Métanme en una sartén, marínenme con salsa BBQ y cómanme viva. Lamento mucho al tardanza se suponía que este capítulo lo subiría el miércoles pero tuve complicaciones. Pero buen aquí esta. El título de este capítulo es una frase de la canción "All about Us".
Guest: Te diré que no había visto Diario de una Pasión hasta que me sugeriste la idea y cuando la vi me encanto. Definitivamente pondré una escena como la del cine en algún capitulo siguiente.
Zel-Ol: Gracias por tus recomendaciones. Y en mi caso cuando iba en 3ero de secundaria tomaba un taller de baile, en mi caso era danzón, era obligatorio y si afectaba en la conducta pero solo en el taller.
Earline Nathaly: Al fin actualize chica. Te diré que leí el último capítulo de "Ladrona Fantasma" y me encanto como siempre pero no pude dejar review porque me quede dormida, lo termine de leer muy tarde. Espero que te guste este capitulo.
Sin más preámbulos disfruten.
"Give It a Try, It Will Be Alright"
Astrid seguía pensando en la palabra "tendríamos". A caso esto era una broma de Valka? Y no lo decía por Hipo, si por el hecho de su retraso.
- Eh… crees que pueda hablar con tu madre… es decir que si le puedes hablar por teléfono para que yo hable con ella… bueno si puedes.- Astrid tartamudeaba al hablar, estaba algo nervioso, además no sabía cómo lo iba a tomar el chico.
- Claro solo… emmm.- Hipo sacaba su teléfono del bolsillo de su pantalón, le dolió un poco el comentario de Astrid, más bien el tono en que lo dijo.
- Solo para saber porque no ha llegado.- Se apresuró a decir Astrid.
- Yo te lo podría decir pero es mejor que lo escuches de ella.- busco entre su lista de contactos a su mama, luego el teléfono comenzó a vibrar.- Oh que suerte es ella.- dijo Hipo con un tono de amargura en su voz.- Hola mama que sucede?.- contesto.
- Hipo no hay capuchinos por hoy, quieres que te lleve un chocolate?.- Dijo Valka con toda la tranquilidad del mundo.
. ¿Para eso llamaste? "Increíble, mi madre está comprando café mientras que yo sufro un ataque de nervios".- pensó Hipo algo molesto.
- Si, ¿Quieres o no?
- Aahh está bien. Oye mama Astrid está aquí quiere hablar contigo.
- ¡Ya llego! Ok pásamela.
Hipo suspiro y le dio el teléfono a Astrid.
- Hola Valka.- contesto Astrid en tono neutral
- Astrid, cariño, perdón me retrase un poco pero ya voy en camino. Hipo está contigo ¿verdad?
- Si Hipo está aquí pero…
- Que bueno, dile que te enseñe lo que sabe sobre el vals en pareja. Llegare pronto. Adiós.- colgó.- Estuvo cerca.- dijo Valka del otro lado de la línea.
Astrid se quedó perpleja. No le quedaba de otra; tendría que esperar a Valka y mientras tanto aprender a bailar con Hipo.
- Colgó. Toma.- Astrid le entrego el teléfono a Hipo.
- ¿Qué te dijo? ¿Te explico por qué todavía no llega?
- No, solo… dijo que la esperara y que… por lo mientras me… enseñaras lo que sabes sobre el vals en pareja.- ciertamente estaba nerviosa… y no por baila con un chico que no conocía sino porque era la primera vez que bailaba con alguien.
- Está bien entonces… empecemos, puedes dejar tus cosas ahí.- Hipo señalo una banca junto a la puerta de dos hojas. Se dirigió hacia el reproductor de música que estaba junto al piano que estaba sobre un librero lleno de discos.- ¿Qué clase de música le pone?
Astrid dejo sus cosas en la silla y se dirigió hacia Hipo.- No lo sé, nos pone música clásica o para vals supongo.
- Ok, empezaremos con música clásica "Vals Danubio Azul".- Hipo tomo el control del reproductor y se dirigió al centro del salón seguido por Astrid.- ¿Sabes la presentación… para el baile en pareja?
- Creo ammm… ¿es así?- Astrid hizo una reverencia algo original se agacho más de lo normal, cruzo las piernas y estiro mucho los brazos (N.A: Si son fans de Taylor Swift sabrán cómo fue la reverencia de Astrid. Sepan que Taylor no cruza las piernas eso yo lo agregue yo como toque personal). Hipo se rió entre dientes y Astrid lo noto.
- ¿Qué? ¿Lo hice mal? La verdad no sé cómo es la presentación.
- No. No es eso solo que… es una reverencia muy original. Solo no te inclines tanto y no cruces las piernas… y tampoco estires tanto tus brazos.
