"Ni Glee, ni sus personajes me pertenecen, solo la historia."


La crisis de Rachel.

Después de algún tiempo, se acercaba una fecha muy importante, tanto para la familia Berry, como para la Fabray, y es que al parecer sus hijos menores cumplirían año, siendo una gran coincidencia que tanto Kurt como Frannie nacieran en Noviembre, y no solo en el mismo mes, sino incluso el mismo día, el 23 de Noviembre para ser exactos, teniendo en cuenta solamente el cumpleaños de dos personitas, así es, dos personas con muchas exigencias, las cuales serían cumplidas sin ningún pretexto por su familia.

Pasando así al viernes, día en que los chicos terminarían los preparativos para la fiesta de sus hermanos, teniendo como sorpresa algo especial para ellos, de lo que solo tenían idea Brody, Rachel y Quinn, quienes habían quedado de acuerdo en terminar todo en casa de los Berry, mientras sus hermanos salían de compras junto a sus padres.

Hola guapa─ Saludo alegre Quinn tras de Rachel. Quien se encontraba trabajando en el patio trasero de la mansión.

Hola bonita─ Correspondió el saludo, dando media vuelta para poder darle un beso en la mejilla.

¿Estas muy ocupada?─ Pregunto con una enorme sonrisa. Mientras la morena acomodaba algunos papeles en una carpeta.

Más o menos─ Contesto sin prestarle mucha atención ─ ¿Por qué?

No, por nada─ Contesto sin mirarla, tomando en sus manos uno de los libros que se encontraban en la mesita donde anteriormente trabajaba Rachel.

Quinn─ Llamo en tono de reclamo. Sin apartar su mirada de cada movimiento que realizaba la rubia

Dime.

¿En qué quedamos?─ Pregunto obligándola a mirarla con una de sus cejas levantadas y una enorme sonrisa.

La rubia suspiro pesadamente ─Está bien, quería saber si ya estas lista, tu sabes que no me gusta interrumpirte─ Confeso regresando tímidamente su mirada al libro

Ya te he dicho que no me molesta que hagas eso─ Dijo cansada dejando a un lado la carpeta que traía en sus manos. Y abrazando tiernamente por la espalda a la rubia, que seguía sin prestarle atención ─Y si, por supuesto que estoy lista, ¡Esto me trae loca!

Si, lo se, Frannie no para de darme listas para las cosas que se utilizaran.

Dímelo a mi, Kurt no deja de hablar de eso─ Dijo alegre, hablándole muy cerca del oído mientras depositando su mentón en el hombro de la rubia.

Bueno, tenemos que soportarlos, después de todo, son nuestros hermanos.

Si ya se, pero no sabes lo que cuesta─ Dijo comenzando a reír junto a la rubia que parecía muy divertida por la situación

Ciertamente .

¿Empezamos ya?─ Pregunto saliendo del abrazo, quedando enfrente de Quinn, quien la observaba por completo embobada por su sonrisa.

Claro─ Contesto entusiasmada, siguiendo los pasos de la morena

Brody se encuentra a dentro terminando algunos detalles ¿Gustas tomar algo?

Si por favor.

¿Jugo?

Tu sabes que si.

Vamos entonces─ Dijo retomando su caminojunto a la rubia.

A pesar de los problemas que en ocasiones a tampoco tiempo ya enfrentaba la amistad de las chicas, como los perversos ataques de Kitty hacia todos los clubes de los que eran capitanes los Berry, la forma arrogante con la que se tenía que comportar Quinn con ellos en la escuela, y las discusiones que todo esto generaba entre las chicas, pero estaban bien, después de todo, las dos habían estado de acuerdo en ocultar la amistad, fuese por el bien de todos.

Hola Quinn─ Saludo Brody llegando al cuarto de la morena

Hola Brody─ Dijo de igual modo desde la cama acomodando algunas partituras

Bueno, ya quedo arreglado el pequeño detalle.

Muy bien, entonces solo nos falta acomodarlo en un tiempo─ Dijo Rachel dando media vuelta con la silla del escritorio mientras ojeaba una pequeña agenda

En realidad, tenemos que practicar─ Hablo esta vez Quinn mirando a la morena con una sonrisa de lado.

Entonces que esperamos.

Después de un largo y agotador ensayo, los tres se disponían a descansar en aquella gran y espaciosa "mitad de cuarto" que pertenecía a la morena, y es que los mellizos lo llamaban "mitad de cuarto" por ser una gran habitación dividida en dos partes que se enlazaban por una gran puerta, confundiendo un poco a Quinn, quien al parecer no se percataba de lo unidos que eran aquellos hermanos.

