Todo pasaba muy rápido, tanto que simplemente le costaba creerlo. Hacía tan solo un par de horas, todo se había vuelto una pesadilla. Su corazón se encogió dolorosamente y un vacío inundó su pecho al ver a Anna, su hermana, convertida en una estatua de hielo. No tenía palabras para expresar el dolor que embargó su corazón. Todo era su culpa, si tan solo hubiera aprendido a controlar sus poderes, esto no hubiera pasado.
Esa sensación fue aún más horrible que cuando Hans le mintió diciéndole que su hermana se había congelado. Esa angustiosa noticia hizo que sus piernas temblaran, el dolor fue tan fuerte que no pudo evitar caer al suelo. Creyó que lo había perdido todo, pero no fue hasta que Anna salvó su vida, convirtiéndose en una estatua de hielo, que supo lo que era quedarse sola en el mundo.
En esos angustiosos momentos, se sentía sin fuerzas, sin esperanza, sin nada por lo que valiera la pena vivir. Anna… no había podido proteger a su pequeña hermana como se lo prometió. Ella era tan pura e inocente, no merecía ese castigo.
-Anna-gimió y su corazón se desgarró cuando acarició esas mejillas congeladas. No podía seguir en pie, no podría salir adelante sin su hermana. A pesar de que estuvieron separadas muchos años, siempre le alegró que su pequeña hermana fuera a buscarla. Por eso decidió que la protegería siempre de sus poderes, pero no lo había logrado y ahora ella… ella estaba…
Sin poder evitarlo, sus piernas cedieron y ella tuvo que sujetarse de la estatua de su hermana. Ese hielo debajo de ella hizo que un nudo se formara en su garganta y comenzó a sollozar. Todos sus esfuerzos por controlar sus poderes para poder estar finalmente con su hermanita habían sido en vano. Ya no podía proteger lo que más amaba en el mundo, porque así era… Elsa amaba a Anna más que a su propia vida y ahora… la había perdido para siempre.
Estaba sollozando sin control hasta que comenzó a sentir calor debajo de ella y entonces, la menor soltó un jadeo. ¡Anna! ¡Anna estaba bien! Recordaba haberla abrazado con fuerza, su alma regresó a su cuerpo y el vacío en su pecho desapareció. Su querida hermana estaba bien, todo gracias al amor. ¡Eso es! ¡Esa es la respuesta al control de sus poderes! ¡Amor!
Y así, el amor había inundado su corazón dándole el control que necesitaba para poder eliminar el invierno eterno de Arendelle. Ahora, nadie de su pueblo le tenía miedo, ahora podía controlar sus poderes a voluntad y usarlos para el bien de su gente. Todo era maravilloso, nada podría arruinar este momento de felicidad.
Los guardianes estaban volando de la montaña donde estaba el castillo de hielo de Elsa a Arendelle. Jack estaba cansado después de haber curado al hombre de nieve en la fosa. Estaba recargado en uno de los bordes del trineo mirando el panorama cuando todos notaron como la nieve comenzaba a acumularse a lo lejos. Debía ser Elsa. Norte movió las cuerdas con fuerza para alentar a los renos a que fueran más rápido.
Un par de minutos después pudieron ver los picos de un castillo acercándose, era Arendelle finalmente, pero eso no era lo más impresionante, lo que más llamaba la atención era un enorme copo de nieve sobre el reino el cual pronto desapareció. En ese momento Jack se sintió mejor, ya no había poder incontrolable por todas partes, era solo el poder que Elsa mantenía en su interior.
El espíritu de la diversión se levantó de su asiento y con un movimiento de manos comenzó a volar. Era el momento de ver a Elsa y arreglar todo ese malentendido. Una vez que ya se encontraron sobre el reino pudieron ver que la reina había congelado la plaza principal y ahora los aldeanos estaban patinando en él.
-Mira… todos se divierten… -dijo Hada con una sonrisa muy amplia.
-Así es, sus poderes también pueden crear diversión-comentó Norte sonriendo también pues disfrutaba bastante del ambiente que se vivía en el reino y eso definitivamente no le gustó a Jack. No solo tenía sus poderes sino que también tenía el mismo centro que él… no podía ser…
-¿Aterrizaremos a la mitad de la plaza ahora?-preguntó Conejo que estaba pálido y temblaba sin control después de haber regresado el estómago por tercera vez. Jamás había viajado tanto tiempo en el trineo y eso estaba haciendo estragos con su estómago.
