Capitulo 3 La conversación y La Herencia.

El rubio no teniendo nada que hacer hasta después del almuerzo, se dirigió hasta el despacho del Hokage.

-Hola viejo-dijo el rubio sin ningún recato, afortunadamente el Hokage estaba totalmente solo.

-No se supone, ¿qué deberías estar en clases?-dijo el Hokage levantando una ceja.

-Eso se supone pero como me echaron de clase, no quise hacer el vago y decidí terminar nuestra conversación de esta mañana, pero si prefieres voy a pintar los rostros de piedra para hacer la hora-dijo el rubio, provocando la risa del anciano.

-Está bien Naruto-dijo el Hokage-¿Qué quieres saber?

Naruto pregunto sobre sus padres, y el Hokage respondió cada una de sus preguntas, en varios momentos el rubio derramo lagrimas sobre todo cuando el Hokage le conto como murieron. Después de dos horas hablando el Hokage miro a muchacho, el chico se había convertido a sus ojos en un adulto, sus lágrimas se habían secado y su mirada cambio de inocente a determinada y seria.

-¿Qué era lo que me ibas a dar viejo?-dijo el rubio.

El Hokage se acerco a su escritorio y saco un juego de llaves, un rollo de pergamino y una especie de libreta de ahorro.

-Esto es lo que te dejaron tus padres-comenzó a explicar el Hokage-primero la mansión Namikaze, estas son las llaves, segundo una cuenta de ahorro, esta es la libreta, y tercero este pergamino que contiene algunas técnicas del clan Namikaze.

-¿Donde se supone que esta la mansión Namikaze?-pregunto Naruto.

-Está cerca del complejo Hyuga unas cuantas calles al norte-respondió el Sandaime.

-Iré a verla más tarde, ¿en cuanto a las técnicas son las únicas que existen?-pregunto el rubio.

-No no son las únicas, de hecho estas son técnicas básicas, las demás técnicas del clan Namikaze, están en alguna parte de la mansión Namikaze, junto a los Jutsus y Fuinjutsu del clan Uzumaki. Una cosa más Naruto-continuo el Sandaime-no andes diciendo por todos lados de quien eres hijo, porque podría traerte muchos más problemas, ¿entendido?

-Entiendo, creo que me saltare las clases después del almuerzo e iré a ver la famosa Mansión, a propósito viejo no tendrás por ahí algunos papeles especiales para chakra, ya que tengo que dar una presentación para subir un poco mis calificaciones y no sé donde conseguirlos.

-En cuanto a los papeles toma-el Hokage le regalo 10 papeles de chakra.

- A propósito gracias por los papeles. Pero te hare una advertencia viejo, desde hoy en adelante me pienso defender, no dejare que vuelvan a golpearme.

De pronto algo inquieto al viejo Hokage.

-¿Naruto, tu no tuviste nada que ver con unos cuerpos que encontraron hoy en el bosque?-dijo preocupado por la respuesta el Hokage.

-¿Qué cuerpos, viejo? ¿Paso algo?-dijo el rubio.

-No, no paso nada Naruto-dijo el Sandaime más tranquilo.

-Bueno me voy viejo, nos vemos otro día-dijo el rubio saliendo de la oficina del Hokage.

-Naruto, por el trato que has recibido es casi inevitable que termines odiando a tu aldea como me gustaría poder evitar eso-dijo una vez solo el Hokage con total tristeza.

El rubio camino por la aldea recibiendo miradas de odio de todos los aldeanos, al llegar al complejo Hyuga unos guardias se le abalanzaron.

-Largo de aquí demonio-dijo uno de ellos.

-Vete demonio, nada tienes que hacer frente al honorable clan Hyuga-dijo el otro guardia.

-Solo estoy pasando por aquí malditos imbéciles-contesto Naruto siguiendo su camino.

Al llegar a la mansión no le llamo mucho la atención que el pasto estuviera largo y algunas enredaderas cubrieran la entrada total ya habían pasado diez años desde que alguien habitara ahí.

