Mi Mejor Amiga
XV
"Compromiso"
—Por lo que vi, no lograste hablar con él ¿No es así? — inquirió al ver que Fye hablara sobre su llegada al país.
Ella farfulló un poco molesta.
—A penas lo había saludado— se cruzó de brazos —llegaste muy temprano por mí.
—No lo hubiera hecho si a cierta jovencita no se le hubieran olvidado sus medicamentos— le recordó burlonamente.
Sakura suspiró cansada ¿hasta cuándo sería libre de medicamentos?
—¿Cómo te sientes? — preguntó Touya después de un rato, pues ella no quitaba esa sonrisa de su rostro en ningún momento.
—Feliz.
—Ya veo…
—Lo extrañé tanto— suspiró, viendo por la ventana con una gran sonrisa.
—Y por lo que veo, él a ti también te extrañó mucho— arrugó el entrecejo, típico de un hermano celoso.
—Me invitó a cenar mañana en su casa ¿Puedo ir? — preguntó como niña chiquita.
—¿De cuándo acá me pides permiso? Si siempre haces lo que te pega en gana— se le veía celoso.
—Touya— murmuró haciendo pucheros —No digas eso, no te pongas celoso— le dio al clavo.
—¿Celoso yo? Por favor— se burló algo molesto. Evidentemente celoso.
Sakura rio.
—Tú eres mi preferido hermanito y siempre lo serás— rodeó el brazo de su hermano con los suyos mientras éste conducía y recargó su cabeza sobre el hombro masculino.
Él no dijo nada, pero sonrió victorioso ante aquellas palabras.
Al llegar a la casa Sakura se tomó los medicamentos y llamó de inmediato a Yuui, el pobre estaba estudiando pero se tomó el tiempo de escuchar lo feliz que estaba su amiga. Ella le contó todo lo que sucedió.
Más tarde llegó Fye a su casa e interrumpió a Yuui en sus estudios para platicarle lo mismo que la castaña ya le había platicado por teléfono momentos antes, pero el joven escuchó pacientemente y fingiendo que no sabe nada.
Yuui pensaba en convertirse en psicólogo, pues parecía mejor escuchando la vida de los demás que estudiando bioquímica.
—No, la medicina es mejor— se dijo a sí mismo con una sonrisilla para después bostezar.
Touya se encontraba en su consultorio, tomando un descanso de una mañana larga de trabajo.
Día tranquiló hasta que sonó su celular, era Fye.
—Hola Fye ¿qué ocurre? — fue directo.
—Necesito hablar contigo de algo importante ¿Tienes tiempo?
—Si— miró su reloj —Tengo una hora libre ahora mismo ¿crees poder llegar al hospital?
—Estoy en el ascensor.
—Vaya— se sorprendió —Bien, entonces te veo en un momento.
—Bien— colgó.
—¿Qué querrá decirme? — pensaba una y otra vez hasta que la puerta de su consultorio se abría.
—Hola Touya— saludó alegre, con una sonrisa nueva en su rostro.
—Hola— respondió extrañado, mirándolo de arriba abajo, tratando de descifrar lo que fuese a decirle.
Faltando tres horas para la cita, Sakura llegó a casa con un montón de bolsas de compras.
Había tenido que ir a comprarse ropa nueva, pues ya nada le quedaba.
Rápidamente subió a arreglarse y para un poco antes de las ocho ya se encontraba lista, vestida con una falda corta, color verde esmeralda y una blusa holgada, con mangas tres cuartos bombachas y hombros descubiertos de colores azules y verdes, combinado con su cabello largo ondulado y unos zapatos altos y negros.
Se veía radiante. Lástima que Touya llegaría tarde y no la vería así, pues quedó con Ashura para ir a tomar algo.
—Ya son las ocho— observó el rubio su reloj de muñeca.
Estaba impaciente por que Sakura llegara. Al parecer leyó sus pensamientos, pues precisamente en ese momento sonó el timbre de la casa.
—Hola Fye— saludó un poco sonrojada.
—Hola… Sakura— se quedó embobado, viéndola despistadamente por completo —Vienes muy bella— soltó sin pensarlo, se sonrojó un poco después —Adelante, entra.
—Gracias…— entró algo avergonzada y luego lo miró fijamente —Tu cabello— observó.
—Oh si— se rascó la nuca —Recordé que nunca te ha gustado el cabello largo en hombres y pues…
—¿Te lo cortaste por mi? — preguntó asombrada y sonrojada.
—Sí— la miró suavemente.
