave.
Se quedó fuera, tocando la puerta durante un rato, pero no tenía ganas de ver a nadie, sólo quería hablar con Fye para aclarar la situación.
Salí por la puerta trasera de mi casa y brinqué la pequeña barda que separaba los dos patios, así me brinqué a la casa de Fye, luego entré por la puerta trasera, sé que siempre la deja abierta por si algún día olvida las llaves.
—¿Por qué…?
Escuché la voz de mi amigo, se oía muy afectado.
—Definitivamente la he perdido…
No entendí la razón de estas palabras, yo sigo aquí, él no me ha perdido.
—Fye…
Al llamarlo dio un salto. Creo que lo asusté.
—¿Cómo entraste? — me preguntó fríamente. Mirándome con rencor.
—Por la puerta trasera— me acerqué a él —Fye, Yukito y yo…— me interrumpió.
—No tienes que darme explicaciones. Lo que vi fue suficiente para entender que la relación de ustedes ya llegó más allá. Además no tengo porqué involucrarme— me sonrió con mucha tristeza —Yo sólo quería devolver tu suéter y de paso disculparme por las palabras que te dije anoche. Estaba muy tomado y no medí lo que dije. Perdón por eso…
—Pero Yukito y yo no…— me interrumpió de nuevo.
—No es necesario, por favor ya no me digas nada— me dio la espalda —¿Podrías dejarme solo? — me pidió con la voz muy apagada.
—Lo siento…— mis ojos se llenaron como mares, veía todo borroso. Nunca antes me habían calado tanto las palabras de alguien como las de él…
Salí casi corriendo de su casa.
Él no me detuvo.
(POV's Fye )
Ya habían pasado varias horas de la escena tan desagradable que vi y es que en ese momento se me fue la sangre a los pies y al siguiente segundo ya sentía que me hervía de sólo ver a ese tipo acariciando a Sakura. Si hubiera seguido ahí lo habría agarrado a golpes, por eso salí casi corriendo y no quise escuchar las explicaciones de ella, pues sería como enfrentar la cruel realidad que tanto me duele.
Ya pasaban de las 3 de la tarde, así que iré a ver a Yuui y de ahí me pasaré al restaurant.
Mi hermano seguía igual que siempre, no había cambios… y Ashura seguía preocupado por mí. Insistió en que me quedara en su casa un tiempo, pero no puedo irme de mi casa. He descubierto que puedo llegar a ser algo masoquista, pero prefiero tener cerca a Sakura aunque me duela.
Llegué a mi trabajo y noté algo distinto, no había música y tampoco veía a Usui ni a Misaki por ningún lado.
—Freya ¿Qué sucede? — la detuve al ver que salía de la parte trasera del restaurant con un teléfono en la mano.
—Acabo de llamar al hospital. Misaki está por dar a luz y ya están preparando todo para recibirla— me respondió muy contenta.
Ante esto corrí a la trastienda, encontrándome con Misaki acostada en un sofá, sobre las piernas de su esposo.
—¿Quieren que los lleve al hospital? — pregunté algo asustado al ver lo que sufría Misaki, pues apretaba la mano de Usui como si su vida dependiese de ello.
—Muchas gracias Fye— me sonrió mi amigo —Pero prefiero que te quedes a cargo y cierres más tarde. Yo llevaré a Misaki, pero sólo estamos esperando a que las contracciones paren un poco.
—Ya amor…ya pasó un poco— dijo ella muy agitada y temblorosa —Nunca pensé que… Agh… doliera tanto— apretó la mano de Usui y con la otra tomaba su vientre, como si así calmase el dolor.
—Vámonos— se puso de pie y yo le ayudé a que cargara a Misaki en sus brazos.
—No se preocupen, yo me encargaré de todo. Vayan tranquilos y reciban bien a su hijo— sonreí ampliamente —Muchas felicidades— les dije a ambos.
—Gracias Fye— me dijo Misaki con lágrimas en los ojos, creo que de dolor mezclado con alegría y sentimiento.
—Llámenme cuando nazca, me gustaría saber qué fue— pedí con una sonrisa, siguiéndolos hasta salir por la puerta trasera y llegar al auto de Usui. Abrí la puerta para que pudiera recostarla en el asiento delantero.
—Claro que te hablaremos, después de todo se trata de tu sobrino o sobrina— sonrió de lado, como acostumbraba hacerlo. Lo vi muy feliz pero a la vez muy nervioso. Yo me sorprendí con sus palabras, y al parecer lo notó —Eres mi hermano ¿no? — guiñó un ojo y subió al auto —No vayas a quemar el lugar— me dijo de broma yo reí.
—Gracias…— alcancé a decirle antes de que Misaki gimiera de dolor —Vayan rápido, pero con cuidado— los miré preocupado, Misaki se veía muy adolorida.
—Pero todavía quiero platicar un poco sobre…
—¡Usui Takumi! — gruñó muy molesta —Enciende el auto ¡Ya! O tu hijo nacerá aquí mismo— respiraba muy agitada.
