La vida en el castillo dio un salto de 180°. Antes, Jack se paseaba solo por el castillo en el cual había un ambiente relajado, solo interrumpido por el suave canto de la reina o las risas de la princesa y sus amigas, pero eso había cambiado con la llegada de Brynjolf. Ahora todas las comidas ocurrían en silencio, en un ambiente muy tenso mientras el príncipe de las Islas del Sur trataba de conquistar a la reina con bromas y chistes tontos y Anna lo fulminaba con la mirada.

Lo único que le gustaba a Jack de esa situación era que la princesa siempre miraba al extranjero deseándole una muerte lenta y dolorosa al tiempo en que respiraba molesta. Era tan adorable como un gatito enojado. La monarca tan solo sonreía nerviosamente ante las sonrisas y los guiños del joven.

El espíritu de la diversión tan solo rodaba los ojos exasperado cuando los nervios de la reina llegaban a tal punto que congelaba su copa de vino.

-No, no, nada de nervios, estoy bien-se dijo ella mientras caminaba de un lado al otro en su estudio después de haber creado una suave escarcha en la ventana- Yo tengo el control…

Eran esos momentos de nervios en los que resurgían levemente sus miedos del pasado. Entonces, se asomó por la ventana y vio que Brynjolf estaba preparando un tapete de flores en el jardín que decía "Elsa & Brynjolf"

-Ay… ¿es en serio? ¡¿De verdad quiere que nos casemos?!-murmuró afligida ante la idea de casarse-No quiero… yo…-Elsa dudaba de los sentimientos de él, de los suyos, de sus poderes, del matrimonio, de todo eso.

-Elsa, cálmate-dijo Jack inmediatamente cuando una suave nieve comenzó a caer al suelo- Sé que la idea del matrimonio es terrorífica pero no debes preocuparte, eres la reina-comentó olvidando que ella no podía escucharlo. Estiró la mano para tocarla cuando sintió un mareo y tuvo que apoyarse en el escritorio.

-Anna…-la reina salió del estudio cuando las ventanas se congelaron en respuesta a su ansiedad- ¡Anna!-la monarca corría por los pasillos hasta que encontró a la princesa comiendo chocolate en las cocinas- ¡Anna!

-¿Elsa? ¿Qué pasó?-preguntó la castaña abrazando con fuerza a su hermana- ¿estás bien?

La reina estrechó entre sus brazos a la menor. Su ansiedad disminuyó y su respiración se relajó. Su amor por Anna la tranquilizaba. Jack no podía aguantar las pequeñas explosiones de ansiedad que tenía la reina.

-Hay que deshacernos de ese príncipe- murmuró molesto cuando se sintió mejor- Está haciendo las cosas mal y está molestando a Elsa, eso no es correcto…

Cuando Anna se enteró de que las acciones de Brynjolf le causaban ansiedad a su hermana, casi lo mata, de no ser porque Kristoff la detuvo, pero si le soltó una patada en la pierna. Este fue el punto en el que la princesa empezó una campaña para expulsarlo de Arendelle y Jack la apoyaba totalmente.

-¿Elsa?-la princesa tocó la puerta del estudio de su hermana-

¿Y si lo expulsamos del castillo? Ven, lo vamos a sacar.

Ya no te quiero ver así, hermana sal, de nuevo ya no estás.

Solías salir conmigo y ya no más. ¿No entiendes lo que él causó?

¿Y si lo expulsamos del castillo? No tiene porque quedarse…

-Es un invitado, Anna-replicó la mayor

-Ya lo sé…-la princesa se retiró arrastrando los pies.

Elsa puso los ojos en blanco, su hermana no entendía de diplomacia, había aceptado que Brynjolf se quedara en el reino por lo que no podía expulsarlo sin un buen motivo, además de que solo habían pasado dos meses desde que había llegado.

