Serena y la bestia.
Matrimonio en peligro.
Al ver su vestido de novia frente a ella Serena sonrió ampliamente, aunque aún faltaba una semana para su boda con Darien ya estaba todo casi listo, lo único que la entristecía era que su prometido no había participado en los preparativos de la boda.
- Me casare contigo. . . Pero contra mi voluntad Serena.
Las palabras de Darien la habían herido, había ido a verlo hace una semana para preguntarle que pensaba de la decoración de flores, y de las mesas, pero él simplemente le había dicho aquello, dejándole claro que no iba a ser parte de todo eso.
Había pasado un mes desde el incidente, un mes en donde apenas si lo había visto un par de veces, la primera semana Darien había a Londres, la segunda la había pasado castigas, su padre aun no la perdonaba, y la tercera semana cuando fue a verlo él se negó a hablar siquiera con ella.
La única de la familia Chiba que la apoyaba era Galaxia, la mujer le había ayudado a organizar muchas cosas, incluso le había asegurado de que se encargaría que Darien vistiera elegantemente para esa fecha.
Así como estaban las cosas tenía mucho miedo que llegado el día Darien finalmente no se casara con ella, por las noches la culpa le regalaba crueles pesadillas en donde ella se quedaba en el altar esperando al novio que nunca llegaba.
- Querida.- Su madre le hablo de pronto.- Serás la novia más hermosa.
- Si mamá. . .- Susurro desilusionada.
- ¿Qué ocurre cariño? Creí que estabas feliz.
- Estoy feliz, voy a casarme con Darien.- Murmuro.- Es solo que me odio a mi misma por obligarlo a casarse conmigo.
- Cariño no fue tu culpa, seguramente Darien supo seducirte, y tu eres una niña tan pequeña e inocente aun. . .
- No es eso mamá. . .- Odiaba que le recordaran lo que había tenido que hacer.- Yo. . . ¿Puedo ir a ver a Darien?
- Bueno. . . Tu padre salió y no volverá hasta el resto de la tarde, no creo que haya problemas en ir a ver a tu prometido, mal que mal se casan en una semana.
- Gracias mamá. . . Te prometo que volveré lo antes posible.
.
Mina se levanto de la cama donde estaba tendida, aunque estaba feliz con lo del embarazo los malestares se habían vuelto una molestia para ella, además de aquella sensación de querer estar siempre cerca de su marido.
- ¿Mi vida?- Lo llamo desde el corredor de los cuartos.
- ¡Aquí abajo Mina!
La rubia lo encontró en el salón de la casa, estaba leyendo de modo que se le acerco tratando de hacer el menor ruido posible. Pero el peli plateado dejo de lado su lectura y se la quedo mirando.
- ¿Aun te sientes mal?
- Ya se me paso un poco.
- Lo siento tanto mi dulce. . .- Malachite la atrajo hasta dejarla sentada sobre sus piernas. Nunca quise que la pasaras mal. . .
- No sigas. . . Me alegra estar embarazada, la idea de tener algo tuyo aquí dentro me pone muy contenta.
- ¿Crees que te sentirás bien para hacer el viaje hasta la casa de Darien? Cuando estuvo aquí hace unas semanas prometimos no faltar a su boda.
- Claro que estaré bien.
El mejor amigo de su marido los había visitado hace dos semanas, el sujeto le caía bien, pero aun no perdonaba a su marido por haber llegado una noche muy tarde y abrió, según Malachite su amigo estaba ahogando las penas y él celebrando la nueva vida que ambos estaban gestando.
- Mi vida, no sé tú, pero yo creo que tu amigo no tienes muchos deseos de casarse, cuando nos invito parecía demostrar que más nos estaba invitando a un funeral.
- Darien ha cambiado mucho Mina mi amor, años atrás lo único en lo que pensaba claramente era en casarse con Serena, y ahora como es su situación preferiría estar muerto antes que unirse a ella.
- Pero dijiste que se amaban. . . No puedo creer que él piense que no es merecedor del amor de ella.- Mina paso los brazos alrededor del cuello de su marido.- Mal que mal ella se le entrego, le dio su inocencia, lo mínimo que tiene que hacer Darien es casarse con ella.
