¡Tan rápido! Si no sé por qué fue, pero me inspire mucho y escribí el nuevo capítulo. Aclaro lo que paso: hubo muchas faltas de ortografía en el capítulo anterior y fue porque tuve un problema al subirlo, se modificaron varias cosas por ejemplo los guiones de los diálogos. Les pido una disculpa. Ya lo repare.

De ante mano les agradezco que me digan sobre mis faltas de ortografía y que hayan dejado reviews los quiero. Sin nada más que decir disfruten el cap.


El Hijo de Valka.

Astrid caminaba de regreso a casa pensando que pasaría sus tardes de viernes y sábado en la casa de su maestra practicando la rutina de vals. No le agradaba para nada la idea, y mucho menos que sus padres hayan tenido algo que ver con ello.

Al llegar a casa se dirigió a su habitación, dejo sus cosas tiradas en un rincón de su cuarto; se cambió su uniforme de educación física por ropa limpia, se puso unos shorts de mezclilla, una camisa roja de manga ¾ y unos botines café. Al estar lista bajo las escaleras a la cocina donde sus padres estaban preparando la cena:

- Hola cariño como te fue hoy.- pregunto su madre Anna Hofferson.

- Pues bien, hasta que tuve clase de baile y la maestra me dijo que tenía que tomar clases extra.- Astrid siempre iba al grano, no le gustaban mucho los rodeos. Sus padres se dieron una mirada cómplice.

- Ah sí… y cuando son las clases extra?.- pregunto su padre con un tono burlón. ¿Cómo era posible que le estuviera preguntado?

- Tú dime. Ustedes fueron los que pusieron las horas, ¡cómo me pueden hacer esto!- simplemente no lo podía creer, si hubieran sido clases extra de *piano, voleibol o redacción estaría más que feliz, pero nunca de baile.

- Astrid cariño lo hacemos porque no queremos que tengas mala conducta este año, es cierto que esta clase *no tiene calificación como tal pero afecta mucho en la conducta, y la conducta es importante.- su madre es algo especial, ella piensa que la etiqueta y el buen comportamiento es importante y trataba de educar a Astrid para que fuera una dama, pero Astrid no es de esa naturaleza; si bien su madre tenía más culpa en las clases adicionales que su padre.

- Yo no estuve de acuerdo con las clases, pero tu madre tiene razón acerca de la conducta y tú lo sabes.- su padre es más divertido y relajado a comparación de su mama, el no trataba de que Astrid fuera algo que no es, y con respecto a las clases aunque sabía que no le gustaban tenía en cuenta sus calificaciones, así que por esa razón estaba de acuerdo con su madre.

- Si lo se.- dijo Astrid con cara triste.- Solo espero que algo bueno salga de esto.- les dijo a sus padres en tono de amenaza.

- Yo también lo espero cariño. Ahora pon la mesa ya cena esta lista.- dijo su madre.

Astrid puso la mesa del comedor la cual era para 8 personas aproximadamente. Al terminar de comer Astrid se dirigió a casa de Valka, tomo una mochila de correa y se fue. Eran las 5:45 pm y para llegar al parque se tardaba 10 min a pie – no estaba lejos de su casa – el parque tenía algo especial, su padre la llevaba hay todos los días después de la escuela y le compraba un helado, hermosos recuerdos de la niñez.


Mientras tanto en la casa marrón cerca del parque, un chico de 15 años con cabello café-rojizo y hermosos ojos verdes estaba hablando con su madre por teléfono:

- ¡¿Qué hiciste que?!- Hipo no podía creer lo que su le decía.

- No te preocupes llegare a casa pronto, la clase esta por acabar, solo entretenla mientras llego ¿está bien?- le dijo Valka.

- Tu definición de "llegare pronto" es ir después de clase a comprar un café y donas glaseadas.- su madre además de dar clases de vals en la escuela de Astrid daba clases en el centro de la *ciudad, su casa estaba a las afueras de esta; el pequeño pueblo de Berk era un lugar pintoresco, pero no tenía muchas cosas como la ciudad y para llega, de la ciudad a Berk eran aproximadamente 20 min. 30 si piensas pasar por café y donas glaseadas como Valka.

- Te llevare tu dona favorita solo entretenla en lo que llego mmm… enséñale el cuadro básico en pareja.

- ¡Que en pareja! Ni siquiera la conozco como quieres que le enseñe eso. "Que mi madre se ha vuelto loca".- pensó Hipo.

- Hazlo, de todos modos la próxima semana les voy a enseñar lo mismo, llévala al salón y hay practiquen. Si llego y no se sabe los primeros 4 pasos… Oh la clase acabo, ya me voy Hipo te amo adiós.- Valka colgó el teléfono dejando del otro lado de la línea a un muy confundido y avergonzado Hipo; como le iba a enseñar los pasos en pareja a una chica que no conocía, además su madre le advirtió que si no sabía los pasos… en realidad no dijo que le iba a hacer pero conociendo a Valka sería algo malo para él. No tenía opción tendrá que enseñarle a esa chica por lo menos los primeros 4 pasos.


- Casa marrón, casa marrón… ya te encontré - canto Astrid victoriosa - "Esto no es una casa es una mansión".- pensó Astrid al acercarse al timbre de la casa a un costado de la puerta.

