Capítulo IX

Pasado

Tsunade le pidió que leyera en voz alta la carta que acababa de recibir. Era de Naruto y los ojos de la anciana se llenaron de lágrimas al escuchar su nombre. Apenas habían pasado dos semanas desde que se había ido y ya lo echaban terriblemente de menos.

Querida Sakura-chan:

Recibí tu carta... esa donde me anunciabas tu inesperada boda. Ya sabes que no soy el fan número uno de mi primo, pero deseo de todo corazón que Sasuke y tú sean muy felices juntos. Lamento no poder estar el día de la ceremonia, ya que mis obligaciones en mi nuevo trabajo me lo impiden... Pero aún así, recibe todo mi cariño y buenos deseos para los dos.Los quiero y extraña,

Naruto.PD: Por favor, dale un millón de besos a la abuela Tsunade por mí.

Por supuesto, no le había leído a la anciana todo el contenido de la nota. Se reservó para la intimidad, la parte en la que él le decía que se había vuelto loca de remate.

Sakura-chan, ¿has perdido el juicio? ¿Te has golpeado la cabeza y perdido la razón? Dime que es una broma (una de muy mal gusto, aclaro) y correré a salvarte en cuanto pueda tomarme un avión. Si no es así, dile a ese insípido y aburrido primo mío que jamás le perdonaré que haya tenido más suerte que yo.

La última frase había sido escrita en tono de humor y Sakura sonrió para sus adentros al releerla de camino hacia el jardín. Tan absorta estaba en ello, que no reparó en el hombre que la observaba con fijeza pocos pasos adelante.

Sasuke tenía el ceño fruncido y chasqueó la lengua contrariado cuando ella tropezó con su pecho. Sakura arrugó la nota y la ocultó a su espalda, consciente de que él se pondría furioso si la descubría. En realidad, pensó, cualquier motivo era bueno para que él se enfureciera con ella.

- Naruto nos desea que seamos muy felices -comentó, sintiéndose estúpida. Sasuke la miraba con expresión reprobadora-. Nos ha escrito una carta y…

- Déjeme ver -extendió su mano con la palma hacia arriba, esperando que ella depositara allí la nota. Al ver que ella titubeaba, apretó los labios- Por favor.

Sakura obedeció, temerosa de que si no lo hacía su reacción sería peor. Aguardó a que la leyera, cerrando los ojos cuando él la hizo pedazos, y le lanzo después los trocitos de papel sobre la cabeza.

- ¿Muy felices? -el tono de Sasuke era frío-. Mi querida y asustada novia… ¿En realidad se siente con agallas para enfrentarte a este reto?

- No sé qué… -balbuceó.

- Sakura, sólo se lo preguntaré una vez más. ¿Quiere hacer las maletas y perseguir a mi primo por el mundo el resto de su vida?

Ella lo pensó unos segundos. Claro que no quería hacer algo así… Pero, ¿no podía al menos mostrar un poco de amabilidad hacia ella? Era todo lo que le pediría si tuviera el valor para hacerlo. Negó débilmente con la cabeza.

- Bien –Sasuke parecía complacido, aunque sus facciones seguían contraídas por la rabia-. Entonces, no vuelva a tener secretos para mí. No espero que me ame ni que le caiga bien, señorita... Pero no toleraré que usted y Naruto o cualquier otro hombre, me conviertan en el hazmerreír de la isla. ¿Lo ha entendido, Sakura?

- Perfectamente -respondió con un hilo de voz.

- Me alegra escuchar eso. Porque si descubro que me engaña… -sacó algo de su bolsillo y se lo mostró. Era una invitación de boda, con sus nombres elegantemente garabateados en letras doradas en un fino papel do color crema muy elegante-. Créame, que ese idiota de Sai Yamanaka le parecerá un verdadero encanto comparado conmigo.

Sakura palideció notablemente al comprender el trasfondo de sus palabras.

- Por supuesto, no pretendía llevarla al altar sin la inestimable compañía de su familia, señorita Haruno -anunció él, mientras analizaba la expresión de la joven-. ¿Acaso me considera un salvaje sin sentimientos?