—¿Y Tú… preparaste todo esto? — miró asombrada el lugar, pues estaba perfectamente acoplado para una cena romántica. La mesa estaba acomodada y decorada especial para dos. Había velas y una botella de vino en medio de la mesa.
—Yuui me ayudó— aceptó, sacando una silla para que ella se sentara.
—¿Y dónde está él? — trató de disimular que lo conoce mejor de lo que Fye imaginaba.
—Creo que no podrás conocerlo aún. Fue a estudiar a casa de unos amigos— se sentó también, quedando frente a ella —Es increíble que hace dos años las cosas eran muy distintas. A penas te fuiste, él regresó…— se quedó pensativo unos momentos, pero luego sonrió y tomó la mano de su amiga —Ahora tú volviste y no dejaré que te vayas, nunca más…— le sonrió de tal manera que ella sintió miles de mariposas en su estómago.
—¿Y bien? — trató de cambiar de tema, se estaba sonrojando mucho con una simple sonrisa de él.
—¿Qué quieres decir? — preguntó Fye, divertido.
Sakura sacó un papel de su bolso.
—En esta carta dijiste que teníamos una larga conversación pendiente, ya que tenías que decirme un par de cosas importantes y también algunas cosas que querías mostrarme. Ahora no perdamos más el tiempo y dime— sonrió muy emocionada.
Fye se puso muy nervioso y ella lo notó. En ese momento llegó el instantáneo recuerdo del momento en que Fye le confesaba que no la amaba y luego el momento en que Yuui le decía que si lo hacía… estaba lago confundida.
—Bien— tomó aire mientras miraba al piso, alzó la vista hasta toparse con unos hermosos ojos verdes —La primera cosa que tengo que decirte es que…— tomó sus manos —Te Amo— le dijo con un tono lleno de sentimientos y una mirada tan profunda que conmovió a Sakura —Te he amado casi desde que nos volvimos amigos, desde que el tiempo sin ti se hacía muy lento y aburrido, me enamoré de ti desde que tu aroma era necesario para que yo tuviera un buen día. Me enamoré de ti desde que empecé a obsesionarme con tu mirada, tus ojos verdes con los que sueño desde que empecé a amarte…— dijo fluidamente y con mucho amor. Confesando lo que debió haber dicho desde hace más de dos años —Y reconozco que fui un completo idiota al haberte dejado ir, pues cuando me confesaste tus sentimientos, fue la oportunidad perfecta para decirte todo esto, pero fui un tonto y lo lamento. La verdad es que estoy loco por ti y espero que puedas perdonarme por haberte causado tanto daño…
—Fye…— sus ojos se llenaron de lágrimas, mientras que su rostro enrojecía y su corazón se aceleraba.
—Discúlpame por haberte rechazado hace dos años— se vio afligido —No tienes idea de las ganas que tenia de abrazarte y decirte cuanto te amaba, pero no podía permitir que perdieras esa oportunidad de cumplir tus sueños, Sakura.
La aludida estaba atónita, sus ojos no podían estar más abiertos.
—Fye…— soltó una lagrima —¿Entonces si me amabas? ¿Desde cuándo? — preguntó sorprendida, aún le costaba un poco creerlo.
—Desde antes de que empezaras a salir con Yukito…— confesó.
El corazón de Sakura se contrajo un poco.
—No tienes idea de lo difícil que fue verte con Yukito aquella vez— dijo con un gesto de verdadera aflicción.
La ojiverde recordó aquella escena que rompió con la amistad de ambos durante meses.
—Lo siento tanto— se vio muy afectada —Pero… en realidad nunca sucedió nada y…— fue interrumpida.
—Lo sé, eso no importa más, pues estamos juntos ahora— le sonrió tiernamente, acercándose y acariciando su mejilla.
Ante el simple acto la mejilla de ella ardió.
—¿Y qué es lo segundo que debes decirme? — bajó el rostro avergonzada, Fye se enterneció.
—Lo segundo— se acercó a su rostro —Te lo diré después de cenar— susurró con una sonrisa pícara.
Ella sonrió feliz y apenada.
Cenaron muy tranquilamente, conversando sobre todo lo que vivieron durante ese par de años, aunque Sakura no habló mucho, pues temía decir algo que no debía.
—Estuvo delicioso Fye, todo esto es tan hermoso. Muchas gracias— dijo sincera.
—Espero que pienses lo mismo después de lo que tengo que decirte— se puso serio —Pero antes, tomemos una copa— abrió la botella de vino.
