"Ni Glee, ni sus personajes me pertenece, solo la historia."


Amistad Prohibida.

¿A que te refieres?

A que somos enemigas en la escuela… pero fuera de ella nada ni nadie nos impide tener una amistad─ Dijo sonriéndole ampliamente.

¿Estas dispuesta a fingir? ─Pregunto incrédula, sonriendo de igual modo.

¿Por esta amistad?, claro que si, ¿Y tú?

Si no hay otra solución, si─ Aceptó cómplice de la situación.

Muy bien señorita Fabray, ¿La llevo a su casa? ─ Pregunto sonriente. Extendiéndole la mano para ayudarla a levantarse.

Me encantaría, pero, ya sabe… no me agrada juntarme con los perdedores─ Dijo riendo aceptando el agarre de la morena para poder levantarse.

Y ciertamente a mi no me agrada juntarme con niñas mimadas, pero no sé… al menos deme el honor su majestad, que esta humilde fracasada la lleve a su casa, que sea la última vez.

Me parece bien Berry, primera y última.

Las dos se subieron al auto y después de 15 minutos de viaje entre risas, bromas y mini peleas, llegaron a su destino; la mansión Fabray.

Bueno, aquí me bajo yo─ Dijo sonriendo acercándose para regalarle un beso en la mejilla

Nos vemos luego.

Hasta pronto─ Dijo mirándola por última vez antes de cerrar la puerta del auto.

Rachel tenia una enorme sonrisa, se sentía bien por haber estado aun que sea, unos minutos cerca de ella, estaba feliz, aunque un poco confundida, a partir de ese día quedaba en claro su amistad, y por supuesto los límites que esta tenia.

Rachel la había invitado a una noche de chicas en su casa, por lo que a pesar de aquello, se verían en la noche.

La morena se encontraba sentada en una de las mesas de la biblioteca de la mansión, tenía que terminar una tarea, pero no era muy difícil, por lo que al terminarla tomo uno de los libros que le pareció interesante y comenzó a leerlo, sin percatarse de algo.

Buenos días señorita Fabray, ¿Busca a la señorita Rachel? ─Pregunto Nana con una gran sonrisa.

Si, ¿le podría avisar que estoy aquí?

La niña Rachel se encuentra en la biblioteca, si gusta puede pasar a verla─ Dijo invitándola a pasar

Si no hay problema, si.

Claro que no lo hay, sígame por favor─ La rubia camino con confiada tras de és de caminar y entrar en un largo pasillo donde se podían observar varias puertas de madera, se detuvieron a la mitad de este, al frente de una mas grande que las demás pintada de blanco ─Aquí es

Gracias─ Dijo antes de que la señora siguiera de nuevo su camino, con cuidado fue abriendo aquella gran puerta, y lo que miro era muy distinto a lo que se hubiera imaginado.

Las paredes pintadas de blanco, con varios estantes llenos de libros, desde las grandes enciclopedias, hasta pequeños libros de cuentos clasificados alfabéticamente y en medio de todos ellos, dos grandes mesas de madera, donde logro ver a una morena muy concentrada leyendo un gran y pesado libro.

Se fue acercando con mucho cuidado y logrando sentarse frente a la morena, la cual ni tan siquiera se inmuto por su presencia, pero no quiso interrumpirla, por lo que sabía de ella, Rachel era una persona demasiado apegada a sus estudios, no le gustaba para nada que la interrumpieran cuando intentaba hacer algo.

Por lo que se dedico a observar todo lo que había en aquel lugar, logrando ver encima de aquellos estantes varios diplomas, trofeos, medallas, algunos de defesa personal, ajedrez, intelectuales, de lectura, entre otros, lo que la hizo quedar maravillada, cada vez Rachel la seguía sorprendiendo, y no es que ella no fue ese una niña con un futuro prometedor, pero jamás pensó que una persona como la morena se interesara tanto en eso.

Quinn se había quedado observando, hasta que Rachel comenzó a escribir en su libreta algunos conceptos que le parecieron interesantes, logrando tomar por primera vez en cuenta a la rubia, que parecía maravillada por el gran salón.