- Lo sé, y él también lo sabe. . . Pero supongo que Darien aun no lo asimila así, cometió una falta con la señorita y debe darle respeto a su honra.
- ¿Sabes mi amor? Estoy ansiosa por conocer a Serena, la pobre debe estar aterrada de casarse con un hombre que hiso todo lo posible por romper el compromiso.
- Llegaremos tres días antes de la boda, Darien me pido ese favor, dice que necesita apoyo.
- Entonces comenzare a ver qué llevare a la boda.
.
- Artemis me dijo que necesitabas hablar conmigo.- Darien entro en el despacho de su abuela.- Te dije claramente que no quiero participar en nada de la organización de la boda.
- No es eso. . .- Serena que había estado sentada nerviosamente se levanto para hacerle frente.- No te vengo a importunar por la boda, bueno si. . . Pero nada que tenga que ver con la organización.
- ¿Entonces qué demonios quieres?
- Quería. . . Quería pedirte un favor. . .
- ¿Un favor?
- Se que estas enfadado por todo esto, pero te pido que trates de mostrar algo de felicidad, será un día muy importante, para mí y para ti también. . .
- No seré parte de ese circo. . . Escáchame bien Serena.- Darien se acerco y la tomo de los brazos.- Me voy a casar contigo, diré lo votos de matrimonio en la iglesia, pero no pienses que me quedare a celebrar por algo contra lo que no estoy conforme, cuando el religioso nos declare marido y mujer volveré a mi cuarto para no bajar en todo lo que me quede de vida.
- Pero Darien. . . En nuestras cartas no hablábamos de otra cosa que de nuestra boda.
- Entiéndeme bien, no quiero casarse contigo, pero lo hare obligado por las circunstancias.
- Darien. . . No sigas me haces daño.
- ¿Y quieres saber algo más?- Los ojos del pelinegro irradiaban ira.
- No. . .
- Cuando me devolvieras la sortija iba a pedirle a otra mujer que fuese mi esposa.
- ¡Darien!- La joven comenzó a llorar.- ¿Ya no me quieres? No puedes hablar en serio.
- Hablo muy enserio. . . Quería casarme con una enfermera, la mujer que me cuido cuando llegue mal herido, la única que sabe lo que es convivir con el dolor.
- Basta. . . Basta me estas rompiendo el corazón Darien. . .
- ¡No! Vas a escucharme.- Darien la empujo hasta la silla.- Ahora no serás más que una molestia para mí. . . Podrás ser mi esposa de nombre, pero ten claro una cosa, siempre estará en tu mente la idea de que has arruinado más de una vida, la promesa de matrimonio ya estaba hecha para la otra mujer.
- ¿Y mi promesa Darien?- Le pregunto entre las lagrimas ¿Qué hay de mi promesa?
- Esa promesa para mí ya no vale nada. . . Perdió su valor después de la guerra.
- ¿Y por eso le prometiste matrimonio a otra mujer?- Le recrimino.- Quiero saber quién es. . . tengo derecho a saber por quien pretendías cambiarme Darien.
- Eso nunca lo sabrás, vivirás con eso en tu conciencia.
- ¿Cuándo fuiste a Londres la semana pasada ibas a verla a ella verdad? ¿Son amantes?
Darien no respondió, ya no valía la pena seguir hablando de los planes que quería hacer después de que ellos rompieran, eso ya formaba parte del pasado, además jamás iba a comentar con ella el nombre de la enfermera con la que había planeado casarse.
- Darien mi amor. . . Por lo que más quieres respóndeme. . .
- Será mejor que te vayas. . . Y no quiero volverte a ver hasta el día de la boda.
- Pero. . . Pero. . .
- Vete y no vuelvas, ya bastante tengo con que te vengas a vivir aquí cuando nos casemos.
- Me iré, lamento mucho haberte molestado.
La rubia termino de huir de aquella casa, aun dolida en lo profundo por lo que Darien le acababa de decir. Él había tenido otra mujer, una enfermera le había aclarado, ella se había interpuesto.
.