Sasuke se burlaba de ella con crueldad. Sakura adivinó por su mirada, que él había indagado lo suficiente en su vida como para saber los motivos que la habían llevado a alejarse de su hogar. Como era de esperar, él ya la había condenado.

Ya había decidido que era un ser despreciable por haberse enamorado del esposo de su propia hermana. Sin embargo, Sasuke no podía saber que ella ya lo amaba antes de que Ino y Sai se conocieran.

No se sentía con fuerzas para intentar explicárselo...

- ¿No se alegra? -preguntó Sasuke, arqueando las cejas con sorna.

- Mucho -mintió, pero no lo engañó a juzgar por la risa irónica de él. Añadió rabiosa –. Le agradezco su consideración.

- Es un placer para mi hacerte feliz, ángel -Sasuke la dejó plantada en mitad del jardín, dejando a sus pasos su risa irónica.

Sakura se paseó en círculos, inquieta. ¿Qué iba a hacer? ¿Cómo iba a enfrentarse a Sai al mismo tiempo que se unía en matrimonio con aquel hombre tan insensible? Era demasiado incluso para alguien que como ella, se había acostumbrado a las adversidades de la vida, pero esto... Intentó no darle más vueltas.

Al día siguiente, sería la esposa de Sasuke Uchiha. ¡Su esposa! Sintió el impulso de huir. Pero, ¿hacia dónde? ¿Hacia una vida nuevamente vacía? ¿Y Tsunade? ¿Cómo podía afectar a su cansado corazón el hecho de que ella desapareciera de sus vidas? Jamás se perdonaría si algo le sucedía a Tsunade por su culpa.

No tenía que pensar más en esas cosas, no podía huir. Ya todo estaba hecho, y lo único que podía hacer era resignarse y buscar la forma de llevar el asunto. Mañana luego de meses de ausencia volvería a ver a su familia, y a Sai; y debía demostrarles y demostrase que ella era una nueva persona y que el pasado ya era algo olvidado.

Su presente era Sasuke Uchiha, a pesar de lo horrible que fuera pensarlo. Él era su presente y futuro.

Sasuke, un hombre que la repudiaba y usaba para vengarse de su primo.

Un hombre al que odiaba y amaba a la vez...

Y mañana seria su esposo...

~•~

Aquella noche no pudo dormir.

Lo intento, sabiendo que el día siguiente sería largo, siendo consciente de lo difícil que sería dar ese paso. Como la novia que era muchos asistirían a la boda esperando ver a una radiante y feliz novia. Su familia entera asistiría y Sakura tenía que demostrarles a todos que estaba bien, que era feliz.

Pero no lo estaba, no estaba bien ni se sentía feliz.

¿Cómo estar bien cuando se estaba por casar con un hombre que no sentía nada por ella? Un hombre que cada que tenía oportunidad aprovechaba para demostrarle su desprecio. Censurando todo lo que hacía, prohibiéndole muchas cosas porque pensaba lo peor de ella. ¿Cómo podía sentirse feliz cuando sabía que amaba a un hombre que nunca llegaría a amarla?

Se casara contigo dijo una voz en su mente

Pero no por amor... o tal vez si, por amor sí, pero amor a su abuela, por cumplir su deseo, no porque me ame.

No, no se estaban casando por amor.

Una vez Sasuke la había llamado 'romántica empedernida' y puede que tuviera razón, porque toda mujer soñaba con el día en que se casara con el hombre que amaba, y ella no era la excepción a la regla, también había soñado con ese día desde pequeña, con el día de su matrimonio y bueno si, se estaba casando y con el hombre que amaba, ¿pero y él? En sus sueños, su futuro marido también la amaba, la valoraba, la atesoraba, la llamaba de la manera más dulce y la miraba con ojos profundos y llenos de amor. Soñó con encontrar un hombre que viviera por y para ella. Como en tantas novelas que había leído. No exactamente un príncipe azul, sino uno por él que su corazón latiera a mil y que al estrecharla en sus brazos, se sintiera por fin en casa. Que había encontrado su lugar en el mundo. Pero que también sintiera lo mismo por ella, aunque sea un poco. ¿Era mucho pedir?