¿Buscas a alguien? ─ Pregunto dejando el libro aun lado de la mesa.

Ah, lo siento, es que me impresionas─ Dijo señalando con la cabeza el cuadro de diplomas

¿Así?

Si, jamás pensé que fueses tan… así─ Contesto intentando no reír

Mira nada mas, yo tampoco creía que leías libros, y ya vez, la gran sorpresa que me lleve.

Si, si, ya entendí, no juzgues un libro por su portada─ Hablo rodando los ojos. Pero sin dejar de lado el juego

Así es, ¿Y a que se debe su visita señorita Fabray? ─ Interrogo tiernamente

¿Acaso tengo que tener algún motivo para estar aquí?

Ups, claro que no, siempre eres bienvenida, pero te esperaba más tarde─ Dijo riendo para terminar el juego.

Si lo se, a eso venia.

No me digas, no podrás venir─ Reacciono con el semblante serio. Pero con la mirada fija en la de Quinn.

Asuntos familiares, lo siento mucho, pero el abuelo Fabray esta algo enfermo─ Dijo en tono de disculpa. Aguardando algún drama por parte de la morena.

Entiendo…. Está bien, no hay problema Quinnie.

Pero mañana podemos ir al lago con los chicos─ Dijo para compensar.

Claro, entonces mañana nos vemos.

Aunque podemos también pasar la mañana juntas, ¿Puedes? ─ Pregunto tiernamente intentando convencerla.

Mmmm lo siento Quinn, los sábados en la mañana no puedo─ Dijo seria. Cambiando el semblante de la rubia.

¿Por qué no?

Am, cosas que tengo que hacer.

Aja, está bien, no me tienes confianza─ Dijo seria, apartando su mirada de la morena.

No es eso, ya te dije, asuntos que hay que resolver, nada grave─ Dijo seria tomando la mano derecha de Quinn entre las suyas.

Esta bien.

Será mejor que la tarde la pasemos con los chicos en el lago─ Reitero sonriente. Logrando obtener una mirada de aceptación en la rubia.

Rachel, me podrías ayudar con…─ Interrumpió ocupado mirando unas hojas que traía en las manos, después de abrir con cuidado la puerta ─Quinn, que gusto─ Saludo después de percatarse de la rubia.

Igualmente Brody.

Lamento interrumpirles yo… las dejo solas─ Dijo intentando salir del lugar.

No, no interrumpes nada, yo ya me iba─ Hablo levantándose de su asiento ─Bueno, hasta mañana─ Dijo despidiéndose de Rachel con un beso en la mejilla.

Hasta mañana.

Nos vemos ─Se despidió del moreno.

Hasta pronto─ Correspondió el saludo quedándose en la misma posición de antes. Esperando que se fuera ─No le caigo muy bien.

Claro que le caes bien, solo intenta disimularlo─ Dijo riendo, tomando entre sus manos las hojas que le entregaba Brody.

Aja, lo que tú digas.

¿Y para que me buscabas?

Cierto, era para que me ayudaras con esto─ Dijo señalando una de las hojas que le había entregado.

Mmm, solo es de corregir esta cifra─ Dijo tomando un lápiz y escribiendo de nuevoen otra hoja.

Como no me di cuenta antes─ Dijo dándose un pequeño golpe en la frente.

Siempre es lo mismo contigo, deberías repasar más la formula.

Si claro, oye, ¿Mañana saldrás con Quinn? ─ Pregunto sentándose junto a ella

Si, iremos al lago con ustedes.

Ah, recuerda que mañana en la mañana tenemos una cita─ Dijo riendo. Observando como la morena levantaba una de sus cejas siguiéndole el juego.

Como olvidar ese martirio de todos los sábados─ Dijo cansada, tomando entre sus manos de nuevo el libro.

Si, bueno, yo me paso a retirar, ¿Vienes conmigo?

No, leeré un rato mas─ Contesto sin apartar su mirada del libro

Esta bien.


El sol se colaba por las ventanas iluminando la habitación color lila de una rubia, que con pesadumbre daba vueltas en su cama, intentando apartar los rayos del sol de su mirada, que con delicadeza intentaban adaptarse a aquel destello de luz.

