Serena y la bestia.
Darien.
Darien se bajo del coche y miro la casa de su abuela, cuatro años lejos de ahí, lejos de su hogar, estaba cansado, necesitaba un buen trago y dormir el resto de la vida si era posible, no quería volver a vivir la vida, ya no tenia nada que ofrecer.
- Ya llegamos señor.- Murmuro el conductor.
- Gracias.- Le entrego unos cuantos billetes.- Gracias.
Tomo con dificultad su maleta, la mano aun le molestaba, aunque admitía que el dolor era casi minino, era ya pasada la media noche solo había una persona despierta, el fiel mayordomo de la familia.
- ¿Busca a alguien señor?- Artemis abrió las grandes puertas principales de la casa, al principio no lo reconoció.
- Soy yo Artemis. . . Darien.
- ¡Joven Darien!- El hombre abrió ambas puerta.- Pase por favor, le pido disculpas por no haberlo reconocido pase por favor.
La luz de la noche le proveía de la protección que necesitaba, más nada le impidió permanecer oculto de la vista del mayordomo una vez estuvo dentro de casa y a plena luz eléctrica de la noche, fue evidente que Artemis lo miro con incomodidad, más la oculto rápidamente.
- La señora se pondrá tan contenta de verlo.- Murmuro rápidamente.
- Me ire a mi cuarto Artemis ¿Puedes subirme una botella de whisky?
- Si señor. . . ¿No esperara a la señora? Ella acaba de acostarse pero estoy seguro de que se levantara inmediatamente.
- Dile mañana por la mañana. . .- Comenzó a caminar hacía la escalera, no había soltado la maleta.- Me iré a dormir. . .
- Pero joven Darien. . .
- ¡Con un demonio Artemis solo dejame en paz!- Le grito.
Una vez dentro del cuarto lanzo su maleta sobre la cama, solo era ropa sucia y vieja, pero había algo que le interesaba, las cartas que por años había recibido de Serena, el único consuelo que le iba a quedar para el resto de la vida.
- ¡Darien!- Su abuela entro en el cuarto de forma abrupta.
- Le dije a Artemis que no te molestara abuela.- Estaba de espaldas a la puerta.
- Niño tonto. . . ¿Creerías que iba a seguir durmiendo después de saber que estas de vuelta?
- Abuela. . .- No quería volverse.- Ahora no, dame tiempo, te prometo que mañana.
- Artemis ya me lo dijo. . . Date vuelta hijo.- La mujer puso una de sus manos sobre el hombro del hombre.- Yo soy tu abuela. . .
No le quedó más remedio que hacerlo, había esperado que lo dejaran tranquilo al menos por esa noche, pero no pudo ser, al estar bajo la mirada de su abuela solo recibió pena y lastima, lo que no quería, si no soportaba esa mirada en su abuela nunca podría soportarla de parte de Serena.
- Hijo. . .- Galaxia sollozo.- ¿Qué te sucedió? ¿Qué fue hijo?
- Unos meses antes de que me permitieran volver a casa fuimos atacados por una unidad de ejército alemán. . . Nos acataron sin piedad y fui herido.
Flash back.
- Que suerte que nos iremos pronto Darien.- Le dijo una mañana Malachite.- ¿Iras con Serena verdad?
- Por supuesto.- Darien cerro la carta que tenia para enviársela a ella esa misma mañana.- Quiero casarme con ella nada más llegue.
- Esa es una buena idea. . . Yo quiero hacer lo mismo con Mina, le he pedido matrimonio hace unos meses y me acepto, dice que ya esta organizando todo para que a penas ponga un pie en Londres me convierta en su marido.
Darien estaba contento por su amigo, desde que lo había animado a escribirle a esa chica Malachite intercambiaba constantemente cartas con la mujer, ambos estaban comprometidos con las mujeres que amaban, y los dos se iban a casar nada más volvieran a casa.
- Es una chica con mucha decisión.- Intento bromear.- Va a tenerte bajo sus redes amigo. . .
- Y yo estaré feliz de estar entre sus brazos.
- ¡Chiba. . . Metalia. . . A filas!
Los chicos abandonaron la tienda donde se alojaban para enfilarse con el resto de sus compañeros de batallón. Pronto dejarían ese lugar, y eso lo ponía muy contento, esa vida de guerra cada vez lo afectaba más emocionalmente, y también físicamente, pues aunque su mayo ya estaba por completo recuperada tenia serias cicatrices pero nada que un guante no cubriera.
- Mañana nos moveremos más al este. . .- Le estaba diciendo su comandante.- Estamos cerca de un campamento Alemán, debeos movernos con rapidez y los dejares desarmados por completo.
