Mi Mejor Amiga

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"Canción"

En la casa Kinomoto estaba el mayor de la familia leyendo un libro en la sala de su casa hasta que el timbre lo distrajo.

Fue a abrir y se encontró con Yukito.

—Hola Touya— sonrió un poco incómodo, el aludido sólo lo miró seriamente.

—Hola Yukito.

—¿Está Sakura?

—Ya sé a qué vienes y sabes lo que pienso sobre ello.

—Sé que hice mal y estás molesto. Lo siento mucho— fue sincero hacia su amigo —Pero de verdad necesito hablar con Sakura y explicarle lo que sucedió— pidió arrepentido.

—Ella no está.

—¿Dónde está?

—No te importa— fue cortante y grosero con su mejor amigo, pero luego pensó en una manera de molestarlo sin que se viera su intención de hacerlo.

—Touya, por favor dime. Necesito hablar con ella.

—Lo siento, pero no podrás decírselo hoy. Ahora está en casa de Fye.

—¿Qué está haciendo ahí, con ése? — preguntó molesto.

—Si no fuera por "ése" mi hermana seguiría esperándote— contestó molesto —Deja a mi hermana, ahora está bien acompañada. Él se está encargando de que no le afecten tanto las indiferencias que tienes hacia ella— espetó tajante.

—Pensé que eras distinto Touya. Nunca habías dejado que alguien se acercara a Sakura y menos que se la llevara a su casa a pasar la tarde. No te reconozco— dijo decepcionado.

—Lo mismo digo: no te reconozco. No eres el mismo de antes. Ahora sólo piensas en ti y tienes tiempo sólo para ti— Frunció el ceño —Además, no te importa si yo cambio de opinión y dejo que alguien se acerque a mi hermana. Si lo hago es porque estoy seguro de lo que vale y de lo que es la persona. Ahora si no te molesta, estoy ocupado. Hasta mañana— cerró la puerta, dejando a un Yukito muy molesto y celoso.


(Pov's Fye)

A penas empezó la película, Sakura cayó rendida al sueño. Me preocupa un poco su estado físico, pues la sigo viendo muy delgada, pálida y ahora muy débil, se fatiga con facilidad.

Estaba muy cómodo con ella recargada en mi hombro hasta que tocan a mi puerta. De inmediato miro a mi amiga para asegurarme de que sigue dormida.

Con cuidado me levanto y voy a abrir.

Frente a mi está la persona que menos quería ver en ese momento.

—¿Qué haces aquí? — pregunté furioso al ver a Yukito. Sólo él me sacaba de mis casillas tan fácilmente.

—Vengo por Sakura.

—No tienes ningún derecho— miro sobre mi hombro. Ella sigue dormida. Salgo y cierro la puerta tras de mí.

—Es mi novia, claro que lo tengo y necesito hablar con ella.

—Está dormida, ya déjala en paz. Y el que sea tu novia no justifica que la trates como te venga en gana. No voy a dejar que la hagas sufrir, ella ahora está muy afectada por lo que hiciste. Era muy importante para ella que estuvieses en su primer día y tú no eres para valorarlo, no te das cuenta de la gran mujer que tienes, por eso no mereces tenerla— lo miré muy furioso. Trataba de no levantar la voz, pero el enojo me ganaba.

—¿Y tú sí? — me miró retador.

Me quedé callado.

—vete de aquí— le dije en seco. —Lárgate.

En ese momento me agarró del cuello de mi camisa.

—Atrévete a tocarla y no vivirás para contarlo. Ella es MI novia, no tuya— me soltó enojado, pero a pesar de eso yo sonreí burlonamente.

—Adiós— entré a mi casa y lo dejé fuera.

Yo era quien tenía a Sakura conmigo, no él a pesar de ser su novio.

Volví al sillón y toda furia desapareció al ver al amor de mi vida tiernamente acurrucada en una de las abrazaderas, abrazando a un cojín que bien podría ser yo… anhelo estar en el lugar de ese cojín.

Pronto me di cuenta que estaba sintiendo celos de un simple pedazo de tela y relleno.

Me siento a su lado y la abrazo sin despertarla, disfrutando de su fragancia y calor.

Más tarde vuelven a tocar la puerta, esta vez es Touya quien viene a buscarla porque ya es tarde.

—¿Tiene mucho dormida? — preguntó algo preocupado.

—Sí, a penas terminamos de cenar y se durmió, no se sentía muy bien, además no comió mucho— le comenté también algo preocupado.

Suspiró pesadamente.

—La llevaré a su recámara— se acercó al sillón y la tomó en brazos.

—Fye…— murmuró entre sueños cuando su hermano la cargó.

Yo me sonrojé a más no poder y al parecer esto le causó mucha gracia a mi amigo, pues me miró con burla.


(Pov's narrador)

Pasaron varios días, semanas, meses…

Yukito arregló la situación con Sakura y volvieron a ser la feliz pareja muy a pesar de Fye, quien sentía cómo su estómago se llenaba de ácido sólo con ver al novio de su amiga.

En cuanto a la escuela, ambos iban muy bien. Se encontraban por terminar el primer semestre y con muy buenas notas a excepción de la clase de Cocina internacional, en la cual Sakura sacó una nota un poco baja debido al "Ogro". Tristemente el mismo Syaoran Li le seguiría dando clases durante toda la carrera.

Fye obtuvo las notas más altas de su generación, pues tenía talento innato. La profesora Kaho lo felicitó a pesar de ser tan exigente y seria con los alumnos.