Antes de tocar el timbre, Astrid miro a la calle en donde estaba y se percató de que Valka era la nueva maestra de baile, ella les había contado que antes vivían en la ciudad apocas horas del pueblo, desde hace un año están aquí, pero Astrid no lo había notado ya que tenía mucho tiempo que su padre no la llevaba a comer un helado en el parque. Todo seguía igual que antes, lo único nuevo era la casa de Valka.

Después de mirar la calle se decido a tocar el timbre de la casa, donde segundos después salió de la puerta un chico de cabello castaño y ojos verdes que miraba a Astrid con incredibilidad, el chico la examino durante unos segundos, tenía un hermoso cabello dorado, las pecas de su rostro eran adorables podría pasar todo el día contándolas si quisiera, pero lo que más le gusto de ella fueron sus ojos color azul, un azul como el del cielo en un día de primavera o el azul del mar en un día de verano. Sin dudas era la chica más linda que había visto en su corta vida de adolescente. Podría haberse quedarse horas así, mirándola, pero Astrid decidió romper el incómodo silencio:

- Ammm, vengo a ver a Valka para mis clases de baile extra.- Astrid no supo porque, pero al igual que Hipo se quedó mirándolo unos segundos, los suficientes para darse cuenta de sus, ya mencionados hermosos ojos, son tan verdes como un bosque después de invierno o el césped de un campo en primavera, en un sentido se podría decir que Astrid consideraba al chico pecoso ¿lindo? Sí lindo, pero no lo mal interpreten solo pensaba que era lindo, no es como si se fuera a enamorar de él. ¿O sí?

- S-si… aquí es pasa.- dijo Hipo abriendo más la puerta para que ella pasara.- No tardara en llegar… espero.- lo último lo dijo en un murmullo esperando que la chica no lo escuchara.

Cerro la puerta detrás de ellos y cruzaron el pequeño jardín hacia la puerta de la casa, al entrar a esta Astrid no pudo evitar mirar con asombro todo a su alrededor. Estaba en un pasillo corto que tenía colgando un bello candelabro; Hipo le pido a la chica que la siguiera por el pasillo, doblaron a la derecha e Hipo abrió una puerta de dos hojas hacia adentro revelando un salón de baile, a la derecha tenía un espejo enorme con una barra como los estudios de ballet y un piano de cola negro en la esquina superior izquierda; detrás del piano había una puerta transparente corrediza que llevaba a un pequeño invernadero lleno de muchas plantas y flores, el salón de baile era hermoso sin mencionar que más grande que su salón de clases.

- ¿Cuántas personas viven aquí?. – pregunto Astrid muy sorprendida.

- Cuatro… bueno, tres y mi gato.- Hipo respondió algo nervioso.

- Tu casa es enorme y muy bonita… ¿Qué es este lugar por cierto?

- Pues gracias creo… y este es el salón, el salón de baile.- Hipo de dio cuenta de que no le había peguntado su nombre, así que decidió presentarse.- Soy Hipo por cierto, Hipo Horrendous Haddock tercero.- le extendió la mano para que la estrechara, sus padres lo habían educado como todo un caballero. Astrid estrecho su mano, pero lo miraba con una cara extraña.- Raro nombre lo sé.

- No, no es eso es que… nada mejor olvídalo. Mi nombre es Astrid, Astrid Hofferson.- "Es mi imaginación o este chico es más caballeroso que los demás?" pensó algo impresionada.

- Por lo menos tu nombre si es bonito.- Al darse cuenta de lo que dijo Hipo se sonrojó un poco, y por una extraña razón Astrid también pero desvió la mirada para que no lo notara.

- Bien ¿dónde está Valka? Me dijo que estaría aquí.

- Si bueno, veras mi madre llamo y dijo que llegaría tarde y… también que…- las palabras se negaban a salir de su boca, no encontraba como decirle a Astrid que el sería su maestro hasta que su madre llegara.- También dijo que tendríamos que empezar sin ella en lo que regresa.- si de por si ya estaba nervioso, en ese momento lo estaba aún más.

- ¿Pero quién me va a enseñar en lo q…- entonces reacciono "tendríamos".- Quieres decir que…

- ¿Que yo te enseñare a bailar en lo que mi madre llega? Sí.- Hipo termino la frase por ella.

Astrid abrió los ojos en sorpresa por su respuesta, pero no lo tomo como algo malo, sino como algo vergonzoso. Estaba a punto de aprender a bailar con el hijo de su maestra de vals.


Uuuf! Más de 1900 palabras, es un capitulo muy largo creo yo. Pero al fin quedo pensé que no lo acabaría pero ya está. Aclaro los puntos:

1era *: Lo del piano se me ocurrió porque yo toco el piano, además de que puedes tocas casi todo tipo de música con él, lo cual va a ser una parte importante en este fiction.

2nda*: Lo de las calificaciones de me ocurrió porque cuando yo iba en tercero de secundaria también me daban clases de baile, pero no de vals sino de danzón, y al igual que en el fiction no tenía una calificación que afectara la boleta pero si la calificación en conducta.

3era *: La madre de Hipo da clases en la ciudad d pm los viernes por eso es que llega tarde y más si se para a comprar café y donas .

Si tienes alguna duda, necedad o sugerencia no duden el preguntar. Además les agradezco de corazón que me corrijan en la ortografía no me molesta es más me ayudan mucho. Sigan dejando reviews para que así me ponga a trabajar; 3 horas en la computadora escuchando "Lo mejor de Taylor Swift y Avril Lavigne" me inspiro re-bonito jajajajajja ok no.

Esta chica Divergente les manda un beso chicos y chicas. Nos leemos luego.