Tal parecía que sí, porque al parecer ningún hombre que conocía la llegaría amar realmente… como sucedió con Sai.

Sai… mañana te volveré a ver, ¿encontraste lo que buscabas? ¿habras aclarado tus sentimientos?

Cerró los ojos, recordando cómo fue que su vida cambio.

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Su primer encuentro sucedió en el verano, un caluroso día de febrero, la época favorita de su tía en la que aprovechaba para viajar a los pueblos vecinos en busca de nuevas especies para su florería, en esa ocasión llevo a Ino consigo, su rubia sobrina tenía una gran habilidad con las flores, así que Sakura se quedó al cuidado de la florería durante ese largo periodo.

- Sakura, dinos ¿Dónde está Ino? -preguntaron un grupo de muchachos que pasaron por la tienda.

- Se fue a los pueblos con mi tía –respondió.

- Que pena, quería que su lindo rostro me alegrara el día –dijo uno de ellos. – bueno, la buscaremos cuando regrese, nos vemos Sakura.

- Adiós

Eso era lo común en el pueblo, su hermana era muy popular entre los muchachos, tenía de cabezas a muchos, no se lo reprochaba, no. Adoraba a su hermana… pero su vanidad de mujer muchas veces le pedía atención, se preguntaba por qué no podían verla a ella, siquiera una vez. ¿Es que su extraño cabello rosa era tan raro? ¿Su frente era tan grande? Al menos sabía que sus ojos eran bonitos… pero unos simples ojos verdes nunca conquistarían a un hombre, no cuando había otras bellezas de las que carecía.

- Señorita, me podría vender un ramo de gardenias por favor –le hablo una voz por detrás.

Al girarse vio a un hombre alto, de tez pálida y ojos negros, con una sonrisa en el rostro pero por alguna razón parecía triste. No era del lugar, Sakura conocía a todos en el pueblo.

- Adelante, pase por favor –lo invito a pasar a la florería.

- Usted no es de por aquí comentó.

- No la verdad es que… vengo para visitar a alguien.

- ¿Su novia? –pregunto con una sonrisa.

- Se podría decir.

- Las gardenias significan amor secreto ¿sabía? –Sakura lo miro a los ojos mientras armaba el ramo. – conozco los secretos de las flores, en este caso la gardenia es sinónimo de amor puro, alegría, belleza, y en especial amor secreto.

- ¿En serio? –él joven sonrió, pero esa alegría no le llego a los ojos. - Tal vez, por eso eran las flores favoritas de ella.

- ¿Eran? –pregunto Sakura al notar el uso del pasado y la tristeza en su voz.

- Mi novia… era de este pueblo, aunque no la conocí aquí, ella y yo nos conocimos en Francia, cursábamos arte en la universidad de Paris. Su padre la mando a vivir al extranjero desde pequeña, uno juraría que era una parisina más, pero no. Era japonesa y para ser más preciso de este pueblo, siempre llevo en su corazón este lugar, dijo que cuando muriera, desearía volver aquí.

- ¿Ella…?

- Sí, ella falleció hace un año, tenía leucemia, siempre tenía un aspecto tan frágil. Tan delicada… era tan hermosa, siempre alegre a pesar de su condición. Nunca perdió su alegría… lo lamento, estoy quitándole su tiempo con mis pesares.

- No tiene de que disculparse, es bueno decir lo que él corazón siente, se le ve en sus ojos ¿sabe? Su amor hacia ella, ella debió ser muy feliz porque lo tuvo a su lado en su último momento.

- No fue así… yo, le falle, no estuve con ella en su último momento.

- ¿No?

