Mi Mejor Amiga

IX

"Diferente"


(POV's Sakura)

—¿Qué hacia él aquí? — preguntó mi novio algo molesto.

—Es mi mejor amigo y vino a verme— fruncí un poco el ceño.

—No recuerdo que se llevaran tan bien— me miró de reojo mientras ajustaba la dosis de mi medicamento.

—Nos habíamos distanciado un poco pero ya todo volvió a la normalidad— sonreí al recordarlo, pero mi novio seguía serio —¿Estás enojado? — alcé una ceja, cruzándome de brazos.

—Sí.

Me sorprendí.

—Me molesta que se tome tantas libertades y confianzas contigo. No tiene porqué besarte —Me miró enojado, nunca lo había visto así.

—Yukito…— lo miré con tristeza —pero yo estoy contigo, no con él. Es mi mejor amigo, sólo eso— entristecí con la reacción de mi novio.

—Está bien— respondió frío y serio, dirigiéndose a la puerta —llama a la enfermera si necesitas algo.

Salió sin siquiera mirarme.

Me quedé inmóvil, triste y deprimida pero en ese instante entró Fye.

(Pov's Fye)

Decidí esperar fuera de la habitación para volver con ella cuanto antes, pero unos minutos después salió Yukito con cara de pocos amigos, me miró y frunció el ceño para luego irse muy molesto.

No lo pensé dos veces y entré cuanto antes. Al hacerlo veo cómo mi Sakura llora con mucho sentimiento.

No puedo evitar sentirme culpable, pues estoy algo involucrado en su sufrimiento.

—Fye…— se da cuenta de mi presencia y trata inútilmente de limpiarse las lágrimas. Me sonríe un poco, pero yo sigo con mi expresión seria, me acerco a ella —¿Qué sucede? — se extrañó.

—Escuché todo, lo siento— limpio sus lagrimas con cuidado. Aprovechó para acariciar sus mejillas —Te pido una disculpa, no quería causarte problemas con él. Lo mejor será que nos distanciemos un poco para evitar esto— sugerí sinceramente a pesar de que estuviera muriendo por dentro con estas palabras.

—¡No! Ya no por favor. Acabamos de reconciliarnos, no quiero que algo nos separe de nuevo— suplicó.

—Pero tu novio…

—El tiene que entender— me interrumpió —Y si no lo hace, los que se van a separar seríamos él y yo, por que no estoy dispuesta a perder tu amistad.

Me quedé con la boca abierta. Mi amiga tenía mucha convicción al decir esto. Tal vez estoy soñando, pero está poniendo nuestra amistad antes que su noviazgo.

Increíble.

—Sinceramente no me quiero separar de ti— me senté a la orilla de su cama, rodeando sus hombros con mi brazo.

—Ni yo de ti— me abrazó de tal forma que me inspiró mucho amor y ternura —Eres mi mejor amigo y eso nunca cambiará.

No se dio cuenta pero esas palabras se clavaban en mi corazón como mil cuchillos.

No supe cómo reaccionar. Por un lado estoy feliz de que valore tanto nuestra relación, pero por otro me entristece que sólo me vea como amigo.

—¿Qué sucede? — su voz me saca de mis pensamientos.

—Nada— sonreí disimulando —Sólo pienso en cuándo podrás salir de aquí.

—Yo creo que hasta mañana podré irme. Ya es muy tarde y el personal de oficina no se encuentra.

—tienes razón.

Veo que bosteza profundamente.

—¿Estas cansada verdad? — la miro con ternura, parece una niña pequeña cuando se talla los ojos con sus muñecas.

—un poco— me sonríe con los ojos llorosos debido al bostezo.

—Descansa, yo estaré a tu lado mientras lo haces.

Acerco una silla y me siento al lado de la cama.

—¿Estás seguro? ¿No prefieres ir a descansar? — me mira preocupada.

—Seguro, no hay problema— sonrío y tomo su mano —Descansa y no te preocupes por nada— beso su mano levemente, ella se sonroja con fuerza.

—Gracias Fye— me dice con una voz muy tierna.

Se acurruca mejor en la cama y yo la arropo para que no sufra frío. Ya estaba acomodada para dormir, pero se movió de nuevo para tomar otra almohada y abrazarla como si fuera un oso.

Yo no puedo evitar soltar una pequeña risa, pues yo hago lo mismo.

—Es una costumbre que tengo— me explica muy sonrojada, ya acomodada.

—Yo también— sonrío y la cubro mejor con las sábanas, acomodando el catéter intravenoso para que no se lo fuera a arrancar accidentalmente.

No pasó mucho tiempo para que cayera profundamente dormida.

—Permaneceré en tu vida hasta que tú me lo permitas mi flor de cerezo— susurré cerca de su oído, acariciando su cabello y depositando un beso en su frente. Al hacer esto, ella sonrió entre sueños. Eso me dio paz.