Los días pasaron y Serena ya no supo nada de su prometido, las familias habían acordado una cena familiar el día antes del matrimonio, no estaba segura de querer ir, bien podría decir que por los nervios de la boda no se sentía bien, más sus padres insistieron que fuera, de esa forma ultimar los últimos detalles.
- Vamos querida. . .- Le hablo su madre.- Galaxia dijo que Darien recibió la visita de su mejor amigo y la esposa del hombre, dice que tiene más o menos tu edad, tendrás con quien conversar si Darien te deja de lado por ponerse al corriente con su amigo.
- Si mamá. . .
Se arreglo solo para no despertar sospechas, no tenía deseos de ir, no quería ver a Darien y si era sincera con ella misma tenía serias dudas sobre si casarse con él o no, si su vida sería una miseria a su lado, y además saber que estaba haciendo desgraciado al hombre que amaba.
- ¿Ya están listas?- Su padre les hablo desde fuera del cuarto.- Ya vamos tardes.
- Si querido.
.
Darien lleno su vaso por primera vez esa noche, desde el incidente de Serena se había prometido estar sobrio por el resto de la vida, no quería volver a pasar por esa instancia de no recordar sus acciones por culpa del alcohol.
- ¿A qué hora llegara tu prometida?- Le consulto Malachite acercándose al bar.- Estoy ansioso por conocerla y mi esposa también.
- ¿Cómo se ha sentido Mina?- Cambio radicalmente el tema de conversación, no tenia deseos de hablar sobre Serena.
- Pues. . . Bien, ha tenido típicos malestares, pero nada serio.
- Debes estar contento.
- Muy feliz, me siento contento al saber que mi esposa es feliz conmigo.- El peli plateado miro su pierna.- No crei que pudiese hacerla feliz, pero lo es, me lo dice todo de ella, sus sonrisas, sus besos, sus caricias.
- Me alegro por ti amigo. . . Tienes una buena vida.
- Esa también puede ser tu vida amigo. . .
- No sigas. . .
- Solo piénsalo.- El hombre le quito el vaso de las manos.
- Los Tsukino han llegado.- Anuncio Artemis.
- Ven Mina.- Galaxia le sonrio a la joven.- Ven a conocer a Serena.
- Si.- La rubia siguió a la mujer mayor a la puerta principal.
- Pone una mejor cara.
- No puedo poner otra Malachite. . . Yo me no me siento bien respecto a esto.
- Ya me dijiste que no te quieres casar con ella. . .
- No es solo eso.- Darien aprovecho que se quedaron solos.- Hace unos días vino a hablar conmigo. . . Yo estaba tan enfadado que busque la mejor forma de herirla.
- ¿Qué hiciste Darien?
- Le mentí, le dije que le había prometido matrimonio a otra persona mientras estuve herido.
- ¿Pero que has hecho?- Malachite.
- Quería herirla, y sabia que con eso iba a lograrlo. . . Pero ahora me siento tan culpable. . .
- Si yo le dijera algo asi a Mina ella dejaría de quererme en el acto.
- Y tengo miedo de que ella deje que quererme. . .
- Se sinceró contigo mismo, amas a la chica, aun tienes miedo de que ella solo quiera seguir a tu lado por lastima, pero en el fondo la amas.
- Yo. . .
- Buenas noches.- Saludos los señores Tsukino.
Serena entro detrás de sus padres, ella solo atinos a decir un tranquilo buenas noches, más no lo miro, se quedó al lado de su madre, quería alcanzarla, hablarle, pero su boca siempre se abría antes de pensar en lo que tenía que decir, ya la había herido lo suficiente, después de todo aquello era su culpa.
- Querida como te estaba diciendo.- Hablo Galaxia.- La joven es Mina, esposa de Malachite un buena amigo de mi hijo. . . Y este es Malachite.
- Buenas noches.- Saludo la rubia.
- Encantado de conocerla señorita Tsukino.
Se quedaron en el salón hablando por varios minutos, en todo momento Serena se preocupó de mantenerse lejos de Darien, aún estaba herida, aun tenía dudas acerca de casarse con él.
- Me alegro tanto de que podamos reunirnos.- Murmuro Galaxia mientras pasaban a la mesa.- Todos necesitábamos un momento en familia para relajarnos, además de compartir estos momentos con los amigos.