- Ella nunca me dijo de su condición, su padre la mando a Francia no sólo para estudiar, sino para tenerla en tratamiento. Ella los odiaba, odiaba esas torturas que eran cada visita al hospital, que al final se revelo y decidió seguir con su vida normal, lo oculto de todos y siguió con su vida como si no estuviera enferma, fue cuando nos conocimos. Nos enamoramos, vivimos los mejores meses de mi vida, pero su mal comenzó a tomar fuerzas y al final me revelo la verdad, y yo por coraje e impotencia ante la realidad y sintiéndome dolido porque me lo haya ocultado me aleje de ella. No quería verla morir y me fui a Italia mientras ella regresaba a este lugar, para esperar su muerte en el lugar donde nació, yo sabía que ella esperaba que viniera, pero por egoísmo antepuse mi dolor a su último deseo y no lo hice, no volví, y ella murió esperándome… -se detuvo mientras suspiraba con pesar –cuando me había decidido por fin a venir ya era tarde. Ella ya se había ido. Sólo ahora reuní valor para venir a este lugar e ir ante su tumba para pedirle perdón por mi cobardía. Espero que Shion pueda perdonar mi cobardía donde quiera que esté.

Sakura no sabía que decir, el dolor en él era tan visible que inconscientemente alargo la mano para tomarle la suya.

- Ella lo perdonara, a pesar del gran dolor que siente al venir aquí fue capaz de hacerlo. Enfrentar nuestros miedos y pesares requiere mucho valor. Le aseguro que ella podrá descansar en paz cuando la visite, tome –dijo entregándole el ramo. –hable con ella, dígale lo que siente, vera que todo estará mejor cuando lo haga.

- Gracias –dijo tomando el ramo – antes de partir Shion me dijo que encontraría mi felicidad algún día. Quiero creerle. Quiero estar en paz conmigo mismo. En verdad quiero encontrar la felicidad que Shion prometió.

- Lo conseguirá.

El muchacho pago por el ramo pero antes de salir se volvió hacia ella. – esto… mmm

- Sakura.

- Sakura, me hizo bien hablar con usted. ¿Le molestaría si regreso para contarle como me fue? Perdone mi atrevimiento, pero no conozco a nadie más aquí, y usted… me parece alguien especial.

Sakura no pudo evitar sonrojarse ante él hecho, nunca un hombre le había dicho esas palabras.

- Claro, no hay inconveniente…

- Sai, Sai Yamanaka. Nos vemos mañana entonces…

El muchacho volvió como lo había prometido, contándole que había decidido dejar ir a su novia muerta para que descansara en paz. A partir de ese día, la visito con frecuencia, Sakura lo llevó a explorar el pueblo para que conociera el lugar que desde ahora sería su hogar. Durante esa temporada se conocieron el uno al otro, él le contaba sobre su vida en el extranjero y ella le contó sobre su vida en el pueblo, en tan poco tiempo se hicieron cercanos, y Sakura se sentía tan a gusto en su compañía, el chico era lindo, la hacía sentir bien cuando estaba con él, era atento. Siempre conseguía sacarle una sonrisa, y en uno de esos momentos de cercanía mutua se dieron su primer beso, besos inocentes pero que le hicieron sentir algo cálido en el estómago, sintió que por fin había encontrado al hombre que estuvo esperando toda su vida y ansiaba que su tía y hermana volvieran muy pronto para conocerlo cuanto antes y le dieran su opinión, se sentía tan ilusionada.

Pero toda esa felicidad se derrumbó cuando su hermana cruzo por la puerta, cuando él poso su ojos en ella…

- Shion… -susurró casi en silencio mientras miraba a Ino con los ojos abiertos.

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Se despertó de golpe, sin recordar en qué momento se quedó dormida, después de mucho tiempo, sus recuerdos habían vuelto en sueños. Desde hace mucho había decidido enterrarlos en su mente, pero ahora que tenía que enfrentarse a ellos, estos volvían.

Cuando su hermana y tía volvieron de su viaje Sakura las esperaba en casa con Sai a su lado, ansiosa por presentarlos, pero cuando vio como Sai miraba a su hermana, como quien ve a una estrella, supo que la primera ilusión verdadera que había sentido en su vida moriría antes de siquiera nacer.

Una vez más, un hombre caía ante los encantos de su hermana, una vez más, ella quedaba en segundo plano. Y lo peor de todo fue ver los ojos de Ino por primera vez iluminarse como nunca antes lo habían hecho. A pesar de que pretendientes nunca le faltaron, Ino siempre se mostraba indiferente a sus declaraciones de amor, sin prestarles el menor interés.