Usui rió un poquito, aun a estas alturas le gustaba bromear para molestar a su esposa.
—Lo siento amor, ya nos vamos— sonrió nervioso. Se puso muy tenso cuando su esposa buscó su mano para apretarla —No tardaremos en llegar— encendió el auto ya con seriedad.
—Gracias por todo Fye— me dijo ella antes de que arrancaran, se veía muy adolorida. Me causó escalofríos en sólo pensar lo que vendría.
Suspiré.
Sólo espero que todo salga bien, por lo pronto me encargaré del restaurant.
Algunos comensales me vieron saliendo y entrando de la cocina, supervisando el trabajo de todos y al hacerlo me mandaban recados con los meseros para que tocara alguna canción. Yo sinceramente no andaba de ánimos para nada.
—Vamos Fye, dales gusto al menos con una canción en piano— se me acercó Freya con una sonrisita traviesa, característica en ella.
—No estoy de ánimos.
—Sólo una— me pidió, acercándose mucho a mí.
—Tal vez más tarde, ahora tengo que supervisar que todo vaya en orden— aclaré, soltándome del agarre que hizo en mi brazo, apretando un poco.
—Vaya, tienes buenos músculos— dijo en tono de alago. Yo no me inmuté.
—La mesa doce espera su cena— le recordé, ignorando lo que me decía.
Frunció el ceño infantilmente, luego volvió al trabajo.
—No te librarás tan fácil de mí— susurró pasando a mi lado. Yo la ignoré.
Llegó la hora de cerrar y con ello también el que todos los empleados se retiraran. Yo me quedé un momento más en el escenario. Tomé una guitarra Gibson igual a la mía, pero color claro. No me resistí y empecé a tocarla sin seguir alguna partitura, sólo improvisaba, dejando fluir mis sentimientos.
Pronto comencé a cantar, ya no había nadie quien me escuchase, así que lo hice libre e improvisadamente.
"Qué no daría, por volver los meses solo un poco atrás,
qué no daría, por cambiar la historia nuestra y además...
qué no daría por borrar estos fracasos que tal vez
nos dañaron tanto, tanto hasta perder un nuevo día...
Sobre todo lo vivido, el recuerdo más querido tú serás amiga mía en mi corazón.
Yo quisiera estar contigo pero todo se ha impedido y te quise como a nadie he querido yo…"
Terminé de tocar. Hasta yo me sorprendí, nunca antes había improvisado de tal manera. De verdad que Sakura hace grandes efectos en mi.
Sin duda guardaré esta canción para ella, sólo ella es la dueña de esto…
—Increíble.
Di un brinco muy fuerte al escuchar esa voz. Yo aseguraba estar solo pero ahora veo que no fue así.
—¿Qué haces aquí? Nuestro turno se acabó hace mucho— la miré con el ceño fruncido.
—Ya, no te enojes. Estaba por salir, pero en eso escuché tu música. Por cierto… ya sabía que tocabas maravillosamente bien, pero nunca te había oído cantar ¡Por Dios! Con esa voz podrías estar grabando música y vendiéndola a tanta gente— me miró muy asombrada.
—No me interesa eso.
—Ganarías mucho dinero.
—No me interesa.
—Tomemos un trago.
Me quedé mirándola, sí que es persistente.
—Está bien— me encogí de hombros. Qué más da un trago.
Ella sonrió triunfante, aunque no lo hacía por ella, sino por mí mismo. Quiero distraerme un rato pero tampoco pretendo pasarme de copas.
—Así que darías lo que fuera por regresar el tiempo eh— dio un trago a su bebida y luego me miró. Yo no quise mostrar ninguna emoción ante ella.
No quise responder, sólo bebí.
—Anda, no seas tan reservado— insistió, pero esa palabra me molesta tanto: "reservado"
—Sabes, eso a ti no te incumbe— no me importó ser grosero. Ella rió.
—Al parecer sufres mal de amores— se encogió de hombros —Tal vez pueda ayudarte a superarlo— dejó su copa en la barra y se acercó mucho a mí, de pronto ya la tenía pegada a mi pecho y parada de puntas, besándome…
No me resistí.
Simplemente nada me importaba ya.
El beso se fue intensificando cada vez más, pero yo no sentía nada, sólo el deseo carnal, pero nada de amor ni pasión.
—¿Qué tal si vamos a un lugar más privado? — preguntó sobre mis labios, muy seductoramente. Aun así yo guardaba la calma y no mostraba casi ninguna expresión ante ella.
—vamos— limpié lo que ensuciamos y salimos del lugar cerrando todo con llave.
Nos subimos a mi coche, directo a mi casa.
Ella sonreía durante todo el camino y yo… yo sólo trataba de no pensar ni sentir, sólo hacer.
Llegamos a mi casa e inevitablemente miré hacia la casa de mi vecina. Todas las luces estaban apagadas. Obvio, ya era media noche.
