A Fang le gusta Canuto
Por Nochedeinvierno13
Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter le pertenece a J. K. Rowling.
Este fic participa en "Desafíos 2.0" del Foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black".
Lista: Situaciones absurdas.
Variable: Sirius es un animago nuevo y no domina muy bien la técnica de la "transformación". Un día se siente incapaz de volver a su cuerpo humano y, muy lastimoso, se interna en el Bosque Prohibido donde está Fang frotándose contra un arbusto. El cobarde perro de Hagrid se excita ante la visión del flamenco perro e intenta camelárselo. Canuto debe ingeniárselas para salir de ese embrollo pero cuanto más se estresa, más difícil le resulta volver a su figura humana.
«¿Por qué decidí hacerme animago? ¡Ah, ya me acuerdo! Para ayudar a Lunático.»
En ese preciso instante, donde se encuentra demasiado nervioso y no es capaz de volver a su forma humana, parece indicado recordar la razón por la cuál se vuelve un perro lleno de pulgas.
James domina a la perfección la magia de la transformación. En un momento es un chico con gafas redondeadas y al otro es un gran ciervo con cuernos enormes. Peter tampoco lo hace tan mal pero es aún más pésimo que Sirius.
«¿Por qué no puedo volver a mi forma habitual? Debe ser porque estoy nervioso. Tengo que conseguir calmarme.»
Y no tiene otra idea mejor que internarse en el Bosque Prohibido.
Ser un animago tampoco le desagrada porque puede ir al baño en cualquier parte y no tiene que recorrerse un castillo entero para encontrar los dichosos inodoros, los aromas parecen más intensos y el viento en su lengua es una sensación agradable.
«No puedo volver a ser un chico normal. ¿Existe algo peor?»
La naturaleza demuestra que le puede sorprender una vez más cuando se encuentra con Fang, el gigante y tonto perro de Hagrid. El animal frota su trasero contra la corteza de un árbol para aliviar la comezón, pero al olfatear el nuevo olor canino, la comezón deja de importarle.
«El perro me está mirando. ¿Por qué Fang me está mirando? ¿Por qué está ladrando? ¿Por qué se acerca haciéndome ojitos? Me estoy asustando.»
Intenta volver a su cuerpo habitual pero no puede hacerlo. Fang se sigue acercando y contornea su cuerpo como si estuviera intentando seducirlo. Cierra los ojos de forma provocativo y da vueltas a su alrededor.
«¡Cornamenta, Colagusano, Lunático! ¡Aparezcan ya!»
Sus ladridos no son escuchados por nadie y ninguno de sus amigos acude a su ayuda. Fang interpreta sus ladridos como una señal de que corresponde sus intenciones. Coloca dos patas encima del lomo de Canuto y comienza a frotarse impúdicamente.
«¡Aléjate perro asqueroso! ¿No te das cuenta que soy un macho? Mira entre mis piernas y te darás cuenta.»
Quiere echar a correr pero el peso de Fang encima de él se lo impide.
«El maldito perro me dejará preñado. ¡Soy muy joven para dar a luz! Cornamenta y Colagusano se pelearán por ser el padrino del cachorro y es una decisión muy difícil. ¡Lunático me matará cuando sepa que le estoy engañando con Fang!»
Cierra los ojos, intentando no pensar en la nariz del perro en su trasero, y sigue los pasos necesarios para volver a su cuerpo humano. Pero no lo consigue.
«Será mejor que me vaya preparando para el parto. Fang no deja de montarme. Seguro que ya me hizo toda una camada de cachorros. ¿Qué dirá Lunático? Nunca surgió la conversación de la adopción.»