Ya pasaban de las seis de la mañana, Sakura aún dormía así que aproveché para salir a comprar un café y a ver a Yuui también.

—Fye.

Me giro hacia la voz que me habla.

—Pensé que ya estarías en casa.

—preferí quedarme a cuidar de Sakura y a hacerle compañía— sonreí levemente —¿Qué haces aquí tan temprano Ashura?

—No me he ido, lo que pasa es que me quedé muy preocupado por Sakura.

En ese momento una alerta se encendió en mi mente. ¿Por qué Touya se preocupaba tanto y Ashura también?

—Ashura. Quiero que seas muy sincero conmigo— lo miro fijamente —¿El diagnóstico de Sakura apunta a algo grave? — tragué saliva con miedo a la respuesta.

Él me miró unos segundos en silenció, luego bajó la mirada y suspiró.

—Todos sus síntomas apuntan a que padece algo grave, pero para saber qué es necesitamos los resultados de los análisis…

Me siento muy inquieto.

—trata de no preocuparte, cuando estén los análisis podremos saber por fin lo que es. Por lo pronto ella debe ser cautelosa y cuidarse mucho.

Yo asentí.

—Ashura. ¿No has visto a Touya?

—Lo acabo de ver en el jardín del fondo, seguro sigue ahí— sonó su localizador —Lo siento Fye, debo irme.

Estaba por preguntarle si se trataba de mi hermano, pero…

—No es Yuui, no te preocupes— sonrió y se fue.

Caminé hacia el mencionado jardín ¿Qué podría estar haciendo Touya ahí? Y ¿Por qué está ahí?

Cuando llegué lo encontré bajo un árbol, al lado de una banca y ¿Fumando…?

Me acerqué a él cuando se percató de mi presencia.

—¿Qué sucede? — le pregunté un poco asustado, pues según tenía entendido él no fuma a menos de que se encuentre en situaciones extremas de estrés.

Su expresión se volvió una de fastidio y aventó el cigarrillo al piso, aplastándolo y soltando todo el humo de sus pulmones.

—Los resultados de Sakura no podrán estar listos hoy ni mañana. Las máquinas de los laboratorios están en reparación hasta nuevo aviso debido al apagón— gruñó molesto.

—¿Por qué te preocupa tanto? Acaso ¿Crees que Sakura pueda tener algo grave? — pregunté simplemente, sin esperar la reacción de él.

—Me temo que sí…— sacó otro cigarrillo de su bata médica.

—¿Qué crees que tenga? — me adelanté a preguntar un tanto alarmado. De nuevo esta sensación de incertidumbre me asalta.

—Mejor esperemos los resultados— guardó el cigarrillo que estuvo a punto de encender —Iré a dar de alta a mi hermana, no tiene caso que siga aquí. Vamos— me dijo y ambos entramos de nuevo al hospital.

No pude evitar sentirme preocupado. ¿Por qué Touya está tan nervioso? ¿Tan grave puede ser?

No quiero ni imaginar si algo le sucede a Sakura…

Mientras Touya hacía los trámites yo me dirigí con ella. La pobre seguía descansando. No había tenido una buena noche, pues el catéter le incomodaba mucho.

Me senté a su lado sin despertarla. Quise admirar su rostro nuevamente sin importar el tiempo o que Yukito entrara a la habitación.

Inevitablemente enfoco mi mirada en esos labios tan suculentos. ¡No puedo dejar de pensar en ese beso! Nuestro primer beso a pesar de que ella parece no recordar absolutamente nada.

Fue tan inesperado, nunca imaginé que al reconciliarnos llegaríamos a eso aunque… ella no lo sabe, pero entonces ¿por qué correspondió?

Suspiré frustrado. No le diré nada de esto, es mejor dejar así las cosas y guardar ese beso sólo para mí. No quiero ni imaginar cómo se pondrá si le digo lo que hicimos.

(Pov's Narrador)

Touya se llevó a casa a su hermana acompañada de Fye, quien la cuidó durante todo el camino en auto, pues estaba tan cansada que no se despertó en ningún momento.

Llegaron a casa y la llevaron a su recamara. Touya dejó que el rubio lo hiciera, ya que su hermana no lo soltaba inconscientemente.

—¿Quieres tomar algo? ¿Un café, té? — preguntó, poniendo agua a hervir.

—Un café estará bien, gracias— sonrió de lado, sentándose en el sofá.

—¿Entonces Sakura y tú ya arreglaron sus diferencias?

El rubio asintió. No pudo evitar sonreír ante el pensamiento.

—Imagino que has de estar más tranquilo— sonrió de lado.

—Lo estoy— asintió —Pero aún así me duele sólo ser su amigo— suspiró cansado. Luego sintió una mano en su hombro.