Durante esos seis meses ocurrieron buenos momentos. Sakura cumplió sus dieciocho años el primero de abril y su mejor amigo la preparó un pastel delicioso junto con un lindo regalo por su mayoría de edad. El ojiazúl cumplió diecinueve años el veintidós de mayo y Sakura lo sorprendió llenando su auto con miles de papelitos con lindos mensajes escritos por ella, además de regalarle un Cd con los compositores de piano favoritos del rubio.

Touya seguía esforzándose en el hospital. Quería traer a Yuui de vuelta y lo lograría. Había notado un gran cambio en el rubio desde que su hermana estaba yendo todos los días a platicar con él. Acerca de esto… Fye tuvo que enterarse de lo que hacía su amiga y no pudo más que conmoverse y agradecerle el gran detalle.

Ashura estaba tranquilo porque Yuui había mejorado y Fye casi volvía a su ánimo de antes. Algo distinto era que tenía ahora muy buena comunicación con Sakura, casi la quería como a una hija.

Dentro de todas las buenas noticias hay una que tiene inquieto a más de uno: la salud de Sakura.

Ella se negó rotundamente a hacerse otro examen de sangre, diciendo que su salud está perfecta y que no está enferma.

Fye no dejaba de insistirle que se hiciera unos análisis, pero ni así aceptaba.

Terminaron cediendo a ella, pero Touya estaría molesto hasta que no se hiciera unos análisis.

Yukito la citó en el hospital con el pretexto de que se irían de ahí a comer a un restaurant, pero la verdadera intención era convencerla de hacerse unos estudios.

Sakura llegó al hospital y buscó el consultorio de su novio. Antes de llegar lo vio a lo lejos en un pasillo, charlando muy alegre y fluidamente con alguien; se acercó y pudo notar que hablaba con una doctora, parecían llevarse muy bien, pues Yukito se veía más feliz que cuando está con ella. Esto la entristeció mucho, pues al parecer ellos dos tienen mucho tema de conversación.

Lo que no soportó fue que saliera de Yukito el pedirle que fueran a tomar un café uno de estos días.

¿No se supone que es mi novio? — pensaba la castaña, viendo y escuchando todo de lejos.

—¿Y tu novia, no crees que se moleste? — preguntó la mujer.

—No lo creo. La veo poco y no creo que se entere— se encogió de hombros.

—Por supuesto que no, aún es una niña ingenua— se burló y sonrió de una manera extraña —Entonces nos vemos esta noche en mi casa para darte lo que tu novia no puede— besó la mejilla del médico muy seductoramente.

—No puedo esperar más. Nos vemos en la noche— sonrió de igual manera.

Ambos se despidieron y Yukito se dirigió a su consultorio.

Sakura sintió cómo su corazón se partía en mil pedazos… pero tomó una decisión y debía actuar fríamente si quería lograr lo que haría.

Ella entró de inmediato al consultorio de su novio como si nada hubiese ocurrido.

—Amor, no sabía que ya habías llegado— la saludó muy sonriente. Ella sintió mucha furia, pero se contuvo y actuó calculadoramente.

—Sí, llegué hace unos minutos— sonrió falsamente. Pero el médico no lo notó. Se veía a simple vista que no la conocía en lo más mínimo. Ella estaba segura de ello, ya que de ser Fye ya lo habría notado en el instante.

—Sakura, quiero hablar de algo importante contigo— se sentó en una silla a su lado.

Por un momento ella pensó que le diría la verdad, pero no fue así.

—Es sobre los estudios que debes hacerte y…— fue interrumpido.

—No quiero hablar de eso— lo cortó tajante —¿Por qué no mejor vienes a cenar a mi casa? Podemos pasar un buen rato viendo películas— ofreció para ver qué respondía. Lo hizo más que nada para probarlo, pues no tenía planeado nada para la noche.

—Oh lo siento amor, esta noche me quedaré a hacer guardia y no…— lo interrumpió de nuevo.

—¿Aquí en el hospital? — preguntó secamente.

—Si— hizo mueca extraña —¿Dónde más? — alzó una ceja algo incómodo.

—Y todavía tienes el descaro…— gruñó, poniéndose de pie muy enojada, pero tratando de guardar la calma —…Dile a tu amiguita que sí, tal vez pueda ser algo ingenua con respecto al sexo, pero al menos no ando de ofrecida y urgida con los hombres— le sacó en cara. Yukito palideció.

—¿E-escuchaste algo?

—Escuché y vi todo— lo miró con mucho rencor —¿Sabes algo? Yo te amaba, pero poco a poco fuiste rompiendo ese amor con tu desinterés, con tus faltas, con esto… es el colmo— sentía muchas ganas de llorar, pero no lo haría, no frente a él.

—Perdóname Sakura, sé que no debo hacer esto, pero tú no me das lo que necesito. No lo niego, eres muy hermosa y te quiero mucho, pero te niegas a darme algunas cosas y pues…

—quiere decir que si no me acuesto contigo, vas y buscas eso en otra mujer— se cruzó de brazos.

—Sakura, lo siento.

—No tienes porqué disculparte. Esta es la última vez que hablamos. No me vuelvas a buscar en tu vida porque tú para mí ya no existes. Terminamos— se dio media vuelta y se dispuso a salir, pero regresó sobre sus pasos —Olvidé algo— se acercó mucho a Yukito hasta estar frente a frente.

¡Plaf!

Le soltó una bofetada tan fuerte que sintió cómo su mano palpitaba.

—No vales la pena— lo miró por última vez y se fue sin ver atrás.