Pero en esa ocasión no. En esa ocasión, cuando Sakura le presento a Sai como su novio, los ojos de Ino se abrieron de sorpresa para después mirarla con rencor, para después de un tiempo dar paso a la rivalidad. A partir de entonces su relación con su hermana no fue la misma, cada vez que la miraba era lo hacía con el reto de conquistar a Sai escrito en sus ojos. Y en cada ocasión que Sai la visitaba, Ino aprovechaba para acercársele. Y así fue como poco a poco, Sai se volvió más distante con ella, esas sonrisas que en un principio eran de Sakura, pasaron a pertenecer a Ino, poco a poco Sai le perteneció a su hermana.

Sakura sufrió con eso, sufrió mucho en su momento sí. Así que a pesar de los ruego de su tía se fue por un tiempo del pueblo, necesitaba estar lejos de ellos, quería a Sai, era su primera ilusión, pero amaba más a su hermana. Su hermanita siempre lo fue todo para ella, de pequeña siempre fue delicada a enfermarse, siempre dependiendo de Sakura, pero siempre haciéndola reír con sus travesuras, y cuando sus padres murieron, Ino, sufrió y lloro como nunca antes, fueron meses y meses de dolor y lágrimas, y un día mientras la abrazaba mientras ella lloraba se juró a si misma que haría lo que sea para que Ino fuera feliz y nunca más llorara como en ese momento. La felicidad de su hermana sería su meta.

Así que eso hizo, se alejó por un tiempo de ellos, para que fueran felices y no sintieran lastima de ella, para que pudieran casarse. Regreso cuando ellos ya eran marido y mujer, pero cuando se encontró con su hermana, esta la trato tan mal, que supo que no podía quedarse con ellos.

Fue en ese entonces que como un milagro del cielo vio ese anuncio en el periódico, donde solicitaban una dama de compañía para una señora ya avanzada en edad.

Bueno, siempre se le dio bien el trato con las personas mayores, y si esa era la señal que había estado esperando para dejar de ser una carga para su familia, la tomaría.

Le comunico a su tía de su decisión, su tía Kurenai se sentía realmente muy mal. Culpaba a Ino por ser egoísta, por poner a su hermana en esta situación y a ella misma por no poder hacer nada.

Sakura le repitió una y otra vez que sería lo mejor, una vez que logro convencerla, pidió su ayuda para que le diera su referencia ante la familia Uchiha. Ya que en la solicitud exigía una referencia de una tercera persona.

Sólo esperaba que la eligieran a ella, necesitaba un escape a su vida. Aun siendo la sirvienta en una casa de gente desconocida.

Y ahora, mientras se levantaba de la cama y se vestía no pudo evitar pensar con ironía que eso resulto ser todo lo contrario. Porque el escape seguro al que se había aferrado se convirtió en algo totalmente diferente. De un gran embrollo se metía a uno mayúsculo.

Porque a partir de ese día, dejaba de ser esa simple muchachita que entro a la casa de la familia Uchiha como dama de compañía para convertirse, en nada más y nada menos en la señora Uchiha. Más precisamente en la esposa de Sasuke Uchiha.

~•~

La llegada de su tía y el resto de su familia, alborotó la casa durante toda la mañana. Además, los preparativos de la boda que se celebraría por la tarde en la pequeña capilla del pueblo habían hecho que todos en la mansión se despertaran muy temprano y con mil cosas que hacer por delante.

Sakura no había podido contener las lágrimas al ver descender a la mujer que consideraba más que una madre para ella y su hermana de la limusina que Sasuke había enviado al aeropuerto para recogerlos. La mujer también estaba profundamente emocionada y la abrazó con fuerza en cuanto la tuvo cerca; pero cuando le toco saludar a su hermana, Ino paso por delante de ella como si nada y la saludo con un frió "Felicidades"; él último en descender del automóvil fue un hombre alto y de cabellos oscuros, era Sai Yamanaka, su cuñado…

Él ni siquiera la había mirado antes de seguir a su esposa y entrar en la casa. La verdad no lo culpaba por ello, la situación entre ellos había quedado muy tensa antes de irse...