—No sé porqué…— sonrió—…pero presiento que terminarás siendo mi cuñado— rio bajito. Esta actitud sorprendió mucho al rubio, al grado que llegó a pensar que el trabajo en exceso le estaba afectando a Touya.

—Touya…— abrió los ojos grandemente —¿Hablas en serio?

—Sé que es raro que algo así salga de mí y en realidad no soy así con nadie, pero te has vuelto de la familia al igual que tu hermano y Ashura— se encogió de hombros —Me he dado cuenta que son buenas personas, es todo— se recargó en el respaldo del sofá.

—Gracias Touya— sonrió sincero —Puedo asegurarte que Ashura y yo sentimos lo mismo hacia ustedes— bebió de su café y luego vio la hora —Deberías ir a descansar, ya pasan de las ocho de la mañana.

—Estoy bien, nadie me espera en casa— se encogió de hombros. Estas palabras retumbaron en la mente del médico.

Fye está solo— pensó algo afligido —En ese caso ¿no quieres comer algo? — ofreció amablemente.

—Muchas gracias— sonrió agradecido —Pero la verdad no tengo apetito— dijo apenado.

—En realidad yo tampoco— suspiró.

—¿Qué te preocupa tanto? No es común en ti estar fumando— el rubio miró atentamente a su amigo.

—Es Sakura…— dijo en voz baja, temiendo que lo escuchara ella.

—¿Qué pasa con ella? — preguntó alarmado pero en voz baja.

—Te seré sincero. Mi madre presentaba los mismos síntomas que Sakura hace diez años, su enfermedad avanzó tanto que los médicos le sugirieron ir a América, en busca de nuevos tratamientos para esa enfermedad. Mis padres decidieron ir en busca de esos tratamientos hace cinco años, pero murieron en un accidente aéreo.

Ambos quedaron en silencio unos segundos.

—¿crees que Sakura tiene lo mismo que tu madre? — preguntó completamente serio.

Touya sólo asintió.

El inglés apretó la taza entre sus manos.

—No… no va a ser así— negó muy afectado —No será así. La historia no se repetirá.

Touya miraba atentamente al rubio y notó su verdadera preocupación.

—Pero recuerda. Los análisis no están, así que aún hay esperanzas.

Ambos suspiraron.

Muchas cosas pasaban por sus mentes.


Pasan los días y el momento de entrar a la universidad llega al fin.

Touya había hablado con su hermana, pidiéndole que se esperara y entrara en el siguiente semestre debido a su estado de salud, pero ella se negó y gracias a su terquedad entró igual que todos sus amigos.

El médico se quedó un poco más tranquilo al saber que Sakura y Fye estarían en el mismo campus, ya que la universidad de música se encuentra justo al lado de la universidad de gastronomía.

El ojiazul se ofreció de inmediato para llevarla y traerla todos los días, pero al saber esto, Yukito se molestó y dijo que él lo haría.

Sakura se desilusionó un poco a pesar de que se trataba de su novio.

Sin duda alguna Fye se enojó mucho, pero se lo ocultó a su amiga. Lo únicos que inevitablemente se dieron cuenta fueron el hermano de la castaña y su tutor.

Afortunadamente para ambos, Yukito no podría llevarla en la mañana el primer día, así que disfrutarían al menos eso juntos.

—Ve con mucho cuidado monstruo— se despidió Touya con una sonrisa de lado.

—No te preocupes, voy con Fye— sonrió ampliamente, subiéndose al auto del rubio —¡Y ya no me llames monstruo! — gritó desde el interior del coche.

Fye ya había cerrado su puerta y estaban por arrancar.

Touya y el rubio rieron. Sakura ya había recuperado sus fuerzas y parecía completamente sana.

—Estoy muy emocionada, ya quiero llegar— dijo ella muy feliz. Fye disfrutaba eso.

—Yo también ya quiero llegar— rio un poquito —Dejarás impresionados a tus maestros con las habilidades que tienes en la cocina— admitió el rubio.

—No es para tanto— se sonrojó —Mas bien eso va para ti. Cuando te escuchen tocar se sorprenderán— sonrió y ahora el sonrojado fue otro.

El campus Horitsuba estaba algo retirado de sus casas, así que tardarían en llegar. Mientras tanto platicaban de muchas cosas durante el camino.

El rubio pudo percatarse de que ella seguía poniéndose todos los días el dije que le regaló. Esto lo ponía muy feliz.

—¿Crees poder adaptarte rápido a este nuevo ambiente? — preguntó Sakura.

—Al ambiente universitario, sí. Pero al ambiente en cuanto a las relaciones, no lo sé.

—No me digas que vas a ser igual que en la escuela— se sorprendió.

Fye soltó una risa.

—¿Cómo que igual? — la miró un momento mientras conducía.

—Sí, igual de serio y solitario— respondió preocupada.

