"Ni Glee, ni sus personajes me pertenece"
ENREDO
Después de pasar lo que restaba del día encerrada en su habitación, Rachel decidió a la mañana siguiente, que no quería nada con nadie. Estaba en cierta forma molesta con muchas cosas, en especial con ella misma.
Se levanto temprano y tomo un par de pantalones negros que estaban tirados junto a una blusa holgada blanca y encerró su cabello en un gorro de lana gris. Al parecer su sonrisa se había esfumado.
Llego a la escuela junto a un Brody bromista que intentaba animarla sin mucho éxito. Él tan solo quería que Rachel reconociera o dijera algo… tenia ciertas sospechas de lo que había sucedido con su humor, pero todo era incierto. Ni siquiera se digno a salir de su habitación la tarde anterior cuando Quinn llego y casi suplico hablar.
Su hermana no era así, menos con Quinn.
─¿Y esa cara? ─Pregunto parándose frente a ella
─Es la que siempre he tenido. ─Contesto escueta intentando evadirlo
─Que genio
─Ningún genio...─ Susurro molesta ─Por favor apártate.
─Bueno Rachel. Compórtate, a mi no me hablas así.
─Claro que si… lo estoy haciendo ¿No?
─¿Pero qué es lo que te tiene tan insoportable?
─Nada ¿Entiendes? Ahora déjame sola.
─¡No! ─Ambos comenzaron a alzase la voz ─¡¿Sabes?! Porque mejor no arreglas tus estúpidos problemas con Quinn y te dejas de niñerías.
Entonces Rachel lo miro a los ojos, se había tocado un tema delicado. Podría haber dicho cualquier otra cosa y de todos modos ella se enojaría, pero Quinn era otro asunto, Quinn significaba dejarse caer y darle el gusto a Brody.
─Te dije que me dejaras sola… no tienes porque soportar mi mal humor
─Rachel ─Se quejó ─¡Soy tu hermano!
─¡Claro! Mi hermano… no mi psicólogo.
¡Exactamente! ¿Qué parte de; "no quiero hablar contigo" no entendía? Si seguían así Rachel podría provocar una fuerte discusión con su hermano, y en realidad Brody no tenia la culpa. Seria mejor apartarse.
─¿Rachel a dónde vas? ─Pregunto Brody siguiéndola de cerca ─No hemos terminado de discutir
─Vete a la mi…
─¡Rachel Berry! ─La freno indignado. Rachel pareció dar media vuelta y mirarlo de mala gana ─¿Pero qué ibas a decir?
─Que te vayas a la mierda.
Y así sus primeras clases comenzaron "normalmente", entre sus compañeros murmurando la discusión de los hermanos Berry, las incontables veces que los profesores le llamaban la atención por estar perdida entre sus pensamientos y su constante huida de los problemas, es decir, estaba evitando a Quinn.
─Rachel ─Escucho que alguien la llamaba a sus media vuelta e intento sonreírle a Marley ─Hola.
─Hola ─Saludo amablemente cuando Marley se planto frente a ella. Llevaba consigo tres libros y una sonrisa de alegría que Rachel no podría ignorar ─¿El segundo día es mejor?
─No tengo porque quejarme ─Rió envolviendo a Rachel en su humor. Para ella la castaña representaba un misterio y mirarla de aquella manera, vestida tan de esa manera… presentía que tendría una oportunidad para acercarse, y no de la manera que Rachel creía ─Y dime Rachel ¿Siempre andas sola? Esta es la segunda vez que creo confirmar mis sospechas.
─No siempre ─Se rió divertida por el coqueteo inusual, esta demás decir que Rachel ni siquiera lo noto ─Ahora tengo tu compañía
─Y yo la tuya. ¿Me acompañas a mi casillero?
─Sabes… si sigues juntándote conmigo no tendrás muchos amigos ─Comento en broma riendo junto a Marley
─¿Gracias a ti fue el granizado de ayer? ─Dijo dejando la oración como una pregunta
─Si ─Susurro perdiendo su sonrisa. Lo que había sucedido el día anterior era algo que no se debería recordar de aquella manera. ¡Maldición!... De nuevo pensando en Quinn ─Debo irme.