- Mina y yo estamos agradecidos de que nos hayan invitado.
- Ustedes mis queridos ya son parte de la familia.- Galaxia le tomo el brazo a Serena.- Ven querida tomemos asiento. . . Puedes sentarte al lado de Darien, tienes que comenzar a hacer costumbre.
- Yo. . .
- Vamos Serena.- Darien le ofreció la silla.- Ya comenzaran a servir la comida.
- Gracias. . .
- La ceremonia será mañana a las once.- Comento Ikuko.- Luego tendremos una comida con todos los invitados.
- Está todo listo, los cocineros comenzaran en la mañana temprano.- Murmuro Kenji.- Será un gran día mañana.
- Todos los que fueron invitados han confirmado.- Dijo Galaxia.- Serán solo los más cercanos a ambas familias.
- Nunca he asistido a una boda por esta zona.- Murmuro Mina.
- Yo tampoco.- Agrego Malachite, viendo como ambos novios preferían ignorar la conversación de la mesa.
Darien miro de reojo a su prometida, lucia cabizbaja y sabía que todo era su culpa, la había herido profundamente, no había querido hacerlo, pero después de todo lo que había pasado estaba realmente tenso, no pensaba, no racionaba tan solo en mente había un extraño sentimiento de herirla al verla feliz con lo de la boda, mientras que él era miserable.
- ¿Tu qué opinas querido?- De pronto su abuela le hablo.
- ¿Eh?. . . Lo siento estaba distraído.
- Hablábamos de que después de la boda Serena y tú deberían irse a Londres, o algún lugar tranquilo, algo así como un tiempo para ustedes dos juntos.
- Yo. . .
- No creo que sea necesario.- Murmuro entonces Serena rompiendo el silencio.- Todos en esta mesa sabemos que este matrimonio es obligado. . . No veo necesidad de pasar tiempo a solas con Darien.
Las declaraciones de la rubia lo dejaron en shock, si bien lo que ella decía era verdad, no había esperado que hiciera ese tipo de declaración. Vio como su abuela lo miraba con tristeza y luego busco la mirada de su amigo, Malachite solo atino a sonreírle.
Durante la cena no volvieron a tocar el tema de la boda, Serena hablaba con todos pero sin prestarle atención a él, tan solo le había dirigido un par de palabras. Quería hablar con ella, pero así como estaban las cosas no estaba seguro de que si ella iba a escuchar sus palabras, al contrario poco iba a creerle.
- La cena fue estupenda.- Galaxia les sonrió.- ¿Pasamos al salón para tomar café y té?
- ¿Es posible que pueda hablar a solas con Serena?- Pregunto Darien rápidamente.- No será mucho tiempo.
- Mmm. . .- Kenji lo miro enfadado.- Cinco minutos y nada más.
- Yo misma mandare a Artemis por ellos cuando pasen los cinco minutos.- Intervino Galaxia.- Pasen al mi despacho querido, nosotros iremos al salón.
- Gracias.- Iba a ofrecerle el brazo a la joven pero se arrepintió.- Vamos por favor Serena.
- Esta bien.
Ninguno hablo camino al despacho, al abrirle la puerta para que ella entrara murmuro un "gracias" sin mirarlo a la cara. Se acerco a ella cuando cerró la puerta, había tanto que tenían que discutir y no estaba seguro por donde comenzar.
- Serena yo. . . He estado pensando en lo que hablamos el otro día.
- Yo también. . . He pensado mucho y aunque será un escándalo creo que lo mejor será que no nos casemos.
- No puedes hablar enserio. . . Está todo listo. . .
- Todo listo para una farsa, no soy yo la novia que escogiste para ser tu esposa.- La rubia se quito la sortija.- Toma, esto ya no me pertenece.
- ¿Por qué ahora te arrepientes?- Pregunto afectado, recibiendo en sus manos la joya.- Tuviste mucho tiempo para pensar mejor las cosas. . .
- Lo sé, pero me di cuenta esta última semana que un matrimonio entre os dos solo nos va a causar infelicidad.