—No lo sé. Pero eso me ayuda a que no se me acerque ninguna chica molesta.

—¿y yo? Me acerqué a ti y mira lo buen amigos que somos

—Contigo es diferente, además no creo encontrar en otra chica lo que veo en ti. Tú eres un caso único que no se encuentra dos veces en la vida— se expresó libremente, sin medir sus palabras y sin dejar de ver el camino.

Sakura se sonrojó mucho.

Cuando llegaron a la universidad, Fye la acompañó hasta su salón. Ella insistió en que no era necesario pero el rubio prometió no dejarla sola y lo cumpliría.

El día de ambos estuvo muy activo. Conocieron a sus maestros y la manera de trabajar de cada uno.

Sakura comenzó a hacer amigos rápidamente. Era muy agradable con los demás y pronto hizo amigos y alguno que otro seguidor.

Lo que más le impactó a ella, fue uno de sus maestros: Syaoran Li, quien le impartía la materia de "Cocina Inglesa" se presentó diciendo su especialidad: Cocina internacional, en especial la cocina Europea. Pero lo que más le sorprendió fue su forma de moverse en ese ambiente, es todo un experto a pesar de su corta edad, pues apenas se llevaban unos cuatro años. Lo único que no le gustaba de él era su forma de exigir las cosas. Era estrictamente exigente con todos, al grado que le llaman "El ogro"

En cuanto a Fye, él empezó bien su día, las materias que llevaría este semestre eran pan comido para él. Su carrera en específico es Música y Composición, y sin duda su materia preferida sería Piano I, pero la materia que tal vez sería algo complicada para él sería Introducción a la composición. Él puede componer, pero sólo cuando tiene la inspiración, no cuando se lo piden; y la maestra que imparte esa clase es muy exigente, su nombre es Kaho Mitsuki.

En fin… los dos estaban muy emocionados por la nueva etapa que comienzan en sus vidas. Cada uno estudiando para dedicarse a lo que les apasiona en la vida.

—Fye. — se sorprendió al verlo en su escuela. Realmente varias carreras estaban unidas en un mismo campus. El lugar parece una pequeña ciudad a la cual a veces le llaman ciudad universitaria, pues entre las carreras que hay están gastronomía, música, diseño gráfico, artes y fotografía. Todo relacionado.

—¿Ya terminaste tu día? — preguntó sonriente el rubio.

—Sí— se acercó más a él y comenzaron a caminar hacia el estacionamiento —¿Qué haces? — se sorprendió cuando el rubio le quitó la mochila y se la puso al hombro junto con la suya.

—No quiero que cargues— se encogió de hombros.

—Eres todo un caballero— lo elogió.

—Sólo lo que es— sonrió bromista.

En ese momento llegó Lya, una compañera de clase de Fye.

—Hola Fye ¿Ya te vas? — le preguntó la susodicha, caminando a un lado de él.

—Sí— respondió muy serio, sin prestarle mucha atención.

Sakura evitó soltar una risita, pues su amigo tenía la misma actitud de antes hacia los demás.

—Hola, soy Sakura— se presentó amable.

—Hola— la miró un segundo y se dirigió de nuevo hacia al rubio —¿Qué te parece si nos vamos juntos? — pregunta Lya muy coqueta.

El rubio suspiró mientras que Sakura aguantaba la risa.

—Vengo acompañado, así que no lo necesito, gracias— se vio molesto por la manera que tuvo ella de tratar a Sakura. No dejaría que nadie maltratase a su mejor amiga.

—¿Es tu novia? — preguntó seria, ahora si la miró, pero sólo para inspeccionarla —Es bonita— tuvo que aceptar.

Él se sonrojó muy levemente ante eso, Sakura sólo sonrió, esperando a que su amigo respondiera.

—Es mi amiga— respondió con algo de pesar —Pero nos vamos a ir juntos.

—Ya entiendo, no quieres que me entrometa— suspiró resignada —No importa, nos veremos mañana, al cabo tenemos todas las clases juntos— se despidió de ambos —Un gusto conocerte Sakura— ahora si fue amable con ella.

—Lo mismo digo— sonrió la aludida.

Ya cuando Lya se fue, Sakura soltó la carcajada.

—¿Qué te causa tanta gracia? — enarcó una ceja el rubio.

—Es el primer día y ya tienes una fiel seguidora, pero lo que más me impacta es tu forma de espantarlas, aunque no es muy efectiva que digamos— reflexionó y rio de nuevo —Si sigues así no lograrás tener novia nunca.

—Tal vez nunca la tenga— dijo de repente.

—¿Por qué? — se sorprendió mucho —¿No te interesa alguna chica de tu escuela?

—No. Bueno, al menos no de mi universidad.

—Eso quiere decir que si tienes interés en alguien— lo descubrió.

Tonto— pensó.

—¡Te gusta alguien! — dijo emocionada.