Ya era algo tarde, y aun no llegaban sus padres, por lo que acordaron ver una película para descansar un poco.

Mientras Rachel elegía la película, Quinn y Brody iban por golosinas, y es que al parecer, Rachel le había pedido, no, más bien rogado a Quinn para que intentara llevarse bien con su hermano, porque al parecer, Brody Berry no era del agrado de Quinn Fabray, quien lo veía como un chico carita, algo pretencioso y un poco manipulador.

Anda Quinn─ Pidió Rachel tiernamente en un susurro.

Está bien─ Dijo rodando los ojos, caminando hacia donde se dirigía el moreno ─Espera Brody, te ayudo.

Bueno, al menos lo intenta─ Hablo para sí misma, agachándose enfrente de una caja enorme de películas ─Veamos, cual podremos ver.

Al levantarse, Rachel comenzó a sentir un extraño dolor en el pecho, empezando a tambalearse y a respirar pausadamente con mucha dificultad. Algo temerosa intento caminar hacia el baño, pero sus piernas no le respondían, apretándose así fuertemente con una de sus manos el pecho, que comenzaba a doler demasiado, para que segundos después, poder sentir como sus pulmones no permitían el acceso de oxígeno. Su visión comenzaba a darse borrosa, mientras su cuerpo se sentía pesado, impidiéndole avanzar más haya de aquel enorme pasillo.

Pero su fuerza de voluntad podía más, logrando caminar con mucha dificultad, pero de nada sirvió, ya que al instante sus rodillas comenzaron a flexionarse, deteniendo poco a poco sus pesados pasos.

El dolor y la falta de oxígeno en su sistema empezaba a hacer efecto, no teniendo mejor opción que sostenerse con las paredes del pasillo. Débil y sin fuerzas callo lentamente sentada, mientras se deslizaba bruscamente por la puerta del armario.

Debo ser fuerte.

De nuevo pero con mucha dificultad Rachel se levantó, a pesar de la falta de oxígeno y su debilidad, se fue arrastrando hacia el baño impulsándose con las paredes del pasillo, logrando llegar con mucho esfuerzo hasta el botiquín, pero antes de poder tomar algo, cayó estrepitosamente al suelo, golpeándose a su paso la cabeza con el lavamanos, cosa que la hiso quedar inconsciente.

Lamento decirte que estas mal, yo cocino muy bien─ Hablo Brody divertido entrando con un enorme tazón de golosinas a la habitación

¿Enserio? Eso quisiera verlo, bueno, probarlo.

Cuando quieras─ Contesto alegre dejando en el escritorio el tazón.

Espero eso no me lleve al baño─ Susurro riendo. Mientras dejaba una botella de refresco repitiendo la acción del moreno.

¿Qué insinúas?

Nada, yo nada─ Contesto con fingida seriedad, intentando dejar de reír─ ¿Y Rachel? ─ Pregunto segundos después revisando el cuarto con la mirada.

No lo se, debe de estar en el baño─ Contesto mientras acomodaba algunos almohadones en el suelo de la habitación

Iré a verla─ Dijo caminando hacia el pasillo del baño ─Rachel, ya estamos listos… ¡Rachel! ─ Grito asustada, llegando hasta donde se encontraba la morena. Mirándola inconsciente, tirada en medio de la entrada al baño. ─Brody, ven a ayudarme─ Dijo lo más alto que pudo intentando mantenerse fuerte para no terminar llorando. Tomando entre sus brazos a la morena.

¿Qué pasa? ─ Pregunto asustado llegandohasta donde se encontraban ellas ─ ¡Rachel!─ Grito desesperado mirando como Quinn mantenía a la morena en brazos.

Sin tardar más que unos cuantos segundos, Brody se acercó a Rachel y coloco su oído derecho en el pecho de esta.

¿Qué le pasa?─ Pregunto asustada Quinn sin perder detalle de las acciones que realizaba el moreno. Quien saco rápidamente un estuche enorme de color negro.

Ayúdame con esto, sostenlo en su boca y nariz─ Respondió pasándole a la rubia una mascarilla con un pequeño tanque de oxígeno que había sacado de aquella gran maleta.

Quinn obedeció sin protestar mientras con una de sus manos sostenía la cabeza de la morena.

La pequeña rubia se encontraba totalmente asustada, pero un extraño liquido tibio que pasaba por entre sus dedos con la mano que sostenía la cabeza de Rachel logro asustarla aún mas

Brody, está sangrando.

¡Demonios!, se ha golpeado─ Grito frustrado sacando a toda prisa del botiquín un pequeño estuche amarillo que al parecer contenía varios frasquitos llenos de un extraño líquido rojo vino.