—Oh, lo siento Fye. No puedo tomar alcohol debido a los medicamentos que estoy tomando.
—Lo sé— llenó su copa —Por eso lo cambié por jugo de uva— sonrió juguetón. Ella rió.
—Gracias Fye, eres increíble— tomó la copa y bebió de ella —Delicioso— sonrió.
—Bien, ahora si tengo que informarte de la segunda cosa importante— tomó las manos de Sakura y la miró con una intensidad como nunca antes —Tengo que confesarte que eres la mujer a la que he amado más en mi vida. Eres hermosa, perfecta, inteligente y eres la mujer que robó mi corazón. Sakura yo no imagino una vida sin ti a mi lado. Por eso mismo…— se puso de pie para luego posar una rodilla en el suelo y sacar una cajita negra de su bolsillo —Sakura Kinomoto…
—Oh por Dios…— se llevó ambas manos a la boca al ver el contenido de la cajita.
—…¿Aceptarías casarte conmigo y vivir el resto de tu vida a mi lado? — pidió con un brillo hermoso en los ojos.
—Oh Fye— se quedó sin habla. Un mar de emociones le llenó el corazón.
—¿Aceptas ser mi esposa? — pidió de nuevo con una sonrisa y una mirada que derretirían hasta al témpano de hielo más frío.
—Fye….— su mirada tembló al pensar en todo lo que aún debía confesarle.
De pronto su ilusión de vivir feliz con él, se rompió en mil pedazos…
—Dime qué piensas— pidió algo nervioso, pues ella no respondía.
—No puedo.
Las ilusiones del rubio se rompieron en un segundo. Casi se escuchó el crujir de ellas.
—¿Por qué? — se puso de pie, algo asustado.
—Lo siento Fye, pero no creo que quieras casarte conmigo después de lo que tengo que decirte…— cerró los ojos. No podía sostenerla aquella mirada de dolor al amor de su vida.
—¿Qué puede ser tan grave como para que deje de amarte? — se portó comprensivo, sentándose a su lado y teniendo paciencia para escucharla a pesar de que su corazón se rompía lentamente.
—Fye, hay muchas cosas que tienes que saber; una de ellas es el motivo de mi "viaje" — hizo comillas al aire cuando dijo eso.
—¿A qué te refieres? — comenzó a espantarse.
—En ningún momento salí del país…
La expresión del rubio fue una de total confusión.
—Explícame todo por favor. Te escucho— le pidió con total seriedad, ocultando el fuerte miedo que crecía en su pecho, sabía que una mala noticia resultaría de todo eso.
—Para empezar…tengo leucemia linfocítica aguda.
Fye palideció. Su mirada tembló un poco, no podía creer lo que le decía.
—¿Cómo? — soltó en un tono burlón, pensó que sería broma —Estás jugando ¿Verdad? — su voz tembló un poco.
Ella bajó la cabeza y la meneó suavemente.
—Es por eso que me fui. Aquella vez que desaparecí por todo un día fue porque me enteré de ello. No lo soporté y salí corriendo— cerró los ojos ante el recuerdo doloroso.
—¿Y por qué te fuiste? Pudiste habérmelo dicho, pude acompañarte en todas esas difíciles etapas…— la miró con decepción, ella no soportó eso así que evadió su mirada.
—Te explicaré todo— suspiró y luego tomó aire para empezar —Después de enterarme hablé contigo en aquella cafetería ¿Lo recuerdas? — él asintió —Realmente no iba a tomar el premio del concurso, pues sería imposible en mi estado; pero tomé una decisión: confesarte mis sentimientos y si pedías que me quedara, te confesaría la verdad sobre mi enfermedad, y si no… pues ya sabes lo que pasó.
La mirada de Fye era dura hacia ella. No soportaba la idea de que le hubiera mentido de tal manera.
—¿Entonces a dónde te fuiste? — preguntó fríamente. Sakura se estremeció, él nunca le había hablado así.
—Me fui a…— tenía miedo de la reacción de él —… al departamento de Syaoran— se encogió en su propia silla al ver la reacción molesta de él.
Fye no habló, así que ella continuó.
—Estuve ahí, pero pasé más tiempo en el hospital. De hecho…— sonrió al recordar algo —…Fui la primera a quien visitó Yuui.
Ante la mención de su hermano, Fye se sorprendió.
—¿Cómo? ¿Ya lo conoces?
Ella asintió.
