Aquí esta el segundo capitulo, espero que lo disfruteis, y... no poseo Young Justice, (por si aun no ha quedado claro que nadie aquí lo posee)
(Happy Harbor) Monte Justicia 13:15 pm
Nightwing Y Robin, entraron en la sala. Para sorpresa de los otros dos visitantes que habían permanecido en la cueva, Robin comía un algodón de azúcar.
-Red, dime que estas grabando esto-. Pidió Jason, dándole un codazo a su hermano pequeño.
-Cada segundo-. Afirmó, mirando la escena a través de la cámara de su móvil.
Robin estaba a punto de amenazarlos, antes de que Nightwing interviniese.
-Tenía hambre y Haley lo invito a un algodón de azúcar, a cambio de verme actuar una ve más-. Aclaro en un susurro para que nadie más le oyese.
-¿Te han reconocido?- Preguntó Red Robin.
-Zitka, me reconoció en el momento, y Haley no tardo más de dos minutos en verlo.
-¿Y cómo le has explicado, el hecho de que tengas veintiuno en vez de trece?- Está ve fue Red Hood quién pregunto.
-Le dije lo del viaje en el tiempo.
-¿Y te creyó?
-Es parte del trabajo.
-¿Lo sabe? ¿Cómo?- Volvió a preguntar Red Robin.
-Del mismo modo que tú, salvo que le llevó menos tiempo averiguarlo.
-Ja, el circense es mejor detective que tú, Remplazo-. Gritó, Red Hood, llamando la atención de toda la sala, ganándose una mirada de reproche por parte de Nightwing. –Sabes que no lo decía por ti Wing.
-Ya, claro-. Tras eso, Nightwing se volvió para hacer frente a Robin, quien los miraba con el ceño fruncido. –No te lo tomes a mal, ya lo conocerás-. Comentó tirándose en el sofá, cogiendo el mando de la tele, y quitando la estática. –En el fondo es muy dulce… cuando no está intentando matar a alguien con una pistola.
-Wing, recuérdame que te mate, antes de irnos-. Pidió Hood, acercándose a su amigo.
-¿No puede ser después? Wally, tiene entradas para el partido en Central City.
-Si lo hiciese después, Batman me detendría.
-Creo que más bien te daría las armas para hacerlo. ¿Tengo que recordarte que no hemos hablado como personas civilizadas en los últimos… cinco años?
-No, gracias.
Batman y Robin se miraron en completo silencio, hablando sin hablar, sin saber bien que hacer o que decirle a su pareja. De pronto, Batman se volvió hacía el resto de la Liga.
-Preparad la sala de interrogatorio para mañana, el tiempo de recuperación de viajes habrá pasado para entonces.
(Gotham) Mansión Wayne 23:36 pm
Richard y Bruce se sentaron en la sala de estar en completo silencio, la radio sonaba de fondo, Alfred hacía tiempo que se había retirado. Bruce, estaba examinando uno de los documentos de las empresas Wayne, sentado en su sillón en frente del sofá donde Dick estaba estudiando. Pero, Bruce no era tonto, (demonios, era el maldito Batman), Dick, no había pasado de página en el último cuarto de hora. Finalmente, con un suspiro, Bruce dejó los archivos sobre la mesa, y se inclinó, apoyando los codos sobre las rodillas.
-¿Preocupado?
-Sí-. Respondió, dejando los libros sobre la mesa, recostándose en el sofá, frotándose los ojos.
-¿Tiene que ver con lo del nuevo Robin?
-No, la verdad es que eso me parece bien. Robin fue una segunda oportunidad para mí, me alegra que otros también tengan esa oportunidad.
Bruce, sonrió ante el comentario de Dick. ¿Qué había hecho para merecer algo tan brillante como Dick, si él vivía sumido en la oscuridad? Debía de haber hecho algo extraordinario en la otra vida, para tener a Dick en esta. Se levantó del sofá y camino, hasta sentarse al lado de Dick, rodeándolo con sus brazos, mientras Dick se acurrucaba en su pecho.
-¿Qué es entonces?
-Sobre lo que dijeron; sobre lo que pasa con nosotros en su tiempo.
Apretó a Dick, aún más en sus brazos. También a él le preocupaba eso. Dick era lo más maravilloso que le había pasado en la vida, y si de algo estaba seguro, era de qué haría todo lo que estuviese en su mano para no separarse de él.
Sintió cómo Dick empezaba a resistirse en sus brazos; puso su mano debajo de su barbilla, alzando su rostro, para poder verlo, y envolvió sus labios con los suyos, pasando su mano, por su cuello, empezando a jugar el pelo de su nuca, mientras la otra mano, descansaba sobre la cintura del más joven. Dick, no tardo más de una centésima de segundo en responder al beso, envolviendo sus brazos alrededor del cuello de Bruce, acercándolo más a él.
-Te amo… -. Murmuró Bruce, contra los labios de Dick. Su Dick.
-Te Amo.
Los dos volvieron a s besarse, con mucha más fuerza y deseo que antes. Bruce empezó a besar y morder el cuello de Dick, descendiendo poco a poco, metiendo sus manos debajo de la camisa del chico, acariciándolo, provocando gemidos en el chico que lo fascinaba cada vez más. Poco a poco, sus besos volvieron otra vez a los labios del muchacho, sus manos aun no dejaban de recorrer su cuerpo, delgado y musculoso. Se levantó, haciendo que Dick rodease su cintura con sus piernas y se encamino hacía las escaleras; a su dormitorio, el que los dos compartían desde hace unos meses, y que, esperaba, compartiesen durante el resto de sus vidas. Porque Dick era eso: Su vida
Gracias por leer, adiós.
N.