¿Qué haces? ─ Pregunto confundida mirando como Brody llenaba una de las jeringas con uno de los frasquitos del estuche amarillo

Inyectándola, esto ayudara a que se habrán de nuevo sus pulmones─ Contesto tomando el brazo izquierdo de la morena. Dejando así entrar por sus venas aquel extraño liquido rojo.

¡Esta respirando! ─ Grito aliviada, después de poder sentir la respiración pausada de Rachel.

¡Gracias al cielo! Ya puedes quitarle eso─ Dijo colocando una de sus manos en las de Quinn. Bajando con sumo cuidado la mascarilla, para no dañar a su hermana ─Aun le cuesta respirar, vamos, ayúdame a llevarla─ Habloapresurado, levantando con mucho cuidado entre sus brazos a Rachel ─¡Nana! ─ Grito segundos después saliendo de la habitación con dificultad, junto a la rubia, quien intentaba ayudar lo más que podía.

¿Qué pasa niño Brody? ─ Pregunto asustada por el tono que había usado el moreno. Llegando de inmediato a las escaleras, donde bajaban a toda prisa Brody y Quinn con Rachel en brazos, preocupando aún más a nana.

Es Rachel, ha sufrido una crisis, llama a mis padres.

Dios mío, los llamare enseguida.

Vamos Quinn, ayúdame a llevarla al auto.

¿No es mejor llamar una ambulancia? ─ Pregunto abriendo la puerta de la camioneta. Mientras entraba por indicaciones de Brody.

No hay tiempo─ Contesto metiendo con sumo cuidado a la morena en los asientos traseros del auto, depositando su cabeza en las piernas de la rubia ─Iremos al hospital, al parecer está muy grave─ Brody parecía muy preocupado, su semblante lo demostraba, además de la rapidez con que conducía hacia el hospital.

La rubia tan solo se limitó a ofrecerle caricias a la morena, que parecía dormida en sus piernas, e inconscientemente sonrió, a pesar de todo, Rachel no dejaba de causarle ternura.

¿Se pondrá bien Brody?

Si, claro que si.

Al llegar al hospital su médico particular los esperaba preocupado, porque según él, todo había estado marchando bien con su tratamiento, confundiéndolo aquella repentina crisis, entrando Rachel de urgencias para poder estabilizarla, mientras tanto Quinn y Brody morían de preocupación sin saber nada de lo que pasaba tras aquellas grandes puertas. Pero incluso antes de que pudieran decir algo, sus padres hacían acto de presencia en el hospital, preocupados por lo que les pasara a sus hijos.

¡Padres!─ Grito Brody abalanzándose a los brazos de Hiram.

¿Qué paso Brody? ─ Pregunto asustado. Sabia mejor que nadie lo que ocurría, mas no quería afrontarlo.

Rach… ella…ella…─ Intento responder entre sollozos aferrándose fuertemente al abrazo

El señor Berry soltó una pequeña lagrima de dolor, pero pretendía mostrarse fuerte… su familia dependía de él ─Tranquilo.

Por otro lado, los señores Fabray llegaba a lado de su hija mayor más que asustados, y ¿cómo no? La rubia era su princesa, en cuanto supieron que se encontraban en el hospital, no habían dejaba su desesperación.

¡Quinn! ¿Pero qué ha pasado? ¿Estás bien?─ Pregunto rápidamente Russel llegando detrás de su esposa

Judy al instante noto las pequeñas manchas rojas que se esparcían por toda la ropa de su hija ─ ¡¿Eso es sangre?! O por dios, ¿Te encuentras bien cariño?

Papá, mamá, tranquilícense por favor, estoy bien, no me paso absolutamente nada─ Contesto de mala gana, dejándose abrazar por sus padres


Quinn podía observar desde el otro lado del pasillo como Brody, él chico que había llamado en ocasiones egoísta y manipulador, lloraba sin encontrar consuelo en los brazos de su padre, el cual se mantenía serio pero a la vez con el semblante preocupado intentando mitigar a su hijo con todo el dolor que esto le ocasionaba, mientras Kurt de igual manera sollozaba con el rostro oculto en el pecho de su madre, quien lo abrazaba delicadamente sin poder dejar de llorar, y esto al parecer a Quinn le afectaba por completo, no podía ocultar el dolor que le causaba aquella terrible escena, y mucho menos el no tener idea de lo que le pasara a Rachel.

Quinn ¿Te encuentras bien?

No…─ Contesto con la mirada perdida entre sus manos. Soltando poco a poco lágrimas de frustración.

Lucy tranquila─ Dijo sobándole la espalda, extendiéndole delicadamente sus brazos, para así poder abrazarla en forma de consuelo.

