Capítulo X

Eres mía

Respira Sakura, puedes hacerlo. Puedes hacerlo. Un paso a la vez.

Se decía como una mantra mientras era conducida del brazo de su tía Kurenai hacia el altar.

Lo tradicional en todo matrimonio es que el familiar varón más cercano es el que conduce a la novia. Pero Sakura no tenía padre, no tenía hermanos, y Sai… mejor ni hablar, no sería una buena idea. Más como su tía había sido todo para ella no vio problema alguno que fuera ella la que la entregara, después de todo, ese matrimonio era todo menos tradicional.

Bueno, tal vez si, la iglesia a pesar de ser pequeña era linda, tenía una arquitectura antigua, elegante y acogedora. El altar y los lados laterales estaban adornados de flores blancas.

Gardenias, pensó amor secreto.

De todos los significados que las gardenias tenían, como por ejemplo, que eran las que abundaban en las bodas, Sakura no pudo evitar cavilar en ese hecho en particular. Así sentía que era su amor, secreto, un amor inmenso por dar, un amor que había permanecido dormido en su ser por años, esperando por el hombre a que eligiera su corazón, pero ahora tenía que tragárselo porque simplemente no podía ser correspondido, no si ese hombre era Sasuke Uchiha, un hombre que había renunciado a los buenos sentimientos. Y sobre todo porque no la amaba, él se lo había dejado muy en claro. Y eso la estaba consumiendo.

Tenía ganas de llorar pero sabía que no sería un buen momento, ahora tenía que dar este paso, quizás luego.

Al llegar al altar su tía tomo su mano para dársela a Sasuke, quien con una sonrisa de lado la tomo. Mientras la miraba con un brillo de triunfo en sus ojos. Sakura sabia el porqué de esa mirada, era el triunfo que él sentía por saber que había ganado, ahora ella no tenía escapatoria.

Tan sumida estaba en sus pensamientos que el resto de la ceremonia paso demasiado rápido y se perdió gran parte de ella, sólo fue consciente cuando el sacerdote la miraba, esperando su respuesta a la pregunta.

Vamos Sakura, puedes hacerlo, a pesar de todo, te casas con el hombre que amas.

Pronunció un "Sí" que sonó atemorizado e inseguro, pero él por su parte al llegar su turno, respondido con determinación, una determinación que emanaba de todo su ser y que se demostró aún más cuando le coloco la alianza en el dedo. No pudo evitarlo, pero esa determinación la sorprendió gratamente.

Como la ceremonia se había celebrado en la más estricta intimidad. Sólo asistieron la familia Haruno, Tsunade, los empleados de la casa y unos pocos vecinos curiosos que se preguntaban quién era la mujer insignificante que abandonaba la iglesia del brazo del atractivo Sasuke Uchiha.

Después, se habían reunido en el amplio jardín de la mansión donde se había preparado una especie de fiesta privada. Nada ostentoso, ya que así lo había pedido Sakura expresamente. No deseaba convertir aquella boda en un acontecimiento social. Y no deseaba ver como desfilaban ante ella un sinfín de desconocidos que se preguntaran porqué alguien como Sasuke Uchiha había escogido como esposa a alguien como ella. En realidad, no deseaba más hipocresía que la que aquel enlace suponía en sí mismo. Por ello, se alegró cuando todos se retiraron a sus habitaciones apenas anocheció.

Estaba cansada de sonreír y de fingir que todo estaba bien, cuando lo único que quería era que aquello terminara cuanto antes. Se desvistió rápidamente y se puso uno de sus viejos camisones a propósito. Se soltó el cabello de aquel moño que le oprimía la nuca y se lavó bien la cara con agua bien caliente antes de meterse en la cama.

Rezaba con toda su alma porque su aspecto fuera deplorable.

Si tenía un poco de suerte, al verla así, no la desearía y no tendrían que llegar a… eso.

Echó una ojeada a su alrededor. Su nueva cama… Se sintió extraña entre aquellas sábanas de seda blancas que Shizune había colocado en honor de los recién casados. Cerró los ojos, consciente de que en cualquier momento Sasuke podía aparecer. Él lo había dejado bien claro… Esperaba que cumpliera especialmente con ese deber.

La pregunta que ahora la torturaba era, ¿estaría a la altura de sus expectativas? Sasuke tenía un mundo ya recorrido, pero ¿y ella?