(POV's Sakura )
Ya es media noche y yo sigo sin poder dormir. Lo sucedido en el día no me ha dejado en paz y no dejo de pensar en ello.
Fye ahora piensa lo peor de mí y siento que he perdido su amistad por completo…
Ahora me encuentro en mi habitación, sentada en la ventana por la cual solía hablar durante horas con mi mejor amigo cuando hacía mal clima o cuando no teníamos nada que hacer. Inevitablemente esos recuerdos me llenan los ojos de lágrimas.
Mi llanto se detiene al escuchar que Fye al fin llega a su casa. Me asomé un poco mejor y vi su auto estacionado ¿Por qué habrá llegado tan tarde?
Espera… ¿Quién viene con él?
¡Es la mesera del restaurant! ¿Pero por qué viene a su casa y a estas horas?
Vi cómo los dos iban muy acaramelados por el jardín hasta llegar a la puerta.
No, no, no…
Después de unos minutos veo que la luz de la ventana de al lado se enciende. La habitación de Fye… de donde puedo ver dos sombras muy juntas.
Oh por Dios, no puedo seguir viendo esto. Sólo me quedaron energías para echarme a llorar sobre mi cama. Lloré hasta que no pude más.
(POV's Fye)
—Tu casa es muy linda— escuché que me dijo algo asombrada —¿Vamos a tu cuarto? — preguntó mientras me seguía, subiendo las escaleras.
—Sí— cuando terminamos de subirlas la tomé de la cintura, robándole un profundo beso en los labios. En lugar de amor había necesidad, mucha necesidad.
Al parecer ella sentía lo mismo, o así lo presentí.
Seguíamos besándonos mientras caminábamos lentamente a mi habitación.
Entramos y encendimos la luz para no tropezar, pero luego la apagué, dándome cuenta de que la luz de Sakura se apagó momentos después, seguía despierta.
No importa.
Para cuando llegamos a la cama ya no tenía mi camisa ni el pantalón y ella estaba casi en ropa interior.
Ambos nos dedicábamos a besarnos con fuerza, dejando de lado el amor, sólo había espacio para el deseo en ese momento.
Pronto nos deshicimos de toda ropa entre nosotros, el ambiente se sentía muy caliente.
Estaba por llegar más lejos, pero recuerdos e imágenes de ella empezaron a asaltar mi mente. Su sonrisa, su cabello castaño, sus ojos verdes…
Pronto comencé a acariciar a Freya con más delicadeza, los besos eran más profundos e intensos todo se sentía tan bien estando entre sus brazos, con ella, con el amor de mi vida, la única mujer que ha logrado conquistarme, con…
—Sakura…— solté en un gemido.
En ese momento ambos nos detuvimos abruptamente.
Por unos instantes olvidé que se trataba de Freya quien estaba en mi cama e imaginé que era Sakura. Estoy loco, sin duda lo estoy.
—Mi nombre es Freya— dijo con algo de tristeza —No Sakura— nos separamos un poco, me sentí avergonzado.
—Discúlpame Freya, pero no puedo seguir— me senté en una orilla de la cama. Ella se cubrió con las sabanas y también se sentó, pero en el otro extremo.
—No tienes por qué hacerlo, lo intenté aun sabiendo los riesgos— me sonrió con algo de tristeza —Discúlpame tu a mi por ser tan insistente, ya entendí que aún amas a esa mujer.
Nos quedamos en silencio. Mirándonos de vez en vez.
—Fye, yo realmente te amo. Por eso he intentado contigo cosas que no he hecho con nadie— se sonrojó un poco y yo me sorprendí —Pero creo que me sobre pasé un poco y te presioné demasiado. Discúlpame, ya no volveré a molestarte— se puso de pie y se vistió rápidamente para después despedirse e irse. No dejó que yo la llevara a casa.
Así me quedé solo en mi cama con mis pensamientos y sentimientos no correspondidos.
Pasé mis dedos por mi cabello, frustrado.
Pip pip, pip pip.
Se escuchó mi teléfono celular. Era Usui.
—Diga— contesté.
—¡Es una niña! — me anunció Usui totalmente emocionado. Nunca lo había escuchado así —Es una hermosa niña completamente sana— me dijo muy feliz.
—Muchas felicidades— me sentí feliz por él y Misaki, muy feliz, pero bajo mis circunstancias no pude demostrarlo mucho.
—¿Estás bien? ¿Sucedió algo? — preguntó serio, detectando de inmediato lo que pasaba.
—No es nada de qué preocuparse, ya después platicaremos de algunas cosas, pero por lo pronto felicítame mucho a Misaki— dije más alegre, no quiero arruinarles el momento.
—Muchas gracias hermano, yo le diré. Tenemos una charla pendiente— me dijo como despedida.
—Por supuesto. Hasta luego y gracias por avisarme.
Colgamos.
Una niña… mis amigos ya son padres y a penas son dos años mayores que yo. Es increíble.
(POV's narrador.)