No puedo Frannie.

Su hermana menor entendía a la perfección el dolor que le causaba aquella situación, e intentaba mostrarle todo el apoyo que le era posible, pero en ocasiones no ganas nada llorando.

Papá nos llama, dijo que debemos ir a casa, ya es tarde, y necesitamos descansar.

Si, lo se, pero no quiero irme hasta saber algo de ella─ Dijo regresando a su postura inicial, preocupando por completo a su hermana, quien nunca la había visto de esa manera.

Hable con Kurt, dijo que nos avisaría cuando hubiera noticias de ella, ahora debemos de ir a casa─ Frannie se levantó cansada regalando una tierna y angelical sonrisa

Está bien─ Dijo en un suspiro, dejándose llevar por la sonrisa que le brindaba su hermana menor mientras esta le extendía ampliamente su mano derecha como apoyo.

Pero antes de que Quinn pudiera aceptar por completo la mano de su hermana, Hiram Berry interrumpía aquella escena.

Disculpe señorita Fabray, ¿Puedo hablar con usted un momento?

Claro que si señor Berry─ Contesto con la mirada cómplice sobre la ojo azul

Estaré en la cafetería─ Aviso Frannie para excusarse saliendo a toda prisa del pasillo.

Quinn se levantó de aquella banca, ya que al parecer el señor Berry no tenía intenciones de sentarse, lo que le provocaba malestar, y no era de menos, el padre de Rachel era demasiado alto.

Le agradezco lo que hiso por mi hija.

La pequeña rubia de inmediato negó rotundamente con la cabeza ─No señor, yo solo hice lo que tenía que hacer, cualquier persona en mi lugar lo hubiera hecho.

Pero esa persona precisamente era usted, y yo le estoy completamente agradecido por haber salvado la vida de mi hija.

De cualquier manera, ella es mi amiga, e hice lo que tenía que hacer─ Contesto de inmediato intentando dejar de lado lo sucedido

Está bien, eso no lo discuto─ Dijo dejando de insistir, admirado por la forma en que lo tomaba Quinn ─Agradezco que Rachel lograra encontrar en usted una persona que la quiera, entienda y sobre todo que comprenda su situación.

Igualmente yo agradezco tener la amistad de su hija señor Berry, me duele mucho lo que le paso.

Lo se, se cuánto cariño se tienen mi hija y usted, espero que el saber de su enfermedad no le haya molestado.

¿Enfermedad? Discúlpeme señor Berry pero ella nunca me ha hablado de alguna enfermedad─ Dijo confundida con el ceño ligeramente fruncido.

Yo creí que estaba enterada del problema de mis hijos─ Hablo tomando la misma postura de la rubia. Confundiéndola aún más

Lamentablemente no, Rachel nunca me quiso decir que le pasaba, de hecho en ocasiones cuando salíamos juntas comenzaba a sentirse mareada o le faltaba la respiración, pero nunca pensé que tuviese algún tipo de enfermedad.

Lo tiene, pero ella siempre se hace la fuerte, ese fue el problema, lo siento tanto señorita Fabray, esta es una situación delicada.

Comprendo señor Berry.

Espero que si, y no se preocupe por Rachel, ella se encuentra estable.

¿Se pondrá bien? ─ Pregunto de inmediato mostrando la preocupación que esto le causaba.

Por supuesto que si, pero aun esta inconsciente, el golpe fue demasiado fuerte.

Me gustaría estar aquí para cuando despierte.

Yo le avisare cuando eso pase, por lo pronto, estaría bien que se fuese a descansar, a sido un día muy pesado.

Tiene razón, gracias, y espero todo marche bien─ Dijo Quinn regalándole una tierna sonrisa como gesto de despedida.

Muchas gracias señorita Fabray─ Se despidió Hiram antes de alejarse rumbo a donde se encontraba el señor Fabray ─Russel, gracias por estar aquí, no tenías porque quedarte─ Dijo estrechando fuertemente su mano en forma de saludo

Claro que tenía un por que Hiram, además, somos amigos de años, y al parecer Quinn quería estar aquí.

De todos modos muchas gracias─ Hablo metiendo sus manos a las bolsas del su pantalón, buscando con la mirada a sus hijos.

Ya te eh dicho que no hay de que, bueno ya es hora de que nos vallamos─ Dijo saliendo de su estado de ausencia para despedirse de Hiram.

Si, es muy tarde, necesitan descansar.

Ustedes igual.

En estas circunstancias, aunque lo intentara, no podría dormir de la preocupación.