Resignada a tan incómoda situación cerró los ojos con fuerza y respiro profundamente, intentando darse el valor y temple necesario para llevar su papel a cabo.

Toda esa situación de supuesta felicidad y diversión que traía una boda, y que supuestamente Sakura debía tener y demostrar, era como estar actuando sobre un escenario las veinticuatro horas del día. Además para su familia era una gran sorpresa tal repentino acontecimiento.

Especialmente para Sai, quien hasta entonces había estado seguro de ser el dueño de su corazón y el protagonista de sus fantasías más íntimas. Había estado seguro que ella lo seguía amando, así que no entendía como ahora se estaba por casar con otro hombre y tan pronto.

No entendía muchas cosas.

~•~

Un poco más tarde, cuando los recién llegados estuvieron acomodados en sus respectivos cuartos en el ala de invitados de la mansión, Ino se coló en la habitación de su hermana mayor. Lo hizo sin llamar, empujando la puerta con brusquedad, como si tuviera todo el derecho de hacerlo. Ese era su comportamiento habitual desde que la había convertido en su enemiga número uno. Por alguna razón, y aunque debía ser ella la que se sintiera ofendida y traicionada, Ino estaba resentida con ella.

Quizá temía que algún día Sakura intentaría arrebatarle a su adorado marido.

Nada más lejos de la realidad... Sakura creyó que aquella era una oportunidad perfecta para demostrarle que Sai ya no formaba parte de sus sueños, le demostraría lo que él representaba para ella en la actualidad, sólo un recuerdo del pasado.

Pero al ver la expresión seria y fría de su hermana menor dudo que sus palabras surtieran efecto en ella...

- ¡Quién lo iba a decir! -el tono de Ino era sarcástico al iniciar la conversación. Se sentó en la cama, apartando con idéntica brusquedad el vestido de novia que Sakura había estirado cuidadosamente sobre esta para que no se arrugara. Ella se mordió los labios, era más que evidente que su hermana estaba realmente furiosa. - ¡Por fin encontraste un hombre para casarte!

- También me alegro de verte, hermanita -le dijo, esforzándose porque su tono sonara más conciliador que el de su hermana.

- ¿En serio? -inquirió mientras arqueaba las cejas cínicamente. Dime mejor que te alegras de que Sai esté aquí para ver esta pantomima… ¿Qué esperas que haga, Sakura? ¿Crees que cuando el sacerdote haga la pregunta crucial de sí alguien tiene algo que objetar a esa unión, él se levantará y confesará delante de todos cuanto te ama?

- No seas ridícula, Ino-chan –la llamó cariñosamente por el nombre con el que se dirigía a ella antes de conocer a Sai… Antes de que fueran rivales-. Sabes muy bien que él solo tiene ojos para ti. Se casó contigo, ¿recuerdas?

- Sí, lo hizo... Y aún me odias por eso, ¿verdad?

Sakura se aproximó a ella, era su hermanita la que estaba ante ella después de mucho tiempo así que en un acto completamente espontáneo, que surgió de lo más hondo de su corazón, la abrazó con fuerza. De repente, Ino era otra vez la niña tierna y frágil que sollozaba en su hombro cuando se caía de un árbol y se manchaba el vestido que su tía le había pedido que no usara. Sorprendida acarició su cabello con ternura al ver como esta comenzaba a llorar silenciosamente…

"Pobre Ino", pensó Sakura. Debía ser muy duro para ella vivir con aquella carga en la conciencia. Tal vez por ese motivo, se mostraba enfadada y agresiva, tal vez su enojo y odio no era para con ella, sino para sí misma.

- No llores,… -le susurró-. Por favor, Ino, no pasa nada…

- Oh, Sakura… -se deshizo del abrazo para mirarla a los ojos. Sus facciones estaban contraídas por la pena y el arrepentimiento-. Soy un monstruo… Te fuiste de casa por mi culpa… Te hice tanto daño… Pero no pude evitarlo, ¿entiendes? Amo a Sai con toda mi alma, jamás había sentido algo así de fuerte por alguien y la sola idea de perderlo... no, no puedo… Y ahora, no puedo dejar de pensar que vas a casarte con un extraño y que vivirás aquí… tan lejos de casa… ¡Todo esto es culpa mía! Mi tía nunca me lo perdonará, y tiene toda la razón para no hacerlo. Y tú tampoco lo harás... Me siento tan culpable... todo esto es mi culpa, por favor hermana, perdóname... por favor...