¡¿Cómo haría algo de lo que no tenía el más mínimo conocimiento?!

No tuvo tiempo de pensarlo ya que él había entrado sigilosamente al cuarto y se desvestía con perversa lentitud junto a la cama ante el mudo asombro de ella.

Se despojó del saco, la corbata y la camisa. Lo oyó reír cuando ella, adivinando que los pantalones seguirían la misma suerte que el resto de las prendas, se apresuró a apagar la luz de la lámpara que estaba junto a su lado de la cama y cubrirse el rostro con las sabanas. En la oscuridad, pudo escuchar el sonido de los pantalones al caer al suelo.

No quiso pensar en ello mientras sentía como el colchón se hundía bajo el peso del cuerpo de su ahora esposo. ¿Estaba completamente desnudo? Se mordió los labios, nerviosa y excitada al mismo tiempo ante su pensamiento. La pierna de él rozó sus tersos muslos al moverse e instintivamente hacia donde ella se encontraba, para luego cómodamente acurrucarse en su lado del colchón. Fingió que dormía, controló su respiración y apretó con fuerza los párpados.

- ¿Señorita? -la voz de él era un murmullo ronco muy cerca de su oído.

Sasuke se había girado hacia ella y mantenía un codo apoyado sobre la almohada. La observaba casi maravillado por la forma deliciosa con que ella se proponía ignorarlo-. No pretenderá que crea que se ha dormido en nuestra noche de bodas, ¿verdad?

Sakura contuvo el aliento y cerro más fuerte sus ojos. Pero no movió un solo músculo.

- No se ha puesto su camisón nuevo -comentó él, en el fondo divertido por la situación. Estaba convencido de que tarde o temprano, ella cedería a sus deseos. La cuestión era que no estaba seguro de querer que las cosas fueran de aquel modo. Se había dicho mil veces que si ella prefería soñar despierta con Naruto o con aquel imbécil de Sai, no era su problema.

Ahora era su esposa y había decidido que la tomaría de cualquier manera, aunque ella estuviera pensando que él era otro hombre. Sin embargo, al verla allí, temblorosa y encogida como un conejito asustado… Parecía tan frágil, tan desvalida, que se sintió despreciable y ruin-. ¿Esta será su estrategia a partir de ahora, señorita Haruno? ¿Ignorarme?

Como ella no respondía, Sasuke pegó su cuerpo al de ella, sintiendo como se estremecía al contacto de su costado con su pecho.

- Dígame, ¿lo será? –insistió, y ella bajo las sabanas y lo miró a los ojos, comprendiendo que no lo engañaría por más que fingiera no escucharlo. Sasuke la miró fijamente, dejando que sus ojos recorrieran cada línea de sus delicadas facciones. La frente despejada y tersa con unos rebeldes mechones rosas, los ojos brillantes por el miedo, la nariz pequeña y erguida, la boca… Se detuvo más detenidamente en los labios femeninos, reprimiendo el impulso de apoderarse de ellos sin pensar en nada más.

¿Qué haría la educada señorita Haruno ante eso? pensó. ¿Lo abofetearía? ¿Saltaría de la cama para enfrentarse a él? O por el contrario, ¿respondería dócilmente a sus caricias y se entregaría sin reservas? Era difícil contenerse mientras ella lo miraba con aquella expresión digna y resignada, retándolo a que se comportara como el bruto insensible que le había demostrado que era.

- No sé de qué me habla -contestó ella en voz baja.

- ¿No lo sabe? -su tono era sarcástico. Rozó con los dedos la tela de aquel camisón que la cubría de pies a cabeza-. Sakura, ¿se ha propuesto estar espantosa para enfriar mi pasión?

- Claro que no…

- Está mintiendo -atajó con repentina brusquedad-. Pero le diré algo, Sakura… Al verla con ese camisón horrible, sólo puedo pensar en lo mucho que disfrutaría quitárselo y ver que hay debajo.

-No habla en serio.

- Claro que sí, mi querida flor.

Ella tembló al sentir nuevamente sus dedos bajar por su cintura, al final de esta apoyo toda la palma de la mano sobre la sinuosa curva y la deslizo por sus caderas al tiempo que elevaban la prenda lentamente.

