Todos estaban sorprendidos, simplemente no podían creerlo. Elsa y Anna no podían ver a Jack. Los otros 4 guardianes se miraban confundidos y quizás algo afligidos.

-¿Qué pasa?-preguntó la princesa al notar las caras de los guardianes. Olaf los miraba emocionado, especialmente a meme mientras argumentaba que era un hombre de nieve dorada.

-Es que… no pueden ver a Jack-dijo Norte mirando al espíritu de la diversión con cierta preocupación pues sabía lo mucho que le afectaban estas situaciones.

-¿Cómo es que pueden vernos?-preguntó Conejo. Anna dejó a Olaf en el suelo y fue a uno de los libreros del estudio de dónde sacó un libro hermoso de cuentos.

-Mamá nos leía este libro cuando éramos niñas-dijo sonriente mostrándoles el libro. En él había diferentes imágenes de los guardianes junto con pequeñas historias y testimonios de personas que decían haberles visto. Jack le echó un vistazo y se deprimió al ver que efectivamente no estaba ahí- además nosotros los hemos visto, Conejo de Pascua, ¿recuerdas el día de pascua de hace varios años cuando te conocimos?

-Claro ¿cómo olvidarlas? Anna apenas podía caminar pero sin duda tenía una vista de águila-dijo sonriente y la joven lo abrazó- y ¿cómo olvidar a Elsa? La pequeñita era un encanto mientras protegía a su hermana menor…

-Y además de que son chicas muy bien portadas-dijo el espíritu de la Navidad- Siempre están en la lista de los niños buenos, recuerdo que siempre escogía de los mejores regalos para las princesas de Arendelle…

-Y sus dientes son tan blancos…-dijo Hada acercándose a ambas chicas con emoción. Jack los observaba desde lejos. Todos parecían muy emocionados con las jóvenes y nadie se preocupaba del hecho de que no pudieran verlo. Odiaba sentirse invisible.

Con un gruñido, el espíritu de la diversión salió volando por la ventana, cosa que no pasó desapercibida por Meme. Jack voló hasta el techo del palacio y se sentó en uno de los muchos picos de éste. Miró el cielo, notando la enorme y brillante luna sobre Arendelle. Apretó su cayado con frustración. El hombre de la luna no le había advertido que Elsa no podría verlo.

-¿Por qué nunca me explicas las cosas claras?-le preguntó molesto al gran astro que iluminaba la noche- Ya estoy en Arendelle ¿qué debo hacer? No puedo hablar con Elsa porque no me ve ni me oye… ¿cómo se supone que voy a arreglar este problema? ¿Qué es lo que está pasando?- pero solo recibió silencio, no se escuchaba nada y tampoco se veían sombras en la luna. Nada- ¡RESPONDEME! ¡Sabes lo mucho que odio que me dejes así!- se cruzó de brazos aun más molesto cuando escuchó un suave aleteo.

-Jack…-lo llamó una voz femenina. Eran Hada y Meme- se que estas molesto… puede que el volverte a la normalidad sea más tardado de lo que habíamos pensado…-Meme asintió algo triste

-Pensé que podríamos resolverlo hoy-dijo conejo a lo lejos acercándose con pequeños saltos-pero creo que no…

-El punto es que Meme y yo no podemos ausentarnos tanto en nuestro trabajo, nosotros trabajamos diario ¿recuerdas? –Dijo Hada con una mirada acusadora- entonces nosotros tendremos que irnos… ¿qué harán ustedes?

-No lo sé… dado que estamos en julio, yo no tengo nada que hacer…-comentó el espíritu de la pascua- yo creo que Norte tampoco tiene mucho que hacer… quizás deberíamos quedarnos aquí hasta que logremos resolverlo…

-Pero no sabemos cuánto nos tardaremos-dijo Santa Claus saliendo de una chimenea- necesito regresar a mi taller para supervisar a los duendes. Podrían causar un caos si exasperan a los Yetis…

-Bueno sí, yo podría quedarme un par de días pero debo regresar a mi madriguera para vigilar la producción de las pinturas para los huevos y eso…-comentó el conejo de pascua pensando.

