Serena y la bestia.

Cartas de amor e incertidumbre.

2 Años después. . .

Mi amada.

Los días sin ti son una agonía para mí, tienes mis sueños completamente invadidos, a veces mi superior me regaña incluso por estar más pendiente de ti que de concentrarme en el campo de batalla, no sabes cuánto deseo que esta guerra se termine ahora mismo para poder volver a tu lado, pero aún nos quedan dos años más separados mi amor, al menor el general me ha dicho que mi servicio no puede durar más de cuatro años, como y he servido en otras ocasiones. Mi dulce amor, mi dulce Serena ya tendremos todo el tiempo del mundo para poder estar juntos, una vez nos casemos renunciare al ejército y me dedicare a la administración de las propiedades de mi familia, pero sobre todo me dedicare en cuerpo y alma a ti.

Con amor Darien Chiba.

Darien mi amor.

Día a día rezo porque nada malo te haga daño y así puedas retornar sin problemas, este tiempo lejos de ti hace que tenga que llenar mis días vacíos, mi madre se ha convertido en mi gran tutora, ella me enseña todo lo que sabe, espero de esa forma poder ser la mejor esposa para ti mi amor. Mi dulce amor guardo todas tus cartas, desde la primera hasta la última, cada palabra tuya es un pequeño consuelo para mi alma, recuerda que aquí tienes a una joven esperando ansiosa tu amor.

Tuya y solo tuya Serena Tsukino.

- Querida hace un clima estupendo.- Su madre entro en su cuarto.- ¿Quieres que vayamos al pueblo a ver las novedades?

- Dame unos minutos madre, estoy terminando una carta para mi amado.

La mujer mayor miro el escritorio de su hija, tenía las cartas de Darien sobre el mueble, y ante ella tenía lo que parecía la actual carta a su prometido, aunque en un principio había estado preocupada por su hija debido a la partida del joven a la guerra tenia que reconocer que estaba ahora más tranquila y aceptaba de buena forma la ausencia de su prometido.

- Listo, de esa forma podre ir al correo a pedir que la mande cuanto antes.

- Querida hija me conmueve tu amor por Darien espero que el joven pueda volver pronto a tu lado.

- Eso espero ya también madre.- Serena tomo la sombrilla.- Bien vamos.

Mi muy querido Darien.

Ante todo quiero desearte un feliz cumpleaños, espero que a pesar de las circunstancia puedas tener un tiempo para pedir un deseo de cumpleaños, en el futuro mi amor te prometo que me encargare de hacer tu cumpleaños un día feliz, lleno de alegría y mimos para ti, hace unos días almorcé con tu abuela, hablamos mucho de ti, me siento feliz de saber que unire mi vida a un valeroso caballero, amable, y muy afectuoso.

Con todo mi amor Serena Tsukino.

Querida mía, mi dulce amor.

Esta sin duda es una situación que no me gusta, pero la acepto tal cual, agradezco tus hermosos deseos de cumpleaños, ciertamente ya ansió nuestro futuro juntos, quiero despertar contigo a mi lado durante la mañana y así agradecer a los cielos que seas mi esposa. Por cierto espero que los pendiente que te he enviado hayan podido llegar, si bien es cierto con la correspondencia no tenemos problemas si los hay con las encomiendas, por eso te pido que me avises que te han llegado, los encontré mientras patrullaba en una zona que aun no ha sido tan devastada. Mi amor, por ahora debo dejarte, buscare otra oportunidad para tener más intimidad para escribirte más cartas.

Con todo mi afecto Darien Chiba.

Al cerrar el sobre Darien no pudo dejar de pensar en su Serena, su imagen inundaban sus sueños, cada vez que cerraba sus ojos la veía, ella se le acercaba le rogaba por que la besara, la amara y la tomara como su mujer. Estaba volviéndose loco por ella, lo sabía, pero debía mantener la cordura o perdería la vida, llevaba un año patrullando zonas medianamente seguras, pero su jede de batallón ya les había dado instrucciones de que partirían a sitio más peligroso dentro de un par de meses.

- Oye Darien. . .- Malachite le hablo de pronto.- Ya va a ser la hora de comer. ¿Vienes?