─Pero…
Rachel sin dar explicación alguna dio media vuelta dejándola con la palabra en la boca ¿Había dicho algo que la molestara? ─Tú y tu bocota ─Se regaño mentalmente Marley.
─Quinn
¿Qué no tienes otra mejor? En verdad comienzo a pensar que Rachel es masoquista.
Entonces;¡De nuevo pensando en ella!, de nuevo torturando sus sentimientos con sus propias palabras, si seguía así no lo soportaría más e iría corriendo hacia Quinn con un discúlpame en la boca.
¿Qué demonios le pasaba? ¿Por qué dolía tanto?
─Le dijiste que era la sombra de Kitty. Que no era tu Quinn… ¡¿Desde cuando es tuya, desde cuando sientes esto por ella…?!
Al parecer necesitaba tranquilizarse, en verdad necesitaba a como diera lugar sacar a Quinn de sus pensamientos, no pedía mucho, solo por ese día. ¿Qué le costaba a su tonta cabeza dejar de pensar en ella? ¿Era tan difícil?
Bueno, ese día su cabecita tonta no quería cooperar con la causa y en su desalmado arranque de irracionalidad llego al lugar donde comenzó todo, el lugar donde específicamente estaba sentada Quinn.
En aquella banca, frente a frente y con la mitad de un emparedado en el lado que le pertenecía a Rachel.
Se quedaron mudas, la castaña paro su marcha en la entrada a tan solo unos pasos de Quinn mientras se miraban e inspeccionaban sus rostros, ahora si, su mente había decidido quedar en blanco.
─Fantástico Pensó Rachel con sarcasmo
El rostro descolocado y confundido de Quinn no ayudaba mucho, menos sus labios entre abiertos que amenazaban con hablar, pero su cerebro aun procesaba aquello. ¡Necesitaba hablar! ¡Ellas lo necesitan!
─Rach ─Sonrió de lado dudando en si necesitaba levantarse o quedarse sentada
Pero la castaña dejo de lado muchas cosas en su cabeza y un pequeño impulso la llevo a quitar la mitad del emparedado para sentarse
─Tuyo ─Le entrego el emparedado ─Deberías comer mejor
Entonces Quinn la miro un poco azorada pero atenta a la mitad del emparedado que tenia en sus manos. ¿Está hablando conmigo?─Se preguntoSi… está hablando contigo.
─Ya he comido la otra mitad.
─¿Y?
─Está es tuya ─Susurro mirándola a los ojos. Y el silencio se prolongo por un momento, dejando escuchar la cercanía del viento en el lugar, dejando escuchar el nerviosismo de ambas ─No me pertenece
─Te pertenece ─Sentencio Rachel dejando escapar una pequeña e incomoda sonrisa ─Tienes entrenamiento hoy y necesitas alimentarte mejor ─Desvió su mirada ─Un simple emparedado no servirá.
─No iré a entrenar hoy ─Dijo siguiendo la mirada de Rachel quien frunció el ceño ante la noticia ─Dejare de ser porrista.
─Pero aun tienes el uniforme.
─Si, lo decidí hace poco ─Le sonrió alegre regresando su mirada a ella ─Me esta convirtiendo en alguien que no soy.
Eso seria un gran cambio. Quinn no mentía, estaba siendo sincera con el asunto; dejaría a las porristas, se dejaría caer de su pirámide social si eso le permitía ser ella misma, si eso le permitía estar a lado de Rachel y entender porque no podía darse el lujo de perderla.
Y aunque ya lo sabia, necesitaba sentirlo de verdad. Necesitaba la seguridad que solo Rachel le brindaba, no los estereotipos de los que la llenaba su ex novio Mike.
─Pero a ti te gusta lo que haces… ser porrista significa mucho para ti.
─Eres más importante que eso Rachel ─La castaña se sobresaltó y estrujo su corazón al escucharla, mientras Quinn le devolvía el emparedado ─Ahora sé porque me comporte como lo hice con Marley y si es necesario le pediré una disculpa
─¿Sabes su nombre? ─Pregunto atando cabos hasta que miro la pequeña sonrisa traviesa de la rubia y bueno… ella es popular, como no iba a saberlo ─No es necesario, mientras no se repita todo estará bien.
─Ya no será posible ─Le recordó mirando inconscientemente su uniforme ─Mañana me presentare como una alumna más.