- ¡Con un demonio Serena!- Estalló.- Si hubieses aceptado el rompimiento cuando te lo dije nada de esto estaría pasando. . .
- Si hubiese sabido que le habías prometido matrimonio a otra mujer te hubiese devuelto la sortija a penas mi padre hablo conmigo. . .-Recrimino Serena.- Pero no lo supe hasta hace pocos días. . . Ya tengo suficiente culpa al saber que te estoy obligando a hacer algo que no quieres. . .
- ¿Te arrepentiste entonces de casarte con un monstro?- La tomo de los hombros con fuerza.- ¿Es eso verdad? No te quieres casar conmigo porque sabes que te estás condenando a vivir conmigo.
- No puedo creer que hables ese tipo de cosas, después de todo lo que he hecho para estar contigo.
No dijo nada, después de todo ella tenía razón, le había entregado su inocencia, su pureza y ante eso no había nada que hacer más que darle el respeto que se merecía. Sabía que debía decirle la verdad, que esa supuesta novia que tenía en Londres era solo una invención, pero ante la negativa de casarse con él la necesidad de herirla aun más lo consumía.
- Si me acosté contigo sabes que lo hice borracho. . . Sobrio no hubiese cometido ese error.
- No necesito que me repitas que soy un error en tu vida, ya me di cuenta de que lo era. . .
- Nos vamos a casar quieras o no. . .
- ¿Para qué?- Lo miro a los ojos, se veía afectada.- ¿Para separarnos en un par de años más? No muchas gracias yo creo en el amor y me quiero casar con un hombre que me ame. . . Y tú ya no me puedes ofrecer eso.
- Yo te dije que ya no tenía nada que ofrecer, mañana solo te daré mi apellido nada más.
- Mañana nos estaremos condenando a una tortura. . .- Le dijo ella.- Mírame Darien, sabes en el fondo de tu corazón que te amo. . . Que siempre te voy a amar, pero sigues empeñado en no creerme, el otro cuando paso todo aquello y estábamos en tu cuarto te abrí mi corazón, te dije que nunca iba a dejar de amarte, pero te quedaste dormido sin escucharme. . . Fue humillante eso, te hable de mis sentimientos más íntimos y profundos. . .
Darien no soporto más, la tenía demasiado cerca para no besarla, la estrecho entre sus brazos, aun cuando ella en un comienzo se negó la forzó a recibir el beso, no quería que ella le tuviese asco, una vez que ella se rindió y lo abrazo por el cuello se olvido de la rabia que sentía, tan solo quería estar ahí, entre los brazos de su prometida.
- Darien. . .- Susurro la rubia entre beso y beso.- Mi amor. . . Mi Darien. . .
Exploro la boca de ella, ansioso de mayor contacto, su último beso que recordaba había sido cuatro años atrás, donde todo lo que importaba era su amor. Ansiaba tanto tener las manos de ella en sus cabellos como aquella vez hace tantos años.
- No me dejes. . . No me digas que no me amas. . . Así me matas.
- Y tú no vuelvas a decir que no te casaras conmigo.- Murmuro contra sus labios el pelinegro. . .
- Dejemos de lado todo eso.- Serena le sonrió, ese Darien que ahora tenía enfrente era su Darien de antes.- Tú te olvidas de lo que yo dije y yo me olvido que tú querías casarte con otra mujer.
- Serena respecto a eso. . .
- Olvidemos eso. . .- La joven se abrazo fuerte a él, no quería que nada empañara aquello.- Mañana nos casaremos y ya nada va a importarnos.
- Serena te. . .- El sonido de la puerta abriéndose los obligo a separase.
- Joven Darien su abuela me mando por ustedes.- Anuncio Artemis.
¿Los cinco minutos habían pasado tan rápido? Darien se vio en la obligación entonces de quedarse callado, no iba a discutir frente a Artemis temas tan delicados como aquellos, le ofreció su brazo a la joven, quien lo acepto con una sonrisa en la boca.
- Gracias Artemis.- Darien le entrego a la rubia la sortija.- Que vuelva a su lugar.
Al reunirse con los demás el ambiente ya estaba por completo arreglado, si bien ninguno volvió a tocar algún tema relacionado con la boda o mucho menos la guerra la noche se les paso volando mientras platicaban de todo tipo de temas.