- Eso sería una misión suicida.- Le dijo Malachite en un susurro.- ¿Este tipo esta loco?
- Ya bastante estamos arriesgando por estar acampando tan cerca de ellos.
- Tan solo estamos a tres horas. . .
- Tendremos suerte si no nos atacan ellos primeros.- Le dijo a su amigo.- Estamos arriesgando mucho.
- Lo sé Darien.- Malachite lo miro serio.
- Nos movilizaremos para quedar a un paso de los alemanes y acabar con ellos. . .
Las alarmas se dispararon cuando una de las sirenas de emergencia comenzo a sonar en la parte este del campamento, todos corrieron a equiparse en tanto el comandante les gritaba ordenes.
Darien tomo su equipo y verifico que Malachite hiciese lo mismo, ambos tenían un pacto para cuidarse, Malachite había evitado que la herida de la mano fuese peor, le debía mucho a su amigo.
- Sabía que era una locura.- Lo oyó decir.
- Tendremos que tener cuidado, sospecho que será un gran ataque.
Al salir de la tienda de campaña el caos estaba desatado, los disparos, las granadas los gritos, sus compañeros corriendo de un lado a otro disparando para poder defenderse, por el sonido de los disparos estaba seguro de que el enemigo tenia mejor armamento que ello. Todo lo que pudo hacer fue pensar en Serena y orar porque la vida y el destino le permitieran volver a verla.
Fin del flash back.
- Fue una emboscada abuela. . .- Darien hablo con cuidado.- Tuvimos suerte de quedar con vida, Malachite recibió dos balas en la pierna derecha y mírame a mi.
- Mi niño.- La mujer intento abrazarlo, pero el pelinegro retrocedió.- ¿Darien?
- No quiero tu compasión.- Apretó los puños.- Quiero que me dejen vivir mi vida en paz y que no me molesten.
- Serena estará tan feliz de volver a verte.- Galaxia decidió entonces cambiar de tema.- Ella ha estado tan preocupada por ti.
- No quiero que le digas nada a ella abuela, no quiero que sepa que he vuelto.
- No puedes hablar en serio querido, Serena no ha hecho otra cosa que amarte durante todos estos años, vino a verme hace unos días, se puso tan contenta cuando le dije que en tu ultima carta anunciabas que te quedaba poco tiempo para regresar a casa. . .
- Abuela. . . Respecto a Serena. . . Quiero pedirte un favor.
- ¿Quieres que le explique tu nueva situación? Sé que a ella no le va a importar, te ama demasiado para fijarse en algo asi. . .
- Quiero que hables con los padres de ella y rompas el compromiso en mi nombre. . . Ya no voy a casarme con Serena.
- ¿Por qué?
- ¿Cómo que por qué abuela?- Estalló el pelinegro.- Mírame. . . Soy un mounstro, no voy a casarme con una mujer que me tenga lastima. . .
- Serena jamás. . .
- Serena es un alma amable, dulce y noble.- La interrumpió él.- Solo estaría conmigo por compromiso. . . No la voy a atar a mí de esa forma.
- Pero. . .
- Dejame solo abuela, quiero dormir.
- Artemis me ha dicho que le pediste una botella de whisky. . .
- Si. . . ¿Qué tiene de malo?
- No es bueno que te refugies en el alcohol querido. . .
- Tan solo tráiganme la botella. . .
- Darien. . .
- ¡Quiero la botella!- Se exaspero.- ¡Vete! ¡Dejame solo!
El mayordomo entro con una bandeja, Darien solo tomo la botella e ignoro el vaso, Galaxia intercambio miradas con Artemis antes de abandonar el cuarto, dejando asi el pelinegro sumergido en su botella.
- Maldita sea.- Carraspeo Darien mientras tomaba un generoso sorbo.
La maldita guerra le había quitado toda posibilidad de ser feliz, le había arrebatado su futuro con Serena, ya no había posibilidad para ellos, nunca podría aceptar la lastima de la rubia.
Camino lentamente al espejo, quería ver el adefesio en lo que se había convertido. Toco la mascara de cuero que cubría la mitad derecha de su rostro, se la quitó con cuidado, las cicatrices eran horrendas, asustarían a cualquiera, en especial a su dulce amada. Aun recordaba con frescura la forma en que lo habían torturado, habían quedado su rostro con fuego y hierro, para poder huir había tenido que luchar por su vida, y había vuelto a ser herido.