Yukito ya no intentó detenerla. Ya habían terminado…

Sakura salió caminando a paso firme del hospital. Su expresión era dura y seria. Por su mente pasaba todo lo ocurrido anteriormente y sólo concluía en algo: "no voy a llorar"

Y no lo hizo, no derramó ni una lágrima, pero su pecho le dolía como si le hubiesen clavado mil cuchillos a la vez.

Estaba por cruzar la primera calle para tomar el autobús, pero un auto pasaba por la calle en su dirección y ella no se daba cuenta hasta que el auto frenó estrepitosamente, pues ella cruzó sin fijarse.

El conductor era nada más y nada menos que Syaoran Li, su maestro de cocina internacional.

—¿¡Señorita Kinomoto?! — se sorprendió. Rápidamente se bajó de su auto.

—¿P-profesor Li? — preguntó después del gran susto.

—¿Por qué no se fija antes de cruzar? ¡Pude atropellarla! — espetó molesto el joven maestro.

—Lo siento…— bajó el rostro avergonzada —Disculpe las molestias— hizo una pequeña reverencia con su cabeza y se dispuso a seguir caminando, pero la mano del maestro la detuvo de la muñeca levemente.

—¿Estás bien? — preguntó con algo de rudeza, típica de él.

—Sí— se sentía muy incómoda con él, pues realmente era un ogro con todos.

Estaba por irse pero de nuevo Syaoran la detuvo.

—¿Puedo llevarte a donde te diriges? — preguntó serio pero caballeroso.

Sakura se sorprendió mucho.

—N-no se preocupe profesor, no vivo muy lejos de aquí.

—Es lo menos que puedo hacer por casi atropellarte— se encogió de hombros con una media sonrisa muy leve.

Sakura se asombró, era la primera vez que lo veía con sus facciones relajadas y nunca había presenciado una sonrisa de él, vaya que se ve atractivo cuando lo hace.

—Pero fue mi culpa y…

—Disculpa por haberte dicho eso— suspiró —No debí gritarte, pero si me diste un gran susto.

La bocina de un auto comenzó a sonar. Ya había fila detrás del auto de Syaoran, pues lo dejó parado en medio de la calle.

—Déjame llevarte— pidió amable.

Ella finalmente aceptó, pues la fila era mucha y no quería hacer esperar más.

—Gracias— se subió al auto y Syaoran cerró su puerta caballerosamente.

La castaña le explicó por dónde quedaba su casa y él la llevó. Durante el camino hubo silencio hasta que el profesor comenzó una conversación.

—¿Es por aquí? — giró en una esquina.

—Sí profesor.

—Llámame Syaoran, después de todo no soy muy mayor que tú— sonrió de lado.

—Está bien— sonrió levemente, aún no podía sacar lo ocurrido con Yukito.

—¿Puedo preguntarte algo? — dijo de repente él

—Sí— se extrañó un poco.

—¿Por qué estás tan triste? — la miró un momento y después al camino.

—¿Eh? — se sorprendió —Yo… estoy bien.

—Disculpa que sea tan indiscreto. Lo que pasa es que te vi salir del hospital y pensé que tal vez algún familiar está ahí— explicó tranquilo.

—No es eso… si tengo a un gran amigo ahí, pero hoy estuve en el hospital porque mi novio…— se calló un momento —…no, mi ex -novio me invitó a comer.

Syaoran alzó una ceja mientras sonreía extrañado.

—Creo entender. Rompiste con tu novio hace unos momentos.

—Sí— se entristeció, pero luego abrió los ojos muy sorprendida al sentir una mano sobre su cabeza, acariciándola levemente.

—No te preocupes por eso y no estés triste. Aún eres muy joven y puedes encontrar a la persona indicada. Tal vez ya la conozcas pero no te has dado cuenta de quién se trata— sonrió misteriosamente.

—Gracias— respondió muy sonrojada, pero ya más alegre —Nunca pensé que fuera tan amable— lo miró directamente mientras conducía, pensó que él no notaba la mirada pero si lo hacía.

—¿Ocurre algo? — preguntó sin verla, pues estaba manejando por la autopista.

—¿Eh? — se puso nerviosa al verse descubierta —N-no.

—¿Por qué estás tan nerviosa? — rio inocentemente —Sé que en la universidad me comporto muy serio con todos pero no soy así realmente— sonrió mirándola.

—Es cierto… en la escuela lo conocen como el ogro— murmuró bajo.

—¿Cómo?

¡Me escuchó! — pensó Sakura muy arrepentida —¡Lo siento! Es que en la universidad…

—No te preocupes— la interrumpió riendo. Sakura no entendía —Sé que así me llaman, pero no me molesta, al contrario, me ha funcionado para que me tengan respeto o miedo— rio bajito —Lo que sucede es que soy sólo unos años mayor que ustedes y en la mayoría de los casos tienden a pensar que los voy a pasar en mi materia porque tratan de ser mis amigos y no es así— sonrió con malicia —Si desean pasar debe ser por sus propios méritos.

—Ya veo…— sonrió Sakura muy sorprendida.

—Ahora que sabes mi secreto no se lo digas a nadie, no me conviene— rio.

—¿No le molesta que yo lo sepa?

—Recuerda que puedes tutearme, o al menos fuera de clase— corrigió —Y no, no me molesta porque eres mi alumna más sobresaliente— sonrió sincero —Así que tú no necesitas mi ayuda.

—Pero… tengo un ocho en tu clase Syaoran— el aludido sonrió porque al fin ella lo tuteó.

—Y fuiste la más alta.

Ella se desconcertó un poco.