Salto la reja de entrada y camino hasta la puerta, uso la llave y entro en la sala, la mansión era enorme, fue revisando habitación por habitación, le sorprendió ver que un cuarto pequeño de la mansión era más grande que su departamento, subió al segundo piso llego al dormitorio principal y se sorprendió al ver una enorme fotografía de su padre abrazando a su madre los dos riendo.

"Ojala hubiera podido conocerlos"-pensó con tristeza el rubio.

Al lado del dormitorio principal había un enorme cuarto pintado con colores para bebe, que en muchas partes la pintura se había levantado, en la entrada había un letrerito con forma de conejo que decía cuarto de Naruto-chan, al entrar vio una cuna de color celeste, armada y lista para recibir a un bebe, la mantita de color blanco que ya no era blanco por el polvo acumulado, en una de las paredes habían estanterías llenas de peluches, que el tiempo habían desteñido y en algunos casos destruidos, las lagrimas corrían por las mejillas del rubio, realmente sus padres esperaban con ansias su llegada.

-¿Por qué tuvieron que dejarme solo?-dijo casi en un grito el rubio.

Después de unos minutos de llorar mucho el rubio siguió con su inspección, llego a un cuarto cerrado trato de usar las llaves pero ninguna lo abría paso su mano por la puerta y una pequeña astilla hizo que sangrara, la sangre al tocar la madera, hizo que la puerta resplandeciera y se abriera finalmente.

Cuando entro a la habitación se dio cuenta que era el despacho de su padre, a diferencia del resto de la casa estaba como si no hubieran pasado diez años, el piso estaba reluciente, no había ni una pizca de polvo se acerco al escritorio y encontró una carta en uno de los cajones.

Al abrirla sus ojos se cubrieron de lágrimas, la carta decía así:

"Querido Naruto, si estás leyendo esto es porque no estoy con vida, no sé como moriré, pero quiero que sepas una cosa, tu eres lo más preciado para mi junto con tu madre, te pido que la cuides mucho, ya que yo los cuidare a ambos desde donde este.

Naruto dentro de esta habitación esta la historia de los clanes Uzumaki, que es el clan de tu madre, y el clan Namikaze, que es el mío, si algo nos pasara a tu madre y a mi tu serias el líder de ambos clanes, además en esta habitación hay un cuarto secreto que contiene todos los Jutsus del clan Namikaze, que por derecho te pertenecen, además de los Jutsus básicos e intermedios del clan Uzumaki, además de los libros de conocimiento del Fuinjutsu del clan Uzumaki, se que te estarás preguntando como entrar al cuarto, eso es fácil mi muchacho, solo tienes que sacar el libro de tapa azul que dice Historia de las aldeas perdidas, ahí aparecerá una puerta secreta y para abrirla debes escribir tu nombre con tu sangre.

Me hubiera encantado verte crecer, ver que travesuras hacías, conocer a tus novias y verte huir de la rabietas de tu mama, pero ten en cuenta algo, tu eres Naruto Namikaze Uzumaki, el hijo del Rayo amarillo de Konoha y del Habanero sangriento de Konoha(a propósito nunca le preguntes a tu madre por que le dicen el Habanero sangriento, si quieres saber por qué le dicen así, pregúntale al Sandaime Hokage, a Jiraiya-sensei, o a Tsunade-sensei ellos te dirán) nadie cambiara el hecho que tus padres te aman.

Me despido hijo mío esperando que cuando leas esto seas feliz junto a la persona que hayas escogido.

Te quiere tu padre

Minato Namikaze."

El muchacho al leer la carta dos veces se puso a llorar como pocas veces en su vida, sus padres lo amaban, y de hecho lo amaban mucho, doblo la carta y la puso dentro de un bolsillo cerca de su corazón. Luego salió de la casa al patio trasero y le sorprendió ver un dojo, bastante más grande de los que conocía, al parecer le hacía falta algo de aseo pero la estructura en general estaba solida.

-"Kurama, ¿Qué te parece este lugar para que me entrenes?"-dijo el rubio.

-"Me parece bien solo que debemos limpiarlo un poco antes de comenzar"-comento el zorro.

-"Tienes razón, crees ¿que podremos limpiarlo hoy?"-pregunto Naruto.