De ese día transcurren varios meses. Sakura y Fye se gradúan pero ninguno de los dos asiste a la fiesta de graduación. Los amigos de Sakura se preocuparon por ambos, pero no pudieron ayudar mucho, ya que los dos parecían resistentes a hablar con el otro.
Touya entendía a la perfección lo que sucedía, al igual que Ashura, incluso ambos habían tenido una charla sobre los jóvenes y concordaban en lo mismo: Sakura y Fye estaban hechos para estar juntos, pero eran tan ciegos que no lo veían.
Fye había seguido yendo con Yuui todos los días y luego a su trabajo, donde Usui y Misaki cuidaban a la bebé a veces cuando la llevaban y otras veces Misaki se quedaba en casa a cuidar de ella y Usui se encargaba de todo en el negocio, pero cuando eso sucedía solía estar de mal humor.
El rubio ya no se atrevió a hablar con Sakura, sentía todo perdido desde el momento en que los encontró a punto de tener relaciones y lo más seguro es que ya lo habían hecho con anterioridad y si así fuera… él ya no podría interponerse en esa relación.
En cuanto a Sakura… ella había estado yendo al hospital a visitar a Yuui en los horarios de trabajo del rubio. La relación entre ambos no era buena, de hecho no había una relación, pero no por eso dejaría de visitar a Yuui, quien ya se había hecho amigo de Sakura a pesar de su estado. Ella y Ashura hicieron un acuerdo de no decirle nada a Fye. También la castaña se había llevado muy bien con el médico, ella le tenía un gran afecto y viceversa.
La castaña se encontraba en la misma posición que el rubio. Desde aquel mismo día en que él la insultó y también lo vio con una mujer en su casa… las cosas cambiaron, sintió una gran decepción de él y no se animaba a hablarle.
Y en cuanto a la relación de ella con Yukito… siguieron saliendo, pero ella le pidió un poco de distancia, también le aclaró que no estaba lista para tener relaciones y tampoco tenía planes de eso hasta dentro de varios años. A pesar de todas estas condiciones, el joven médico la aceptó y siguieron siendo novios, incluso se frecuentaban más y la pasaban mejor. Esto le ayudaba a Sakura, pues así no pensaba tanto en Fye.
Unos días antes de que iniciasen las clases de educación superior, Sakura fue a visitar a Yuui como de costumbre, en la noche a la hora en que Fye trabajaba para no topárselo.
—Hemos notado una mejoría leve desde que vienes todos los días— le dijo Ashura.
—Tal vez sea que le hablas tanto que se fastidia y ya quiere despertar sólo para poder silenciarte monstruo— murmuró Touya. Ashura no pudo evitar una pequeña risa. Le causaba mucha gracia la manera de tratarse que tenían los hermanos y más aún cuando Touya es un tempano de hielo en su trabajo.
Ambos médicos estaban en el pasillo hablando con Sakura, ella ya se iba a casa, pues pasaban de las nueve de la noche.
—Ay hermano— negó con la cabeza. Simplemente no tenía ganas de pelear, además que lo sucedido con Fye la había cambiado de muchas maneras, había madurado.
Sakura se despidió y fue directo al elevador más cercano.
Cuando el elevador se encontraba en el segundo piso se abrieron sus puertas dejando ver a una silueta muy conocida por Sakura.
Los ojos de ambos se abrieron mucho debido al asombro. Fye pensó en tomar mejor las escaleras, pero sería muy grosero hacerlo, así que terminó subiendo.
—hola.
—Hola.
Ninguno dijo nada más y extrañamente el elevador en vez de bajar al primer piso, subió al tercero (el que Fye había elegido) pero el elevador no llegó al tercer piso y tampoco se encontraba en el segundo.
De pronto todo se volvió oscuridad…
—¿Qué está pasando? — preguntó Sakura muy asustada.
—Al parecer se fue la luz.
—Ay no…— se asustó. No le gustaba la idea de estar encerrada en un elevador y menos con él…
—Tranquila, pronto volverá— se encogió de hombros el rubio.
Cada uno se encontraba en un extremo del elevador y duraron sin hablarse por más de quince minutos.
—Tenemos mucho rato y la luz no vuelve— mencionó Sakura muy asustada.
Fye sentía el impulso de ir hacia ella y tranquilizarla, pero no podía, su orgullo se lo impedía.
—¿Qué haces aquí? — preguntó él.
—Vine a buscar a Touya— mintió, no quería que se enterara de la verdad.
Volvieron a quedar en silencio.
—Fye, quiero preguntarte algo— decidió aprovechar el tiempo ahí encerrados, todo sucede por lago y esta era una buena oportunidad.
—Dime— la miró imperito, con los brazos cruzados y recargado en la pared. En realidad estaba nervioso con ella ahí.
—¿Por qué cambiaste tanto tu actitud desde navidad? Porque desde esa noche no volviste a ser el mismo— miró al rubio con mucha tristeza —¿Qué nos pasó Fye? Antes solíamos ser los mejores amigos y ahora…
Silencio.