─No hagas eso ─Negó con la cabeza tomándole la mano, lo que provoco la mirada desconcertada de Quinn ─Es lo que te gusta. Se tu misma y cambia algo en esa pirámide "social" del colegio.
─Pero…
─Estarás bien Quinn ─Sonrió levantándose ─Tu podrás
─Si tu estas a mi lado ─Completo siguiéndola hasta la entrada del patio y tomar de nuevo su mano ─Las cosas serán diferentes, pero te necesito Rachel
─No puedo
Soltó débilmente su mano y salió hacia su siguiente clase. Si se quedaba un poco más no lo soportaría, se le lanzaría a Quinn y sin importarle nada la besaría. Es que era injusto, la rubia podía manipularla en una forma inconsciente que ni la misma Quinn entendía. No quería perder su amistad con ella, pero tampoco podía evitar estar enamorada de un imposible.
Y es que aunque Rachel lo intentara, Quinn no la dejaría ir. Apenas vio que salió, ella la siguió de cerca llamándola a sus espaldas. Ya no le importaba que sus compañeros miraran su interacción.
Esta sería una decisión sin marcha atrás.
─Rachel escúchame por favor ¿Es que no importa lo que yo pienso? No puedes apartarte así.
─Quinn ─Susurro con la voz entre cortada. Mirando en todas direcciones para no enfrentarla ─Nos miran.
─¿Desde cuándo te importa?
─A mi no. Pero…
─Me acabas de decir que puedo cambiar las cosas aquí, y no seguiré siendo la marioneta de nadie. ─La obligo a dar media vuelta para estar frente a frente en medio del pasillo ─No me dejes.
─No quiero hacerlo… pero las cosas cambian.
─Lo sé ─Sonrió acercándose hasta abrazarla. Lo cual desoriento por completo a Rachel ─Te veré en el siguiente receso, y si me dejas te mostrare como pueden cambiar las cosas.
Quinn se apartó con media sonrisa de alegría e intriga que dejaron congelada a Rachel frente a sus compañeros, muchos murmuraban sobre ellas… otros simplemente veían como la castaña entraba sonrojada a su siguiente clase.
Las cosas estaban demasiado confusas, incluso para ella, ahora por supuesto no tenia idea de lo que tramaba Quinn, pero sabia que no podía dejarla. ¿En que estaba pensando cuando lo intento? Debes ser muy tonto para creer que puedes librarte del encanto Fabray.
Y de nuevo, no logro concentrarse en ninguna clase, esto se estaba volviendo un problema, apenas el segundo día y ya estaba bajando su rendimiento escolar.
─Tu culpa Quinn Fabray ─Sonrió al recordarla
Entonces el receso llego, llego junto a una Quinn sonriente que la esperaba en la entrada del salón con su mochila de lado y la confusión de sus compañeros al verla ahí.
─Señorita Fabray ¿Viene a recoger su trabajo? Pregunto la profesora que daba por finalizada la clase
Quinn sonrió despreocupada, se acercó a la profesora con la mirada de la mayoría sobre ella y retuvo la atención de muchos que no planeaban irse hasta que ella lo hiciera.
─Gracias profesora Lewis ─Tomo el trabajo del que se había olvidado por completo y en seguida centro su atención en una castaña que aun terminaba de guardar sus cosas ─¿Tardaras mucho Rach?
─No ─Contesto sonriente al ver el ceño fruncido de sus compañeros. Se levantó del pupitre y camino hacia ella ─No seas impaciente.
─Tú eres demasiado lenta.
─Bien… tenga buen día profesora Lewis ─Se despidió con una sonrisa antes de sentir la mano de Quinn entrelazarse con la suya y aunque confundida, termino dándole un apretón al agarre ─Vamos.
Salieron a un paso lento… o al menos eso sintió Rachel cuando comenzó a escuchar las voces de sus compañeros susurrar o casi gritar la admiración que les provocaba verlas juntas. Estaba más que claro; Quinn y Rachel, la popular y la inadaptada, aquellas enemigas juradas eran…. Esperen un momento, esa era la pregunta, ¿Qué eran? ¿Conocidas?¿Amigas?¿Buenas amigas?¿Novias? vaya lío que generarían.