-"Si creo que sí, pero antes debes sellar el despacho, solo como medida de precaución"-dijo el Kyubi.

-"Tienes razón nuevamente amigo, haremos esto primero cerraremos el despacho y luego iremos a mi departamento a buscar una escoba y algunos trapos para limpiar el dojo, ¿Qué te parece?-contesto con una sonrisa Naruto.

-"Hagámoslo"-respondió Kurama.

El rubio partió a cerrar el despacho de su padre y cerro la casa y partió rumbo a su departamento para buscar útiles de aseo.

Capitulo 4 Relato de Vida.

Al salir de su pequeño departamento con una escoba, un balde, algunos productos de limpieza y algunos trapos se topo de repente con alguien. Se levanto rápidamente y comenzó a coger las cosas, iba a tomar el último trapo cuando una blanca mano tomo el trapo y se lo paso.

-Disculpa…Naruto-kun-dijo la voz de la dueña de la mano blanca como la nieve.

-No tienes porque…-el chico siguió con la vista la mano y se encontró con el rojo rostro de Hinata-no tienes por qué disculparte Hina-chan, fue mi culpa por andar de despistado.

-Pero…

-No te preocupes Hina-chan-contesto el rubio con una sonrisa-a propósito, ¿no deberías estar en clases?

-Lo mismo que tu-dijo con un leve reproche la pelinegra-pero hoy no tuvimos clases en la tarde por que el maestro tuvo que atender un problema personal.

-Que bueno de la que me salve.

-¿A dónde vas con todas esas cosas?-pregunto curiosa la Hyuga.

-Voy a limpiar un lugar que…-el rubio no sabía que decir.

-"Dile que vas a limpiar un lugar que el anciano te presto para que entrenaras sin que te molestaran"-le dijo en la mente el Kyubi.

-Voy a limpiar un lugar que me prestó el Hokage para que pueda entrenar-contesto el rubio.

-"Está mintiendo"-pensó Hinata ya que lo conocía demasiado como para engañarla, pero le siguió el juego.

-¿Y donde es ese lugar Naruto-kun?-pregunto seria la Hyuga.

-"Ella sabe que estas mintiendo Naruto"-le dijo el Kyubi al rubio.

-"¿Tú crees?"-respondió Naruto.

-"Si, definitivamente sabe que le estas mintiendo"-aseguro el Kyubi.

-Es un lugar cerca de tu casa Hina-chan-contesto Naruto apartando la vista de Hinata y empezando a sudar.

-¿Puedo acompañarte Naruto-kun?-pidió Hinata.

-Por supuesto Hina-chan, por mi no hay problema, pero-su rostro alegre se ensombreció-pero cuando pasemos cerca de tu casa puede que tengas problemas si te ven caminando conmigo.

-Tienes razón-dijo Hinata triste, pero de repente se le ocurrió una idea-¿Qué lugar es Naruto-kun?

-Pues es en la mansión Namikaze, que queda a unas 5 calles al norte de tu casa.

-La conozco Naruto-kun-dijo Hinata con una sonrisa-si quieres podemos irnos por un lugar donde no pasaremos por delante de la mansión Hyuga, así vamos los dos ahora y te ayudo, me imagino que a limpiar.

-En serio Hina-chan eres la mejor-respondió el rubio abrazando a la pelinegra.

Los dos se fueron por un camino diferente al primero que había usado Naruto y para sorpresa del mismo, se demoraron menos y casi no se toparon con nadie, al entrar a la propiedad nadie los vio, cruzaron la casa y llegaron al dojo.

-Es enorme Naruto-kun-dijo asombrada Hinata.

-Sí pero solo limpiaremos lo necesario para que pueda usarse para entrenar, sino no acabaríamos nunca-dijo Naruto.

-Tienes razón Naruto-kun-dijo la pelinegra sonriendo.

-Hinata si yo te llamo Hina-chan ¿por qué no me dices de otra forma?-dijo el rubio.

-Está bien Naruto-kun, que te parece Naru-chan-dijo muy roja la Hyuga.

-Me parece bien, Hina-chan-dijo con una sonrisa el rubio.

Después de casi dos horas limpiando finalmente el dojo estaba usable.