- Ammm… me podrías enseñar.- dijo algo apenada, volviendo a su posición normal.- Valka aun no nos enseña eso.
-Ok, mira, haz lo que yo… ammm se supone que el día de su presentación llevaran un vestido de baile así que…
- Espera ¿Qué?- lo interrumpió Astrid sorprendida.- ¿Un vestido? ¿¡cómo sabes eso!?
- Mi madre es la maestra ¿recuerdas?, ella me dijo todo lo que van a hacer el día de la presentación.- respondió como si fuera lo más obvio del mundo.
Astrid le dio una cara de disgusto (ella no era la clase de chicas que solían usar vestidos para algo), pero Hipo no le hizo mucho caso, solo se limitó a sonreírle.
- Sigamos. Pon tus pies juntos… no tan juntos. Así, ahora pon tus manos a los costados y sepáralos un poco.- Astrid hacia todo lo que Hipo le decía además la voz suave y tranquila de Hipo la ayudaba a concentrarse.- Perfecto. Ahora solo inclínate un poco hacia abajo tu espalda… como si… estuvieras viéndote los pies.
- ¿Así?- pregunto ella mirándolo, esperando haberlo hecho bien.
- Perfecto Astrid.- Hipo de quedo mirando los ojos de Astrid que en realidad eran muy hermosos. Se quedó viéndola más de lo debido, podía sentir sus mejillas calentarse y desvió la mirada. Astrid hizo lo mismo.- Bien ahora lo vas a volver a hacer y yo hare mi reverencia al mismo tiempo ¿está bien?
- Ok.- Astrid se puso en posición y respiro hondo.
Hipo se inclinó al mismo tiempo que Astrid, pero ellos no se dieron cuenta que estaban muy cerca el uno del otro y al hacerlo se dieron sin querer un golpe en la cabeza. Un sonoro ¡Auch! Se escuchó por todo el salón.
- ¡Ahh! Perdón estas… -se detuvieron al darse cuenta que los dos hablaron al mismo tiempo.
- Lo siento no me di cuenta de que estábamos muy cerca.- Hipo esbozó una sonrisa boba.- ¿Estas bien?
- Estoy bien gracias. ¿Tu cabeza no sufrió daños?
- La mía no ¿y la tuya?- Hipo pregunto con una sonrisa pero esta se desvaneció al ver la cara de susto de Astrid.
- ¡Ay Dioses! ¡Ay Dioses! Hipo creo que tengo una contusión en la cabeza.
- ¡¿QUÉ?!
- Jajajajaja deberías ver tu cara.- Astrid se moría de la risa por la broma que hizo, pero se calló al ver la cara de tristeza de Hipo.- Solo era una broma estoy bien.
- Mi abuelo murió de una contusión.
- ¿Qué? ¿en serio?-Astrid puso sus manos en los hombros de Hipo.
- Ahh (suspiro). NO.- la expresión de Hipo cambio de una de tristeza a una de risa.
- ¡Me engañaste!- Astrid lo aparto con un ligero empujo y empezó a reír con él.
- Es una broma muy clásica ¿Cómo fue que caíste en ella?- Hipo se guía riendo.
- Tu cara es muy convincente.
- Bueno sigamos mi madre no tardará en llegar y hay que aprender por lo menos los primeros pasos.
- De acuerdo, ya no me distraeré lo prometo.- Astrid aseguro aun teniendo una pequeña sonrisa en el rostro.
Llego lo incómodo. Hipo no sabía cómo hacerle entender a Astrid que tenían que estar en posición de baile después de la reverencia, es decir tomar su mano y su cintura. Hacerlo con su madre era una cosa pero practicar con una chica que no conocía era difícil. Bueno no por ahora.
Astrid veía que Hipo movía sus brazos al mismo tiempo que intentaba decirle algo; segundos después de dio cuenta de lo que quería decir. Ella nunca había bailado con un chico antes ni siquiera con su padre y pensó que jamás lo haría, hasta este momento. Tendría que hacerlo, no había de otra; pero al igual que Hipo no encontraba la manera de expresarlo.
- Ammm… tal vez debamos… ya sabes…- Hipo rompió el silencio aun sin poder expresarse.
- Si… claro.- Astrid subió los brazos para que Hipo pudiera tomar la posición.
Hipo se acercó un poco más a Astrid, tomo su mano derecha con la suya. Astrid puso su mano izquierda en su hombro derecho e Hip puso su mano derecha cuidadosamente en su cintura. Se quedaron unos segundos así hasta que Hipo hablo:
- Primero hay que hacerlo sin música para que practiques los pasos ¿está bien?- Hipo no estaba muy cerca de Astrid; solo a 25 cm de distancia. Pero aun así podía sentir su respiración nerviosa y podría jurar escuchar su corazón latir.