-No importa…-dijo Jack poniéndose de pie- Todos ustedes tienen cosas que hacer, en cambio yo no me preocupo hasta otoño por lo tanto, yo me quedaré… además de que es mi problema no el de ustedes…

-Pero Jack, cualquier cosa que te afecta, nos afecta a todos-dijo Hada comprensiva pues imaginaba como se debía sentir el más joven de los guardianes-Lamento no poderme quedar…

-Aun así, te presentaremos formalmente con las chicas, sé que terminarán viéndote-dijo Norte con una risa estruendosa-Varios niños creen en ti, ya verás que todo saldrá bien ¡vamos!-y dicho esto, los 5 guardianes volvieron a entrar por la chimenea-Ehm… Reina Elsa y Princesa Anna, quiero presentarles a Jack Frost, el espíritu de la diversión- ambas chicas buscaron a su alrededor esperando ver a alguien más pero no lo encontraron.

-No veo nada-dijo la princesa confundida extendiendo sus manos tratando de tocarlo pero sus dedos atravesaron el brazo del peliblanco fácilmente.

-Sí, sé que no pueden verlo ahora pero confiamos en que puedan-dijo Hada retorciendo las manos- él se quedará con ustedes, ehm… podrán verlo porque puede mover cosas ¿verdad Jack?-el joven asintió y con una pequeña brisa helada apagó la chimenea y empujó una silla.

-¡ELSA! ¡¿VISTE ESO?!-exclamó la pelirroja emocionada mientras Olaf se acercaba a la silla tocándola con cierto miedo temiendo que ésta lo atacara-¿Cómo hizo eso?

-Bueno, Jack tiene los mismos poderes que la reina… y pues él se quedará aquí porque bueno…-Norte se mostró algo incómodo- al parecer sus poderes han estado disminuyendo lentamente… y creemos que se debe a Elsa…

-¿Mi culpa? ¿Por qué es mi culpa?-preguntó la joven confundida y algo preocupada. Ahora que todo parecía estar bien y bajo control, había otro problema.

-No lo sabemos, por eso Jack se quedará aquí para tratar de averiguarlo-dijo Conejo- esperamos que si se queda y conoce más de ustedes, podamos llegar a alguna solución.

-Todo sería más fácil si el Hombre de la Luna nos dijera la solución-gruñó el guardián más joven en un rincón de la habitación. Meme lo miró y negó con la cabeza- Si ya sé… no es así como trabaja él pero realmente es frustrante…

-Oh ya veo… en ese caso, claro que puedes quedarte, Jack Frost-dijo la reina con una leve sonrisa- Ehm… creo que le podemos conceder una de las habitaciones para que se sienta a gusto.

-Muy bien, lo dejamos en sus manos, reina Elsa-dijo Hada sonriente. La joven monarca asintió con una leve sonrisa- Estaremos en contacto, Jack, cualquier cosa que necesites o descubras, no dudes en buscarnos…

-Así es, yo puedo estar aquí en menos de lo que canta un gallo-dijo Conejo con una sonrisa de orgullo despidiéndose también, ya quería llegar a su madriguera a relajarse y comer pues tenía el estómago vacío.

-Nos veremos pronto, Jack-dijo Norte y abrazó al muchacho con fuerza sacándole el aire para después darle un par de fuertes palmadas en la espalda. Meme también se despidió con una sonrisa. En ese momento, los 4 guardianes se fueron de Arendelle…


Gracias por leer y por sus comentarios

Escudodeplata: Jeje gracias por tu comentario, ya verás lo que pasará pronto

MyobiXHitachiin: Tuve un pequeño bloqueo pero aquí está el siguiente capítulo. Prometo que todo se volverá más interesante.

Nastinka: Lamento mi crueldad jeje busco que sea mas interesante jeje

Piero217: NO HUELE A LIMON! Mentiraaaas! Se pondrá bueno, muy bueno...

Espero que les haya gustado y no olviden comentar.