Tan pronto como salieron del salón, a unos cuantos segundos, la noticia ya estaba en boca de todos los estudiantes de Mckinley. TODOS sabían de la noticia. Pero… ¿Específicamente que noticia contarían?
─Nos miran… ─Susurro una nerviosa Rachel mientras caminaban de la mano hacia el comedor principal del colegio ─A ambas…
─¿Por qué no hacerlo? ─Se rió Quinn al ver que sus compañeros se hacían a un lado para dejarlas pasar hacia la cafetería escolar ─Somos las representantes de dos bandos opuestos. Esto es nuevo para ellos.
─Es como ver agua y aceite mezclándose…
─Jajaja supongo ─Alzo los hombros restándole importancia ─Pero se siente bien. No me molesta mezclarme
¡Asdfghjk! A la pobre Rachel le temblaban las piernas con cada palabra que Quinn decía, sus mariposas estaban teniendo una batalla campal en su estomago e imploraba que la tortura terminara… es decir, todo estaba de maravilla, claro que si, pero sus nervios no eran por sentir la mirada de todos sobre ella, mucho menos aquellas especulaciones que se alzaban en torno a ambas. Su verdadera razón era tener tan cerca a la rubia y no poder besarla… era que jamás imagino estar tan enamorada de su mejor amiga.
Llegaron a la entrada del comedor… respiraron profundamente y se miraron en complicidad. Tras esas puertas encontrarían a la mayoría de los estudiantes almorzando, específicamente porque ese era el receso preferido para relajarse. Asique, la decisión estaba tomada. Abrieron aquellas puertas, caminaron sin soltarse de las manos y compraron su almuerzo.
─¿Dónde nos sentaremos? ─Pregunto en un susurro Rachel
Ambas inspeccionaron el lugar, aquella cafetería-comedor era grande y espacioso, diseñado para miles de estudiantes. De un lado podría apreciarse como los chicos "populares" compartían mesas enteras llenas de porristas y jugadores de los distintos equipos deportivos, mientras que el otro lado albergaba a los "inadaptados" de lectura, ajedrez, el coro y aquellos clubes que pasaban desapercibidos para la sociedad estudiantil.
Y en esos momentos ambos lados tenían algo en común; miraban sin pudor alguno a sus representantes.
El comedor del colegio se mantenía en completo silencio esperando que decidieran un lado. Si Rachel llevaba a Quinn hacia los inadaptados estos no soportarían la presencia de "alguien como ella", y si por el contrario Quinn llevaba a Rachel hacia los populares estos exigirían explicaciones.
Pero ninguna de las dos quería tener problemas con su grupo, al menos no en ese momento. Por lo que se sentaron justo en medio de ambos, perfecto, se sentaron en la mesa abandonada, aquella que nadie utilizaba y que ahora sería suya.
─Estamos haciendo historia ─Murmuro Quinn tomando el agua de la bandeja de Rachel y sacando de su mochila una lonchera roja─¿Quieres fresas? Son de señora fresa.
─¿Señora fresa te deja comerse a sus hijos? ─Sonrió tomando la mitad del emparedado que tenia Quinn en su bandeja
─Yo plante a señora fresa, prácticamente me como a mis nietos, asique ¿Quieres o no?
─Tendré que recordarte que yo ayude en su cuidado, si fuera por ti señora fresa hubiese muerto de inanición.
─¿Quieres decir que soy mala madre? ─Pregunto riendo al fracasar en su intento de parecer ofendida
─Quiero decir que yo también quiero comerme a mis nietos. ─Dijo quitándole una de las fresas antes de que las llevara a su boca ─Estoy en mi derecho
─Bien─ Rió negando con la cabeza ─Esto nos convierte en abuelas caníbales.
─No importa, nuestros nietos tiene un excelente sabor
Quinn se rió alegre, dejo la lonchera donde tenia las fresas sobre la mesa y le regreso el agua a Rachel. Solo habían bastado unos minutos para que ambas se olvidaran de que casi toda la escuela las veía reírse y compartir comida.
Todo era tan natural; su risa, su conversación simple, sus miradas alegres y el hecho de que la teoría que tenían de ellas era "verdadera". El tema de la semana, bien, posiblemente del mes estaba siendo publicado en el blog del colegio.
Y pronto se enterarían del por qué tanto alboroto a su alrededor.