Buenos días Quinnie─ Saludo efusiva una rubia pequeña. Apartando las cortinas de la ventana.

Ahora no Frannie, déjame dormir unos 5 minutos mas, por favor─ Dijo bostezando. Intentándose tapar aún más con la sabana

Anda, levántate ya dormilona.

Frannie, déjame dormir, apenas son….─ Dijo saliendo de entre las sabanas, tomando el reloj de la mesita de noche ─Las 8 de la mañana.

Y ya es súper tarde Quinn, recuerda que hoy iremos con los Berry al lago.

Frannie, por dios, eso es en la tarde─ Hablo tapándose la cara de nuevo, pero esta vez con la almohada.

Con mas razón, hay que prepararse─ Dijo quitándole de un jalón la sabana y obligándola a levantarse.

¡Frannie! ─ Grito enojada sentándose pesadamente en la cama

Te espero en el comedor.

En ocasiones creo que eres un poco exagerada hermanita─ Susurro negando con la cabeza. Obligadamente se vistió y bajo las escaleras con una gran sonrisa─ ¡Buenos días! ─ Saludo a sus padre que se encontraban en el comedor.

Buenos días princesa, ¿Cómo amaneciste hoy?

Bien, pero estuviera mejor si alguien─ Contesto mirando con una de sus cejas levantadas a su hermana menor ─No me hubiera ido a levantar tan temprano─ Dijo en tono de reproche.

Tranquila Quinnie, está emocionada, entiéndela─ Hablo tiernamente su madre.

Intentare.

Por cierto papi, ¿Puedo ir solo un momento a casa de los Berry? ─ Pregunto Frannie inocentemente con la cabeza de un lado.

Claro que si, pero no tardes mucho, recuerda que…

Gracias, gracias, gracias papi─ Interrumpió acercándose a su padre para darle un beso en la frente ─Vengo en un rato─ Dijo tomando una mochila antes de salir corriendo de la casa.

Ya termine, iré a arreglar mi habitación─ Dijo Quinn lo mas rápido que pudo antes de subir corriendo las escaleras

¿Qué le pasa a las niñas? ─ Pregunto sorprendido. Mirando confundió a su esposa

No lo se cariño, deben de estar emocionadas por el paseo de hoy.

Eso espero.


Muy bien, ya pueden quitarse las mascarillas─ Hablo un hombre joven de bata blanca apuntando algunos números en unos papeles ─Hasta ahora todo va bien─ Dijo apartando una gran máquina de la los chicos.

Disculpe doctor─ llamo la morena manteniendo su brazo presionado

Dígame señorita Berry.

¿Cuánto tiempo más tendremos que venir?─ Pregunto cierto tono de disgusto.

Ya eh hablado con su padre, quedamos de acuerdo que me dejaría trabajar por lo menos 6 meses con ustedes─ Contesto serio. ─Necesito saber si el tratamiento esta funcionando.

¿Por qué tanto tiempo?

Su situación es distinta a la de los demás, necesito saber si no recaerán de nuevo─ Respondió intentando ser lo más explícito posible

Tranquila Rach, el doctor tiene razón, esto lleva tiempo─ Dijo Brody intentando convencerla

Pero yo ya no lo soporto.

La entiendo señorita Berry, pero tendrá que acostumbrarse.

En realidad estamos acostumbrados a los hospitales, esto es normal para nosotros─ Respondió el moreno. Sin apartar su mirada de Rachel

Pero me desespera la idea de tener que venir toda mi vida a ellos.

No se tendrán que preocupar por eso─ Dijo en tono de convencimiento ─Si todo sale bien, no necesitara todos estos aparatos de nuevo─ Hablo señalando las maquinas que se encontraban en la esquina de aquel cuarto.

Eso esperamos─ Susurro la morena bajando la mirada

Bueno, discúlpenme, tengo que retirarme─ Dijo echando un vistazo a su reloj ─En media hora pasara el efecto─ Informo saliendo de la habitación.

Rach.

¿Si?

Te prometo que esto será temporal, juntos los superaremos─ Dijo tomando con fuerza su mano. Mirándola con ternura a los ojos-

¿Siempre unidos?─ Pregunto dulcemente con una sonrisa de lado.