Se quito la parte de arriba de la ropa, la lanzo lejos y se quedo mirando la cicatriz que iba desde su mentón hasta abajo, se bajo los pantalones y miro como la cicatriz terminaba en su miembro.
- Ni siquiera. . .- Susurro.- Puedo prometerte un hijo Serena. . . No tengo nada que ofrecerte.
Lo mejor que podía hacer era dejar libre a Serena para que ella pudiese casarse con otro hombre, uno que la hiciera feliz, que fuese un hombre de verdad, que la hiciera feliz, él en cambio solo podría traerle infelicidad, y nunca podría ser un marido completo para ella. Volvió a beber de la botella, la rabia y la amargura serían por siempre sus compañeras, tendría que conformarse con ver desde lejos como la única mujer a la que amaba era feliz con otro y no con él.
La idea de imaginarse a Serena en brazos de otro, besándose con otro, haciendo el amor con otro, teniendo el hijo de otro lo hacia hervir de rabia, una maldita guerra le había quitado todo eso, maldecía a todo el mundo, sobre todo a su destino.
- Serena. . .- Gruño impotente, daría toda su fortuna con tal de cambiar su futuro.
Los recuerdos de cómo le había hecho esa cicatriz lo torturaban, cuando había intentado huir, uno de los soldados enemigos lo había capturado entre la lucha había sacado de la nada una cuchilla, lo había herido profundamente, estuvo días en cuidados intensivos, entre la cicatriz y la quemaduras del rostro.
Bebió de la botella otra vez, quizá nunca pudiese tener a Serena a su lado, pero tenía el alcohol que lo iba a consolar por el resto de la vida.
.
Varios días después Darien miraba desde la ventana de su cuarto a su preciosa Serena, estaba más hermoso que como la recordaba, había crecido, estaba más alta, delgada e incluso sus senos parecían más rellenos.
- Nunca podrás ser mía.- Murmuro él contra el vidrio.- Otro hombre acariciara tu cuerpo, te hara su mujer.
- Joven señor.- Artemis entro en su cuarto.- Su abuela pregunta si no desea bajar aprovechando que ha llegado su prometida.
- Dile a mi abuela que no bajare. . . No pienso bajar, no quiero que Serena me vea de esta forma.
- Pero la señora Galaxia dice que. . .
- No Artemis, no bajare dile a mi abuela que este es el momento apropiado para que hago lo que le pedí hace unos días atrás.
Era el momento que nunca antes hubiese querido que sucediera, ni en sus peores pesadillas hubiese querido alejarse de Serena. Pero lo habría, o mejor dicho su abuela rompería el compromiso.
- Tráeme otra botella Artemis. . .
- Pero joven. . .
- Solo hazlo.- Ordeno molesto, estaba harto de que lo cuestionaran cada vez que intentaba beber.- Y que no me molesten.
- Si señor. . .
Comenzó a beber sin control, necesitaba alejare de todo eso, no tener más el recuerdo de Serena, no supo cuánto tiempo estuvo hablando con su abuela, pero decidió acercarse a ver que estaba ocurriendo, si ella lo amaba tanto estaba seguro de que no aceptaría de buena gana el rompimiento.
Bajo cuidadosamente, esperando que nadie más lo viera, escucho primero la voz de su abuela, luego de unos segundos los sollozos de Serena, sele apretaba el corazón el saber que la estaba haciendo infeliz.
- No puedo creerlo, llevo tantos meses sin saber de él. . .- Escucho a la rubia hablar.- Tengo tanto miedo, si algo le ha ocurrido. . .
- Tranquila querida.- Galaxia al parecer estaba intentando calmarla.- Estoy segura de que pronto tendremos noticias de Darien.
- ¿De verdad no le ha ocurrido nada malo?
- No querida, debes tener fe en que nada malo le ha pasado.
- Lo sé, pero esto me tiene tan preocupada.
- Ya verás como Darien regresa para estar a tu lado Serena, solo tenemos que tener paciencia y él volverá antes de lo que imaginamos.
- Yo. . . Creo que tiene razón.- La voz de Serena parecía más calmada.- Yo debo irme, se hace tarde.
- Vete con cuidado querida, te prometo que te avisare apenas tenga noticias.
- Mucha gracias señora Galaxia. . .
- Mi querida. . . Sé cuanto amas a mi niño, ya verás como pronto lo tendremos aquí y comenzaremos a planificar la boda de los dos.
- Muchas gracias. . .
Darien vio salir del despacho a Serena, tenerla tan cerca y a la ve tan lejos lo destrozaba, si las cosas hubiesen sido distintas, ahora tendría a su novia entre sus brazos, la estaría besando, junto podrían comenzar una nueva etapa en su relación.
