"Ni Glee ni sus personajes me pertenecen. Solo la historia"


Semana del Club.

Semana de Club, la semana en la que todos los Clubes de la escuela William McKinley se preparaban para recibir a nuevos integrantes, o mas bien, para intentar convencer a los alumnos de que entraran en ellos, y es que algunos de estos clubes no eran muy populares, bueno, en realidad no eran populares, y ante ello empezaba la distinción de clase social, como lo era el distinguir a los deportistas también llamados populares por excelencia, ósea los que nacían con el privilegio de humillar a los demás, así es, con el poder de mandar sobre el mismo director y tener como un cero a la izquierda a los que eran llamados fracasados, perdedores, nerd, con ilusiones tontas que jamás lograrían cumplir, aquellos que no les llegaban ni a los talones y no tenían ningún derecho de ser respetados, y lamentablemente, Kitty era la reina en esos momentos, la que tenia tal poder en sus manos, la única que podía decidir sobre si eras aceptado o humillado por el resto de tu vida estudiantil en la preparatoria, si, así era, uno o dos granizados por día te estarían esperando para marcar territorio sobre ti, o si estabas de suerte, una visita a al basurero seria tu inicio del día.

Y es que Kitty Fabray era una perra, si, una gran perra, la cual hacia sufrir a los que no pertenecían a su clase social, a decir verdad, era demasiado elitista, ya que ella pertenecía al club de las porristas llamado "Cheerios", donde solo las mejores entraban, club en el que ella era capitana y por tanto, la reina de la escuela, la responsable de tu miseria, si es que no llegabas a pertenecer a uno de los clubes importantes de la escuela, así que por ningún motivo se te debía ocurrir entrar al club Glee, al de literatura, ajedrez, el de ciencia, o el de gastronomía ya que sería como ponerte la soga al cuello, y no te gustaría lo que vendría a continuación en tu vida.

Pero al parecer a nuestra reina solo le quedaba un año más en la preparatoria, lo que significaba el final de una monarquía, pero desgraciadamente también significaba el inicio de una nueva, y quien mejor para manejar este nuevo reinado que su prima Quinn, si, era cierto, solo le quedaba un año, pero un año en el que le enseñaría a su prima como tratar y comportarse con los perdedores de la escuela, le enseñaría a humillarlos y mandar sobre su voluntad, lo que quería decir solo una cosa, transformar a la tierna, adorable y hermosa persona de Quinn, en una despiadada perra sin corazón, le pesara a quien le pesara. Aunque ¿Eso era lo que quería Quinn? ¿Seria como su prima?, la verdad es que no, nuestra pequeña rubia no quería en lo absoluto eso, y lo mejor de todo, es que lucharía porque nadie, ni tan siquiera su prima, cambiaria sus ideales, sus valores y su actitud, aunque eso costara el ser nombrada fracasada.

Y entonces ¿Qué club has elegido? ─Pregunto un moreno curioso mientras caminaba junto a su hermana por los pasillos de la escuela

Bueno, te tengo un plan maestro sobre eso ─Dijo riendo por la cara de confusión que provocaba en su hermano

Un plan… muy bien, dime, ¿De qué trata?

Para que lo entiendas debo explicarlo por el principio… tu sabes que en esta escuela existen las clases sociales y el bullying .

Si, por supuesto que si.

Muy bien, los clubes prohibidos para todos los alumnos son los que te hacen un fracasado perdedor, ¿No es así?

Am, si, ¿pero esto a que nos lleva? ─Pregunto confundido e intentando atar cabos en aquel plan macabro de su hermana.

Quiero que me digas, ¿Nosotros somos unos fracasados? ─Interrogo seria mirándolo para encontrar alguna respuesta y continuar.

No, por lo que se, jamás se atreverían a llamarnos así por nuestro padre.

Así es, por que…

Papá les arruinaría la vida ─Dijeron riendo al unísono los mellizos.

Exacto hermanito, lo que quiere decir que esas tontas reglas no aplican con nosotros.

Ve al punto Rach ─Dijo cansado de darle tantas vueltas al asunto.

Tranquilo, lo que intento decirte, ¿Qué tal si nosotros hacemos un cambio? ─Pregunto mientras abrían al mismo tiempo sus casilleros.

¿Un cambio?, ¿Estás hablando de quitar su estúpida monarquía? ─Indago cerrando el casillero para confirmar sus sospechas.

Ya estas entendiendo Brody.

Solo una duda ¿Cómo piensas hacerlo?─ Pregunto para salir de dudas caminando junto a ella hacia la salida de la escuela.