- Claro solo dejame sellar la carta.- Tomo la carta y a sello.- Espero que no tarde en llegar.

- ¿Aun te intercambias correspondencia con tu prometida?

- Por supuesto, siempre que puedo trato de enviarle alguna carta. Incluso la semana pasada le envié esos pendientes que vimos en Paris, solo espero que los reciba.

- ¿Sabes amigo?- Malachite le palmo el hombro.- Te tengo envidia, tu tienes a una hermosa jovencita que espera por ti. . .

- Si bien recuerdo. . . Cuando partimos esa chica Mina Aino estaba ahí, te le acercaste pero no supe que le dijiste ni mucho menos lo que ella te dijo.

- Ella fue a despedirme con la promesa de que me amaría siempre y que esperaría por mi. . .

- ¿Y en todo este tiempo no le has mandado una sola carta?

Sabía que Malachite tenía solo un pariente lejano vivo, por lo que el peliplateado no le escribía a nadie, jamás en los dos años que llevaban en esa batalla lo había visto con una carta en las manos, ni respondiendo alguna. Ahora con aquel nuevo antecedente estaba seguro de que Malachite debía animarse de alguna forma.

- Toma.- Le tendió un hoja de papel y un bolígrafo.- Se llevan la correspondencia día por medio y hoy es ese día. . . A puesto que la señorita Aino aun espera ansiosa algún mensaje tuyo.

- Yo. . . No lo creo, seguramente ya debe estar comprometida con algún caballero.

- O quizá aun espera saber de ti.- Le agito la hoja.- No pierdes nada con intentar saber de ella.

Darien se levanto de la mesa de descanso, y dejo a su amigo solo, si Malachite iba a escribir una carta necesitaba estar solo, él lo sabía mejor que nadie cada vez que escribía para Serena le gustaba hacerlo en soledad, antes de alejarse por completo sonrió al ver a su amigo escribiendo, esperaba que él pudiese recibir buenas noticias.

1 año después. . .

Mi amado Darien, dueño eterno de mi corazón.

Otro año lejos de ti, hace tres años me dejaste para cumplir tu deber, sé que las cosas están muy difíciles, estos últimos meses no he hecho más que escuchar escabrosas historias sobre la guerra, trato de hacer oídos sordos, mi padre me lo aconseja así, según él solo son chismes exagerados, que no debo confiar en las bocas hambrientas de un buen chisme. Mi dulce amor estos años lejos de ti me han proporcionado la experiencia de saber que tienes un deber que cumplir y que como enamorada tuya siempre, pero siempre esperare por ti.

Con todo mi amor, Serena Tsukino.

Querida mía, mi dulce prometida.

Te ruego no creas todo lo que se dice de la guerra, haz caso a tu padre, él ya estuvo antiguamente en el ejército, sabe mejor que nadie las vicisitudes de una guerra, mi amada confía en mí, me encuentro bien, no tienes de que preocuparte, sé cuidarme. Por cierto, mi abuela me escribió y me comente de tus grandes dotes en la cocina, me dijo de tu exquisito pastel de manzanas, espero que cuando seas mi esposa me permitas conocer tu mano en la cocina. Por ahora debo dejarte, mi comandante ya nos llama a formación, te prometo que tratare de demorarme menos en responder tus cartas.

Un fiel admirador que te ama, Darien Chiba.

- Te dije que no hicieras casos a los rumores mal intencionados hija.- Kenji Tsukino miro a su pequeña, estaban cenando, pocas horas antes había llegado el mensajero de la oficina de correos con una carta para su hija, carta que ciertamente la había animado.

- Lo sé, aun me falta juicio para saber cuándo dicen la verdad y exageran las cosas.- Murmuro la joven.

- Lo que importa es que has recibido noticias de Darien, después de tanto tiempo sin saber de él.- Ikuko le tendió la mano a su pequeña.- ¿Está todo bien?

- Darien dice que sí, pero en el fondo de mi corazón sé que está ocurriendo algo y es lo que me tiene preocupada.

- Son los miedos típicos de una joven que ama. . . Cuando conocí a tu padre él iba a regiones lejanas con su ejército.- Le dijo su madre.- Yo me moría de la preocupación, pero él siempre volvía sano y salvo.