—Sí— tuvo que aceptar, se arriesgaría por lo menos a eso.

—¿Quién es?

—No te lo diré— le sacó la lengua.

—¡Fye! No seas así, dime ¿Al menos la conozco?— insistió.

—Sí— sonrió.

—¿Himawari, Tomoyo, Freya? — preguntó rápidamente.

—No. Tiene novio. Y definitivamente ¡No! — soltó una carcajada —No tienes ni idea— rio —Pero aún así no te lo diré nunca.

—Que malo…— se resignó a que no se lo diría ahora —Por lo menos dime una cosa ¿La amas?

—Con locura— suspiró tranquilamente.

Sakura quedó sin palabras. Su amigo sí que estaba enamorado.

—¿y por qué no le pides que sea tu novia?

—Es complicado.

—¡Tiene novio!

—Exacto.

—¿Y se aman mucho?

—Ella lo quiere desde hace mucho tiempo, se hicieron novios pero el chico a veces no tiene tiempo para ella y yo siento que la puede llegar a hacer sufrir mucho con eso. Presiento que su noviazgo no durará mucho tiempo— dijo con tristeza.

—¿y por qué te entristece eso? Debería alegrarte porque así ella quedaría libre para ti— reflexionó la castaña con seriedad. El tema se había vuelto más profundo.

—No me alegra porque sé que sufriría por eso. Prefiero verla feliz sin importar que no sea conmigo— dijo con algo de pesar, pero muy sincero.

Sakura quedó sorprendida. Su amigo era todo un caballero.

—Esa chica va a ser muy afortunada cuando esté contigo. Sé que así será— le sonrió a su amigo.

—¿Por qué lo dices? Lo de afortunada, digo, no soy un chico perfecto. Tengo bastantes defectos.

—Lo digo porque eres todo un caballero, amas con pasión y de manera sincera; tienes tus metas y objetivos fijamente planteados, eres muy responsable, detallista, cariñoso y perfecto para tener una relación formal— lo miró con una sonrisa tranquila y sincera —¿Por qué te sonrojas? — preguntó enternecida. Otra cualidad de él: demuestra lo que siente a los que ama, es transparente.

—Por todo lo que dices, me haces parecer un partido perfecto— rio un poco —Si supieras que es a ti a quien amo— suspiró —Gracias por tus palabras.

Sakura sonrió, pero después le picó las costillas. Él es en extremo cosquilludo así que se retorció con ese simple tacto.

—¿Por qué haces eso? — rio

Sakura lo volvió a hacer repetidas veces. El pobre se retorcía de risa, tuvo que empezar a correr para que no lo alcanzara ella.

—Lo seguiré haciendo hasta que me digas quién es esa chica— lo perseguía y vaya que era rápida.

—¿Te detendrás si te digo que algún día lo sabrás? —corría con la respiración algo agitada.

—No— rio, pero se detuvo en el momento en el que él se paró abruptamente, poniendo ambas manos sobre su muslo derecho.

El rubio respiraba agitadamente mientras contenía le creciente dolor en su pierna.

—¡Fye! — se asustó y corrió el espacio que quedaba entre ambos —¡Fye! ¿Qué pasó? ¿Te duele? — puso su mano sobre una de él.

—Estoy bien— sonrió, aún con la respiración agitada —No te preocupes, sólo me esforcé un poco de más.

—Soy una tonta— se entristeció mucho —Discúlpame, si no fuera por mí no hubiera sucedido esto y…

—Hey, no te culpes por eso— la detuvo en seco, tratando de pararse normalmente —Por favor— se incorporó y puso sus manos en las mejillas de su amiga, apretándolas chistosamente —Si te culpas por esto nunca te diré quién es— sonrió retadoramente.

—Está bien— rio bajito —Gracias Fye— se sobó la mejilla recién estirada por el rubio.

—¿Quieres que te lleva a casa?

—Recuerda que Yukito vendrá por mi— sonrió contenta de recordar a su novio, Fye bufó aburrido.

—Ya son las tres y media, se supone que salimos a las tres y no ha llegado ¿Estás segura que lo hará? — alzó una ceja, viendo el reloj y enseñándole la hora.

—El lo prometió, sé que lo hará, no puede fallarme en esto— bajó su mirada al piso —Puede ser tonto de mi parte, pero fue mi primer día de universidad y prometió ser parte de ello— miró al rubio a los ojos —Así que vendrá— dijo decidida.

—bueno, entonces esperaré junto contigo— la tomó de la mano y se sentaron en una banca bajo la sombra.

—Pero…

—No quiero dejarte sola.

—No lo estaré. Yukito vendrá pronto, además hay mucha gente de otros horarios aún en la escuela.

—No te dejaré sola— sonrió seguro.

—Gracias— aceptó con una linda sonrisa.