─Hola chicas ─Saludo Brittany al llegar con su sonrisa eufórica y sentarse junto a Rachel ─Perdón si interrumpo algo importante, pero esto no podía esperar
─¿De qué hablas Britt? ─Indago Quinn al verla tan entusiasmada
Tanto Rachel como Quinn vieron como inmediatamente Brittany sacaba de su mochila una ipad con el logo de la escuela y les enseñaba el blog de Mckinley. Confirmo si el articulo era el correcto y termino mostrándoselos.
─Del odio al amor siempre hay un paso ─Les leyó Brittany mientras ambas miraban el articulo y al segundo se miraban mutuamente sorprendidas ─Por sus expresiones creo que no tenían idea del artículo. Pero las felicito, esto lo cambia todo.
Bueno, el hecho de que se miraran con los labios entre abiertos y tardaran en reaccionar lo decía todo.
─Déjame ver ─Dijo Quinn al salir de su desconcierto y tomar el ipad ─Las enemigas y jerárquicamente opuestas lideres del Mckinley hoy nos han demostrado que este dicho se puede aplicar incluso cuando no lo esperas. Nos han tomado desprevenidos y sin entender muy bien la situación se rumorea que la relación de Quinn Fabray (la líder de las porristas) y Rachel Berry (nuestra inadaptada intocable) va más haya de su enemistad. Nuestras fuentes han revelado que esta mañana en el primer receso se les vio discutiendo sobre una posible ruptura, ruptura que al parecer se había provocado por mantener las apariencias en la escuela. Muchos dicen que Quinn salió con Mike(Corredor del equipo de futbol) para mantener oculta su relación con Berry y que esto estaba provocando los problemas. Cosa que aunque no está clara parece la teoría más viable, ya que después de su pequeño escándalo y su reconciliación ambas nos dejaron con la boca abierta al caminar por los pasillos tomadas de la mano. Por supuesto que esto no dice mucho, pero el punto clave fue cuando impactaron en el comedor. Ambas caminaron sin alejarse la una de la otra y aunque muchos esperábamos su elección de grupo social sabíamos que cualquier decisión de su parte desencadenaría la tormenta entre ambos grupos. Pero la pareja no deseaba ser interrumpida, se sentó en la mesa intocable y cuando creímos que ya lo habíamos visto todo, comenzaron a compartir su comida. Ninguno de nosotros podía hablar, la risa y los mimos que comenzaron a darse entre ellas lograron admirarnos y comprender que aquí hay amor. ¿Quiénes somos nosotros para obligarlas a separarse? ¿Qué cosas cambiaran con la llegada de esta pareja? ¿Cuánto tiempo llevan ocultando su amor? ¿No les parecen adorables? Es obvio que tenemos miles de preguntas que necesitamos responder, pero mientras tanto las Faberry seguirán esparciendo su amor por todo Mckinley.
─¿Terminaste con Mike? ─Fue lo primero que pregunto Rachel después de escuchar el artículo de su SUPUESTO ROMANCE
─Enserio Rachel ¿Acaso fue lo único que escuchaste? ─Regaño Quinn regresándole el ipad a su prima
─Yo pregunte primero… ─Contesto sonriéndole a Brittany que parecía indecisa en su huida, no quería importunar y eso era tema de la pareja ─Gracias por informarnos Britt.
─No es nada, am… ─Miro un segundo a Quinn y vio su ceño fruncido. Bien, momento de la retirada ─Yo, creo que, bueno, será mejor dejarlas. Hasta luego.
Magnifico, Brittany huyo antes de que "comenzara la batalla". Ambas miraron por unos segundos como salía del comedor casi vacío y recordaron algo importante: la hora.
─Es tarde ─Saco rápidamente su celular y le mostró a Quinn la hora ─Las ultimas clases están por comenzar.
Rachel no le dio tiempo para protestar, tomo las bandejas, tiro los restos de comida y cargo con sus mochilas antes de entrelazar de nuevo sus manos.
No perdió tiempo, estaba feliz, alegre, emocionada… sus compañeros creían que ambas eran pareja, y aunque un poco tonto, eso se sentía bien. Era divertido ver que la noticia, aunque falsa, había en cierta forma, alegrado a la escuela.
Disfrutaría aquel enredo.
Lo disfrutaría tanto como Quinn lo hacía en esos momentos.