-"¿Crees que debería hablarle sobre ti y mis padres?"-pregunto Naruto al Kyubi.

-"Eso tienes que verlo tu mocoso"-respondió el Kyubi.

-"Tienes razón Kurama, pero si le digo y huye, no sé si podre vivir si ella me ve con odio"-dijo el rubio asustado.

-"Solo te diré esto muchacho, si ella te quiere tanto como tú a ella no será problema para ella que tienes en tu interior, si se da lo contrario ella no merece tu cariño"-contesto el zorro.

Naruto se sentó afuera del dojo y llamo a Hinata para que se sentara a su lado.

-Hina-chan, quiero decirte algunas cosas sobre mí, pero tengo miedo a tu reacción-dijo temeroso el rubio.

-¿Qué pasa Naruto-kun?-dijo asustada la Hyuga.

-Lo que pasa Hinata es que son cosas graves, y si te las cuento tu no podrás contárselas a nadie, aun si después de decírtelas me odias, ya que si las dices a cualquier otra persona, te condenaran a muerte-dijo serio y temblando el rubio.

-¿Tan graves son?-dijo asustada y preocupada la pelinegra, sobre todo al ver como temblaba el rubio.

-No sé si son graves, pero si son serias, incluso podrías llegar a odiarme-dijo totalmente abatido Naruto.

-Naruto, dime de una vez, no me tengas más en suspenso-pidió casi con desesperación la Hyuga.

-Está bien acompáñame-dijo Naruto.

Naruto guio a Hinata por la casa hasta el estudio, abrió la puerta y la muchacha se sorprendió de ver aquel cuarto libre de polvo, telas de araña y demás cosas que tenían las demás habitaciones. Naruto le acerco una silla.

-Toma asiento Hinata, ahora te pediré que decidas lo que decidas después de lo que te contare, tu guardaras lo que te cuente en secreto, ¿me lo prometes?-dijo serio el rubio.

-Te lo prometo, pero ¿Por qué debo guardar el secreto?-dijo curiosa la chica.

-No es porque quiera que me encubras, sino que quiero que lo hagas por tu propia seguridad-dijo Naruto.

-Entiendo-dijo la Hyuga.

-Muy bien Hinata, ¿Qué sabes sobre el ataque del Kyubi hace diez años?-dijo serio el rubio.

-Pues se lo que nos dijeron en la Academia, que el Kyubi ataco, que casi destruyo la aldea y que el Yondaime Hokage lo mato-dijo segura la pelinegra.

-Bien, esa es la historia, llamémosla "oficial"-comenzó a explicar el rubio-pero esa no es la verdad, la verdad es que el Yondaime no mato al Kyubi, por ese motivo no existe el cuerpo del Kyubi en ninguna parte, el Yondaime para derrotar al Kyubi tuvo que sellarlo.

-Entiendo pero ¿Qué tiene que ver eso contigo?-pregunto la Hyuga.

-Ahora te contare una parte de mi vida, que yo desconocía hasta ayer, eres la primera persona a quien se la cuento-comenzó a decir Naruto, dando un suspiro, continuo-hace más o menos once años quien estaba al mando de la aldea era el Yondaime Hokage, pero su nombre verdadero era Minato Namikaze, el estaba casado con Kushina Uzumaki, pero Kushina no era alguien normal ella era una Jinchuriki.

-¿Qué es una Jinchuriki, Naruto-kun?-pregunto Hinata.

-Una o un Jinchuriki es una persona que posee dentro de su cuerpo un Biju, o bestia con cola-explico el rubio, y continuo con su historia-unos meses antes del ataque del Kyubi, Kushina la esposa del Yondaime le dijo que estaba esperando un hijo, eso fue una enorme felicidad para ambos, pero al ser una Jinchuriki, el embarazo de Kushina conllevaba algunos inconvenientes, como que a medida que se acercara el nacimiento del niño el sello que mantenía atrapado a su Biju se hacía más débil, al llegar el día del nacimiento, un tipo apareció y ataco a Kushina y al Yondaime, amenazo con matar al hijo de ambos, y con eso logro capturar a Kushina, el Yondaime puso a salvo a su hijo y fue en busca de su mujer, pero…

-¿Qué sucedió Naruto-kun?-dijo la Hyuga.