Pasaron un rato platicando de trivialidades y sobre su primer día.

Hacía un mucho calor y el sol irradiaba fuertemente sus rayos.

El rubio se desabrochó los botones de su playera tipo polo. El calor lo sofocaba.

—¿Tienes mucho calor? — preguntó ella al notar pequeñas gotas de sudor en su cuello.

—Un poco— sonrió.

—Traigo agua fresca— sacó de su mochila un termo —Tal vez te refresque un poco— se la entregó.

—Muchas gracias— suspiró aliviado.

—Fye, mejor ve a casa. Ya estarías ahí de no ser por mí y no sufrirías este calor— se sintió mal —Además tu pierna aún debe de doler— se preocupó.

—Tranquila, estoy bien— sonrió seguro —Mientras esté a tu lado no me importa nada más— le guiñó un ojo y ella sonrió muy feliz.

—Gracias Fye— sonrió ampliamente —¿y no te encargaron tarea? — cambió de tema.

Él se detuvo a pensar un momento.

—Amm… sólo comprar unos cuadernos pautados y otros normales. Ya los quieren para mañana porque vamos a empezar a ver todo lo necesario para el primer examen parcial.

—Fye. Son las cuatro de la tarde y por ser día festivo cerrarán todas las tiendas a las cinco— le informó pausadamente —¡Tienes que apresurarte! — casi lo levantó de la banca.

—¿Es en serio? — se sorprendió —Pero tú…

—No te preocupes por mí, ve y compra lo que necesites. Yukito vendrá por mí. ¡Anda! — casi lo empujó.

—está bien, está bien— aceptó — pero me mandas un mensaje cuando llegue Yukito para saber que ya vas en camino a casa. Estaré al pendiente de mi celular.

—Sí.

—Cuídate por favor, no hables con extraños— le dijo en serio —Te portas bien.

—¡Ya vete! — soltó una carcajada cuando su amigo le sacó la lengua, se veía muy chistoso.

—Ya me corriste ¿Qué más puedo hacer? — hizo cara de puchero.

—Fye…— lo miró con reproche.

—Ya, ya… iré a comprar lo que necesito ¿Si?

—Así me gusta— sonrió —ve con cuidado— se acercó a él para despedirse. Se puso de puntillas para darle un beso en la mejilla, pero él no lo había notado y alcanzó a moverse un poco, pues no se había dado cuenta de que ella haría eso.

Los labios de ambos se rozaron muy levemente y sólo por la comisura.

El corazón de los dos empezó a latir con fuerza, sus rostros estaban totalmente rojos y no sabían qué decir, sólo se miraban asombrados.

—yo…

—Fye…

—Lo siento, n-no me di cuenta de que estabas por despedirte— habló muy nerviosamente, Sakura nunca lo había visto así, ni tan sonrojado como ahora.

—N-no te preocupes, lo hice muy repentinamente. Lo siento— sonrió nerviosa e igual de sonrojada.

—No hay problema, no pasó nada ¿Sí? — seguía muy sonrojado —Bueno, iré a la tienda. Nos vemos más tarde.

Parecía que no quisiera despedirse. Sakura lo notó, no quería dejarla sola.

—Ve con cuidado.

—Sí— se acercó, la tomó de la barbilla y le dio un beso en la mejilla —Hasta al rato— sonrió de una forma que Sakura sintió que se le paró el corazón y volvió a palpitar más rápido de lo normal.

—Hasta al rato…— dijo en un suspiro cuando él ya estaba a unos metros cerca de su auto.

—¿Qué fue eso? — se preguntaba una vez que ya estaba sola.

Puso sus dedos sobre la comisura de sus labios.

—Sólo rosaron un poco, no fue gran cosa— se decía a sí misma, pero se sorprendió ante el pensamiento de que ese simple roce le causó más emociones y sentimientos que cualquiera de los besos de Yukito.

—¿Así será como se sienten las fans de Fye?

Se quedó en esa banca, reflexionando sobre este nuevo sentimiento extraño que le causó esa caricia tan leve. De pronto imágenes de algún recuerdo perdido aparecieron en su mente, pero era algo muy confuso. Tenía que ver con ella y Fye, pero no sabía qué era realmente.

Sus pensamientos se desviaron hacia la actitud de su mejor amigo. Se sorprendió mucho al ver el cambio total que tuvo cuando Lya se acercó a ambos.

Esto le recordó una conversación que tuvo con Ashura hace poco.

-FLASH BACK-

Estaba en el hospital visitando a Yuui cuando Ashura entró para revisarlo como de costumbre.

—¿Cómo está tu relación con Fye? — preguntó de repente. Sabía lo que sucedía entre ambos.

—Igual que hace tiempo. Seguimos sin hablarnos ni vernos— suspiró algo triste.