—¿Es en serio?

—Sí— asintió sonriendo —En cocina internacional la práctica es mucho más importante que la teoría. La mayoría sólo sabe hacer bien la teoría, pero tú hiciste ambas cosas muy bien. No tienes un diez porque para eso aún te falta mucha práctica y experiencia; pero cuando yo te de esa calificación siéntete la más afortunada del mundo, ya que en mi poco tiempo de maestro no he encontrado a ninguna persona que lo merezca— explicó.

—Ya llegamos— apuntó la casa beige y Syaoran se estacionó ahí —Muchas gracias por traerme prof… digo, Syaoran. Muchas gracias— sonrió sincera y se despidió de su maestro.

—Nos vemos hasta el primer día de clases— se despidió de ella, pues recién están de vacaciones.

Se bajó del auto y caminó hacia la puerta de su casa.

—Sakura— le llamó él y ella giró de inmediato, un tanto extrañada por que la llamara por su nombre —Ya no estés triste— le guiñó un ojo con simpatía y arrancó.

La castaña se dirigió a la puerta de su casa para entrar pero recordó que no tenía llaves.

Enojada, frustrada y triste por lo ocurrido en el hospital, se sentó en una de las bancas que tiene en su jardín, esperando quien sabe qué.

Había pensado en ir con Fye, pero no estaba en casa.

El rubio llegó en su auto un par de horas más tarde y vio a Sakura sentada en su jardín con una expresión muy extraña en su rostro, nunca la había visto de esa manera… tan fría.

Se bajó de inmediato del coche y fue hacia ella preguntándole si estaba bien, pero ella sólo asintió.

Fue en ese momento cuando el rubio recordó que su amiga había quedado en pasar todo el día con Yukito.

—¿Te dejó plantada de nuevo? — preguntó molesto, sentándose a su lado.

—Ya no lo volverá a hacer— respondió muy seria y apagada, sin mirarlo, no lo había mirado en ningún momento.

—Sakura, mírame a los ojos ¿Qué ocurre? — tomó su barbilla y la giró para poder verla. Cuando lo hizo sintió su corazón estrujado, pues la mirada de Sakura reflejaba una profunda tristeza y gran vacío —Sakura…— no supo qué decir. Un nudo se le formó en la garganta de sólo verla así —¿Quieres que vayamos a otro lugar para platicar?

Ella sólo asintió.

Fye la llevó en su auto hasta una un parque lleno de árboles grandes con un hermoso lago en medio y muchos patos por todos lados, sabía que a Sakura le gustaría el lugar.

—Dime ¿Qué sucedió? — pidió muy preocupado, sentándose con ella en una banca frente al lago.

La aludida solo negó.

—No pasa nada…

—Te conozco y algo grave te ocurre, por favor confía en mí— le pidió mientras tomaba su mano —Soy tu mejor amigo ¿No? — la miró con preocupación.

Sakura asintió.

—Terminé con Yukito— respondió súbitamente. Él no supo qué decir.

—Oh Sakura…— se sintió muy mal por su amiga.

—Cuando llegué al hospital lo vi hablando con otra mujer…

—Pero eso no quiere decir que…— fue interrumpido.

—Quedaron de verse en la noche. Ella dijo que le daría todo lo que yo no le doy— miró el piso muy molesta.

El británico sintió mucha ira al entender el significado de esas palabras.

—Se burlaron de mí diciendo que soy una niña ingenua… él buscó a otra mujer porque yo no quise darle sexo…— dijo sin vergüenza y con mucha tristeza.

—Sakura, no te sientas mal por ello, pues tú hiciste bien en no darle lo que pedía— se sorprendió mucho. Esto quería decir que en realidad ella nunca tuvo relaciones con el médico.

—Es lo mismo que me repito una y otra vez pero esta opresión en el pecho no se quita con nada— puso ambas manos sobre su corazón —Me prometí a mi misma no llorar por él y no lo haré, no vale la pena…— suspiró conteniendo todo su sentir.

—Sakura— habló serio —Necesitas sacarlo, no te guardes ningún sentimiento o te harás daño a ti misma— tomó sus manos y la miró fijo a los ojos —Óyeme bien: tú no eres una niña ingenua, eres una gran mujer por la que muchos hombres pelearían con tal de estar a tu lado, incluyéndome. Y ¿sabes algo? Un hombre que sólo busca sexo no merece a alguien como tú: tan madura, tan hermosa, tan pura…— acarició su mejilla, mirándola muy de cerca —Eres una mujer muy hermosa y valiosa, nunca lo olvides— vio cómo los ojos de su amiga se fueron inundando en lágrimas.

Inmediatamente la estrechó entre sus brazos, casi asfixiándola mientras que ella lloraba; llanto que se volvió más intenso con el tiempo.

—Llora todo lo que quieras, aquí estará mi hombro para ti.

—No debo llorar, tengo que ser fuerte— dijo entre lágrimas.

—También se necesita fuerza para llorar cuando quieres hacerlo— acarició su espalda, reconfortándola. Le partía el corazón verla llorar así.

A partir de ese momento soltó todo lo que tenía dentro. Lloró con todas sus fuerzas aferrándose a la camisa de su amigo. Él sólo la abrazaba y le decía que todo iría bien.

—¿Mejor? — preguntó, limpiando los rastros de lágrimas de su amiga.

—Sí— lo volvió a abrazar —Muchas gracias— susurró en su oído.

—Te Quiero mucho— la estrechó entre sus brazos.

—¡Yo te quiero más! — lo estrujó muy fuerte, él rio.