Es simple, entraremos a todos los clubes prohibidos.

Bueno, por eso no me quejo, me gustan todos esos clubes, pero… ¿Qué paso con ser animadora?

Eso está en mi pasado Brody, lo fui antes, pero ahora me gustaría hacer un cambio en la vida de ellos, tu mejor que nadie sabes que no se merecen ese trato.

Tienes toda la razón Rach, entonces eso quiere decir que tampoco pienso entrar al equipo de futbol ─Dijo en voz alta distraído mirando hacia afuera de la escuela mientras esperaban.

No, el futbol es tu pasión, al igual que los demás deportes y yo no tengo porque ser impedimento para que…

Eso no importa hermanita, si estaba antes en esos equipos era porque tú estabas como mi animadora personal, pero ahora… será mejor un cambio─ Interrumpió riendo ante la cara de confusión de la morena.

¿Estas seguro?

Al 100% ─Desvió su mirada hacia los estacionamientos ─Aunque creo que una cosa nos lo complicara ¿Ya te diste cuenta de quién viene por haya?

¡¿Quinn?! ─Susurro algo asustada.

Si, y al parecer se ve muy bien de porrista.

¿Tu crees que ella se convierta en lo que es Kitty?

No, absolutamente no, lo que creo es que Kitty intenta dominarla, y por lo que eh escuchado, Quinn será la siguiente capitana de los Cheerios y…

La sucesora al trono, creadora de la siguiente monarquía… ─Interrumpió mirándolo con el ceño fruncido.

Sera toda una perra ─Completo riendo

¡Hey! No la llames así ─Grito golpeando el hombro del moreno.

Perdón, solo quise decir que todas tienes un lado así, solo que ella tendrá que sacarlo y usar esas estúpidas mascaras por apariencia.

Lo siento tanto por ella, tendrá que aparentar lo que no es.

Necesita a una amiga que la comprenda y ayude ─Volteo su mirada hacia ella.

Esa no podre ser yo…

¿Por qué no? ─Interrumpió con una sonrisa en su rostro.

Recuerda que nosotros destruiremos esa estúpida monarquía.

Pero tal vez ella sea como nosotros, solo necesitas tratarla y apoyarla.

Tienes razón, ¿Pero cómo? ─Pregunto pensativa

Kurt es amigo de su hermanita.

Cierto, solo debo encontrar una excusa para hablarle.

¿Una escusa? Rach, solo dile que quieres ser su amiga.

No es tan fácil Brody.

Lo que no es fácil es ocultar lo que sientes por ella ─Dijo ausente riendo por la expresión de su hermana.

¡De que hablas! ─Grito sorprendida

Ella te gusta, y no lo niegues ─Dijo tranquilo con su dedo índice sobre ella ─Esa sonrisa que tienes cuando alguien la menciona o esas miradas que se dan cuando se ven, ¡Por dios Rach! hasta un ciego se daría cuenta ─Comenzó a reír negando con la cabeza.

Si, ella me gusta, es bonita, pero tranquilo, no pienso conquistarla para llevarla a la cama ─Soltó una carcajada por el cambio en la expresión del moreno quien de inmediato dejo de reír.

Huy, eso fue un insulto a mi hombría hermanita.

Lo siento, no era mi intención ─Intento disculparse pero no dejaba de reír.

Esas disculpas tuyas, que lo único que logran es enojarme más ─Dijo volteando la cabeza intentando ocultar su sonrisa

Oh bueno… no te vas a enojar por eso ¿O si?

Claro que no.

En esos instantes una latina muy sonriente llegaba hasta donde ellos junto a su gemelo, que no tenía muy buena cara.

¡López! ─Llamaron alegres los mellizos

Berry´s.

¿Cómo les fue el fin de semana? ─Pregunto curioso el Berry mayor.

Fatal.

Excelente.

¿Qué fue exactamente lo que paso chicos? ─Pregunto confundida la morena.

Bueno…─Comenzó a relatar Santana.


Una morena iba bajando nerviosa de su auto hacia la puerta de una gran casa, le sudaban las manos, no sabía que iba a decir. En sus manos llevaba una rosa roja sin espinas lo que demostraba algo que la latina nunca en lo que llevaba de vida había hecho por alguien, y no solo eso, era la primer vez que invitaba a alguien en una cita, pero todo era por su Britt.

Cuando llego a aquella puerta enorme de color blanco presiono el timbre, lo que aumentaba su nerviosismo, no tardó mucho en que un hombre mayor, alto de ojos azul abriera la puerta.

Buenas noches Señor Pierce.