—Él recordaba muy bien mi voz y pidió ir a verme a penas despertó. Desde ese día nos volvimos muy unidos y siempre estuvo al pendiente mío, aun cuando salió del hospital, él seguía visitándome casi a diario durante mis sesiones de quimioterapia.
—Quimioterapia— pensó el rubio, estremeciéndose. No debería ser tan duro con ella, pues ya sufrió bastante —¿Y por qué tardaste dos años?
Sakura le reveló a detalle todo lo sucedido durante esos dos años. Le explicó el por qué su regreso. También hablaron sobre las mentiras, pues era algo que él no soportaba en lo absoluto y al parecer todos a su alrededor le mintieron descaradamente a pesar de saber su sufrimiento.
—Dime algo Fye— pidió casi suplicantemente, después de haberle explicado todo a detalle —Por favor no me mires así— se sintió morir ante la mirada seria de su amigo.
—Lo siento, pero me es difícil procesar todo esto tan sencillamente— arrugó el entrecejo —debiste habérmelo dicho, yo nunca te amaría por lastima, se supone que me conoces— fue un poco agresivo —Todos me mintieron sin importarles lo que sufriera, hasta mi propio hermano— musitó con hastío.
—Lo hizo por mí…— bajó la cabeza avergonzada, no podía mirarlo a los ojos —Fye— le llamó con tristeza.
Ambos se vieron un instante y pudieron ver el dolor en los ojos del otro.
—Perdóname. No te merecías eso y lo lamento de verdad. Por eso mejor te pido que guardes esa sortija y se la des a alguien que realmente la merezca, alguien que no te haya mentido como yo— su voz tembló —Perdóname, ya no te molestaré más…— no lo soportó y mejor se puso de pie y se fue.
Salió corriendo hacia su casa.
—No…— se quedó pensando unos momentos en su casa, solo… —¿Qué hago? — comenzó a entrar en pánico.
Él ama a Sakura y no soportaría verla alejarse de nuevo. Si ella se va, él muere, así de simple.
—Que estúpido soy— gruñó contra sí mismo, poniéndose de pie inmediatamente y corriendo hacia la casa contigua.
Iba bastante inquieto como para detenerse a tocar la puerta, así que la abrió, pero sintió que su corazón se hundía al ver a la mujer que amaba sentada en el sillón, abrazando sus piernas, pegándolas a su cuerpo y con la cabeza gacha.
Tanto era su llanto que no se percató de su presencia. La pobre lloraba con ambas manos sobre su rostro.
El rubio se acercó lentamente hasta llegar al frente suyo, se agachó a su altura y cuidadosamente tomó sus manos para ver su rostro.
Ella dio un brinco fuerte por el susto. No se imaginó que él fuera a por ella.
—Tranquila, soy yo…— le dijo, pues todo estaba oscuro.
—F-fye— su llanto era con tanto sentimiento y sufrir que muy a penas le salió la voz.
—Perdóname, fui un idiota— la abrazó tan fuerte que su aroma llegó hasta los pulmones de ella, relajándola un poco —Lo que menos debo hacer es juzgarte. No soy quién y tampoco lo mereces— se separó un poco y la miró a los ojos, limpiando los ríos de agua que mojaron sus mejillas.
—Pero…— su respiración aun no se regulaba debido al llanto.
Él puso un dedo sobre los labios de ella.
—Tú no tienes la culpa de nada. Fue difícil para mí esperar, pero seguro fue mucho más difícil para ti soportar el tratamiento y aquel secreto. Perdóname por no haberte entendido desde el principio.
—¿No me odias? — preguntó entre hipido e hipido.
Fye rio divertido.
—¿Cómo voy a odiarte? Si eres lo mejor que me ha pasado en la vida— acarició su mejilla.
—Pero… ¿No estás molesto conmigo? — respiró profundo.
El rubio negó con una pequeña sonrisa muy sincera.
—Mi amor por ti vale más que cualquier cosa y no quiero que por eso nos separemos nunca más.
—Entonces…— mencionó algo triste ella.
—Entonces…— también dijo él, pero con la misma sonrisilla de antes —…la propuesta sigue en pie— sacó el anillo de su bolsillo y lo puso en el espacio que había entre ambos —Pero depende de ti ¿Aún quieres ser la señora de Flowrigth? — preguntó con un tono tan tranquilo y comprensivo que Sakura no pudo más.
—Pero Fye… es posible que… que nunca me cure— giró el rostro, pensando en la peor situación.
El rubio sintió un escalofrío con sólo pensar en eso.