- Basta, señor Uchiha… Por favor…

Sasuke se detuvo. Una parte de él deseaba llegar hasta el final, deseaba borrar de una vez por todas, el recuerdo de cualquier hombre que hubiera puesto sus manos sobre ella. Pero aquella mujer… Intuía que no era como las demás. Sabía que si hacía algo así, ella no se lo perdonaría jamás. Y quizá no le importaba que lo hiciera. Entonces, ¿qué era lo que lo frenaba en realidad? Frunció el ceño, disgustado consigo mismo por aquella debilidad que nunca había sentido hasta conocerla.

-Sakura, creo que ha llegado el momento de… Tranquila, mujer, solo creo que ya deberíamos, ya sabes... -comenzó a decir, pero calló cuando descubrió el temor en los ojos de ella-. Simplemente tutearnos, cariño… Será más convincente si dejamos de tratarnos como dos extraños, ¿no te parece?

- Está bien, señor… -aceptó ella, exhalando un suspiro de alivio cuando él se alejó para tumbarse boca arriba en su espacio de la cama.

- ¿Te parece bien que empecemos a practicar esta noche? -preguntó él con cierta ironía-. Yo seré Sasuke y tú serás Sakura… Mi dulce y tierna esposa. Quien parece dispuesta a todo con tal de que aparte mis manos de ella, ¿o me equivoco?

- No… No se equivoca… -titubeó, consciente de que él se estaba esforzando por mantener la calma-. Señor Uchiha, es que yo… No estoy preparada aun.

- Sasuke -le recordó con impaciencia-. Llámame Sasuke ¿No lo estás? ¿Y cuándo calculas que lo estarás, querida mía? Dime una fecha… Por supuesto no tiene que ser exacta. Algo aproximado… ¿Un par de días, una semana, un mes…?

Sakura no contestó y Sasuke apretó las mandíbulas contrariado.

- ¿Algo más que eso… un año tal vez? -lo había preguntado con rabia contenida y ella se cubrió la cara con las manos, esperando que él se durmiera pronto y dejara de acosarla con sus demandas-. Está bien... Por esta noche, me portaré como un caballero. Pero te advierto, Sakura, que no tengo intención de hacer voto de castidad simplemente para hacerte feliz. Así que resuelve tus conflictos emocionales cuanto antes. Y cuando creas que estás preparada, házmelo saber. Será un placer para mí cumplirte con mis deberes conyugales, te lo aseguro.

- ¿Usted no va a…?

Sasuke se volvió hacia ella un momento. La boca entreabierta de ella atrapó su mirada sin remedio. La besó con pasión, necesitaba sentir esa noche aunque sea sus labios, la soltó de inmediato al notar como su cuerpo menudo se tensaba al recibir la repentina y fiera caricia. Acalló como pudo la voz de su conciencia, que no cesaba de gritarle lo insensible y bruto que había sido.

- No, no voy a tomarte por la fuerza, ¿satisfecha? -rugió, ignorando a duras penas el hecho de que ella estaba allí, en la misma cama, a su lado… Debía haberse vuelto loco al pensar que Sakura Haruno era alguien a quien podría dominar. ¿Cómo iba a hacerlo si ni siquiera podía dominarse a sí mismo mientras la imaginaba compartiendo su cama semidesnuda?– Procura dormir, ¿de acuerdo?

- Usted…tú… -se corrigió al escuchar otra vez el sonido ronco que provenía del hombre-. ¿Estás enfadado?

- ¿Enfadado? -soltó una carcajada desagradable-. Esa no es la palabra, querida. Pero no querrás escucharla, créeme. Lastimaría tus puritanos oídos de niña bien educada.

- Yo…

- Duerme bien, Sakura -ordenó. Y ella obedeció, a sabiendas de que si no lo hacía, solo lograría enfurecerlo aún más, si es que eso era posible.

- Buenas noches.

~•~

Ella lo observó con disimulo. Sasuke repasaba los documentos que su asistente acababa de traerle de la empresa. Estaba aparentemente concentrado en su trabajo, por lo que ella podía mirarlo sin temor a que él hiciera algún comentario desagradable o jocoso sobre su repentina curiosidad.

Sólo había pasado una semana desde que contrajeran matrimonio y ya se sentía como su auténtica esposa. Claro que él había mantenido su promesa de no tocarla y eso había contribuido a que ella viera por fin su lado más humano.

