¡Hola! Aquí os traigo la cuarta entrega de mi fic ^^
Por cierto, a partir del quinto capítulo la historia no será solamente contada desde el punto de vista de Amy. Ya que lo interesante
es lo que hay entre las dos, voy a ir mostrando también lo que experimenta Karma a lo largo de este viaje.
Os dejo con este capítulo en el que entra Shane a escena, ¡espero que sea de vuestro agrado!
Capítulo 4: la charla
—Sí, bueno… ahora he quedado con una amiga, ya sabes, cosas del corazón… pero quizás podríamos vernos después de que acabes el turno, ¿te parece?— Shane flirteaba con un camarero de la cafetería y ni se percató de que ya estaba ahí, parada a su lado.
—Shane… —digo con voz rota, para que me preste atención.
— ¡Oh, Amy! Amy, te presento a Jack, es camarero… a lo mejor nos vemos después— guiñándole un ojo al otro chico.
—Shane… —empiezo a hacer pucheros de forma bastante audible.
—O no, quizás podemos quedar otro día, ¿no Jack? Toma mi número —le tiende una servilleta con su número de móvil y su nombre garabateado en ella— no te olvides de llamarme. Y ahora, si me disculpas… tengo un asunto urgente que atender.
Shane me tira del brazo y me acompaña hasta una mesa en un lugar más reservado de la cafetería. Me deja sentada y trae de la barra dos bebidas y servilletas. Muchas servilletas. Le doy las gracias por la bebida y formo una pelota con las servilletas para secarme las falsas lágrimas de los ojos.
—Sabiendo que tenía que contarte algo importante, ¿por qué me traes aquí? No tienes más que distracciones… ¡ni me vas a hacer caso! ¡Lo veo! —refunfuño y pongo cara de niña chica.
— ¿Ahora qué pasa, eres adivina o qué? Si es así dime si el camarero buenorro al que le acabo de dar mi número me llama… anda, haz eso por mí, brujita…—me dice meloso— Además, a lo mejor encuentras algo interesante tú también. —concluye con cara de satisfacción.
—Aghh, ¡eres un caso! Te odio. —le espeto.
—Auch, eso duele… —me dice fingiendo molestia— ni tú te lo crees, guapa. Bueno, ¿qué querías contarme?
—Pues resulta que...
Le cuento toda la conversación que tuve hace un rato con Karma sin omitir detalle. Las palabras, los gestos... Él asiente varias veces mientras yo me dedico a mi monólogo y noto que pasa de estar disfrutando con mis desgracias a ponerse serio. Paro de hablar y le interrogo con la mirada. No me dice nada, solo me mira a los ojos. Muy quieto. Me pone los pelos de punta así que decido hablar de nuevo.
— ¿Y bien? No me has dicho nada desde que terminé de hablar y me estás dando mal rollo, ¿por qué no me dices alguna de tus boberías ya? Eso me dejaría más tranquila, al menos… —le digo mientras me muerdo el labio y miro al suelo.
De repente, Shane me coge la mano entre las suyas y le da palmas con cariño. Luego se decide a hablar.
—Cariño, creo que Karma está confusa. Un poco como tú al principio de todo, de hecho. Pero también es cierto que mal me parece que está en una fase de negación. Reprime lo que siente y se escuda en Liam. No le va a ser tan fácil asumirlo, créeme.
—Pero, bueno, al menos no soy yo la que se inventa las cosas y se imagina que es recíproco y que viviremos nuestro amor… y esta vez, ¡de verdad! —empiezo a divagar.
—Ehhh, para el carro. No te adelantes a los acontecimientos, que sólo tenemos tu versión de los hechos… y sinceramente, no quiero que te ilusiones y que te estampes. No quiero que mueras, me caes bien. Siempre he querido tener una amiga lesbiana y… ¡Ayy! —grita mi amigo—no me pegues, ¡salvaje!
—Eso te pasa por hacerme ilusiones…
—Dios, ¿no has oído lo que te acabo de decir? Amy, no te voy a mentir, auguro una tormenta de las buenas. Ni Karma, ni Liam, ni tú saldréis inmaculados. Vas a tener que ser fuerte y aguantar lo que te caiga encima si las cosas no salen como te gustaría…
— ¡Nada ha salido como me gustaría! —Dije interrumpiendo— Hace nada éramos Karma y yo, mejores amigas hasta el fin de los tiempos y era feliz en mi ignorancia. Y ahora está Karma, con sus propias dudas y miedos, y estoy yo también con lo mío… y lo que queda de nosotras está diluyéndose poco a poco... —digo casi al borde de las lágrimas. —Quiero acabar con esta sensación, me está matando…
—Amy, escucha… puede que todo salga bien. ¿Por qué no arriesgas y se lo cuentas? A lo mejor eso hace que se abre a ti con más facilidad… —poniendo cara de pícaro con esa última frase y haciendo el archiconocido gesto de Sharon Stone en Instinto Básico.
—Estás salido. Te voy a dejar aquí con el camarero y voy a ir a mi casa a consultarle a la almohada… —le digo entre carcajadas. — Seguro que es mejor consejera que tú.
—Ni queriendo, chica. Pero gracias por apiadarte de esta pobre alma en desgracia. Mañana te llamo para que me cuentes qué decisión has tomado.
—Vale, pásalo bien. Capullo. —abrazo a Shane con fuerza y me voy a mi casa con Karma aún en la cabeza.
chio77jvqr: Amy es, desde luego, la más intuitiva y coherente con sus sentimientos de las dos. Pero va a sufrir un poquito, no todo es un camino de rosas. ¡Gracias por tu review!
¡Los comentarios me hacen feliz! Quiero saber lo que pensáis de esta historia. Ánimo, que no muerdo (lo juro) :P