—¿Sabes? Antes del accidente, Fye era muy distinto a como es ahora— dijo con la mirada vacía y triste —Antes era muy cariñoso con su madre, con Yuui e incluso con su padre a pesar de que éste era muy exigente. Siempre fue muy abierto y demostraba sus sentimientos a todos. Nunca estaba solo, pues le sobraban amigos. Y ahora… ahora es todo lo contrario— suspiró triste.

—Ashura…

—Te digo todo esto porque el Fye de antes volvió durante un tiempo.

Sakura no entendió.

—Desde que ustedes comenzaron a frecuentarse él volvió a ser como antes. No con todos, pero si contigo, con Touya y hasta cambió un poco conmigo— sonrió nostálgico.

—¿Qué pasó ahora? — preguntó ella preocupada.

—Está más serio que nunca. No habla con nadie, ni siquiera conmigo— se entristeció un poco —definitivamente tú fuiste la clave para que el volviera a ser la misma persona feliz de antes.

-FIN FLASH BACK-

¿tanto influyó en ti nuestra amistad? — pensaba ella —Sinceramente a mi me alegró mucho conocerlo, se ha vuelto una persona indispensable en mi vida…

Sus pensamientos siguieron en curso, hasta que llegó a un punto que no le agradó, o más bien la asustó.

Se dio cuenta de que su cariño por Fye iba más allá de la simple amistad. Ella lo necesita en su vida para ser feliz.

Dieron las cinco de la tarde y Yukito no apareció. Sakura comenzó a sentirse muy triste y defraudada. Inevitablemente varias lágrimas corrieron por sus mejillas. Le dolía la poca importancia que su novio le daba a la carrera que decidió estudiar.

En ese momento ya no deseaba que llegara él, sino que su mejor amigo estuviera con ella, así nada importaría; ni el calor, ni su novio, ni la hora…

Fye…

Estaba sentada en la misma banca, con su mochila a un lado, pero con su barbilla sobre sus rodillas.

De pronto una paleta helada sabor mango apareció frente a sus ojos.

—Hace mucho calor ¿No crees?

Esa voz— Sakura levantó la mirada y se encontró con unos hermosos ojos azules tan hipnotizantes y una sonrisa que derretía a cualquier mujer —¡Fye! — se sorprendió mucho al verlo frente a ella justo cuando más lo necesitaba.

De pronto los ojos de ella se empezaron a llenar de lágrimas.

—No llegó…. Yukito no vino por mi— abrazó a su amigo, llorando en su pecho. Necesitaba sacar todo ese sentimiento acumulado.

—Sakura…— la estrechó más —Lo siento.

Él estaba seguro de que no llegaría, por eso regresó por ella.

Después de que Sakura lloró un poco, logró tranquilizarse con el abrazo de su amigo.

—Gracias Fye— se separó del abrazo, limpiándose las lagrimas muy tiernamente. Parecía una niña pequeña —Se está derritiendo…— miró a la paleta algo decepcionada.

—entonces debes apurarte a comerla— alzó la paleta helada y le embarró un poco en la comisura de los labios, luego en la mejilla.

—¡Fye! — rio, limpiándose el líquido pegajoso y frío.

—Si ésta es una forma de hacerte reír… pues lo seguiré haciendo— la volvió a embarrar, pero ahora soltando una carcajada. Sakura rio también.

Pronto ambos estaban llenos de paleta de mango.

—Está muy buena— admitió Sakura, quitando con su dedo parte de la paleta que había en la mejilla de Fye y comiéndosela.

—¿Si? — se acercó rápidamente a la mejilla de Sakura para probar con sus labios la paleta —mmm… si, está muy buena— sonrió ampliamente y más al ver el fuerte sonrojo en las mejillas de su amiga.

—Gracias…— agachó un poco la mirada —… por venir por mí y por hacerme reír. De verdad te lo agradezco— sonrió con crecientes lágrimas en sus ojos.

—Sakura…— dijo en tono tierno —Recuerda que nunca te dejaré sola. Lo prometí— la atrajo en un fuerte abrazo muy estrujante hasta que la pobre no pudo respirar —Te quiero mucho, nunca lo olvides— dijo en tono bajo y muy serio, sin soltarla.

El corazón de ella se aceleró fuertemente. Ese "Te quiero mucho" fue muy distinto a los anteriores que ha recibido de él, o al menos lo sintió diferente.

Cuánto quisiera decirte que te amo…— pensó el rubio sin soltar a su amiga.

—Yo también te quiero— contestó muy segura y con un sentimiento distinto en su corazón. Se separaron del abrazo, él limpió los restos de sus lágrimas y acarició su mejilla.

—¿Nos vamos? — preguntó el rubio con una sonrisa —Te invito a cenar a mi casa, prometo preparar algo que te guste— le guiñó el ojo.

—¡sí! — aceptó ya más animada —Vámonos.

Tomó la mochila de su amiga y caballerosamente le abrió la puerta del auto.