- Claro que no, Ino, no digas esas cosas… No tengo nada que perdonarte -la tranquilizó, comprendiendo cuanto la quería a pesar de todo lo sucedido-. No es culpa de ninguna de las dos que Sai y tú se enamoraran. Él y yo... Bueno, no estábamos destinados a estar... No quiero que pienses más en eso, ¿lo prometes? Sólo quiero que volvamos a ser hermanas, las mejores amigas como antes… ¿sí...?

- ¿Cómo puedes decir eso? ¿Cómo puedes pretender que no me sienta culpable y mal por todo lo que paso? Es que sólo mírate, Sakura… Ni siquiera pareces feliz en el día de tu boda…Tú no amas a ese hombre. Y él… No, no, ese Uchiha parece sacado de una película de terror… -se aferró a ella otra vez, sollozando desconsoladamente –. Oh, Dios mío… Júrame que no te casas con él por otros motivos que el que lo amas. ¡Júramelo, Sakura!

- Te lo juro, hermanita –aunque le costase todavía creerlo estaba siendo sincera en sus palabras. En realidad, ya no valía la pena seguir negándose a lo obvio... Sasuke Uchiha podía ser arrogante y despreciable en ocasiones, bien, en casi todo momento; pero estaba tan dentro de su corazón que apenas podía entender que alguna vez hubiera confundido el sentimiento que Sai le inspiraba con el que sentía ahora por ese estúpido arrogante del señor Uchiha.

Lo cierto es que ya no estaba segura de que aquel sentimiento hubiera sido amor, tal vez cariño o atracción por la soledad que reflejaba Sai... La verdad no lo sabía; pero estaba segura de una cosa, algo que le había quedado claro después de recordar su pasado esa mañana. Lo que sintió por Sai… no fue amor verdadero, porque si de algo estaba convencida era de que el dolor que le había causado Sai no sería nada comparado con el que sentiría cuando Sasuke le dijera algún día que ya no la necesitaba en su vida. No se lo dijo a su hermana para no entristecerla aún más, pero ese pensamiento no la dejaba estar tranquila un sólo momento, ni siquiera el día de su casamiento.

Sasuke había llegado a su vida cuando Sai salía de ella, pero él a diferencia de su cuñado, llego a su mente y corazón para quedarse y tomar control sobre ellos por completo. De una manera única e insuperable.

- ¿Podrás quererme de nuevo? -los preciosos ojos de su hermana se abrieron y cerraron varias veces, haciendo que las lágrimas corrieran por sus mejillas-. Ya no puedo soportar que no nos hablemos, Sakura… Te extraño muchísimo.

- Nunca dejé de quererte,… Eres mi hermana y siempre lo serás -la apretó contra su pecho, sintiendo como su hermana le devolvía el abrazo de la misma manera que recordaba, de pronto, aquel día que esperaba fuera triste y sombrío, se llenó de colores y sonrisas. Reconciliarse con su hermana menor era el mejor regalo de bodas que podía haber imaginado tener.

Pensó que el Señor Uchiha no había conseguido esta vez salirse con la suya. Si su intención era provocar un enfrentamiento entre ambas, la cosa no podía haber salido más torcida para él... Se lo haría saber en cuanto tuviera la oportunidad y el valor necesario.

-Sakura, ese hombre… Es terrible incluso cuando no habla… sus ojos... son espeluznantes, sombríos... -Ino bajó la voz-. Promete que si no eres feliz, volverás con nosotros a casa…

Por desgracia, ninguna de las dos se había percatado de que Sasuke estaba de pie junto a la puerta, y las observaba como si en el interior de aquella habitación, las dos mujeres celebraran un aquelarre en el que él era el sacrificio principal.