—Al parecer ya estás mejor.

—Necesitaba sacarlo— sonrió levemente —y sólo contigo puedo hacer esto— suspiró triste.

—¿Qué es lo que más te entristece de esto? — preguntó interesado.

Sakura lo pensó un poco.

—Que Yukito me haya dejado por no haber tenido relaciones con él… eso me entristece mucho porque no pudo entenderme ni esperarme. Yo aún no me siento lista para dar ese paso con nadie y no quiero que mi primera vez sea con una persona que lo valore tan poco— confesó muy avergonzada, pues se lo estaba diciendo a su mejor amigo.

Es virgen—se sorprendió unpoco—Eso es muy importante en una pareja, saber esperar y respetar al otro. En tu caso no fue así, pero si hay personas que lo hacen— tomó la mano de su amiga —Lo que puedo decirte es que estoy orgulloso de ti— sonrió —Con todo esto me demuestras que eres una chica firme y no te dejas sucumbir ante las situaciones. Vales mucho y mujeres como tú quedan pocas en el mundo.

—Gracias por tus palabras— se sonrojó mucho, pero aun así se veía pálida y cansada.

—¿estás bien? Te veo algo pálida— puso una mano en su barbilla, alzando su cara para verla mejor y sí, estaba muy pálida.

—Sí, es sólo que lloré mucho— se limpió la cara con la manga de su blusa.

—Déjamelo a mí— sacó un pañuelo de su bolsillo y limpió detenidamente el níveo rostro de ella. Admiró cada facción, gesto, y cada sensación que le producía el tocar su piel.

En ese momento ambos se quedaron quietos, él con el rostro de ella entre sus manos y Sakura muy cerca de él, mirándolo fijamente.

El rubio no pudo más y dejó salir sus impulsos, ya nada le importaba… así que acercó su rostro más al de ella, aproximándose a sus labios.

Sakura estaba inmóvil dejándose llevar, no pensaba, sólo sentía.

Es igual que en mi sueño…— pensaba al tenerlo tan cerca.

Anhelo tanto volverlo a hacer…— pensaba el rubio, acercándose mucho a los labios de su amiga, pero repentinamente ella se detuvo de los hombros de su amigo, como si fuese a desplomarse.

—¿Qué ocurre? — se alarmó, pues su amiga se veía muy débil.

—No me siento bien…— ahora si se asustó, pues ella siempre lo negaba.

—No me importa que te enojes conmigo por esto, te voy a llevar al hospital, sólo así te podrán hacer las pruebas de sangre— dijo muy seguro y tomándola en brazos.

—No Fye, no por favor— murmuró muy débil ya en los brazos de su amigo, donde cayó completamente desmayada.

—¡Sakura! — comenzó a correr hacia su auto. Rápido la subió y se fue directo al hospital. Llamó a Touya en el camino y ya tenían todo listo para cuando llegara.

Al llegar a urgencias Touya los recibió de inmediato e ingresaron a Sakura al hospital, tomaron muestras de sangre y las mandaron al laboratorio.

Fye no se separó en ningún momento de su amiga. Estaba muy preocupado.

—Sakura…— se emocionó al ver que al fin despertaba —¿Cómo te sientes?

—¿Por qué me trajiste? — preguntó triste.

—Perdóname, sé que no querías hacerte los análisis, pero entiende que estamos muy preocupados por ti y necesitamos saber qué pasa— se sintió un poco culpable.

—Está bien…— aceptó —Discúlpame por preocuparte.

—No tienes porqué disculparte— sonrió de lado al ver la sonrisa en el rostro de su amiga.

—Monstruo— entró al cuarto —Ya tengo los resultados de tus análisis— traía un papel en la mano.

—¿Qué dicen? — pregunté angustiado, pues parecía molesto o preocupado.

—Sólo reflejan una leve anemia.

—¿Es todo? — preguntó extrañado, pues parecía algo muy leve para los síntomas tan fuertes de Sakura.

—Sí.

—Entonces no hay nada de qué preocuparse— dijo más animada —¿Ya me puedo ir hermano? — preguntó débilmente.

—Primero descansa— fue lo único que dijo para después salir.

—¿Hermano…?— se extrañó mucho.

—Iré a hablar con él, mientras tanto tu descansa— le sonrió y ella asintió.

Al salir al pasillo se encontró con Touya analizando de nuevo esos resultados.

—Crees que no puede ser sólo eso. ¿Cierto? — indujo el rubio.

—Tú pensaste lo mismo.

Fye asintió.

El médico suspiró pesadamente mientras arrugaba los papeles en sus manos.


El tiempo pasó. Fye se encontró a Yukito y no dudó en darle su merecido. Ambos quedaron muy golpeados y la ojiverde se enojó mucho con su amigo por haberse arriesgado tanto, pero se sintió muy agradecida con él.

El mayor de los Kinomoto terminó enterándose de lo que hizo su mejor amigo y aplicó el mismo método que el joven inglés, pero además de eso logró que lo despidieran del trabajo. Después de eso no volvieron a saber nada de él. Ashura fue de gran ayuda para lograr despedirlo.

En cuanto a la anemia de Sakura; todos se encargaron de cuidarla, incluso Ashura iba a su casa para ver cómo estaba. Todo estaba volviendo a la normalidad poco a poco.

Sakura y Fye se veían a diario en las vacaciones, visitaban a Yuui juntos, salían de paseo a muchos lados juntos, seguían con su tradición de ver películas en la noche todos los viernes y prometieron nunca más separarse.