- Está bien.- Astrid por otro lado podía ver mejor los ojos de Hipo que parecían más verdes de cerca.
- Solo sigue mis… mi pie.- y fue cuando Astrid se dio cuenta. A Hipo de faltaba el pie Izquierdo. Estaba a punto de preguntar la razón pero reconoció que no era apropiado, no en ese momento.
- Ok.- no podía mirar abajo, simplemente no podía. Pero no sabía a donde más mirar para guiarse. Decidió correr el riesgo y mirar sin pensar en nadas que en el baile.
Hipo comenzó a mover los pies y de un momento a otro Astrid no sabía como pero estaba bailando, bailando de verdad; sin tropezar los pies, sin pisar los de su compañero, dejándose llevar. Cuando terminaron los primeros pasos Astrid se sentía feliz de no haberlo arruinado. Hipo se preguntaba a si mismo porque Astrid necesitaba clases de baile si lo hacía muy bien. Se detuvieron sin soltar su posición.
- Bastante bien Astrid, estoy impresionado.- Hipo le sonreía tiernamente.
- Yo también. Nunca he podido completar los primeros pasos sin error.- la sonrisa que tenía Astrid en ese momento era de emoción y no parecía querer desvanecerse pronto.
- Bueno creo que estamos listos para practicar con música los primeros pasos ¿no crees?
- ¿Podemos practicar de nuevo los pasos? Pero sin música, quiero estar segura de que no fue un sueño. – su voz tenía un tono de súplica, ella sabía que la peor parte de bailar era cuando ponían la música. Todo salía mal con música para vals.
- No fue un sueño Astrid, de verdad lo hiciste bien. Solo inténtalo, todo saldrá bien.
Su voz sonaba amable y sincera algo que le empezaba a gustar a Astrid. Algo había en sus ojos verdes que le hacían tener más confianza en sí misma a la hora de bailar. Y su cercanía la hacía sentir segura. Todas esas emociones eran nuevas para Astrid; pero ella nunca admitirá que las tiene. Al menos no hasta que esté totalmente segura de que son verdaderas.
La distancia entre ambos chicos disminuyó sin que ellos de dieran cuenta y parecía seguir disminuyendo a cada minuto que pasaba. Sus rostros estaban a punto de chocar, en especial sus labios, quienes hubieran seguido su dirección de no haber sido por el ruido de una puerta cerrándose fuera del salón.
- ¡Al fin en casa! – grito Valka victoriosa al cerrar la puerta principal. Dejo sus cosas en el suelo, exceptuando las donas y los cafés y fue en dirección al salón.
- Los dos chicos salieron del trance en el que estaban al escuchar la voz de Valka dirigirse al salón. Se separaron de inmediato al darse cuenta de su extrema cercanía con un ligero sonrojo en sus rostros.
- ¿Hipo, Astrid como van con los pasos? Espero que se hayan prendido los primeros.- al entrar en el salón la escena que Valka vio la dejo conmovida y con una pequeña risa. Su hijo y Astrid estaban de nuevo en posición de baile y un poco sonrojados.
-¡Mama al fin llegas! Pensé que nunca llegarías.- dijo Hipo con un tono sarcástico soltándose de Astrid.
- Lo siento tanto a los dos. Hubo un pequeño accidente en el camino de regreso y tarde más de lo esperado. Pero ya estoy aquí. Desafortunadamente llegue demasiado tarde porque ya son cuarto para las siete.- Valka miro su reloj de mano y efectivamente la clase estaba a punto de acabar.
- Wow no me di cuenta de la hora.- le dijo Hipo a su madre.- Pues nosotros en realidad pudimos aprender los primeros pasos. ¿No es así Astrid?
- ¿Qué?... ah sí claro fue muy buen suplente.- Astrid estaba algo distraída ya que no se había percatado de la hora.
- Muy bien, ya casi es hora de que vayas a casa Astrid así que puedes irte desde ahora, para compensar mi retraso. Oh y casi se me olvida.- Valka le entrego a Hipo una bolsa que tenía dentro dos donas glaseadas, y su chocolate caliente.- Tomen. No sabía que dona preferirías Astrid así que traje dos del sabor favorito de Hipo, espero que no te moleste.
- ¿Cuál es tu sabor favorito?- le pregunto Astrid a Hipo muy curiosa.
- Cubierta de queso con relleno de zarzamora.
- ¡En serio, también es mi favorito!- ambos chicos se dieron una sonrisa.
- Bueno ¿qué tal si las comen de camino a tu casa Astrid?- pregunto Valka con una pequeña sonrisa maliciosa, en el buen sentido.
- ¿Porque lo dices mama?- Hipo pregunto algo extrañado.