- Mi amor.- Susurro desde la lejanía.
- Nos vemos señora Galaxia.
- Si mi querida.
La vio irse, tuvo que luchar contra el deseo de ir tras ella, decirle que estaba ahí, que la amaba y que siempre la iba a amar, pero no pudo hacerlo, seguramente la asustaría y era lo que menos quería.
- ¿Por qué no hiciste lo que te pedí?- Le pregunto a su abuela horas después cuando estaba de vuelta en el cuarto.- Era la oportunidad perfecta para que rompieras el compromiso.
- No pienso hacerlo, si lo quieres hacer tendrás que hacerlo tu mismo.
- Abuela. . .
- Sé que bajaste, Artemis me lo dijo, debiste de haber escuchado la voz de Serena, la pobre esta destrozada pensando que estas perdido o quizá muerto. . .
- No digas esas cosas.
- Lo siento.- Galaxia se arrepintió de haber dicho eso.- Pero sabes a lo que me refiero.
- Yo no puedo presentarme así frente a Serena, me tendrá terror en un comienzo y después sentirá pena por mi. . .
- Querido te seré sincera, yo no voy a romper el compromiso, no sería capaz de romperle el corazón a esa pequeña, si quieres terminar con ella tendrás que hacerlo por ti mismo.
- No puedes hacerme esto. . . Soy tu nieto, tu único nieto. . .
- Y te amo como a nadie más, pero creo que lo que estás haciendo está mal y no seré parte de esto.
Los días comenzaron a pesar con increíble lentitud, Darien no volvió a salir del cuarto, al menos de día, por la noche se dedicaba a pasear por la casa, sacaba las botellas de alcohol del bar. Por la mañana Artemis entraba en el cuarto para retirar las botellas vacías, se entristecía de ver al joven señor de la casa tendido durmiendo la borrachera de la noche anterior.
- Me tiene tan preocupada Artemis.- Comento Galaxia a su mayordomo una noche en que ambos estaban en el cuarto.- He enviado cartas a Londres, hay varios especialistas que con soldados que son afectados después de la guerra, le he pedido a uno de los psicólogos que vengan a verlo.
- Lo peor de todo es que no tiene deseos de vivir, es como si quisiera morir en soldedad.
- La que me tiene preocupada es Serena, la pobre ya adelgazado mucho, y tiene el rostro palido.
- Obviamente está preocupada por su prometido.
.
Dedicaba sus días a leer y volver a leer las cartas que Serena le habían mandado durante esos cuatro años, cada palabra estaba cargada de amor, en su momento había recibido esa correspondencia con ansiedad, ahora las miraba con pena, a sabiendas de que nunca más recibiría una palabra de amor de parte de su prometida.
- Ya no es tu prometida.- Se regañó a si mismo.- Tienes que hacerte la idea de que nunca podrá ser tuya.
- Joven. . .- Artemis entro en el cuarto.
- ¿Qué quieres?- No lo miro.
- Hace poco llego el señor Tsukino, al parecer ya sabe que usted esta aquí.
- ¿Qué?- Se volvió para mirar al mayordomo.- ¿Cómo se entero?
- Lo ignoro señor.
- ¿Sabes a que viene?
- Esta abajo en el estudio discutiendo con su abuelo. . . Acerca de usted.
- Ya veo. . .
Esperaba en el fondo que su abuela recapacitara y en su nombre rompiera el compromiso con la familia Tsukino, no tenía fuerzas para ver a la cara a Serena y decirle que ya no podían estar juntos, no tendría valor para decirle todo aquello.
- Escuche señor. . .- Artemis abrió la puerta.- El señor Tsukino lo está llamando.
- . . . ¡Darien Chiba baja ahora mismo si eres un hombre de verdad!
Ya no podía hacer nada, tendría que salir y dar la cara, nunca antes había sido un cobarde y no iba a comenzar ahora. Salió del cuarto rápidamente, no podía dejar a su abuela enfrentar todo eso ella sola, iba a tener que verse a la cara con el señor Tsukino.
- Vete por favor Kenji.- Oyo la voz de su abuela.- Te lo suplico, prometo que hablare con mi nieto, tratare de arreglar esto.
- No es necesario abuela.- Estaba en lo alto de la escalera, protegido entre las sombras.- Yo bajare a hablar con el señor Tsukino.
- Baja estúpido, y dime a la cara porque te atreves a querer romper el compromiso con mi hija.- Lo desafío Kenji.
- Por esto.- Se puso enfrente de Kenji sin la mascara.- Por esto. . . Por lo que soy ahora.