-No, no, lo mejor será ocultarnos hasta que anochezca y entonces entraremos al palacio para hablar con ella ¿les parece?-preguntó Santa Claus
-¡Sí! ¡Lo que sea pero déjame bajar ya!-exclamó el espíritu de la Pascua. Meme asintió y trató de relajarlo mientras Jack observaba a la gente de Arendelle. Realmente se veían muy felices todos patinando, incluso un tipo estaba patinando con un reno, eso era sumamente genial… entonces ¿por qué sentía celos? ¿Por qué le molestaba que alguien usara los mismos poderes que él para hacer felices a las personas?
El trineo finalmente aterrizó en las afueras de Arendelle. Conejo fue el primero en bajar y estaba tan contento por estar pisando suelo firme que por poco besa la nieve. Ya no hacía tanto frío y el invierno se había esfumado gracias a Elsa. Los guardianes tuvieron que esperar hasta que anocheció para ir a Arendelle.
Los 5 guardianes entraron al reino preocupándose por no ser vistos, caminando entre las sombras hasta el castillo que estaba protegido por algunos guardias. Norte propuso entrar por una de las chimeneas para que los guardias tampoco los vieran y fuera más fácil hablar con la Reina. Se acercaron por uno de los bordes traseros del castillo y subieron hasta el techo. Una vez que el espíritu de la navidad dio la señal, los 5 entraron a la chimenea.
Anna y Elsa se encontraban platicando animadamente en uno de los salones del castillo. El fuego crepitaba alegremente en la chimenea dándole un aire bastante familiar y cálido al ambiente. Elsa acababa de terminar de contarle acerca de todos esos años que estuvo encerrada en su habitación.
-Pero bueno, dejemos de hablar de mí, hablemos de ti Anna-dijo Elsa con una sonrisa- ¿quién es ese chico Kristoff? ¿No me digas que vas a querer casarte con él también?
-No, no, no-exclamó Anna haciendo un puchero- Ya aprendí mi lección y no volveré a intentar casarme con alguien a quién acabo de conocer. Kristoff y yo saldremos en citas y quizás en el futuro pueda pensar en el matrimonio jeje
-Eso es muy sabio, Anna, te felicito en verdad-dijo la joven reina con una suave sonrisa cuando de pronto se abrió una de las puertas y entró Olaf sumamente emocionado parloteando acerca del verano y de las cosas hermosas que éste tiene-Estoy feliz de que tu lo estés, Olaf…
-Muchas gracias por hacerme mi propia nube de invierno para que pudiera ver todo-exclamó el pequeño hombre de nieve antes de que Anna lo abrazara. En ese momento se escuchó un tumulto en la habitación de al lado. Elsa se puso de pie inmediatamente y se acercó a Anna y a Olaf para protegerlos-¿Qué es eso? ¿Ladrones?
Se escucharon algunas voces en la habitación continua cosa que las puso aún más alertas. Elsa levantó las manos lista para atacar cuando se abrió la puerta y vieron entrar a Santa Claus. No podían creerlo, pero para aumentar su asombro, la siguió el hada de los dientes, el conejo de Pascua y Sandman. Ambas hermanas estaban sorprendidas y encantadas.
-Yo quiero hablar con ellas-dijo Jack acercándose a Elsa- Necesitamos hablar, tengo un problema pues ambos tenemos los mismos poderes…-le dijo a la chica pero ella no le prestó atención- ¿Reina Elsa? ¿Puedes verme?-pasó la mano frente a la joven pero ella ni se inmutó. Elsa no podía verlo. ¡¿Por qué?! En la ciudad de Jamie muchos niños lo hacen ¡¿Por qué Elsa no puede?!- ¡Mírame! ¡Estoy aquí frente a ti!-en ese momento Jack se deprimió- No me ve… no…
Gracias por leer y gracias por sus comentarios
Edymar Guillen: Jejeje debes seguir leyendo, no te voy a contar el climax porque le quitaría la emoción jeje
Cistxc: Trataré de actualizar lo más rápido posible
Piero217: Si va a resultar algo corto aunque acabo de agregar un Plot Twist no contemplado pero creo que queda jeje Pobre Conejo... las zanahorias nooooo
MyobiXHitachiin: Lamento los capítulos cortos pero eso me permite actualizar más seguido jeje creo. Sip, le atinaste, felicidades.
Nastinka: Gracias por tu comentario. No, no actualizaré cada año, lo prometo jeje
Espero que les haya gustado y no olviden comentar