- Yo sé que debo tener esos pensamientos, y me esfuerzo por tenerlos, más nada impide que sienta miedo de que algo malo le ocurra a mi amado.

- Esa sensación siempre va a estar ahí mientras estén alejados el uno del otro.

- Comprendo. . .- La joven se centro en sus pensamientos, nada le sacaba de la cabeza que algo malo le estaba ocurriendo a su amado.

Mi querido, mi amado Darien.

Dime una vez más que estas bien, no dejo de pensar en que algo malo te ha pasado, hace ya seis meses que no recibo una carta tuya, y eso me tiene aterrada, sé que antes de tu partida había prometido no desesperarme pero no puedo evitarlo, no cuando te amo tanto, en mis oraciones solo estas tú y tú buena salud. No te pido mucho mi amor, tan solo que recuerdes que aquí siempre te estaré esperando.

Con todo mi corazón, tu prometida Serena Tsukino.

Mi amada Serena.

Lamento mucho la tardanza de mis cartas, nos hemos trasladado a muchas ciudades este ultimo tiempo, y por eso tus cartas tardan en llegar y las mías en ir a tus manos. Según los cálculos de mi superior quedare libre el próximo año para volver a casa, espérame un poco más mi amor, porque apenas llegue fijaremos la fecha de nuestra boda, ya no quiero esperar más, quiero hacerte mi esposa cuanto antes. Agradezco mucho que me tengas en tus oraciones, tu también estas en las mías, en poco tiempo mi amor volveros a estar juntos, te lo prometo.

Siempre tuyo y solo tuyo, Darien Chiba.

- ¡Maldita sea!- Darien arrojo el bolígrafo, la mano aun le molestaba, le ardía de dolor, el medico del campamento ya lo había atendido, pero aun así el dolor persistía.

- ¿No quieres que llame al doctor de nuevo?- Le dijo Malachite.- No pareces estar bien. . .

- No, no lo llames, ya me atendió y el dolor va a continuar por varios días más.

- ¿La herida fue muy profunda?

- Mucho.- Pensó que debería comenzar a usar guantes después de eso.- Me quemo un cuarenta por ciento de la mano.

- Llevas ya una semana asi Darien, no es posible que te siga doliendo de esa forma. . .

- Ya me dieron muchas medicinas. . . No quiero más. . .- Darien cerro con cuidado la carta.

- ¿Una carta para tu prometida?

- Si, llevo tiempo sin enviarle nada. . . Más esta última semana, el dolor era insoportable.

1 año después. . .

Junto todas y cada una de las cartas que Darien le había mandado durante los últimos cuatro años, en un principio habían sido constantes, pero luego con el correr del tiempo esas añoradas cartas prácticamente eran pocas, en el último año solo había recibido dos cartas de Darien y la última habían sido solo unas cuanta palabras sobrias, ninguna promesa de amor, ninguna frase amorosa, nada, y eso la volvía loca.

- No comprendo que esta pasando.- Susurro apretando contra su pecho las cartas que ya tenia de Darien.- Mi amor por favor dime que estas bien, mándame aunque sea una carta pequeña, alguna señal que estas bien.

Unos días antes había visitado a la señora Galaxia, la mujer mayor tenia la suerte de hace pocas semanas haber recibido una carta de su nieto, estaba divida en dos, una parte de ella estaba más tranquila al saber que si había respondido esa carta debía de estar bien, la otra parte lloraba de envidia al saber que ella no estaba en sus prioridades para enviar noticias.

Y aunque la mujer había tratado de calmarla nada le impidió sentirse menos, algo estaba pasando con Darien, lo sabia cuando llego la carta que Galaxia tenia, la letra no era de él, aunque si la firma, no le quiso comentar, pero la persona que había escrito esa última carta no era Darien.

- Cariño. . .- Le hablaron en un susurro.- Mi amor te estoy hablando. . .

- Darien. . .

- Oh mi vida.- Ikuko abrazo a su hija.- No sigas así, me pones triste.

- No entiendo que está pasando.- La joven se volvió para ver a su madre.- ¿Acaso Darien ya dejo de quererme?