Dos años después…

Fye estuvo a punto de animarse a decirle a Sakura que la amaba, pero siempre sucedía algo que se lo impedía, lo que él no sabía era que…

(Pov's Sakura)

Despierto súbitamente luego de ese sueño. Todas las noches es lo mismo, sueño que él y yo nos besamos. Sé que es extraño porque es mi mejor amigo, pero no puedo negar que en el sueño su beso es tan… tan distinto a como me sentía con Yukito. A pesar de ser sólo un sueño puedo sentir la pasión y el amor trasmitido en ese beso.

No puedo evitar sonrojarme ante tales sueños. Si Fye se enterara ¡No! Qué vergüenza.

Miro el reloj y aún faltan diez minutos para que suene mi despertador, así que meto la mano bajo mi almohada y saco la playera que me prestó el día que nos hicimos amigos. La acerco a mi rostro y aspiro su fragancia tan leve después de varios años. Es tonto tener la camiseta de él bajo mi almohada porque… sólo es mi amigo y eso no lo hacen los amigos comunes.

En fin, me dedico a disfrutar de ese olor mientras veo la foto que nos tomamos ambos y que él también tiene en su recámara al igual que yo.

Suena mi despertador y me levanto tranquilamente a bañarme y arreglarme. Últimamente mi debilidad ha desaparecido un poco. Hace unos meses mi hermano me hizo unos análisis que salieron relativamente bien, pero él no le cree a los resultados y junto con Fye se encarga todo el tiempo de mi alimentación y mi salud. A veces me siento incómoda, pues evitan que haga cualquier esfuerzo a pesar de que no tengo nada.

—Monstruo, ya llegó Fye— me llamó mi hermano desde fuera de mi cuarto.

—¡Touya! ¡No soy ningún monstruo!— peine mi ahora largo cabello y salí a toda prisa, no quiero hacerlo esperar.

Bajo las escaleras y ahí está. Mi mejor amigo esperándome al final de las escaleras, con su mochila al hombro y su mano extendida hacia mí.

Lo observo discretamente y veo cómo ha cambiado tanto en estos dos años. Sigue teniendo su mirada tan profunda e hipnotizante, pero su cabello lo recortó un poco, le sienta muy bien al igual que esa camisa de vestir negra que lleva arremangada hasta los codos, sus jeans oscuros y como siempre, la guitarra que le regalé, guardada en su estuche.

No pude evitar perderme en sus ojos cuando me sonrió de esa forma tan característica de él. No entiendo porqué después de tanto tiempo no ha conseguido novia, digo, Fye es guapísimo.

—¿Sakura? — me llamó sonriendo de una manera juguetona —¿Qué tanto ves? — alzó una ceja divertido y algo burlón.

—Te ves muy guapo— sonreí sincera pero muy sonrojada.

Pensé que Fye me seguiría el juego como siempre, pero esta vez se sonrojó al igual que yo y hasta se puso algo nervioso. Seguro está nervioso por la presentación que tendrá hoy.

Su profesora de composición, Kaho Mitsuki lo eligió para representar a la universidad en un concurso donde debe presentar una canción compuesta por él; tanto la música como la letra deben ser inéditas.

—Se les hará tarde— bajó Touya con ropa muy formal, se veía realmente guapo.

—A ti también hermano.

—Sí, ya me voy. No quiero llegar tarde o Ashura se molestará.

—Y vaya que lo hará— rio Fye —no todos los días te nombran director general de un hospital. Hablé con él hace rato y está muy nervioso— rio de nuevo —Ayúdalo a tranquilizarse.

Mi hermano rio.

—Ya veremos.

Todos salimos de la casa, cada uno para su rumbo.

—Cuida de mi hermana— pidió Touya antes de despedirse de mí con un abrazo muy fuerte. Últimamente la relación entre ambos estaba cambiando mucho, si antes era sobreprotector, ahora mucho más.

—Cuenta con ello— sonrió mi mejor amigo.


—Bien, aquí nos separamos— me devolvió mi mochila.

Como de costumbre, me acompaña hasta la puerta de mi salón y de ahí se va a su universidad.

—Gracias Fye. Más tarde te alcanzo para ver la presentación— le sonreí emocionada.

—Te quiero en primera fila— me advirtió divertido.

—Claro que sí— lo abracé inesperadamente, él no se sorprendió, sino que me abrazó más fuerte —Es por si no te veo antes del concierto— le sonreí sincera —Te deseo todo el éxito del mundo.

—Muchas gracias Sakura— me miró de una manera extraña, no sé cómo expresarlo, pero cuando hace eso siento su mirada aún más profunda, sus ojos azules me llegan de lleno a la mente y su expresión no se borra de mi mente nunca, sólo queda el anhelo de seguir viendo esos ojos todos los días de mi vida…

—Nos vemos al rato— me sonrió, pero su expresión cambió al ver a alguien detrás de mí. Yo no supe a quién miró, pues era muy temprano y no había nadie en el salón.

Fye se fue y me dirigí a mi acostumbrado asiento.

—Sigue preocupándose mucho por ti— yo di un salto al escuchar la voz de Syaoran. Él estaba sentado en el escritorio, pero yo no lo vi.

—¡Syaoran! Me asustaste. No me di cuenta de que estabas aquí.

—Tú no, pero tu amigo si— se puso de pie y se sentó al lado mío —No estoy seguro de ello, pero me da la impresión de que no le caigo muy bien que digamos.

—¿Tu crees? — me extrañé un poco.

—Sí, siempre que estoy cerca de ti parece que se molesta y me mira de una manera rencorosa.