El rubio se deslizó por la pared del elevador, hasta quedar sentado en el suelo. Muy a penas se podían ver, pues estaba todo a oscuras.
—Seré sincero. Yukito nunca me agradó, pienso que la relación entre ustedes no terminará bien y por lo mismo decidí alejarme, para no estorbar con mi desaprobación. Por eso me alejé y también porque no soporto…— guardó silencio súbitamente. Casi hablaba de más y le confesaba que no soportaba verlos juntos por celos.
—¿No soportas?
—No soporto ver que trate de aprovecharse de ti— fue sincero, pues eso tampoco lo soportaba.
Sakura quedó en silencio, pues en cierta parte tenía razón.
—Así que por eso he perdido tu amistad…— agachó la cabeza.
—Mi amistad nunca la perderás, aquí estaré para ti— dijo sin mirarla, no se atrevía.
—Pero… ¿Por qué te mantienes tan distante? — sintió una opresión en el pecho al ver la mueca de asco en el rostro de su amigo.
—Prefiero no intervenir, a Yukito parezco no caerle muy bien y además ustedes ya llegaron a una etapa más profunda en su relación, no quiero entrometerme— explicó tranquilamente. Sakura no soportaba que fuera tan frío.
—Si lo dices por lo que viste aquella vez en mi casa… no sucedió nada. Yukito y yo nunca hemos tenido intimidad porque no me siento lista y no creo estarlo en mucho tiempo— bajó la cabeza muy avergonzada. Esta vez Fye la miró sorprendido, dándose cuenta de que decía la verdad.
—Entonces ellos dos no…— pensó el rubio —Me da gusto oír eso— sonrió por primera vez. Muy levemente, pero lo hizo.
Sakura levantó su mirada de inmediato. Y esa pequeñísima sonrisa calentó un poco su helado corazón.
—No me esperaba que fueras de las chicas comunes que se acuestan con su primer novio— fue crudo y realista —Por eso me alegra saber que no pasó nada y también por haber creído eso fue que me alejé un poco, me sentí algo decepcionado— admitió.
Sakura no dijo nada, sólo fijó la vista en el piso, frunciendo un poco el ceño.
—¿Qué sucede? — preguntó el rubio ante la reacción de ella.
—Yo sentí lo mismo que tú, precisamente el mismo día— se sentó igual que el rubio, pero en el otro extremo del elevador.
—¿Por qué? — se extrañó.
—Te vi llegar con tu compañera de trabajo y después vi tu sombra y la de ella en tu habitación…
A Fye se le heló la sangre.
—Sakura…— sonrió de lado al recordar la razón que lo hizo detenerse —No sucedió nada entre Freya y yo. Me di cuenta de la locura que cometía y logré detenerme antes de hacer algo estúpido. En realidad creo que lo hice por despecho— rió amargamente —Te sonará extraño, pero al pensar que tú y Yukito habían tenido relaciones, yo… no sé, me enojé mucho y pensé en hacer lo mismo. Fui un tonto, lo reconozco— suspiró.
Sakura lo miró muy sorprendida. Creía en él, pero todo esto era simplemente increíble.
De pronto comenzó a reír. Fye la miró sin entender, pero no puedo evitar contagiarse de su risa, entendiendo el motivo.
—Fuimos unos tontos— dijeron ambos al mismo tiempo.
—Supusimos cosas que no eran y nuestra amistad corrió riesgo por eso…— mencionó el rubio, arrepentido de haber pensado tan mal de su amiga. Ella sintió lo mismo.
—Sakura…— se puso de pie y fue hacia ella, sentándose a su lado, muy cerquita de ella —Perdóname por favor— la atrajo hacia él, abrazándola con mucha fuerza.
Ella tardó en reaccionar y corresponder. Hundió su cara en el pecho de él, abrazándolo de igual manera.
—Te perdono. Perdóname también tú a mí— habló con la voz amortiguada por el suéter de su amigo, pues tenía la cara pegada a él y no tenía intención de quitarla. Había extrañado tanto el aroma de su loción masculina…
—Ni siquiera tienes que pedirlo— la abrazó más fuerte.
Ambos se quedaron así durante un largo rato. Felices de haber recuperado su amistad, felices de estar juntos y muy felices por poder sentirse de nuevo en un abrazo de esos.
—Extrañaba tanto tus abrazos de oso— murmuró ella con falta de oxigeno por el abrazo tan fuerte. Fye rió.
—Y yo extrañaba tanto molestarte— apretó más, riendo ante la reacción de ella —Pero más que nada extrañaba tenerte entre mis brazos aunque sólo sea como amigos— pensó, aspirando esa fragancia que lo volvía loco.
—Ya no volvamos a pelear— se separó un poco de él, haciéndole notar sus lágrimas. Fye se conmovió.
—Nunca lo haremos de nuevo. Te lo prometo— besó su frente con mucho cariño.
—Te quiero mucho Fye— lo abrazó de nuevo —Nunca te alejes de mi lado.
—Nunca.