- No mi vida, no es eso, estoy segura, dale tiempo, la vida de guerra no da siempre tiempo para responder cartas, seguramente Darien no tuvo tiempo para enviarte una carta hija.

- Mamá.- La joven sollozo.- Darien ya no me quiere.

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- ¿Estas incomodo?- Le consultaron

- No, no me molesta para nada.- Le dijo Darien mientras respiraba hondo.- ¿Esto es todo?

- Si, debe seguir mis indicaciones y no creo que tenga problemas.

- Ya veo. . .- Se puso de pie.- Me voy entonces. . .

- Quiero volver a verlo en. . .- El hombre miro un cuadernillo que tenia sobre su escritorio.- Seis meses, de esa forma sabré como sigue.

- Bien, eso hare, vendré a Londres en seis meses. . .

- ¿No es que aquí?

- Vivo en la campiña inglesa.

- Comprendo. . . No conozco a nadie de allá, para que siga mis indicaciones y se haga cargo de ti. . .

- Puedo cuidarme solo.- Lo interrumpió el pelinegro, yendo hacía la puerta de salida.- Nos vemos en seis meses entonces.

En cuanto estuvo en la calle se sintió como pez fuera del agua, ese lugar le parecía sombrío y sin vida, mientras antes estuviese en su casa antes podría comenzar a encargarse de todos los problemas que tendría una vez pusiese un pie en su casa, las cosas no iban a ser fáciles per ya había tomada una decisión y no iba a dar marcha atrás.

.

Seguía sin tener ni la más mínima noticia de Darien, había ido todos los días a la pequeña oficina de correo que quedaba en la zona, pero no había ninguna carta de su prometido, la desesperación la estaba colmando, si no tenía noticas pronto ella iría Londres.

- ¿De verdad no tienes noticias?- Ikuko miro a su marido, junto a él estaban en una de las terrazas de la casa, tenían vista hasta la pequeña banca donde estaba sentada su hija.- Por lo que sabemos Darien es un hombre muy dedicado y el mejor de su promoción en el ejército, me niego a creer que haya muerto. . .

- Yo también mi amor.- El hombre tomo las manos de su mujer.- Pero es lo único que podemos pensar. . . Según el telegrama del general Smith el batallón de Darien fue asignado s su hogares hace casi cuatro meses, y que Darien no fue reasignado a ninguna otra unidad. . . Y tampoco aparece en las lista de soldados muertos.

- Entonces no comprendo que esta pasando, es como si la tierra se lo hubiese tragado, hable hace unos días con Galaxia, la note extraña.- Murmuro Ikuko.- Creo que sabe algo. . . Quizá pueda intentar hablar con ella otra vez y que me diga algo más, me preocupa mi niña, me tiene aterrada,

- A mi también, a penas come, las sirvientas dicen que la han visto bajar a la cocina por la noche y caminar por los vestíbulos casi como un espectro, pienso que tampoco duerme bien.

- Anoche fui a verla al cuarto estaba dormida sobre la cama vestida por completo, incluso tenia puesto los zapatos, intente despertarla, pero no pude estaba profundamente dormida.

- No la esta pasando bien y es evidente.

- Señor Tsukino, señora discúlpenme por favor.- Una joven del servicio domestico se les acerco.- Pero me han comentado algo y quiero compartirlo con ustedes por el bien de la señorita Serena.

- ¿Qué ocurre?- Ikuko miro a la joven, llevaba por lo menos dos años trabajando ahí.

- Cuéntanos.- Insto Kenji.

- No sé si sabrán pero una prima mía trabaja en la casa Chiba.- La joven comenzó a hablar.- Y ella me dijo lo siguiente. . .

.

Serena respiro hondo, aun se negaba a pensar en algo aún más terrible, convencida de que Darien estaba bien, de que debía de haber una razón para que su prometido no le hubiese escrito nada aun, tenía que ser paciente, quizá el echarlo de menos la estaba alterado y eso debía controlarlo.

- No debo dejar que mi mente tenga estas ideas tontas. . .- Se regañó a si misma.