- No sufra, señora Yamanaka -la voz de él denotaba su irritación ante las palabras que acababa de escuchar-. Tiene mi palabra de que si eso ocurre, le devolveré a su inocente hermana de una sola pieza.

- Señor Uchiha…-Ino se sonrojó, avergonzada. Sakura simplemente encogió los hombros ya acostumbrada a sus comentarios groseros. Y no quiso decírselo pero le pareció que aquel había sido casi amable dadas las circunstancias- ...no puede ver el traje de la novia antes de la ceremonia ¡Afuera, ya!

Ino salió corriendo por la habitación, cerrando la puerta en las narices del hombre. Pero no la cerró lo bastante rápido para que Sakura no percibiera la dureza en la mirada de Sasuke. Ahora, ese hombre tenía un nuevo motivo para despreciarla.

- Genial... –pensó Sakura sarcásticamente, mientras hacía una pequeña mueca con sus labios.

Nuevamente lo subo tarde, lo sé, no tengo perdón.

En mi defensa declaro que fue a causa del fic, estuve detallandolo para que comprendan la situación de como fue que sucedieron las cosas. Para ser honesta puse mucho de mi aporte a este capitulo.

Son libres de tirarme un tomatazo si lo creen conveniente XD este capitulo es en respuesta a todos los que leen mi historia y me pedian saber el pasado de Sakura, me pidieron saber que paso con ella y con Sai y aqui esta aclarado. A comparación de los otros en este hubo menos SasuSaku pero me parecio conveniente aclarar sus dudas, no se preocupen, el SasuSaku volvera con fuerza en el proximo capitulo!

lizbet-linux: No creí que mi respuesta te alegrara tanto! eso demuestra que eres una gran fan de la historia, gracias por tu review y por leerla aun cuando la posteo muy tarde :D Sasuke se comera sus palabras, eso te lo aseguro ;)

Sakuura13: Eres toda una loquilla, lo sabías? estuve horas riendo a causa de tu review, hasta ahora el que mas gracia me ha dado XD con respecto a las dudas que aun tenias con Ino y Sai, espero que este capitulo te lo aclare n.n Mandame un review amiga, me gustaria saber tu opinion.

Namikaze: Soy consciente de que varios la leen, (aunque no comentan) por eso se los agradesco n,n cada alerta que me llega me hace muy feliz :) gracias por leerla.

inesUchiha: Presisamente ese es el problema de Sasuke, orgullo y ego, dos cosas que tiene por las nubes, (ya te he dicho que lees muy bien a Sasuke?) y eso le traera problemas, creeme. aunque te aseguro algo, él nos sorprendera mas adelante n,n y Tsunade, bueno, ella es adorable! veras las cosas que se le ocurren. Me alegra tanto que te haya gustado el capitulo anterior :)

Sara-chan: Gracias por comprender :) y en cuanto al capitulo, Sasuke es medio bipolar, pero que se le va hacer, así lo amamos n.n

Kristhel: Recuerdas que en una ocasion mencione que se me hizo muy similar a la historia de ese par? pues fue por eso y varias cosas más, asi que me dije, esto es SasuSaku puro! XD y sí, ya esta confirmado, hay matrimonio en puerta!

Sakura Kuran-Haruno: Ambos tienen, sin saberlo, algo en comun, fueron traicionados, y Sasuke, siendo Sasuke no quiere volver a sufrir, es por eso su caracter, más adelante veremos más de nuestro chico celoso ;) gracias por tu review y saludos para ti tambien :)

eydalick: *.* una nueva lectora, siempre me emociona tener uno, pero que me hayas dicho que te encanto aun mas. Como habras leido en los otros capitulos, actualizo todas las noches, asi que sólo tienes que estar al pendiente ;) gracias por leer :D

tatutu: Tus apoyos realmente me alegran y el saber que tienes una opinion favorable aun más. :D me satisface mucho saber que de verdad les gusta. Seguire adelante con el fic! Prometido!

Eso es todo, una vez más gracias por leer,

nos vemos mañana (una amiga me dijo que actualizo muy rapido a comparación de otros, es cierto?)

Besos Rossy :)