—¿Por qué llegan tan tarde? — preguntó Touya algo serio. Se encontraba en la sala de su casa, esperando la llegada de su hermana —¿No se supone que Yukito te traería? — se le veía molesto.

—Sí…— bajó la mirada. El rubio estaba por hablar, pero Sakura continuó —No llegó, pero Fye, al imaginarse que sucedería eso, pasó por mí— explicó. Touya se sorprendió un poco, pues la universidad no estaba muy cerca.

Se puso de pie y tomó el teléfono.

—¿Qué vas a hacer Touya? — preguntó el rubio, imaginándose lo que haría.

—¿Yukito? — dijo al teléfono —Hablo para ver si te acuerdas de algo que debías hacer a las tres de la tarde el día de hoy— mencionó serio, pero luego su expresión cambió a una de enfado —¿Seguro que no tenías nada que hacer? — se molestó mucho —Pues así dejaste a mi hermana, sin nada qué hacer durante horas, esperándote en la universidad— colgó el teléfono muy molesto.

—Hermano…— se sorprendió y se preocupó también.

—¿Cómo estás? — preguntó calmadamente a su hermana.

—Ya no quiero hablar de eso ni pensar en él— pidió muy seria, luego miró a su vecino —¿Sigue en pie tu oferta?

El aludido sonrió ampliamente.

—Por supuesto. Y Touya también está invitado a cenar.

—¿Qué planean?

—Me invitó a cenar a su casa ¿Vamos?

—Vayan ustedes, no ando de mucho ánimo.

—¿Seguro Touya? — preguntó el rubio.

—Seguro. Gracias— sonrió levemente.


—¿Qué tanto piensas? — preguntó el rubio, preparando la cena junto con Sakura.

—Nada importante— siguió picando los vegetales.

—Te conozco lo suficiente como para saber qué te sucede— detuvo el cuchillo de su amiga, ésta suspiró.

—Es sobre Yukito. Me falló de una manera muy fea y aún no lo supero. No me siento muy bien con eso…

—Tranquila— puso su mano sobre la de ella —Por lo pronto no pienses más en ello y distráete— le guiñó un ojo.

—Sí— sonrió, luego se quedó pensativa de nuevo —Tenía mucho tiempo de no venir a tu casa, ya extrañaba estar aquí y a Tommy también— sonrió.

—Yo te extrañé y Tommy también— le disimuló un poco.

Terminaron de preparar la cena y se sentaron a la mesa a comer tranquilamente. Al terminar fueron a la sala a ver algo de televisión, tal como acostumbraban hacer antes.

—¿Estás bien? — preguntó él al verla un poco tambaleante.

—S-sí, sólo me mareé un poco— puso una mano en su cabeza —Estoy bien— sonrió algo forzada y cansada.

—Ven— la tomó de la mano y la guió al sillón, sentándola a un lado de él, luego puso una mano sobre su frente —No tienes fiebre ¿cómo te sientes?

—Sólo me siento muy cansada y algo mareada, es todo— sonrió débilmente.

—¿Quieres que te lleve a casa para que descanses? — sugirió preocupado.

Ella se negó de inmediato.

—Extraño pasar tiempo contigo— se entristeció un poco.

—pero siempre estaré aquí. Tal vez sea mejor que descanses— sonrió de lado. Lo ponía feliz que Sakura quisiera estar con él.

—Lo sé, pero ahora mejor veamos una película— tomó el control remoto y empezó a buscar una en internet mientras se acomodaba a un lado del rubio, éste sólo la miraba fijamente.

Él sonrió soñadoramente, pasó un brazo por los hombros de ella y la atrajo un poco hacia sí. Estaba feliz.

Sakura no se sorprendió ante el acto, o eso pensó el rubio pero la verdad es que el corazón de ella dio un brinco al sentir cómo él la atraía hacia sí y la abrazaba levemente.

—Si te llegas a sentir mal no dudes en decirme— pidió preocupado.

—Lo haré— sonrió un poco sonrojada.

Continuará...


¡¿Cómo ven?!

Al parecer Sakura se está dando cuenta de sus sentimientos por Fye... ¿o será que es mera amistad?

Quien sabe, lo irán averiguando en los siguientes capitos, en los cuales por cierto avanza el tiempo significativamente y podremos ver a nuestros personajes un poco mayores.

En cuanto a Yukito... no se molesten si lo he puesto como el malo de la historia :( créanme, yo soy su fan, pero debía ser así para que tuviera más significado.

sinceramente espero que les esté gustando mi historia y si es así me encantaría que me lo hicieran saber, ya sea por medio de un review o un correo electrónico.

Les mando un fuerte abrazo virtual y espero sus respuestas para ver si sigo publicándo los capitulos o si mejor lo suspendo por un tiempo.

Saludos!

.hana