De pronto se miró la sortija de compromiso, Darien le había hecho una promesa y sabía que él a cumplirlo, iban a casarse, iban a ser felices eso lo sabía, cuando se casaran ella iba a mimar mucho a su marido, seguramente él no querría recordar la guerra, por eso ella iba a dejar de lado todo ese asunto.

En el futuro tendrían hijos, ella quería por lo menos dos, un niño y una niña, pero no se opondría si Darien quería más hijos, haría todo lo que su esposo le dijera, viviría por y para su marido, en los últimos años había aprendido a hacer deliciosos postres, estaría feliz de consentir a su marido de la mejor forma posible.

- Ya lo verás mi amor.- Susurro.- Vamos a compensar todo el tiempo que hemos estado separados el uno del otro.

.

- ¿Estas segura de lo que dices Mimet?- Ikuko la miro sorprendida.- No puede ser cierto.

- Cuando mi prima me lo dijo tampoco lo creí, pero ella me lo asegura, dice que lo escucho por casualidad mientras la señora y el mayordomo hablaban del tema.

- Hay algo que no encaja en toda esta historia.- Kenji frunció el ceño.- ¿Por qué no nos lo han dicho?

- Mi prima dice que es como un secreto entre la señora y el mayordomo, Artemis lleva trabajando años ahí, según dice ella y solo ellos dos saben del tema, no lo comparten con nadie.

- Debes hacer algo mi amor.- Ikuko abrazo a su marido.- Sea lo que sea debemos saber que esta pasando.

- Iré ahora mismo allá.- Kenji miro a su hija hacia lo lejos.- No dejare que mi hija siga sufriendo. Mimet por favor que preparen mi coche.

- Si mi amor.- Ikuko aun seguía sin poder creer aquello, esperaría a que su esposo volviera con las noticias.- Mimet por favor que me hagan un té.

- Si señor, si señora.

.

- ¿Necesita algo más joven?- Artemis tomo la bandeja con sus manos.- ¿O bajara a comer?

- Sabes perfectamente que no bajare.- Respondió Darien, quien estaba sentado en la cama de su cuarto.

- Bien señor, entonces le subiré la comida dentro de poco.- Comento el hombre antes de salir del cuarto.

Camino lentamente hacia el despacho de la casa, entro a sabiendas que ahí estaba la señora, seguramente ella iba a querer noticias de su nieto, las cosas no estaban saliendo como se suponía que debían, para esta fecha él había esperado un matrimonio no ese ambiente casi fúnebre que ahora rondaba la casa, y sobre todo el cuarto del joven Darien.

- Señora. . .- Entro lentamente.- Vengo de ver al joven. . . Mire lo mismo de todos estos días.

Galaxia miro la botella vacía de alcohol, desde que había vuelto si nieto no hacía más que beber, en un principio había estad feliz de tener a su nieto en casa, incluso ya había comenzado a arma planes para el matrimonio, pero Darien no había querido saber nada del tema y desde ese entonces a penas comía, tan solo bebía y dormía, no permitía que la cortinas del cuarto se abrieran, era como si quisiera vivir en la oscuridad.

- ¿Aun no le dice nada a la familia Tsukino?- Pregunto Artemis al ver la expresión de la mujer.

- Temo que las cosas empeoren si lo hago, Serena espera ansiosa el regreso de Darien. ¿Cómo crees que reaccionaria si supiera que Darien ha vuelto pero se niega a saber algo de ella?

- La pequeña quedaría destrozada por completo.

- Exactamente, no quiero decírselo hasta que tenga motivos reales para decirle que Darien no la quiere ver, no puedo simplemente decirle a Serena que Darien no soporta que la nombren frente a él.

- ¿Cree que haya dejado de quererla?- Artemis suspiro.- A decir verdad yo siempre pensé que ella podría cambiar de sentimientos. . . Digo era solo una niña de quince años cuando se comprometieron, a esa edad cualquiera confunde los afectos.

- Y ahora todo indica que es Darien quien se esta arrepintiendo del compromiso.

- Pobre señorita Serena me apena por ella, se ve que ama profundamente al joven Darien.

- Artemis tengo que hacer algo, mi nieto no puedo seguir así, debe entender que la vida no es tan sombría como la quiere ver.- Galaxia camino hasta los enormes ventanales, de pronto se fijo en el automóvil que se acercaba.- Es el coche de Kenji. . .

