El hijo del arquero.
Bueno, disfrutenlo, como yo lo hice escribiendolo... Un fic con reviews es un fic feliz
so... DEJEN SUS COMENTARIOS.
3- NICO.
A veces odiaba ser hijo de un Dios. Más en concreto, odiaba ser hijo de un Dios con el tamaño del ego tan grande como su mismo reino, en definitiva el ego de Hades no cabía en todo el inframundo.
Mas de la mitad de su comida había ido a parar a la hoguera, dando ofrenda tras ofrenda a su padre, oraciones tras oraciones, cosa que era nueva para él, la guerra había dejado esa extraña costumbre, venerar a un hombre que pasaba de él por completo… que dulce.
Pero Nico necesitaba una respuesta y ya que por ordenes de Will Solace - no era como si ese hijo de Apolo tuviera algún poder sobre él, claro está- no podía viajar por sombras al inframundo al menos por un par de días mas, y su hermana, muy amablemente le había dicho que dejara de meter sus narices en los asuntos de su padre, el único que podría darle una respuesta a su duda era él, el mismísimo Dios del inframundo.
El terrible Hades… su muy comprensivo y dedicado padre.
- Padre, te entrego mis panqueques y tocino, como ofrenda a ti, por favor responde a mis llamados - el tocino ardió entre las llamas, al igual que los panqueques.
Nico habría jurado que vio un rostro aparecer entre el humo oscuro que producía la harina al. Quemarse, pero no estaba seguro si solo era su necesidad de que los dioses le dieran una señal.
Regreso a su mesa con la mitad de sus porciones, bueno, regreso a la mesa de la cabaña número tres, en ella lo esperaban Annabeth, Piper, el sátiro Grover, Jasón y el único habitante real de aquella cabaña, el hijo de Poseidón, Percy Jackson.
Las personas pensarían que su relación con Percy podría ser difícil después de su abrupta declaración, pero suponía que Annabeth le había dado "La charla" al chico, porque entre ellos no había cambiado nada, Percy seguía siendo su amigo, o lo que sea.
- Es por eso que los medias rojas tienen una gran posibilidad esta temporada -Jasón meneaba su tenedor justo frente a la cara de Grover, quien está a uno o dos movimientos de comerse la pieza de metal-
- Nada de eso Grace, los Yankees ganaran esta vez, además no deberías decir esa clase de cosas en nuestro territorio… quiero decir, estas en tierra Yankee. - Annabeth parecía cansada por la discusión, como siempre que debía explicar algo obvio a un semidiós obtuso-
- ¿No han respondido a tus oraciones? - La angelical voz de Piper llego desde el otro lado de la mesa, Jasón y Annabeth se callaron.
- ¿Afrodita ha respondido a las tuyas?- Silencio... Nadie parecía querer responder- ¿Lo ha hecho Poseidón?- Percy desvió su mirada, incomodo - ¿Atenea? ¿ZEUS?
-Bueno… he visto a mi madre y Poseidón visito a Percy hace un par de Días- Annabeth parece incomoda, sus labios estaban más fruncidos que de costumbre - Pero seguro que Hades ha estado ocupando… con todo lo que paso...
- Si, seguro…
- ¿Por qué tanto apuro en contactar a tu padre? Digo, es tu padre y todo eso, pero no es como si alguno de nosotros estuviera en constante contacto con los nuestros… -Seguro que Jasón quiso eliminar sus palabras una vez salieron al aire, la mirada de Nico perforo el azul de sus ojos, como si quisiera derretir su cabeza.
- No es tu problema Grace.
Nico se levanto, olvidando el resto de su comida en la mesa, nadie dijo nada... El hijo de Hades parecía que volvía a su oscuridad de siempre.
Cuatro mesas mas allá, el jefe de la cabaña de Apolo seguía el camino del hijo de Hades, frunciendo el seño y negando con su rubia cabeza.
Will tendría que hacer algo con ese chico, parecía que insistía en descuidarse y más importante aun... En aislarse.
Era cerca de media noche, Nico podría asegurarlo, en la mitad de la noche, cuando la oscuridad llega a su apogeo, sus poderes eran más fuertes, aun ahí, famélico y agotado, casi sentía la fuerza del inframundo corriendo por su cuerpo.
Quería ir a ver a su padre… necesitaba respuestas.
Ansiaba saber porque no era capaz de sentir el alma de Leo Valdez, porque no había sido capaz de llegar a los Elíseos… que había sucedido con él.
Quizás Will no permitía que el viajara en sombras aun… pero Will no estaba por aquí, su cuerpo se sentía bien, bastante sólido, un viaje de ida al inframundo, eso era lo único que necesitaba.
Un segundo antes de que su cuerpo se desvaneciera en una perpetua sombra, alguien toco su puerta, sobresaltándolo.
No podía ser.
Asomo su cabeza entre las oscuras cortinas, la figura alta y delgada de Will Solace de alguna forma no lo sorprendió… pero lo que si lo sorprendió fue su propia estupidez. No solo se había delatado, dejando salir la luz de su lámpara al alzar la cortina, dando de lleno en el suelo a un lado del hijo de Apolo, sino que en su estomago habían empezado a revolotear las mariposas muertas que siempre terminaban por joder su existencia cuando el chico estaba cerca.
- Joder…
No podía arruinar su vida sintiéndose atraído por otro semidiós imposible… no.
- ¿Estas espiándome Solace?- era la única manera de recibirlo, quizás así podría hacer que se marchara antes de arruinar sus planes.
- Esa, definitivamente, no es manera de recibir a alguien en tu casa Nico, deberías saberlo ahora que vivirás con nosotros - Will, por supuesto, no espero invitación, cruzo justo al lado de Nico, rozando su hombro desnudo con el suyo, apenas cubierto con una sudadera negra.
- ¿Que demonios? ¿Que crees que ha… - se quedo sin palabras, era terriblemente emocionante tener a Will Solace en su casa, pero verlo sentado en su cama era otro mundo.
- Mi padre me ha pedido que venga a hablarte… los dioses han escuchado tus ofrendas, pero Hades no puede responderte.
- ¿Q-que? ¿Por qué? ¿Por qué justo Apolo mandaría ese mensaje?.
- Porque en gran parte, lo que está sucediendo es culpa de mi padre y… mi hermano.
- ¿Tu padre? ¿Tu hermano?… ¿que se supone que está sucediendo entonces?
- Los dioses están Reunidos… Zeus y Hades tienen asuntos pendientes y mi padre está en problemas.
Nico miro a Will, parecía preocupado, lo que es lógico... Nada bueno podía salir de Zeus y Hades, pero más importante aún, era lo que había dicho sobre su hermano.
Un pensamiento atravesó la mente de Nico como un rayo... Asclepios, hijo de Apolo… Dios de la medicina… la cura de la muerte… Leo y el vial con la verdadera cura… Leo siendo incapaz de inyectarse la cura.
Leo y la cura… él no sintiendo el alma de Leo.
Leo… ¿vivo quizás?
- ¿Tiene Leo Valdez algo que ver con todo esto? - Will asintió lentamente…
- Parece que hay algo sobre el hijo de Hefesto que no sabemos.
Bueno... ya casi nos acercamos a la verdad... nos leemos pronto.