Pasaron un par de horas y ambos seguían encerrados, pero aprovecharon para hablar de muchas cosas, limaron asperezas y se actualizaron en algunas cosas.
—¿Por eso no fuiste a la graduación? — preguntó ella. Sorprendida.
—Sí. Tu eres mi única amiga y si no iba contigo no veía el caso a asistir— se encogió de hombros, Sakura se conmovió.
—Fye... — tomó su mano entre las suyas, entrelazando los dedos. Este acto fue simple para ella, pero a Fye le causó un mar de emociones. Su corazón se aceleró y sus mejillas enrojecieron. Afortunadamente no había mucha luz.
—Pero eso ya pasó, así que no te preocupes, mejor dime a qué universidad entrarás. Bueno, en realidad creo saber. Gastronomía ¿Cierto? — sonrió de lado, muy seguro.
—Sí— rió —Me conoces muy bien— sus ojos brillaban de felicidad por tener de vuelta a su amigo —y sin duda tu entrarás a la universidad de música.
—Correcto— le guiñó un ojo.
—Serás un excelente profesional en la música— sonrió.
—Gracias— se sonrojó —¿Cómo vas con Yukito? — se arriesgó a preguntar. Cambiando por completo de tema.
—Él y yo… nos queremos mucho— dudó un poco, Fye lo notó —Acostumbramos salir a muchos lugares juntos y la pasamos bien— agachó un poco la mirada —Aunque siento que él se ha vuelto un poco frío. Todo empezó desde que le dije lo que sentía, que no me gusta que lleguemos a "algo más" que no estoy lista— se sonrojó mucho. Fye se sintió satisfecho. Nadie tocaría a su Sakura.
—¿Cómo te sientes con eso?
—A veces muy triste, otras veces lo ignoro, pero siempre termino sufriendo al final— bajó la mirada.
Fye tomó su barbilla y la alzó un poco hasta verla a los ojos.
—Sakura, tú eres una mujer que vale mucho y no mereces ser menospreciada de esa forma— le explicó con un gesto extraño en su rostro. Había impotencia, tristeza y un sentimiento oculto detrás de esos ojos azules tan profundos.
—Gracias Fye— tomó la mano que estaba en su mejilla, acariciándola. Luego varias lágrimas corrieron por sus mejillas.
—No llores. Te ves más hermosa cuando sonríes— estiró sus mejillas, formando una sonrisa chusca —Oww mira lo hermosa que te ves— dijo bromista y burlón.
—¡Fye! — rió, zafándose de su amigo.
—Así es como quiero verte— limpió el último rastro de lágrimas —Feliz, con esa sonrisa en tu rostro— acarició su mejilla, la ojiverde se sonrojó mucho ante el tacto.
Después de un rato más, Sakura comenzó a bostezar.
—¿No te molesta? — se recargó en el hombro de su amigo.
—Si no te molesta a ti…— la acercó más a él, abrazándola de modo que permanecía entre sus brazos, acostada y muy cómoda —…prefiero que descanses así— sonrió al ver el sonrojo en ella.
—Gracias— sonrió apenada, sus ojos se le cerraban de sueño.
—Descansa— besó su frente y luego acomodó su cabello, acariciándola y disfrutando de ese momento que parecía sueño después de la tormenta que sufrió.
Pronto se quedó dormida entre los brazos de su mejor amigo, o más bien, del hombre que la ama con locura en secreto.
—Espero que salgamos pronto de aquí…— pensaba el rubio algo preocupado, pues los celulares de ambos no tenían señal y ya se habían tardado en abrir los elevadores.
Ya tenían más de tres horas encerrados y parecía que nadie se había dado cuenta.
Pronto Sakura comenzó a despertar, o eso parecía porque se movía mucho entre los brazos de su amigo.
—No me toques…— murmuró ella entre sueños, hasta que sus movimientos fueron más bruscos, como si tratara de huir.
—Sakura— la movió levemente para que despertara, pero no lo lograba.
En ese momento notó que ella sudaba frío. Parecía tener una pesadilla muy fuerte.
—Sakura— le habló un poco más fuerte, pero muy preocupado.
—¡No! — se levantó de entre los brazos del rubio sin fijarse en sus movimientos, sin darse cuenta de que al incorporarse fue a estamparse contra la cara de su amigo… justamente en sus labios.
(POV's Fye)
¿Esto es real o ya estoy alucinando?
Es real, definitivamente lo es.
Quiero alejarme, pues fue un accidente pero ¡No puedo! Y no quiero. Ninguno de los dos hace por moverse, así que me arriesgo grandemente y la beso, comienzo a mover suavemente mis labios sobre los de ella y no parece resistirse.
¡Por Dios! Había soñado con este momento por mucho tiempo, pero nunca imaginé que sus labios fueran tan suaves y suculentos. Simplemente enviciante.
Siento que ella sigue correspondiendo el beso, tan suave y tranquilamente que me mata. Siempre imaginé que sus besos serían dulces, tranquilos pero llenos de sentimiento y así es como lo siento ahora.