Por otro lado, le preocupaba que llevara todo el día encerrado en su despacho. No había querido interrumpirlo cuando los demás se habían sentado a la mesa para almorzar. Y Sasuke había sido muy amable el día anterior al ofrecer a Sai su coche para que llevara a Ino, a su tía y a ella a conocer la isla durante la tarde.

Sakura se mordió los labios con nerviosismo. Ni siquiera se atrevía a tutearlo tal y como él le había pedido que hiciera. En la intimidad, él seguía siendo el señor Uchiha, alguien sin corazón que jamás comprendería los sentimientos que hacía aflorar en ella… Entonces, ¿era posible, sólo posible, que Sasuke estuviera haciendo todo aquello por ella y no sólo por quedar como el perfecto anfitrión ante sus invitados?

La tristeza la invadió al pensar que su familia partiría en unas horas y que entonces, otra vez estaría sola.

- ¿Sucede algo, Sakura? -la voz de él la sobresaltó. Sasuke había levantado la mirada de sus papeles y la observaba con el ceño ligeramente fruncido-. ¿Tsunade está bien?

- Sí… muy bien -lo tranquilizó con una temblorosa sonrisa-. Ahora mismo está en el jardín con mi tía. Ella y mi hermana están intentando introducirla en el peligroso mundo del póker mientras esperan que llegue el taxi que hemos pedido.

Sasuke echó una ojeada por la ventana. Tsunade aplaudía ruidosamente al ganar una vez más la partida de cartas.

- Me iré a despedir de ellos enseguida -anunció, cerrando su carpeta y encendiendo un cigarrillo. Por un momento, Sakura creyó ver un atisbo de comprensión en sus ojos. Claro que enseguida, supo que estaba equivocada al escuchar sus próximas palabras-. Supongo que los echarás de menos. En especial, a ese cuñado tuyo que no ha dejado de mimarte todo el tiempo y comerte con la mirada sin ningún tipo de disimulo.

- Lo que dice no es verdad -Sakura apretó los puños, furiosa. ¿Por qué se comportaba así? Sai había sido muy correcto durante toda su estancia en la isla… ¿Lo había sido? Las dudas la asaltaron. ¿Y si él tenía razón? ¿Y si Ino regresaba a casa con la impresión de que ella había hecho algo para despertar el interés de su esposo? Se dijo que por fortuna, Sai no era tan retorcido como Sasuke.

- ¿En serio? –Su marido arqueó las cejas-. Lamento que estés triste, querida. Pero la verdad, es que ese tipo no te merece. Si te amara, no se hubiera quedado de brazos cruzados mientras otro coloca una alianza en tu dedo, ¿no crees?

- Sai es feliz junto a Ino -replicó, con las mejillas teñidas de rojo por la rabia-. Y no tiene ningún derecho a hablar así de él… No lo conoce, no sabe nada de él, ni de mí… él sólo hizo lo correcto.

- Tienes razón. No lo sé -sujetó su mano para evitar que huyera al jardín junto a los demás -. Pero te diré algo, cariño… Un hombre de verdad lucha por lo que ama. Hasta un tipo despreciable como yo, sabe algo tan elemental.

- ¿Cómo podría…? Sólo se quiere a sí mismo -le recriminó, dolida por sus palabras.

- Es posible -aceptó, sonriendo con expresión maliciosa-. Pero yo te tengo como mi esposa y él no. ¿Captas la diferencia entre los dos, querida?

- Sí… -se soltó con brusquedad, frotándose la muñeca-. La diferencia es que él nunca me trataría como si no le importaran mis sentimientos.

- Ya lo ha hecho, Sakura -Sasuke señaló el vehículo que en ese momento se estacionaba frente a la casa, y se volvió hacia ella-. Eligió a Ino y no a ti. Será mejor que nos demos prisa. Tu príncipe azul y su séquito se marchan.

Sakura salió de allí y corrió hacia el jardín, abrazando a su hermana con desesperación y tratando de controlar los sollozos.

- Vamos, Sakura… No llores -Ino la besó en la mejilla-. Te prometo que vendremos a visitarte pronto… Y tú y Sasuke podéis venir a vernos cuando quieran…

- Te quiero mucho, hermanita…

Dejó que su tía y ella entraran en el taxi, mientras Sai terminaba de guardar el equipaje en la parte trasera del auto. Después, estrechó su mano con brevedad. Pero al hacerlo, él la retuvo más tiempo del necesario. Sus ojos se encontraron con los de ella.