- Nos vemos mañana mi querida.- La despidió Galaxia.- Mañana a esta hora serás la señora Chiba.
- Si.- La rubia busco la mirada de su prometido, él le sonreía desde lejos.
- Nos vemos mañana entonces mi querida.
- Si mi amor.
Cuando la familia se fue Galaxia se volvió para mirar a su nieto, estaba feliz, al parecer la conversación entre ambos había dado sus frutos, la joven pareja parecía haber solucionado sus problemas.
- Querido.- Le consulto.- ¿Va todo bien con Serena?
- Si abuela, nosotros nos estamos adaptando.
- Eso me pone tan contenta querido.
- Me alegro que hayas entrado en razón amigo.- Le dijo Malachite.
- Buenas noches a todos.- Darien camino hasta la escalera.- Me voy a dormir, mañana será un día importante para mí.
Ya en la cama Darien sonrió, las cosas con Serena habían alcanzado un punto álgido, pero se habían solucionado, aunque aun tenía que decirle aquello de la novia de Londres, ella no se merecía seguir creyendo que había prometido matrimonio a otra persona, ya tendría tiempo de ser sincero, ahora solo le importaba que llegase el siguiente día y ser declarado esposo de Serena.
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La rubia se puso su pijama para entrar en la cama, ya ansiaba la llegada del nuevo día, quería llevar oficialmente el apellido Chiba, que todos la reconocieran como esposa de Darien. Aun tenía que serle sincera con respecto a haber estado juntos, él no se merecía creer que habían hecho el amor cuando no había sucedido nada entre los dos.
- Lo siento mi Darien, te prometo que mañana te seré complemente sincera.- Murmuro en la soledad de su cuarto.
Pocos minutos después la joven se entregaba al mejor de los sueños posibles, se encontraba bailando en un salón con su amado Darien, él no dejaba de decirle que la amaba y que nunca más volverían a estar lejos el uno del otro.
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Darien estaba soñando que bailaba con su esposa en un hermoso salón, ella lo miraba con adoración, no dejaba de decirle lo mucho que lo amaba, que nunca más volvería a estar lejos del uno del otro, en tanto él le hacía las mismas promesas de amor.
Dejen sus Reviews.
Maria: Amiga mía estoy segura de que no eras la única con la idea de querer violarlo, pero eso debemos dejárselo a Serena jijiji. Hay que ver qué tipo de reacción vaya a tener Darien cuando se dé cuenta de la verdad de ella.
Badu: Si amiga en la guerra y en el amor todo se vale, y mira que los dos están mintiendo, por lo menos ahora están en una relativa calma y paz, ambos contentos con la idea de casarse y tratar de ser feliz.
Yssareyes48: Darien cayó en la "trampita" de la rubia y a su vez Serena cayo en el "engaño" de él, ambos están comenzando mal su matrimonio, al menos se podría decir que están a la par, veremos cómo reaccionan al descubrir cada verdad.
Patyzparawhore: Hay que condenar a Darien, mira que quedarse dormido en plena confesión de sentimientos de la rubia, y tanto que le costo hablar puesto que estaba en territorio hostil, al menos Darien pago por eso jajajaj.
Carmenn: Darien merece sus buenas cachetadas por ser tan estúpido. Hace unos días me preguntaste si era historia mía o adaptada, pues es mi creación, aunque por supuesto los personajes no me pertenecen.
Guest: Tranquila mi amiga que nunca hubo tercero en discordia, tan solo era para molestar a Serena, aunque hay que reconocer que el truco le salió bien a Darien, la pobre tenía muchas ganas de romper todo.
Mis amigas sé que muchas me van a querer matar por el susto que les hice pasar, pero ya vieron nunca hubo novia en Londres, el tonto de Darien solo quería lastimar a la rubia. Pero bueno también Serena tiene armas para lastimar al pelinegro, hay que ver que ocurre cuando ambos se enteren de la verdad. Como ya saben quienes tienen cuenta en sus Reviews estarán iendo respondidos en pocos segundos. Les mando un gran abrazo lunar.