—Sakura— tomó sus manos fuertemente, obligándola a verlo a los ojos —Ahora estamos juntos en esto y juntos saldremos adelante. No importa cuánto tiempo nos lleve, estaremos unidos— le sonrió tiernamente —Mi flor de cerezo— acarició su mejilla —Se mi esposa— sus ojos brillaron de tal manera que Sakura no pudo negarse.
—¡Sí! — miles de lágrimas comenzaron a salir de nuevo, pero ahora de felicidad —Si quiero— sonrió suavemente.
—Gracias— le dijo en un tono de alivio, como si pensara que no iba a aceptar.
Tomó la mano izquierda de ella y puso el hermoso y exquisito anillo de oro blanco en su dedo.
—Me queda a la medida— se sorprendió ella —Y es muy hermoso— vio lo fino y lindo que era.
—Es que sólo puede ser para ti, para la única mujer que amo.
En ese momento ambos se miraron fijamente a los ojos y algo en sus corazones se activó. Pronto ya no importaron las circunstancias ni las situaciones por las que pasaban. En ese instante lo único que existía era su amor y su gran necesidad del otro.
Fye, aún en cuclillas, se acercó a Sakura y tomó sus mejillas cariñosamente.
Todo fue en cámara lenta, pues el rubio se acercó lentamente hasta que los labios de ambos rozaron sutilmente.
La caricia fue suave y tranquila, hasta que él no resistió y unió sus labios en un beso completo y perfecto, mientras él acariciaba sus mejillas y ella pasaba sus brazos sobre la nuca de él.
Oficialmente su primer beso como pareja.
Sakura sintió como si estuviera viviendo eso por segunda vez, recuerdos llegaron a su mente, pero no quiso detenerse, simplemente se dejó llevar, sintiendo un montón de mariposas revolotear dentro de su estómago.
En cuanto a Fye, sintió un torbellino de emociones apoderándose de él. Nunca antes había sentido tantas emociones al besar a una chica, sólo Sakura lograba eso en él.
La castaña se mareó un poco por la falta de oxigeno y Fye se detuvo abruptamente.
—Sakura— inspeccionó sus gestos de inmediato.
—Estoy bien— tomó su cabeza con una mano, el mareo era constante.
—¿Estás mareada? — se sentó a su lado y la tomó por los hombros —Ven— la atrajo a su pecho. Trataba de disimular su gran preocupación.
—Gracias— cerró los ojos y se acurrucó sobre el pecho de su ahora novio y prometido.
—Creo que fueron muchas emociones para un día, debes descansar— acarició su cabello —Duerme, mejor amiga— dijo con cariño y con mucho significado en esas palabras.
Ella sonrió satisfecha, dejándose rendir entre los brazos del rubio.
A pesar de las circunstancias, ambos se sentían en un sueño. Después de tantos años de amistad y de aguantar su amor, ahora podían expresarlo completamente.
—Fye…— murmuró adormilada, a punto de caer dormida por completo.
—¿Si? — acarició su cabello con amor.
—Te Amo mucho…— suspiró por última vez para caer rendida.
Fye sonrió ampliamente, pero poco duró, pues al acariciar su brazo se levantó un poco la manga de su blusa y vio un par de moretones, distintivos de la leucemia.
Instintivamente la abrazó fuertemente contra su pecho.
—Nada te arrebatará de mi lado, nada…— murmuró sin dejar de rodearla con sus brazos y apretarla contra sí.
Un creciente miedo inició en su pecho.
Prefirió calmarse un poco y lo logró viendo la mano que reposaba sobre su pecho, esa delicada y nívea mano que tenía puesto un anillo de compromiso.
Pronto recordó la conversación que tuvo con Touya esa mañana.
-FLASH BACK-
—¿De qué quieres hablar? — preguntó con una sonrisa sospechosa el médico.
—Touya, seré directo. Quiero casarme con Sakura, pero necesito de tu permiso— fue conciso.
—Wow, espera un momento…— casi se va de espaldas —¿Casarte? — lo miró asombrado.
—La amo y bien lo sabes— le dijo sonriente.
Touya se sentó en su silla, tras el escritorio. Se recargó y soltó un gran suspiro.
—¿Qué piensas Touya? Me estoy poniendo nervioso— aceptó.
El médico rio.
Fye se puso aun más nervioso.
—¿Cuándo? — dijo de repente Touya.
—¿Eh? — parpadeó un par de veces sin entender.
—¿Cuándo se lo dirás? — sonrió de lado. Esa sonrisa significaba más de lo que aparentaba.