Te entiendo, un hijo es lo más importante─ Dijo comprensivo intentando brindarle su apoyo

Papi, ya nos podemos ir ─ Interrumpió Frannie sonriéndole tiernamente a los dos hombres.

Bueno, te dejo Hiram─ Se terminó de despedir apretando su mano para luego darle un fuerte abrazo

Hasta pronto Russel.


Quinn siempre había sido una persona apegada a su padre, pero en estos momentos ni Russel Fabray podía apaciguar su dolor y desesperación, era demasiado, y la rubia pedía estar sola, quería llorar sola ¿Era acaso tan importante para ella la morena? Claro que si, mucho más de lo que nos podríamos imaginar.

Un fin de semana, uno solo el que había pasado Rachel inconsciente en el hospital, llegando hasta el domingo en la tarde cuando por fin decidió salir de aquel estado, pero al parecer no recordaba mucho, y su familia prefería dedicarse solo a cuidarla.

¿Cómo te encuentras cariño? ─ Pregunto Shelby desde el lado derecho de la camilla donde se encontraba la morena, acariciando delicadamente su rostro

Bien.

Nos diste un gran susto hija.

Lo se madre, perdón─ Dijo avergonzada con la mirada triste sobre Shelby

¿Comprendes que eso no sirve de nada?─ Pregunto Hiram arrogante estando enfrente de la camilla.

Si padre.

Rachel, mírame─ Reclamo enojado alzando la voz. Obteniendo al instante una mirada de miedo por parte de Rachel.

Hiram─ Dijo en un tono suave Shelby, intentando calmar la cólera de su esposo.

¿Por qué no nos dijiste de tus pequeñas crisis?

¿Cuáles?

No me mientas Rachel─ Dijo Hiram enojado alzando por completo la voz, tanto que pareció más bien un grito que sobresalto a los presentes.

No quise preocuparlos, pensé que no era nada grave─ Hablo con temor intentando no enojar a su padre.

Tu sabes muy bien que cualquier cosa con ustedes es grave.

Lo se, pero vine a las consultas obligatorias de los sábados, y el doctor dijo que todo marchaba bien.

Hiram, ya por favor─ Dijo Shelby tomando la mano de su esposo para luego apartarse un poco de la morena.

Mientras tanto sus hermanos se acercaban a ella ─¿Te duele? ─ Pregunto preocupado Kurt mirando la gasa que se encontraba tapando la herida de su cabeza.

¿Qué cosa? ─ Interrogo confundida, intentando seguir la mirada de su hermano ─Ah esto, no, solo cuando intento tocarlo.

¿Acaso tiene radar? ─ Pregunto Kurt siguiendo con el juego.

Mmmm yo creo que si─ Contesto riendo junto al ojo azul

Ya veo que eso no afecto tu sentido del humor.

No ─ Dijo al instante sonriendo ampliamente ─Lamento haberte asustado Brody.

Agradezco que solo fue un simple susto, pero no quiero que vuelva a suceder.

Prometo cuidarme mejor hermanito, tu sabes que odio estar en los hospitales.

Si lo sabré─ Murmuro por lo bajo mientras rodaba los ojos y dejaba a su madre tomar su lugar.

Cariño─ Llamo Shelby tiernamentetomándola de la mano

Perdóname madre, yo no quise que pasara esto.

Luego hablaremos de eso, el doctor dijo que te darán de alta mañana en la tarde, y tendrás que seguir un régimen estricto─ Dijo antes de depositar un tierno y suave beso sobre su frente

Lo seguiré.

Te amo, no sabes el temor que me causo esta situación.

Lo se madre, enserio que lo siento mucho.

No te preocupes, lo importante es que estas mejor, y además no solo a nosotros nos asustaste─ Dijo sonriendo ampliamente ─Quinn ha venido todos estos días a verte, estaba muy preocupada.

¿Enserio?

Si.

Hablando de eso, ¿Por qué no le informaste sobre tu enfermedad? ─Pregunto Hiram serio con el ceño completamente fruncido ─Rachel─ Llamo enojado por el silencio de la morena.

No quería que ella se alejara de mi.

Aun así, eso ya paso cariño, y además, adivinaras quienes vinieron a verte─ Se apresuró a interrumpir Shelby con una gran sonrisa apartando a su esposo de la camilla.

¿Quiénes?─ Pregunto Rachel sin mucho animo.

Tuvieron que cancelar su vuelo a Inglaterra para poder estar aquí─ Contesto sonriéndole sin darle una respuesta concreta, que al parecer la morena logro entender

¿Enserio están aquí?

Si ─Respondió caminando hacia la salida junto a sus tres hombres ─Hablamos luego cielo, quieren verte.