Yo me quedé pensando y recordé que Fye puso una cara de pocos amigos al verlo.

—Él es parecido a ti— sonrío divertida —Se comporta muy serio con todos, pero conmigo es diferente.

—Ustedes son muy unidos —dijo de repente, parecía reflexionar algo —¿No son novios?

Casi me caigo de la silla.

—¡No! Él es mi mejor amigo.

—Te pusiste roja— me miró con algo de tristeza. No entendí por qué.

—¿Syaoran?

—¿Vas a ir a verlo? Tengo entendido que fue elegido por Kaho para representar a la universidad— cambió de tema.

—Sí y estoy segura de que ganará— dije muy segura. Él me sonrió de manera ausente, lo noté algo triste pero no entendí la razón.

La tarde llegó y con ello el concurso.

De inmediato me dirigí al auditorio de la universidad de música y me senté en la primera fila.

Pocos minutos después llegó Syaoran y se sentó a mi lado.

—¿También vienes a verlo? — pregunté sorprendida.

—¿y por qué no? — se encogió de hombros muy tranquilo.

Comenzaron a llegar más alumnos haciendo que Syaoran tomara una actitud más seria. De hecho alcancé a escuchar algunos comentarios cercanos diciendo: "mira, el ogro también vino" o "Qué envidia, Sakura está con el profesor Li" éste ultimo me sonrojó un poco, pero sonreí divertida.

No podía negarlo, Syaoran es un hombre realmente guapo: de piel aperlada, cabello corto y castaño, algo despeinado; es poseedor de unos hermosos ojos castaños con una mirada muy profunda y penetrante, enmarcados por un par de pobladas cejas que sólo lo hacían verse más apuesto y varonil.

El concurso dio inicio. Un alumno de cada universidad de Japón compitió contra el primer lugar que correspondía al premio de un piano negro Yamaha de cola, además de una beca completa para seguir estudiando la carrera.

Un chico tocando el saxofón interpretó su canción, luego una chica en el piano, después un hombre tocó el violín.

Los concursantes pasaban y sólo tocaban, aún así su música era muy bella.

—Tienen talento, pero les falta emoción, pasión, sentimiento en su música— me comentó en voz baja mi maestro.

—Tienes razón— asentí concordando con él.

Y llegó el turno de Fye.

Es increíble, pero lo vi aún más guapo que en la mañana, pues ahora estaba mejor peinado, traía un pantalón un poco más formal y un chaleco de vestir sobre su camisa negra.

Me quedé sin aliento al verlo. Su mirada demostraba tal seguridad que di por hecho que él ganaría.

—Va a ganar— La profesora Kaho se sentó a mi lado, yo le sonreí. La conocí unas semanas después de inicial el primer semestre, pues Fye me la había presentado y al parecer se habían hecho grandes amigos, así como Syaoran y yo. Desde que la conocí me cayó muy bien, es una persona muy agradable y excelente con el chelo.

—Puso mucho de él en la canción, yo misma la aprobé y estoy segura de que ganará el primer lugar— dijo muy segura. Mi querido profesor la miró y luego miró a Fye, expectante a lo que venía.

La canción dio inicio con una introducción muy linda en guitarra acústica, mientras que un chico lo acompañaba en el piano y otro con la guitarra eléctrica.

Lo que no esperé fue que empezara a cantar, pues todos los participantes sólo tocaban su instrumento, nadie cantaba ni llevaba acompañantes.

Lo más maravilloso fue que en toda la canción no dejaba de mirarme, casi sentía que la cantaba sólo para mí.

"La vida va de prisa
pero hoy me he detenido a respirar
y a pensar en todas esas cosas
que a veces no sabemos valorar.

Ven mírame a los ojos,
ya sé que hoy es un día muy normal,
pero toma de mi mano, escucha
y vas a ver que puedo hacerlo especial.

Confieso que tuve una pesadilla,
soñé que te perdía
y no quiero que pase otro día
sin que sepas lo que hay dentro de mi piel."

Siguió cantando sin apartar su profunda mirada de mis ojos nerviosos. Esa música mezclada con su masculina y melodiosa voz, más esa mirada tan fija en mí… simplemente me derretí.

"Es que hay cosas que nunca te dije
que creo que las tienes que saber,
por ejemplo me llenas el alma,
pues como tú no hay nadie para acariciarme,
enamorarme para besarme para tocarme,
como tú no hay nadie escúchame:

Hay cosas que nunca te dije,
por ejemplo que tu amor me hace bien,
tú haces que quiera ser mejor persona
y si preguntan por mi gran amor
siempre digo tu nombre
y tienes que saber…
que ya te amo como nunca jamás imaginé.

Te digo lo que siento desde lo más profundo de mí ser
lo mío no son las palabras eso ya lo sabes pero lo intenté…"

A penas terminó el último acorde, todo el público aplaudió con fuerza, poniéndose de pie. Yo hice lo mismo de inmediato.

Kaho y Syaoran también se pusieron de pie.

—Él siempre tan modesto— dijo Kaho sin dejar de aplaudir.

En ese momento entendí a lo que se refería, pues mi amigo tenía las mejillas encendidas en un color rojo ante tanto aplauso y reconocimiento.

Dio una pequeña reverencia, agradeció y salió del escenario, no sin antes mirarme por última vez y guiñarme un ojo, yo sonreí ampliamente.

Todos se sentaron y el siguiente participante continuó, pero yo seguía maravillada con Fye.

—Debo reconocerlo, tiene talento. De todos ha sido el único que transmite sentimiento con su música— admitió Syaoran.