Pudo ver la sorpresa en el rostro del hombre, y después el horror, ya estaba más que acostumbrado a esas expresiones, de modo que no le tomo mayor importancia e insto al hombre a seguirlo a estudio, una vez allí se sentó detrás del escritorio.
- Fui gravemente herido en la guerra señor Tsukino, mis cicatrices son evidente.- Murmuro rápidamente, no quería dar lugar a preguntas que iban a afectarlo.- A decir ver no tenia deseos de volver, pero es mi único hogar y es aquí donde pertenezco.
- ¿Por qué no nos dijiste que habías vuelto?- Le pregunto el hombre mayor.- Mi hija no ha dejado de estar preocupada, pasa dia y noche solo pensando en ti.
- Señor Tsukino seré claro con usted. . . La guerra me arrebato toda posibilidad de ser feliz, no puedo hacer feliz a su hija, por mucho que la ame, lo mejor que puedo hacer por ella es dejarla libre.
- Pero mi hija te ama. . . Tú me acabas de decir que la amas. . .
- No puedo ser un hombre completo para ella. . . Una de mis heridas es tan grande que llega incluso hasta mi hombría. . . Temo que jamás le podría dar un hijo a Serena. . . No puedo ofrecer más que amargura. . . No tenga nada para ella.
- Yo. . .
- Tiene que comprender señor Tsukino que ante estas circunstancias ya no puedo haber nada entre Serena y yo.- Lo interrumpió Darien rápidamente.- Ahora agradecería que volviera a su casa y le comentara a Serena esto mismo. . . No me casare con ella, y pido por favor que la sortija que le di vuelva a mi familia.
- Mi hija va a quedar devastada. . .
- Lo sé, pero es mejor asi, y si lo piensa desde mi punto de vista podrá ver que tengo razón en mis argumentos.
- Pues claro que hay razones. . .- Kenji se levanto rápidamente.- Yo hablare con Serena, pero no te prometo que algo bueno pueda pasar en todo esto, mi hija es testaruda.
.
- ¿Crees que hayas hecho lo correcto querido?- Le pregunto Galaxia más tarde ese día.
- No lo sé, pero es lo que se debe hacer. . . No voy a atar a mi lado a Serena, no tengo nada que darle. . .
- No dejas de decir eso. . . ¿No te das cuentas? Vas a vivir amargado el resto de la vida, nunca podrás ser feliz. . .
- Ese es el destino que me ha tocado.
Galaxia dejo a su nieto en la soledad del cuarto, estaba segura de que Darien podía cambiar de opinión, si tan solo viera frente a frente a Serena, viera el amor que ella le tenia a pesar de todo.
- Tengo que tener fe. . . Solo Serena puede devolverme a mi nieto.
Dejen sus Reviews.
Yssareyes48: Espero que con este capitulo todas las interrogantes respecto severo cambio de actitud de parte de Darien queden zanjadas. El pobre sufrió no solo heridas físicas en la guerra también psicológicas. Te mando un abrazo lunar querida Yssa.
Patyzparawhore: Amiga nuestro Darien resulto tan herido en la guerra que ahora siente que ya no tiene nada que ofrecer, el pobre no se cree digno del amor de Serena, esperemos que logre cambiar de opinión. Te mando un abrazo lunar amiga mia.
Badu: El pobre cree que por sus heridas no tiene nada que ofrecerle a Serena. (espero que tus suposiciones hayan estado acertadas) Porque todo indica que tampoco podría tener hijos con la rubia. Te mando un abrazo lunar amiga Badu.
Maria paolini: Al fin amiga llego el capítulo que no solo tu esperabas sino las demás también, ahora sabemos el porqué de la actitud de Darien de no querer casarse con Serena. ¿Aceptara la rubia esto? Amiga Maria te mando un abrazo lunar.
Thecollegirl: Lo siento amiga, me da la impresión que esta historia no te gusta, aun así respeto tu opinión, pero creo que tu comentario me resulto un tanto ofensivo, aun así te mando un abrazo lunar.
Amigas mias espero que las dudas respecto a Darien hayan quedado satisfechas, ya pudimos ver que nuestro amado pelinegro resultó gravemente herido, primero en la mano, después en el rostro y por último en su masculinidad ¿Podrá Serena amarlo a pesar de todo eso? ¿Aceptara de buena gana el rompimiento? Esperemos resolver estas nuevas incógnitas durante los próximos capítulos. Ya sabes que las que tienen cuentas en FF sus comentarios serás respondidos por PM. Les mando un gran abrazo lunar. Saludos!