Siempre─ Reitero alegre

Brody ¿Puedo hacerte una pregunta?

Si claro, dime.

¿Por qué cuando el corazón habla, es tan difícil descifrar lo que dice?─ Pregunto seria. Apartando su mirada del moreno, pero sin dejar de apretarle la mano.

Por que los sentimientos no se entienden… se sienten─ Respondió con delicadeza

Que complejo es esto─ Dijo mirándolo de nuevo con una gran sonrisa

Si ─Suspiro ─ Si deseas saber que dice tu corazón, demuéstrale a la persona con la que estas, tu verdadero yo.

¿Estas seguro?

Completamente.


Casa de los Fabray 12:00 pm

Hola, ¿Preparadas?

Desde la mañana─ Contesto Frannie algo efusiva corriendo delante de Quinn.

¿Eso es cierto?

Créele Rach. Esa niña es todo menos mentirosa ─Contesto riendo Quinn junto a su acompañante.

Muy bien, vámonos─ Dijo Brody subiendo algunas cosas de las rubias en la cajuela.

Cuídense mucho─ Se despedido Judy desde la puerta de la mansión.

Nos vemos mas tarde─ Dijeron las dos rubias al unísono antes de entrar al auto.

El camino paso entre bromas de los mas pequeños, y los coros improvisados que asían con cada canción que les gustaba, llegaron hasta un pequeño estacionamiento donde a menos de unos cincuenta metros se lograba apreciar un campo grande y espacioso, y hasta el fondo un lago limpio y resplandeciente con la luz del sol.

Es muy lindo─ alago Rachel mirando asombrada el lugar

Si, y lo mejor de todo es que no hay nadie─ Dijo la pequeña rubia muy sonriente.

¡Espérame!─ Grito Brody intentando alcanzar a Frannie y Kurt. Quienes se apresuraron por llegar primero.

Oigan─ Dijo en tono de reproche la morena ─No vale adelantarse.

Parece que somos las únicas maduras aquí─ Dijo riendo la rubia. Mientras sacaba unas cosas del auto

Am, si, la que llegue al último es un monstruo ─ Dijo riendo. Pasando a un lado de la rubia.

¿Monstruo?

Fue lo primero que se me ocurrió, a por cierto, nos vemos luego monstruo─ Dijo riendo a carcajadas mientras corría en dirección a los demás.

¡Hey!

Después de un día alegre y agotador en el lago, los chicos regresaron felices, mientras cantaban cosas sin sentido de regreso a casa, había sido un gran día, pero al parecer a Rachel le comenzó un dolor en el pecho, le faltaba el aire, pero intento controlarse respirando profundo, cosa que solo logro conseguir por unos momentos, hasta que llegaron a la mansión de los Fabray, y las rubias muy alegre se bajaron despidiéndose de cada quien, con un beso en la mejilla.

Nos vemos luego.

Hasta pronto─ Se despidieron los Berry de igual modo.

¿Estas bien Rach? ─ Pregunto contento antes de arrancar el auto

Si ─ Dijo con dificultad intentando respirar.

¿Rach que te pasa?─ Pregunto Kurt preocupado.

No puedo respirar.

Tranquila, toma─ Dijo Brody asustado. Pasándole un pequeño inhalador.

Gracias─ Hablo más calmada después de haberlo usado

¿Por qué no me dijiste antes?, pudo haber pasado algo malo.

Pero no paso, lo siento.

Esta bien, vámonos a casa─ Dijo arrancando el auto ─Kurt─ Llamo antes de seguir su marcha

Si.

Ni una palabra de esto a mis padres─ Dijo amenazante. Mirándolo por el retrovisor

Entendido─ Dijo tomándole la mano a Rachel. Quien tan solo sonrió, aceptando amablemente su gesto

Brody estaba molesto, no sabía porque su hermana estaba tan extraña, estuvo a punto de sufrir otra crisis y ella solo lo tomo como un juego, y eso no le agradaba a el moreno. Sabia que había algo raro en Rachel, y a como fuera lugar el lo averiguaría.