- ¿Quiere que le diga al joven Darien?

- No, yo atenderé a Kenji. . . Tengo un terrible presentimiento, pero esto ya no puede continuar asi.

- Como usted diga señora.

.

- ¿Estás aquí querido?- La joven rubia entro despacho de su marido.

- Pasa mi dulce.- Malachite dejo de lado la carta para recibir a su esposa en sus brazos.- ¿Ocurre algo malo?

- No mi amor, nada malo.- La rubia lo beso.- Todo lo contrario algo maravilloso. . . El medico me ha dicho que estoy embarazada.

- ¿Hablas enserio?- El peli plateado la miro con seriedad.

- Si, con el medico calculamos que soy poco más de dos meses, casi tres a decir verdad.- La joven no dejo pasar el hecho de la seriedad de su esposo, se aparto un poco afectada.- ¿Acaso la noticia no te gusta?

- Mina mi amor, no es eso. . .- Trato de acercarse a ella, pero su esposa retrocedió.- Nada me hace más feliz que saberte embarazada de mi, pero tengo miedo, desde que volví de la guerra todo ha sido tan perfecto, que temo que algo malo nos suceda. . . Eso y sin contar que nunca seré un padre completo para mis hijos, nunca podré correr rápidamente con ellos. . .

- Si vas a tocar el tema de tu cojera no sigas, creí que habíamos dejado de lado ese punto, yo te amo tal cual eres aquí.- Le toco el pecho a la altura del corazón.- Lo demás no tiene importancia, y nuestros hijos van pensar lo mismo.

Mina tenia razón, en el fondo él lo sabía, su preciosa esposa lo amaba de verdad, por su corazón, no solo por el físico. Estaba actuando como un tonto, su esposa había ido a su lado llena de alegría por la noticia, y con sus absurdos miedo había hecho de esa feliz noticia algo triste.

- Lo siento mi dulce.- Le tomo un mechón de cabello y se lo llevo hasta los labios.- Dime que más te dijo el medico.

- Que debo comenzar a tomarme las cosas con calma, nada de estrés y muchos mimos de parte de mi maridito.- Murmuro la rubia un tanto risueña.

- De mi parte te prometo que te daré muchos mimos.- Busco los labios de su esposa.

Hace siete meses había vuelto a Londres, cinco de los cuales llevaba felizmente casado con Mina, la dulce rubia que lo había esperado esos cuatro años. Si no hubiese sido por Darien nunca habría reunido la valentía para escribirle y de esa forma jamás hubiese sabido que Mina lo amaba aun en la lejanía y en las circunstancias.

- ¿Qué estaba haciendo?- Mina noto la carta sobre el escritorio.

- Leyendo una carta de Darien. . . ¿Te acuerdas de él verdad?

- Tu amigo que tiene. . .

- Él mismo.- Sentencio Malachite.- Me escribió, dice que quiere visitar Londres en los próximos días, quizá dentro del mes siguiente.

- Escríbele y dile que será bienvenido a quedarse con nosotros.

- Si mi amor. . .

- También dile que traiga a su esposa.

- Darien aun no se casa.- Comento Malachite.

- Creo recordar que una vez tu me dijiste que los planes de él era casarse cuanto antes con su prometida. . . ¿Serena era su nombre verdad?

- Si, pues lo cierto mi vida es que aun no han matrimonio y según la carta de él, nunca lo habrá, planea venir a Londres después de romper el compromiso con Serena.

.

- Lo que me dices me deja sorprendido.- Murmuro Kenji que estaba sentado frente a Galaxia.- Darien no puede hacer eso, mi hija esta desesperada por saber de él. . . ¿Cómo esperas que llegue a casa y le diga que Darien quiere romper el compromiso?

- Creeme Kenji que he intentado hablar con él. . . Pero se niega a tocar el tema de su compromiso.

- Pues él hiso una prometa y mi hija espera que se le cumpla.- Se levanto molesto, no con la mujer sino con la situación.- Será mejor que le digas a tu nieto que más le vale comience a hacerse la idea de que se tiene que casar con mi hija, no permitiré que Serena sufra. . .