Buenas noches señorita López, pase por favor ─Devolvió el saludo invitándola a entrar ─En unos momentos baja Brittany ─ Dijo sentándose en un gran mueble de la sala

Gracias.

Pero siéntese ─Dijo señalando con un ademan de mano un mueble de igual tamaño.

Am, si claro ─Obedeció dudosa.

Por lo que se, ha llegado 15 minutos antes de la hora acordada ─Miro su reloj.

Si, no me gusta ser impuntual ─Aclaro nerviosa moviendo de arriba abajo su pierna derecha

Tranquilícese, yo no soy homofóbico, se que a invitado a mi hija a una cita, ella me ha hablado mucho de usted.

Si, bueno, este… espero que no sean cosas malas.

No, pero debo tenerla al tanto de que mi princesa siempre me ha hablado con la verdad, entre ella y yo no hay secretos, aunque… ─Pauso aclarándose la voz y acomodándose en aquel mueble ─Desafortunadamente me he enterado de la fama que poseen los gemelos López.

Bueno, yo…

Déjeme terminar por favor ─Hablo cerio con el ceño ligeramente fruncido mientras la morena asentía con la cabeza ─Conozco a su padre, él y yo somos amigos desde pequeños, por eso no me gustaría tener que amenazarla… usted no se imagina cuanto amo a mi hija y lo que soy capaz de hacer por ella. Pero cuando veo esa sonrisa y esos ojos tan relucientes llenos de esperanza, ilusión… amor, logro entender lo que usted significa para ella, y no me importa que no sea lo que yo pensé desde un principio, si mi princesa es feliz, lo demás no me importa, mas que su felicidad ─Sonrió.

Veo a lo que quiere llegar señor, y créame que a pesar de todo, ella es muy bien correspondida, solo que las circunstancias no me dejaban avanzar, y se me hiso difícil descifrar que era lo que sentía por ella desde que la conocí, ella me ha cambiado la vida ─Sonrió alegre con un brillo en sus ojos ─Por ello es que estoy aquí, dispuesta a intentarlo ─Hablo segura y decidida.

Me parece bien señorita López, solo una cosa mas.

Si, usted dirá.

Mi princesita no está autorizada para tener novio, en este caso novia ─Dijo brindándole una sonrisa ─Espero le haya quedado claro ─Hablo serio pero alegre.

Muy claro señor Pierce.

En esos momentos una rubia de ojos azules que había escuchado toda la conversación bajaba las escaleras vestida con un pantalón ajustado color amarillo, y una blusa holgada blanca que dejaba ver parte de su hombro izquierdo, con el cabello suelto algo ondulado, no iba formal, pero aun así usara lo que usara siempre se veía hermosa.

Hola ─Saludo al terminar de bajar las escaleras.

Hola ─Dijo correspondiendo el saludo ─Te vez preciosa ─Adulo con una gran sonrisa.

Tu también ─Elogio la Rubia ya que la latina iba con un ajustado pantalón de mezclilla color negro, una blusa polo roja y el cabello suelto de igual forma que la rubia.

La quiero aquí antes de las 12 ─Interrumpió el hombre rubio

No se preocupe señor, la traeré sana y salva antes de las 12.

Nos vemos papi, ¡Te amo! ─Se despidió con un beso en la mejilla de su padre.

Y yo a ti mi pequeña, cuídela mucho señorita López.

Claro que si señor.

Después de salir riendo de la mansión Pierce subieron al auto de la latina, quien abría la puerta del copiloto muy amablemente a la rubia que no paraba de sonreír ante aquel sueño hecho realidad.

¿A dónde iremos Santy? ─Pregunto después de unos minutos en silencio de viaje

Es una sorpresa Britt.

Después de varios minutos en silencio Santana estaciono el auto enfrente de una pequeña pero hermosa casa, y sin decir palabra alguna le abrió la puerta del copiloto a la rubia dándole su mano de ayuda.

Hemos llegado ─ Dijo sonriendo mientras su acompañante observaba el lugar ─Antes de seguir quisiera que te pusieras este pañuelo en los ojos ─La detuvo amablemente antes de abrir la puerta.

¿Para qué?.

Solo hazlo Britt, confía en mi ─La rubia no hablo mas y termino de colocarse el pañuelo, sentía la mano de la latina tomar la suya y abrir la puerta ─Esto te gustara ─Caminaron hacia la mitad de la habitación para después quitarle el pañuelo con delicadeza ─¿Qué te parece?

¡Hermoso! Oh Santy, es muy lindo lo que has hecho ─Dijo efusiva, sin perder de vista los ojos de la morena.