No me resistí y la tomé de las mejillas, atrayéndola más hacia mí y profundizando ese beso que me llenaba tanto. Sentí cómo mi estómago se estremecía de emoción y nervios, parezco un adolescente…
No quería separarme de ella, pero repentinamente dejó de moverse y todo su peso se fue hacia mí, cayendo inconsciente sobre mis piernas.
—¡Sakura! — la levanté de inmediato, tratando de hacerla reaccionar, pero se había desmayado sin razón alguna —¡Sakura despierta por favor! ¡Sakura! — comencé a moverla un tanto brusco ¿¡Por qué se había desmayado!? Y además seguimos encerrados.
¿¡Qué hago?!
Saqué mi teléfono para alumbrar un poco su rostro y vi que estaba en extremo rojo y seguía sudando frío.
—Está ardiendo en fiebre…— me asusté al tocar su rostro nuevamente —Sakura…— la acomodé sobre mis piernas y procuré quitarle el suéter delgado que traía puesto. Nos encontramos en verano, pero últimamente ha habido muchas tormentas y el clima refrescó por eso.
Pasaron quince minutos más y ya no sabía qué hacer. El amor de mi vida desmayada sobre mí y enferma sin poder ayudarla. Esto sí es una tortura para mí.
—Fye…— susurró muy bajito, con los ojos entreabiertos. Yo casi brinqué de felicidad al escucharla despierta.
—¡Sakura! — quité un poco de cabello de su rostro para verla mejor.
—Fye… hace calor— dijo con dificultad —Quítame la ropa Fye… tengo… mucho calor. Por favor— me pidió suplicante. Yo me congelé en ese instante.
—Sakura…— mi corazón se aceleró ante tal petición.
—Por favor— tomó mi mano, mirándome muy débilmente.
—Resiste Sakura— me puse muy nervioso, pues ella misma empezó a quitarse lo que podía, pero la detuve —No lo hagas— tragué en seco, parecía no estar en sus cinco sentidos.
Me miró un par de segundos antes de caer desmayada de nuevo.
En ese momento la luz regresó y el elevador subió, abriendo sus puertas frente a unos muy preocupados Ashura, Touya y Yukito. Acompañados de más personal del hospital y algunos técnicos eléctricos.
—¿Qué le pasó? — intervino de inmediato Touya al vernos en el suelo. Corriendo a auxiliar a su hermana.
Yukito y Ashura también se acercaron.
—Está ardiendo en fiebre— Dijo Ashura —Traigan una camilla— ordenó.
—¿Qué le pasó? — me preguntó su novio con mucha preocupación.
—Se desmayó de pronto— le respondí.
—Eso ya lo sé, pero ¿por qué sucedió? — me interrumpió molesto.
—Tú eres el médico aquí, se supone debes saberlo— fruncí el ceño. Me hierve la sangre sólo de verlo aquí.
—Y tú eres su "Amigo" — hizo comillas al aire, enfureciéndome —Se supone que la conoces y además pasaste más de cuatro horas encerrado con ella, debes saber algo ¿No crees? — alzó la voz.
Todos los presentes se asombraron al ver la conducta del doctor Tsukishiro. Siempre era tranquilo y amable pero ahora…
—Sí, soy su amigo— lo miré con una sonrisa de lado mientras apretaba más al amor de mi vida entre mis brazos.
—Ya estoy harto— fue hacia mí con la intención de agarrarme a golpes, pero alguien se interpuso.
—¡Quieren calmarse los dos! — exigió el director del hospital —Tsukishiro, cálmate si on quieres que te despida. Estás llegando a mucho— lo miró enfadado.
—Me voy a calmar cuando éste suelte a mi novia— me apuntó con mucha molestia.
—Por Dios, mi hermana está mal y es lo único que te importa— ahora fue Touya quien intervino y calmó la situación.
Yukito me miró molesto, sin decir nada mientras que Ashura y Touya se quedaban callados viendo la escena, ambos totalmente furiosos.
La camilla llegó de inmediato. Me dispuse a levantarme con ella en brazos, pero Yukito me detuvo.
—Yo la llevo— la cargó hasta la camilla. Touya se le quedó viendo en total desaprobación.
—entre Ashura y yo nos encargamos de mi hermana. Ve a terminar tus pendientes— dijo Touya cortante hacia su amigo.
Luego de eso se llevaron a Sakura a urgencias mientras que Yukito se quedó muy molesto por el desplante. Sinceramente se lo merecía.
Mientras tanto yo me encuentro ahora en la sala de espera, aguardando a que vengan a decirme cómo está ella…
Inconscientemente me llevo los dedos a mis labios, sintiendo aún su esencia en mí.
A pesar de pensar en eso, no puedo quitarme de la mente su salud. ¿Por qué se desmayó?
En ese momento llegó Touya conmigo, sentándose a mi lado.
—¿Cómo está ella? — pregunte de inmediato.
—Ya normalizamos su temperatura— me respondió serio.