- Y tampoco es lo que yo quiero, pero no tengo bases para exigirle que se case con Serena.- Murmuro la mujer acongojada.- No sé que hacer. . .

- Pues yo si.- Kenji camino hacia la salida.- Me tendrá que decir a la cara porque quiere romper el compromiso con mi hija.

- ¡Kenji!- Galaxia fue tras el hombre.- ¿Dónde vas?

- ¡Darien!- Grito a todo pulmón el pelinegro mayor.- Sal de donde quiera que estes desgraciado. . . Portare como un hombre baja a hablar conmigo.

- No lo molestes por favor Kenji.- La mujer se le acerco.- Cuando se sienta preparado para hablar estoy segura de que ira personalmente a hablar con tu hija.

- ¿Cuánto tiempo puede tardar?- Pregunto Kenji enojado.- Si me pongo esperar mi hija se muere de la pena. . . ¡Darien Chiba baja ahora mismo si eres un hombre de verdad!

- Vete por favor Kenji, te lo suplico, prometo que hablare con mi nieto, tratare de arreglar esto. . .

- No es necesario abuela.- Hablo Darien en lo alto de la escalera.- Yo bajare a hablar con el señor Tsukino.

Kenji no lo podía ver, tan solo escuchaba su voz, las sombras de la casa lo cubrían, más lo vio comenzar a bajar por las escaleras, él podía decirle mucho, pero nada lo iba a salvar de la paliza que le iba a dar, una vez le hiso prometer que nunca dañaría a su hija, y ahora que lo había, que su hija estaba sufriendo por él lo haría pagar.

- Baja estúpido y dime a la cara porque te atreves a querer romper el compromiso con mi hija.

- Por esto. . .- Darien se puso frente al hombre.- Por esto, por lo que soy ahora.

.

Ikuko consiguió que su hija se recostara para una siesta, la rubia se habia quedado dormida a los pocos segundos de poner la cabeza en la almohada, en tanto ella bajo al vestíbulo a esperar con impaciencia la llegada de su esposo, rogaba por que Kenji tuviera noticias sobre Darien, sobre todo si era cierto aquello que él había vuelto hace dos meses a la casa de su abuela.

- ¿Quiere algo señora?- Mimet se le acerco.

- Nada Mimet muchas, tan solo quiero que mi marido vuelva.

El sonido inconfundible del automóvil de su marido la alerto, Kenji ya estaba de vuelta, corrió hacia las ventanas de la casa, al verlo bajar pudo ver que estaba molesto, pero a la vez había algo extraño en él también, algo debía de haber pasado.

- ¡Mi amor!- Corrio a los brazos de su esposo.

- Ikuko mi amor. . . ¿Dónde esta Serena?

- En su cuarto, logré hacer que tomara un siesta

- Bien, de todas formas vamos a hablar en el estudio, esto es algo serio y no sé como lo va a tomar nuestra pequeña.

- ¿Qué ha pasado mi amor?

- Ha sido como Mimet ha dicho, Darien lleva meses recluido en casa de su abuela.

- Oh mi amor. . .

- Vamos te seguiré contando en el estudio.

.

Serena se incorporó violentamente en la cama, otra vez ese sueño extraño donde Darien se alejaba de ella, donde la apartaba de su lado, se levantó de su cama lentamente, ya no soportaba más la incertidumbre, si no tenía noticias de Darien terminaría por volverse loca, tomo papel y después el bolígrafo, le escribiría otra carta, esperaba que esta si tuviese respuesta y lo más pronta posible, además iria al día siguiente a la casa de Galaxia.

- Mi amor por favor.- Rogo.- Solo quiero que estés bien.

Tardo poco en escribir su carta, era más larga que de costumbre, pero todas aquellas palabras no eran más que preocupación, iba a tomar los sobres pero noto que ya no tenia, seguramente su padre tenia, le pediría más sobres y nuevas estampillas.

Camino rápidamente hacia el primer piso de la casa, quería tener lista cuanto antes la carta, aun era temprano si se daba prisa alcanzaría a que mandaran la carta ese mismo día. Iba a entrar en el estudio cuando escucho la voz de sus padres.