—¿Entonces tú…?—tartamudeó un poco.
—Les doy mi bendición— sonrió ladinamente —Recuerda lo que te dije hace ya mucho tiempo, te prefiero a ti como cuñado que a cualquier otro loco.
—¿Otro loco? — hizo una mueca chistosa.
—Nunca dije que fueras muy normal— rio.
Fye se rascó la nuca algo nervioso.
—Pero adelante, sigue con los planes. Estoy seguro de que la harás muy feliz— sonrió sincero, al igual que su mirada: sincera.
—Gracias Touya— suspiró aliviado.
-FIN FLASH BACK-
—Tenemos todo a nuestro favor, no dejaremos que esta enfermedad nos venza mi amor…— susurró en el oído de su amada.
Después de tanto pensar y darle vueltas al asunto decidió dormirse. No ganaría nada al estar pensando en la gran y horrible sorpresa que le dio Sakura sobre su enfermedad.
En poco tiempo quedó noqueado por el sueño, abrazando al amor de su vida contra su pecho.
Touya llegó momentos después. Justamente venía de con Ashura, el tema de conversación fue sobre la pareja y su cercano matrimonio. Ambos estaban felices por ellos.
Lo que no puso muy feliz al médico fue llegar a su casa y encontrarse esa escena.
Aceptaba que Sakura ya era una mujer y que estaba próxima a casarse, pero no podía hacerse aún a la idea de ver a su pequeña hermanita en los brazos de un hombre.
Gruñó un poco por la vista que le brindaban y estuvo a punto de despertarlos, pero el anillo en la mano de su hermana lo detuvo.
Soltó un gran suspiro de resignación.
—Tendré que acostumbrarme a esto— pensó mientras se alejaba de la sala, estaba exhausto y quería dormir.
Se fue a la cama con un extraño sentimiento en su pecho. No sabía si sentirse feliz por ellos y por su compromiso, o triste por lo que les espera al tener esa enfermedad de por medio.
Continuará….
Qué taaaaal!?
Sakura y Fye se van a casar!
Sé que estuvo muy cortito este capítulo en comparación a los demás, pero subí dos en un día! jaja
¿Qué tal les pareció?
Espero con ansias sus comentarios!
También está el asunto de Touya... No fue facil decirle que si al rubio...
jejeje
En cuanto a los capítulos... me temo que sólo faltan tres y un epilogo. Y tambien me temo que el final será un poco... ¿Trágico? .-. aunque estoy segura de que les gustará! :P
Además estoy pensando en escribir algunos "Sidestories" es decir, algunas escenas omitidas del fic. ¿Les parecería bien? :)
En fin... en cuanto a Amor Inesperado sigo escribiendo el final jajaja (Me torturo yo misma)
¡REVIEW!
Angie The Killer como siempre, me encantan tus reviews! jajaja
:o veo que te interesó esa historia. Pues verás... te la resumiré bastante hahaha: Sakura llega a Londres y conoce a fye en su nuevo trabajo, también a Kurogane y a Yuuko (su jefa) se hace un alboroto en la oficina, pues sakura y fye no se pueden ver ni en pintura y él hace lo incansable por hacerle la vida imposible a la castaña hasta que cierto día sucede algo y poco a poco s eva enamorando de ella. Se da cuenta de la triste razón por la que viajó a ese país y de que es victima de acoso por su antiguo novio (posiblemente syaoran, aunque sigo dudando que sea él, pues creo que sus fans me odiarán por lo que le hará a sakura D:) bueno resumiendolo mucho, te puedo decir que los dos se enamoran pero ppor lago que le sucedió a sakura su amor corre riesgo. Tambien hay algo interesante, pues kurogane tambien se enamora de ella! :D Pero obviamente despues conoce a su verdadero amor :3
jaja bueno, pasan muchisimas cosas más, pero si te las digo ya no tendría chiste leer el fic y pues bueno, ése se llama "Un molesto compañero de trabajo" y el de yue y sakura se llama "A thousand moons" esta ultima es una historia por completo tragica, desde el principio es así :( (Amo la tragedia, pero terminan bonitos los fics jajja)
Y bueno, volviendo a tu comentario jajaja siii yo también amé a Yuui y akemi, a pesar de que pesta no es un personaje real, sino que lo inventé y hasta he pensado en hacer un dibujo de ambos :3
Y sobre lo que querías saber: sakura y Fye ya se dijeron muchas cosas, pero aún falta más Muajajaja
Te mando un beso y abrazo!