—Eso es porque puso mucho de sí mismo en la composición de todo— me miró de una manera extraña, parecía que me lo decía a mí, en vez de a Syaoran.

La atención de los tres se puso sobre Lya, quien estaba sentada al lado de Syaoran y tuvo que ponerse de pie y pasar en frente de mi y Kaho para poder salir de la fila de sillas. Seguida de ella iba una chica.

—Vamos, es tu oportunidad. Tienes que hablar con Fye— le dijo su amiga mientras pasaban frente a nosotros.

—Lo haré, hoy se lo diré— dijo muy convencida —estoy segura de que escribió esa canción pensando en mí— suspiró con voz soñadora.

Siguieron hablando pero ya no las escuché porque se habían alejado.

—¿Todo bien Sakura? — preguntó mi maestro, seguro al ver mi enojo, pues al escucharla hizo que mi sangre comenzara a hervir.

—Sí, ¿Por qué lo preguntas? — disimulé-

—Estás muy seria— me miró algo preocupado.

Noté que Kaho me miraba también.

—No pasa nada— sonreí disimulando, pero la verdad es que me quedé muy pensativa con respecto a lo de Lya. ¿Qué quería decirle?

El maestro de ceremonias concluyó el concurso, diciendo que ahora seguía el momento de decidir quién sería el ganador. Los jueces tardaron un poco pero al fin dirían quién ganó.

Todos los participantes se encontraban en el escenario, esperando…

—Muy bien, ya tenemos a nuestro afortunado ganador— guardó silencio unos segundos haciendo suspenso. Abrió el sobre. —Por su música y por su voz, nuestro ganador es nadie más y nadie menos que ¡Fye Flowrigth! Alumno de la facultad de música de la universidad Horitsuba— todos comenzamos a aplaudir y a gritar con fuerza, muy contentos.

¡Fye había ganado!

Y al parecer el pobre no se lo esperaba, pues tardó en reaccionar. Recibió su premio con una leve sonrisa… me impresiona lo serio que puede llegar a ser.

—Felicidades.

—Gracias— respondió al maestro de ceremonias.

Todos seguían aplaudiendo y gritando.

Después Fye se bajó del escenario por la parte trasera junto con todos los participantes, hacia los vestidores.

—Vayamos a felicitarlo— sugirió Syaoran poniéndose de pie.

—Sabía que ganaría— dijo Kaho, orgullosa.

Los tres fuimos muy contentos hacia los vestidores en busca de mi amigo, pero lo que vi me dejó pasmada…

Fye aún tenía en sus manos el premio, pero sobre sus labios tenía colgada a Lya y él parecía no negarse a ese beso.

Ninguno de los tres dijo algo. Al parecer nos sorprendimos por igual.

Veo cómo se separan lentamente y él la mira muy serio, ella sólo se cuelga de su cuello, pero él la aparta.

Muy bien Fye, ¡quítala! — pensé con una sonrisa malvada, pero la muy facilona se le echó encima de nuevo.

—Lya, por favor— pidió molesto, tenía el ceño muy fruncido, pero ella lo besó de nuevo.

Yo no lo soporté. Nunca había visto tal grado de bajeza en una mujer.

Lo siguiente que hice no lo pensé, sólo me dejé llevar por mis impulsos, malamente porque me empecé a colar entre la gente con movimientos coléricos, mientras caminaba hacia ellos con pasos furiosos y rápidos.

Entonces yo…

Continuará…

¡Hola chicos! Tardé algo en actualizar, lo sé y no tengo excusa pues debo informarles que el fic ha sido terminado ¡Al fin! Ya sólo me queda estar editando y publicando los capítulos.

Y en cuanto a algunas aclaraciones del capítulo:

Creo que ya habrán entendido por qué le puse ese nombre al capítulo. ¿Les gustó la canción que Fye escribió para el concurso? ¿Creen que se la haya escrito a Sakura? Yo creo que sí jeje

Para los que quieran saber qué canción es, se llama "Cosas que nunca dije" de Rio Roma. Es una canción muy linda y se me hizo una buena manera de que el rubio transmitiera sus sentimientos implícitamente a Sakura.

Pido una disculpa a las fans de Yukito, pero en esta ocasión le tocó ser el malote : (

No sé si se han percatado, pero Syaoran se ha comportado de una manera extraña con Sakura ¿No creen? Como que tiene ciertas preferencias (Injusto!) jaja

Y no sé ustedes, pero yo me derretí cuando Sakura bajó las escaleras y vio a su mejor amigo de arriba abajo. Dos años después y sigue estando igual (o más) guapo wuju!

¡Ah! Y no se olviden de esos extraños síntomas que Sakura está sufriendo últimamente ¿A qué creen que se deba?

¡PREGUNTA!

¿Qué creen que hizo Sakura al final del capítulo?

¡REVIEWS!

¡Muchas gracias a Angie The Killer por su review! Oww pobre Yukito ¿Verdad? Haha, no sabía que siempre lo ponían como malo. Y sobre Touya… bueno, quise cambiar ese aspecto de él jeje sigue siendo celosos, pero no tanto cuando se trata de Fye :3

¡Aww y gracias! Que bueno que te está gustando aunque… ¡Wow! ¿Lees Amor Inesperado? :D que sorpresa me diste! Me gustaría mucho saber tú opinión sobre esa historia. Tardaré un poquito en actualizar porque ya está en sus últimos capítulos (si no es que el último jiji)

¡Saludos y un beso y abrazo virtual!

Tsuki No Hana