-¿Y si lo expulsamos del castillo? Tu ánimo no deja de cambiar-comenzó Jack que estaba de acuerdo con la princesa-

Ya me cansé de verlo por aquí. Tus poderes me comienzan a afectar

¡No te rindas, Elsa!-la animó levantando su pulgar-

Él es algo aburrido y un bobo también, a toda hora te quiere enamorar…

El espíritu de la diversión sabía que los intentos del príncipe de las Islas del Sur la afligían demasiado y estaba dispuesto a hacer algo, pero olvidó que ella no podía oír sus advertencias y parecía que la reina no solo no podía escucharlo, sino que tampoco escuchaba a su hermana que cada día se preocupaba más y más por la situación.

-¿Elsa?-preguntó Anna con voz suave-

sé que estás adentro, me preguntaba ¿cómo estás?

Eres valiente y podrás con él, te vengo a ayudar, déjame entrar.

Yo se que tienes miedo, solo escúchame, ya no se qué hacer…

¿Y si lo expulsamos del castillo?...

Anna recargó la frente en la puerta. Antes de escuchar que se acercaban unos pasos. Brynjolf se acercaba a la puerta de Elsa con un ramo de flores ganándose una mirada asesina por parte de la princesa.

-¿Qué quieres?-gruñó Anna arremangándose molesta- La reina no quiere verte, está muy ocupada…

-¿Por qué esa hostilidad, princesa? –comentó el joven

-¿Quieres saber por qué?-la princesa lo miraba con molestia-Tus tontos intentos por conquistarla le causan ansiedad. ¡Ya déjala y vete! ¡No se va a casar contigo! ¿No lo entiendes? Además, tú no la amas ¿o sí?

Brynjolf observó a la menor con cierta sorpresa pues no sabía que eso le pasaba a la gobernante de Arendelle

-Creo que debo disculparme ¿no? -comentó él antes de estirar la mano para tocar la puerta pero la princesa lo detuvo

-¡Quiero que primero contestes mi pregunta!-le exigió la menor cruzándose de brazos frente a la puerta para impedirle el paso- O si no, no voy a dejar que hables con mi hermana…

-De acuerdo, si tu insistes… está bien-contestó el príncipe- Elsa me parece que es muy linda y realmente me atrae casarme con ella pero aún no la amo… aún…- al parecer el príncipe de las Islas del Sur no solo trataba de enamorar a Elsa, sino que también trataba de enamorarse él.

En ese momento se abrió la puerta del estudio y Elsa miró la escena, obviamente había estado escuchando todo. Jolf se apresuró a disculparse con ella pues de verdad no sabía que le causaba aflicción. La reina suspiró y aceptó las disculpas cuando de pronto llegó un mensajero.

Al parecer todo el reino se había enterado de la propuesta de matrimonio del príncipe de las Islas del Sur e inmediatamente se habían dividido las opiniones de los habitantes de Arendelle. Había algunos que estaban de acuerdo en que se llevara a cabo el matrimonio para limar asperezas y retomar las relaciones comerciales con las Islas del Sur. Sin embargo, había otros que estaban en contra por lo que hizo Hans, muchos creían que era un segundo intento de adueñarse de Arendelle.

Jack leyó la noticia por encima del hombro de la reina y puso los ojos en blanco. Perfecto, lo que faltaba para terminar de presionar aún más a Elsa, que el pueblo se metiera en sus decisiones.

-¿Elsa? ¿Estás bien?-preguntó Anna honestamente preocupada al ver la ansiedad reflejada en el rostro de su hermana. Brynjolf también trató de calmar a la reina pero nada de lo que hicieron ayudó-¡Elsa no!-exclamó la princesa cuando las puertas del estudio se cerraron-¡No te aísles de nuevo por favor!

Jack observó a la reina y vio como el estudio comenzaba a congelarse lentamente


Gracias por leer y por sus comentarios, lamento haberme tardado tanto en actualizar pero el acomodar la canción me llevó más tiempo del que pensé

Myobi: Yo se, es directo y si, quizás es algo sospechoso. No te preocupes, si será bien recompenzada la espera.

Kayra: Sip, la situación está tensa jeje

Cistxc: Lamento que sea corto pero me da gusto que te agrade Brynjolf jeje

Nastinka: Jejeje y no va a ser el único que arruine todo jeje

Piero: Jajaja gato igualado xD Para que veas que hay de todo, Anna quiere hacerlo puré

Espero que les haya gustado y no olviden comentar