- Ven con nosotros -le pidió, acercando su rostro al de ella-. Por favor, Sakura – la miro un instante a los ojos y rozó sus labios brevemente con los de ella. Sakura se apartó, avergonzada y temerosa-. No puedes ser feliz aquí. No perteneces a este lugar.

Sasuke se encontraba a escasos metros del auto, observando la 'peculiar' situación que se daba a unos pasos delante de él.

- No…

- Nosotros somos tu familia, Saku -había pronunciado su nombre como solía hacerlo antes de que él y Ino se comprometieran. Se odió por ser tan débil, por rendirse a la tentación de un recuerdo que ya no era más que eso… Un hermoso recuerdo de algo que jamás había sido amor.

- Y yo soy su marido, Sai. Así que ella se queda conmigo -el tono de Sasuke era helado.

Se interpuso entre ellos y pasó uno de sus brazos de forma posesiva por la estrecha figura de Sakura, mirando fijamente a los ojos del hombre y con un resentimiento bastante notable estrechó con excesiva fuerza la mano de Sai-. Vuelva con su hermosa mujer y ahórrenos esta penosa escena, ¿quiere?

Lo empujó con fuerza hacia el interior del vehículo y agitó su mano hacia el interior dándole la orden al chofer para que emprendiera camino. Sakura permaneció un buen rato en el camino de grava frente a la mansión, viendo como las personas a las que más quería se alejaban de su nuevo hogar.

Al cabo de unos minutos, Sasuke volvió a rodar su cintura posesivamente y la condujo al interior de la casa. Tsunade los siguió pasos atrás mirándolos con una ligera sonrisa en su sabio rostro, al llegar al pie de la escalera dijo que estaba cansada y que prefería cenar algo ligero en su cuarto. Le dio un beso a cada uno antes de retirarse. Sakura esperó con resignación los reproches de Sasuke mientras veía a Tsunade subir la escalera.

Sasuke se dio la vuelta y con su brazo aun en su cuerpo analizó la expresión de la mujer. El rostro inexpresivo, la barbilla erguida con altivez y los labios apretados y sin color… ¡Maldito Sai! Había sido un idiota por preparar aquel estúpido reencuentro con su familia; creyó que así ella disfrutaría más su enlace, pero... ¡Mierda! ¡Estúpido! ¡Sólo a él se le ocurría invitar a su familia y de paso a ese patán!

- ¿Aún lo amas? -preguntó con frialdad.

- No -Sakura fue más sincera de lo que hubiera querido. No deseaba que él conociera los secretos de su corazón y los aprovechara para herirla aún más. Pero no le hacía ningún bien a Ino inventar una historia de amor que no existía. Sasuke era capaz de cualquier cosa con tal de demostrar quién era el amo-. Hace tiempo me di cuenta de que nunca lo he amado en realidad. Aunque durante un tiempo, pensé que sí.

- Pero has permitido que te bese delante de todos enfrente de… tu hermana. ¿Acaso no tienes escrúpulos?

- Sé que no estuvo bien pero sólo ha sido un pequeño beso de despedida –replicó-. Pero ya que lo menciona, me sorprende que alguien como usted se atreva a hablar de escrúpulos cuando…

- Será mejor que no sigas, querida -Sasuke la apuntó con el dedo, amenazante.

- ¿Qué piensa hacer, señor Uchiha? -Sakura se armó de valor, comprendiendo que era su oportunidad para hacerlo ver que no toleraría más sus humillaciones-. ¿Mandarme a la cama sin cenar?

La expresión de Sasuke se endureció mientras lentamente se acercaba a ella para susurrarle al oído.

- Ya veremos si eres tan valiente… cuando la puerta de nuestra habitación se cierre esta noche, recuerda que ahora eres mía -sentenció antes de apretar ligeramente su cintura y dejarla sola en el recibidor. Sakura supo que acababa de cometer un terrible error al provocarlo.

Ahora no tenía alternativa...

Provocarlo había sido un error... y Sasuke le haría pagar su error esa misma noche.

Esa noche en la cama de ambos.

Yo! De nuevo tarde por la noche, disculpen la hora, pero un amigo muy querido necesitaba apoyo moral y no podía dejarlo solo.