- Vas a acompañar a Astrid de regreso a su casa, es lo menos que puedo hacer por haber llegado tarde.
- No es necesario Valka yo puedo ir sola a casa.- se apresuró a decir Astrid.
- Insisto. Además podrán hablar un rato para conocerse un poco, ya que en las clases pasaran mucho tiempo juntos.
- ¿Por qué dices eso mama?
- Oh no te lo dije, perdón. Ya que Astrid venta a tomar clases extra aquí decidí que tu serás su compañero de baile temporal. Porque… bueno aparte de tu padre que casi siempre está en el trabajo, tú eres el único hombre en la casa.- si bien a Valka se le había ocurrido eso en el camino de regreso a casa, quería que su hijo pasara más tiempo con alguien que no fuera su gato.
- Si a ti no te molesta eso… por mi está bien.- dijo Hipo algo nervioso.
- No me molesta en lo absoluto.- le contesto Astrid con una sonrisa.
- Bueno, ya váyanse se hace tarde y no quiero que les pase nada.
Ambos chicos salieron de la gran casa de Hipo en dirección a la de Astrid y mientras lo hacían comían su dona glaseada favorita. El silencio que había en esos momentos era incomodo ninguno tenía, en su opinión buenas preguntas. Los dos se atrevieron al fin a hablar, para su mala o buena suerte al mismo tiempo, de nuevo:
-¿Tienes algún… ¿Qué te gus…- ambos chicos de rieron por lo sucedido.
- Tu primero.- dijo Astrid.
- No tú. Las damas siempre van primero.- respondió Hipo en un tomo muy dulce.
- Gracias.- "Este chico de verdad que es muy educado. Ya no hay muchas personas como el este alocado mundo" pensó Astrid.- Iba a pregúntate ¿si tienes mascotas? Pero luego me acorde que dijiste que tenías un gato. ¿Cuál es su nombre?
- Se llama Chimuelo. Es un gato negro. Pero créeme que no da mala suerte, para mí es como si me la quitara. ¿Y tú… tienes mascotas?
- Pues si yo tengo una perrita… cocker spaniel para ser exactos. Es algo chistosa sabes… su pelaje es claro como café con leche, pero más leche que café. Además tiene unas manchas de pintura azules a sus costados y en la punta de su cola.- dijo Astrid con una risita y dándole la última mordida a su dona glaseada.
- ¿Por qué tu perro tendría manchas azules en su pelaje?- pregunto Hipo riendo un poco.
- Es una historia muy chistosa la verdad… oh.- Astrid se detuvo al darse cuenta de que habían llegado a su casa. No quería entrar, quería seguir con la historia de su perrita. En eso recordó que mañana también tenía clases de baile, eso la hizo sonreír.- Bueno esta es mi casa, supongo que tendrás que esperas hasta mañana para que te cuente la historia.
- ¿Mañana? Ah claro mañana.- Al principio no sabía porque decía que hasta mañana pero luego reacciono haciendo que Hipo sonriera también.- De acuerdo tendré que esperar, espero que valga la pena.- ambos estaban en la entrada de la casa de Astrid pero ninguno quería despedirse aun. Astrid fue la que hablo primero:
- Créeme... lo hará.- Fue entonces que abrió la puerta de su casa pero antes de entrar, Astrid hizo algo que jamás pensó hacer, y menos con alguien que apenas conocía. Pero algo en su interior le decía que debía hacerlo. Tomo a Hipo del hombro y le robo un beso en la mejilla.- Adiós Hipo, nos vemos mañana.
Astrid entro a su casa en el momento en que dijo la última palabra. Tanto su rostro como el de Hipo tendían un ligero sonrojo aunque ninguno de los dos lo notara. La sonrisa de Astrid parecía hacerse más grande cada segundo que pasaba, y más cuando recordaba que tenía clases de baile mañana. Hipo por otro lado, no podía creer que una chica lo había besado, anqué fuera solo en la mejilla. Regreso a casa aun con la cara algo roja, una sonrisa y repitiéndose mis veces: "La veras mañana otra vez, solo tienes que se paciente"
¡LISTO! Termine con el capítulo tres, de nuevo les pido una disculpa por la tardanza y espero que les haya gustado. Recuerden que si tengo faltas de ortografía me pueden decir no hay problema con eso. Si tiene dudas, preguntas o sugerencias no duden en preguntar.
AVISO: Mañana es lunes y empiezan mis dos semanas de exámenes así que tendré poco tiempo de escritura. El tiempo que no actualiza se los compensare con más capítulos o capítulos más largos. Como este.
De nuevo gracias por leer y dejar reviews, los quiere de todo corazón esta chica Divergente :) un beso.