-Bueno cuando llego el Yondaime ya era tarde-continuo contando el rubio-el tipo había logrado sacar la bestia que Kushina mantenía aprisionada, esa bestia, como debes suponer era el Kyubi, al sacar una bestia con cola de su Jinchuriki este muere, pero Kushina todavía sobrevivió un poco, el tipo que saco al Kyubi de Kushina lo envió a destruir a Konoha, el Yondaime antes de llegar a la aldea tuvo que derrotar al tipo, pero no pudo matarlo, al llegar a la aldea alejo al Kyubi de ella, al llegar a un sitio solitario se enfrento al demonio, pero el Yondaime se dio cuenta que no podría derrotarlo, así que hizo lo último que le quedaba, sellar al Kyubi, pero necesitaba un recipiente para encerrarlo.

Hinata estaba atontada con lo que el rubio decía, todo lo que les habían contado según Naruto era mentira.

-Pero, ¿Qué uso para encerrar al Kyubi?-pregunto Hinata, aunque muy en el fondo sabia la respuesta.

-El Yondaime-continuo contando el rubio- uso a su propio hijo para contener al Kyubi, el zorro trato de evitarlo y fue ahí donde murió Kushina, al evitar que una garra del Kyubi matara a su hijo, mientras el Yondaime usaba el Fuinjutsu Shiki Fuujin , y encerró al demonio dentro de su hijo, para luego morir.

Lagrimas corrían por la cara del chico, la muchacha noto esto.

-¿Por qué lloras Naruto-kun?-pregunto inocente.

-Porque ese niño, el hijo del Yondaime y Kushina, el contenedor del Kyubi, era y soy yo-respondió Naruto con lagrimas corriendo por su rostro sin parar.

Hinata no podía creer lo que había escuchado, pero al ver la reacción del rubio pocas dudas le quedaban.

-Entonces por eso la gente del pueblo…-dijo casi al borde de las lágrimas la pelinegra.

-Así es Hinata, dentro de mi vive el Kyubi, ahora si no quieres saber más de mí, lo entenderé-dijo cabizbajo el rubio.

Pero la Hyuga hizo algo que al rubio lo dejo estupefacto.

-¡Tú no eres el Kyubi!- comenzó a decir Hinata enojada mientras lo abrazaba- ¡tú eres Naruto Uzumaki el chico más amable, gentil, alocado, valiente y perseverante que he conocido! ¡Tú no eres un demonio!

El rubio solo agradeció el abrazo y siguió abrazado a la chica por casi 20 minutos mientras sus lagrimas mojaban el hombro del otro, Naruto mojaba el hombro de Hinata con lagrimas de dolor y lagrimas de felicidad por encontrar alguien que lo aceptaba con todo sus cualidades y defectos, entretanto Hinata vertía lagrimas de dolor, de comprensión y de amor incondicional en el hombro del rubio.

Luego de separarse el rubio decidió terminar de contar una cosa más.

-Como debes suponer Hina-chan esta casa por derecho me pertenece, ¿quieres que te haga un recorrido turístico?

-Claro-contesto con una sonrisa la Hyuga.

El rubio la llevo a recorrer la casa, primero la llevo a la habitación de sus padres y Hinata se sorprendió al ver la enorme fotografía donde Minato aparecía con Kushina, estaban felices.

-Ojala algún día podamos ser así de felices-dijo casualmente el rubio.

-Na…Ru…To…-fue lo que alcanzo a decir Hinata antes de caer desmayada siendo atrapada por el chico antes de golpear el suelo.

-¡Hinata, Hinata!-decía preocupado el rubio.

-"Déjala tranquila, chico solo se desmayo"-dijo el Kyubi.

-"Pero Kurama pudo haberse lastimado"-contesto el rubio.

-"No tonto, mira su rostro tiene una gran sonrisa, pronto despertara"-comento el zorro.

-"¿Tú crees?"-dijo preocupado Naruto.

-"Si, ahora esperemos que tu novia despierte-dijo el zorro malicioso.