Pero como tampoco puedo abandonarlos a ustedes así que a pesar de la hora aquí le traigo un nuevo capitulo! Saben que con cada review que me llegan más locas ideas tengo? por ejemplo, ahora escuchando unas de mis canciones favoritas tuve un momento de inspiración y una gran idea se me paso por la cabeza, esa idea se vera en los capitulos siguientes :D

esta vez me llegaron mas review y mensajes como nunca, se los agradesco a todos! :') hicieron feliz mi dia.

respondiendo,

uchihacerezo: bienvenida! me encanta que te haya encantado :3 también comparto tu ideal, la pelirrosa es propiedad Uchiha y nada más! no te aflijas, continuare actualizando como lo he prometido, saludos!

Little witch Sam: gracias! he tratado que la adaptación fuera lo mas similar posible. me llena de gusto el saber que al llegar esperas encontrar un nuevo capitulo, eso me inspira a no fallarles y continuar actualizando seguido :D gracias por tu lindo review

inesUchiha: Sempai! sabia que este capitulo te sacaria de tus casillas XD no te creas, Ino tambien me desagrado en su momento, hizo pasar muy mal a su hermana, y ella como la quiere tanto, la dejo ser feliz. pero piensa en esto, sino fuera asi, ahora Sakura no estaria con Sasuke. No hay mal que por bien no venga. No te preocupes, a Sasuke no le gusta que toquen lo suyo, ni tampoco compartir ;) If you know what I mean. Un gusto alegrarte la noche con cada capitulo, para mi es una alegria recibir tus mensajes n,n

Kristhel: Nuestro gruñon recibira lo suyo ;) ya lo veras. ese chico es tan complejo, pero asi lo amamos, o no? n.n

Eri: Se bienvenida a este fic :D actualizo todos los dias y por las noches (aunque a veces me vence el tiempo y termino haciendolo en la madrugada) gracias por leer.

Sakuura13: Esperando ver lo que pasara en la noche de bodas eh? lamento torturarte pero en su primera noche no paso nada, tendras que esperar. Con respecto a su hermana y Sai, no se portaron nada bien, Sakura se tuvo que marchar y el resultado? ahora es la señora Uchiha, n.n Gracias por nuevamente alegrarme con tu review amiga, besos.

lizbet-lunix: Aahh! gracias, trate de darle mas sentimientos al capitulo anterior y creo que lo logre n,n El pasado de Sakura era algo que todos querian conocer asi que me esmere en ello. puse muchas ideas mias en eso. Me alegro estar a la altura de sus expectativas. :D mi lema es "promesa es deber" y a mi no me gusta deberle ni dejar esperando a nadie, mucho menos a personas que son feliz leyendo mis ideas. Saludos!

Sakura Kuran-Haruno: Comparto y entiendo el sentir. TwT Sasuke tiene un no sé qué, que provoca un que se yo. No puedes odiarlo aunque lo intentes XD él es huraño sí, y sólo ella lo podra salvar. Un saludo y un abrazo enorme para ti también :D

ren: Es un exito gracias a ustedes, y por su tiempo en leerla, y confiar en mí esperando un nuevo fic. gracias por todo!

Lola1095: Sip, todos los días sin falta desde que empezé. no quiero dejarlas con las intrigas por mucho tiempo, me complace saber que te gusto tanto y decidiste hacermelo saber :D Un abrazo inmenso hasta Paraguay. A proposito, estamos bastante cerca, sabias?

setsuna: eso se dara conforme pase la historias, varias cosas deben aclararse primero, saludos!

Gsmt: Gracias por tus animos! espero y este te guste también.

narauchiha: Eso ya me quedo claro, XD muchos me aseguran que no.

tatutu: Kyaaa! tus palabras me llegaron, creo que debi animarme a subirlo más antes. el saber que te gusta tanto mi fic o que les gusta, pues... no tengo palabras para expresar mi emocion :D

Aurora Mayen: empezare a creer en sus palabras n.n gracias por su apoyo.

Amane-chan: Yo también soy amante de fanfics y entiendo el dolor que se siente al ver que no actualizan rapido o si lo hacen no terminan sus historias, es cruel lo sé, y yo no quiero hacerle pasar por lo mismo, no cuando sé que les gusta tanto. n.n

Eso es todo por hoy! agradesco tambien a los que, aunque no dejen review, la siguen y la ponen entre sus favoritos :D

Un gran abrazo a todos!

Rossy :)