- ¡Maldito infeliz!- Decía su madre.- ¿Cómo puede hacerle esto a mi hija?

- En un principio yo pensaba lo mismo, pero fue el mismo Darien quien. . .

- ¿Darien?- Serena entro rápidamente a la habitación.- ¿Papá tu hablaste con Darien? ¿Dónde esta? ¿Llegó hoy? ¿Vendrá a verme?

Los padres de la joven se miraron el uno al otro, ninguno fue capas de decir algo, el ver a su hija tan afectada los lastimaba mucho.

- Querida.- Balbuceo Ikuko.- Tenemos que hablar contigo.

- Hija. . .- Kenji respiro hondo.- Darien esta en casa de su abuela. . . Él volvió hace algún tiempo, hable con él hace poco, de hecho vengo de allá ahora mismo.

- ¿Puedo ir a verlo?- Pregunto ella prácticamente ignorando a su padre.- Aun es temprano, te prometo que volveré antes de que oscurezca. . .

- Hija por favor.- La interrumpió su madre.- Tu padre esta intentando hablar algo serio contigo.

- Lo siento padre, lo lamento, supongo que es la emoción de saber que Darien ya volvió, estoy segura de que comenzaremos a planear la boda hoy mismo si es posible.- Serena sonrio feliz.- Hay tanto que hacer, el banquete, los invitados, mi vestido. . .

- Hija. . . Darien me ha expresado su deseo de. . . Terminar el compromiso contigo.

- ¿Qué?- La rubia lo miro confundida.- No lo entiendo. . . Dime que es una broma. . .

- Hija.- Ikuko intento abrazar a su hija, pero Serena se aparto confundida.- Hija. . .

- ¿Qué esta pasando?

- Darien ya no quiere casarse contigo Serena, de hecho me ha pedido que le enviemos la sortija de compromiso que te dio hace cuatro años. . .

-¡Serena!- La mujer mayor alcanzo a sostener a su hija antes de que se desplomara en el suelo.

Dejes sus Reviews.

Mensaje importante: Desde ahora responderé los Reviews de quienes tengan cuenta en FF como mensaje privado, y las que no tengan cuentas les responderé por este medio, de esa forma mis amiga me ahorro un poco más de tiempo, ya me que resulta más rápido de esa forma.

Yssareyes48: Kenji no les permitió pasar más tiempo juntos a nuestros tortolitos jijiji. Por lo visto en este capitulo muy poco se va a saber de que hiso cambiar a Darien de opinión. Te mando un gran abrazo lunar mi amiga agradeciendo que hagas de esta historia una de tus favoritas.

Maria: El pelinegro se vio en la obligación de partir a cumplir con su deber, aun cuando dejo atrás el amor de Serena, y por lo visto las cosas seguirán peor mi amiga, lo siento si te hago sufrir pero así me fluyen las ideas. Un gran abrazo lunar amiga.

Patyzparawhore: Darien no quería irse sin saberse amado por Serena, los años han pasado y todo indica que ha sido Serena la única fiel al amor de la pareja, la única que verdaderamente ama en esa relación. Un gran abrazo lunar amiga.

Badu: Amiga al contrario de lo que se pudiese pensar Serena esta demostrando ser más fiel al compromiso que el propio Darien, quien por cierto aun no tenemos razones claras de porque él quiere romper la relación. Amiga un gran abrazo lunar.

Lia of the Moon: Si amiga una prueba de amor que solo Serena esta consiguiendo pasar, habrá que esperar un poco más para saber por qué Darien esta rechazando a Serena, pobre de nuestra amiga se ha desmayado solo de la impresión. Un gran abrazo lunar amiga mía.

Maria paolini: Me alegra que te haya gustado esta historia amiga, espero que te siga gustando, te envió un gran abrazo lunar.

Hola mis amigas, tal como lo prometí en mi adelanto en Facebook, aquí les dejo el capitulo, espero que les guste mis amigas y que no quieran matarme porque aun no revelo que es lo que sucede con Darien, espero que me perdonen, además les incluí otra parejita ¿A que no les gusta Mina y Malachite? Les mando un gran abrazo lunar nos vemos en el siguiente capitulo.