—Pero por qué razón se desmayó y ¿porqué la temperatura? — me estaba asustando ante la reacción de él. Estaba demasiado serio.
—Aún no lo sabemos. Ya mandamos su sangre al laboratorio para realizarle algunos estudios y saber lo que tiene— me lo dijo muy serio, luego de esto se quedó muy pensativo.
—¿Touya?
—¿Si? — salió de su letargo.
—¿Cómo se dieron cuenta de que estábamos en el ascensor?
—Tú no llegabas y Sakura nunca salió, por eso lo creímos. Tratamos de que la luz volviera antes, pero con la tormenta eléctrica fue muy difícil— suspiró —¿Pudiste hablar con ella? — me miró, yo hice lo mismo y noté el cansancio en su rostro. Últimamente se está esforzando mucho en el caso de Yuui.
—Sí— sonreí —Ya aclaramos todo y volveremos a ser los mismos de siempre. Todo fue un mal entendido.
—Me da gusto— me sonrió sincero.
—¿Puedo ver a Sakura?
—¿Estás preocupado verdad? — suspiró, yo asentí —Necesito que me ayudes con algo.
—Dime.
—No le digas a Sakura que te lo mencioné, pero necesito que me ayudes a hacerla comer. Tiene tiempo de que casi no come y se ha debilitado mucho. Tampoco se dejaba hacer alguna prueba, por eso a penas hoy la mandé— me platicó, pero yo me extrañé mucho.
—No entiendo… ¿Sakura ha estado mal de salud estos últimos meses? — pregunté sorprendido, pues ella siempre había sido muy sana.
—Sí…— lo noté preocupado —Ha estado sufriendo de algunos desmayos, está débil, no come y algunos problemas más…
Con esto entendí la preocupación de Touya. Sakura se encontraba extraña y no sabía por qué.
Seguro puse una cara de mucha angustia porque Touya pareció arrepentirse de haberme contado.
—No te preocupes mucho, seguro sólo es una anemia leve— sonrió de lado —Mejor ven, vamos a verla. Ashura debe estar con ella en este momento.
—Me da mucho gusto que todo haya vuelto a la normalidad. De verdad me pones muy feliz.
Escucho que Ashura le dice a Sakura. Seguro le está contando sobre nosotros.
En ese momento no pude evitar sonrojarme a más no poder. Sakura y yo nos habíamos besado, pero no tuvimos oportunidad ni de reaccionar.
—Fye— me llamó de inmediato al verme.
—Sakura ¿qué pasó? — me acerqué a ella —¿Por qué te desmayaste? — le pregunté realmente preocupado.
—Nosotros nos retiramos para que platiquen más a gusto— se despidió Ashura, retirándose igual de sonriente que Touya.
—No lo sé…— me respondió sincera —últimamente no me había sentido muy bien, pero no ha de ser nada grave— sonrió, derritiéndome por completo. Realmente la extrañé.
En ese momento me percaté de algo…
Sakura no se veía igual que antes. Ahora estaba un poco más pálida, con ojeras algo marcadas y un poco más delgada.
—y ¿Cómo te sientes? — me senté en una orilla de su cama. Vio mi cara de preocupación.
—Tranquilo, esto debe ser por no comer bien— rio bajito —últimamente no tengo mucho apetito, es todo—sonrió de lado.
—Me preocupas— solté definitivamente, con mucha seriedad. Ella me miró un poco sorprendida, luego suavizó su expresión y sonrió de lado.
—No te preocupes, estaré bien, y más ahora que volvemos a ser los amigos de antes. No tienes idea de lo mucho que te he extrañado— me miró de tal manera que removió mis sentimientos, haciendo que mis ojos se llenaran de lágrimas. La imagen de ella inconsciente entre mis brazos volvía a mi mente y me llenaba de miedo.
De pronto sentí unas delicadas manos rozando mis mejillas. Sakura limpiaba mis lágrimas muy tiernamente.
—Ven acá— la atraje en un abrazo muy fuerte, tanto que ella rio.
—¡Fye, me estás asfixiando! — aún diciendo esto no intentó separarse de mí.
—¿Cómo te encuentras Sakura? — la voz seria de Yukito se escuchó en la habitación. Aún así no me separé de ella. Él lo notó y frunció el ceño.
—Bien— respondió ella normalmente.
—Los dejo a solas, vuelvo en un rato— besé la frente de mi amiga y salí, pasando de largo de Yukito. No me moleste en siquiera mirarlo.
Continuará...
¿Qué les parece chicos?
Sakura se ha sentido mal repentinamente, proponiéndole cosas indecorosas al pobre de nuestro Fye jaja pero ya era hora de que algo así sucediese entre esta pareja! ¿No creen? Al fin se dieron su primer beso. Tristemente nuestra querida Sakura quedó inconsciente.
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Por cierto, pronto haré una página web llamada "More Than Words" ahi publicaré todos mis fics, música, imagenes y habrá un blog para comentarios y más.
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