Capítulo 3: La sospecha

Después de ducharme, desayunar y una discusión más con Lauren estoy ya frente a la puerta de la casa de Karma. Pienso en lo que le voy a decir en cuento la tenga cara a cara, cojo aire y toco el timbre. Se escuchan pasos apurados y varios "ya voy" desde dentro.

—Ah… hola, Amy— dice Karma, entre somnolienta y ruborizada— pasa, pasa, no te quedes ahí— termina riéndose.

—Tienes buena cara, ¿te ha pasado algo especial?— le intento tirar de la lengua sutilmente.

— ¡Serás mentirosa! Hasta Britney Spears después de una locura momentánea tiene mejor cara que yo ahora— dice entre carcajadas— tú siempre me ves con buenos ojos, Amy…

—Con los únicos que tengo, Karma. —Digo sonriendo— De todas formas hoy tienes algo diferente, estás preciosa… —digo más bajito. Es cierto que lo estaba, desde hacía algún tiempo me parecía la chica más bella del mundo… estuviese vestida de gala o en pijamas y con legañas como ahora mismo.

Noto como Karma se ruboriza y rápidamente cambia de tema.

—Bueno, ¿te apetece que vayamos al centro comercial de compras y luego al cine?— suelta.

—Me encantaría, pero la verdad es que primero me gustaría que hablásemos de lo que pasó la otra noche— le digo sin reparos.

— ¿A qué te refieres? ¿Qué noche? —dice haciéndose la sueca.

— ¿Cómo que qué noche? Anoche, en el motel… Tú y yo… y Liam. El trío, ya sabes… —digo temiéndome lo peor.

—Ah, sí… eso.

— ¿Eso? ¿En serio, Karma? Me convences para hacer un trío con alguien que no me gusta, dejo que me bese y me toque solo por ti y tú… tú vas y te largas, me dejaste tirada… ni te lo pensaste. Eres una cobarde. —Le suelto sin medir mis palabras.

— ¡Basta! Me asusté, ¿vale? No estaban yendo las cosas cómo yo pensaba…— empezó a llorar despacito.

Acorté la distancia entre nosotras y le acaricié el brazo para que se relajara, su piel se erizó bajo mi tacto y sus mejillas adquirieron un color rosáceo intenso

—Karma, cielo, ¿a qué te refieres?— le pregunto con dulzura.

De repente, su respiración deja de ser entrecortada y vuelve a la realidad, me mira a los ojos y se aparta bruscamente. Se frota el brazo en la parte donde segundos antes estaba mi mano y se enjuga las lágrimas con la camiseta del pijama. Me quedo quieta donde estoy, calibrando la situación. "Algo ha pasado… — pienso— aquí hay algo que no está bien."

—Yo, yo… y tú… Liam, sí, Liam te besó y yo… simplemente…—dice sin encontrar las palabras adecuadas.

—Espera, espera… ¿todo esto es porque Liam me besó y yo le dejé?— dije incrédula.

—Sí, bueno… — titubea— claro que sí— dice, reafirmándose pero sus dudas se ven reflejadas en su cara.

—O sea, que… ¿estás celosa porque él me besó a mí y no a ti? — digo intentando contener mis lágrimas.

—Exacto… eso es, sí. ¿No debería estarlo? Él está colado por mí y a mí me gusta… ¿lo recuerdas? ¿Por qué otra cosa podría ser? —dice mientras mira a todos sitios menos a mí.

Mi corazón se hace añicos y hago un esfuerzo tremendo por contener el llanto dentro de mí. No quiero que me vea débil ahora, cuando todo parece que ha quedado claro. A ella le gusta Liam y yo no. Está celosa porque Liam me besó a mí y no a ella, por eso se fue y nos dejó tirados en el antro aquel. Pero, ¿por qué siento que no me lo está diciendo todo? ¿Será mi imaginación o es que realmente falla algo en su argumento? Necesito consejo, hablar con alguien de confianza. "Shane, tienes que quedar con Shane— me dice una vocecita interior— él te dirá lo que piensa de la situación"

—Vale, Karma. Me tengo que ir, acabo de recordar que mi madre quiere que haga alguna cosa con Lauren. Nos vemos en el instituto. —Me despedí de ella atropelladamente, le di un abrazo y un beso automáticos y me fui. Ya en el coche, llamé a Shane y quedamos en vernos en una cafetería de ambiente a la que ya habíamos ido anteriormente.


—Adiós, Amy…— dijo Karma para sí misma, mientras se tocaba la mejilla donde Amy le había plantado un beso antes de salir rápidamente de allí.