¿Enserio? No pensé que te llegara a gustar ─Hablo tomándola de la mano e invitándola a sentarse frente a ella.

De que hablas Santy, nadie había hecho esto por mi antes, me gusta ─Sonrió alegre, sentándose en la silla.

Me alegra saber que te gusto─ Dijo después de repetir la acción de la rubia.

Después de varios minutos cenando, hablando y riendo de cosas sin importancia la latina decidió que era momento de poner en claro a lo que iba.

Britt.

¿Si Santy?

Yo… te quiero ─Tartamudeo, los nervios la poseían.

Yo también te quiero ─Sonrió segura tomando la mano de la latina por encima de la mesa

Hablo de que… me gustas.

Yo igual estoy hablando de eso Santy─ Tomo con mas fuerza la mano de la morena dándole seguridad.

Ya no soporto estar mintiéndome a mi misma Britt, desde que te vi, supe que… te necesito para ser feliz ─Soltó de pronto ─Tu mirada, tu sonrisa, tu inocencia, todo eso me enamora cada día mas de ti, lamento no habértelo dicho antes, ni intentado invitarte antes pero… no quería afrontar lo que sentía.

Te entiendo Santy, siento lo mismo que tu, pero pensé que no era correspondida ─Bajo la mirada soltándole delicadamente la mano

Britt, mírame a los ojos ─Dijo tomando de nuevo su mano, obligándola a mirarla ─¿Qué ves en ellos?

A mi.

Así es, tu eres la única persona a la que mis ojos ven con tanto amor, con esta mirada de ilusión, eres la única persona que me ha hecho sentir esto, ¡Jamás lo dudes!

Jamás lo are ─Negó con la cabeza continuando con aquella cena, pero le preocupaba algo…─San, ¿Me dirás que problema tienes? ─Pregunto con desconfianza.

No, no es nada Britt, no quisiera involucrarte.

Dime… si quieres empezar bien , necesito confianza de tu parte ─Reprocho con cierto aire de tristeza

Tienes razón, lo que pasa es…-Santana conto a la rubia todo lo que había pasado con su padre y el problema en el que se había metido, y por alguna razón la rubia no dejaba de sonreír ─ Y ese es mi pequeño problema.

¿Enserio Santy? ─Pregunto riendo

Si, ¿Te parece gracioso?

No, me parece tonto ─Soltó una carcajada intentando controlar su risa.

Okey, esta claro que somos unos idiotas.

¡Hey! Tampoco uses esa palabra ─Regaño con un puchero.

Perdón.

Pero San, yo si te puedo ayudar ─Dijo distraída en su ensalada.

¡¿Qué?!

Que yo si te puedo ayudar ─Repitió con un tono mas alto.

Si escuche Britt, solo que me sorprendió ─ Dijo pensándolo por unos momentos sin dejar de mirarla ─Pero ya está dicho, me enfrentare a mi padre y a las consecuencias…

No tienes porque hacerlo, sería una pequeña mentirita, que tal vez en un futuro ya no lo seria.

¿Tu quieres Britt?

¿Querer qué? ─Pregunto confundida

Ser mi novia.

Sabes que papi no me deja tener novia.

No es eso mi Britt ─Dijo seria mirándola divertida ─Hablo de que si fingirías ser mi novia por una noche.

Ah, claro que si, no hay problema.

Entonces creo que debo pedirlo de la forma correcta ─Se levantó de la silla y se colocó a un lado de ella.

¿Correcta? ─ Pregunto ingenua.

Sehinco frente a la rubia con una cajita roja en sus manos ─Brittany Susan Pierce ¿Me arias el honor de ser mi novia por un día? ─Dijo abriendo la cajita donde se podía apreciar un pequeño dije en forma de corazón.

Claro que si Santy.

La noche paso, y ya eran las 11 así que Santana decidió que ya era hora de que su novia estuviera en su casa, después de varios minutos de viaje hablando sobre su "Noviazgo" y la visita que haría el día siguiente Britt a sus suegros, llegaron a la mansión Pierce donde Santana la acompaño hasta la puerta, despidiéndose con un beso en la mejilla, y con la promesa de esperarla el tiempo que fuera necesario por parte de la latina.


Awww, eso es muy romántico mi Santy ─Se burlo dulcemente Rachel.

Eso quiere decir que ¿Tenemos prima oficial? ─Pregunto sonriendo Brody.

Mas o menos, aun no somos nada oficial, el tiempo lo dirá.

La única duda que me queda es… ¿Por qué la cara triste de Noah? ─Indago confundida la morena

Digamos que… nada salió como lo planeo...