Capítulo 7: Echarse atrás
Amy:
—Amy, Amy... joder, ¡Amy despierta!— escucho una voz a lo lejos, un pitido anula mis sentidos a la vez que mi cuerpo es zarandeado. Noto un fuerte golpe en la cara y vuelvo a la realidad poco a poco.
—Eso dolió, imbécil— gruño.
—¡Ay, Amy! Menos mal que te recuperaste. Te desmayaste y no sabía qué hacer.
—Llamar a alguien hubiese estado bien, te quedaste a gusto usando todos los clichés sobre desmayos conmigo, ¿no?—digo frotándome la mejilla dolorida.
—Lo siento, me asusté y me quedé en blanco. —Dice mi amiga un poco más calmada— ¡No vuelvas a hacerme esto!— me reprime repentinamente.
—Claro, es que me encanta fingir desmayos para preocuparte y recibir bofetadas— digo sarcásticamente.
—Pero, ¿ qué te ocurrió para que te pasara esto? Hablábamos tan tranquilas y de repente 'puf' te desvaneciste... ¿Estás enferma acaso?— dice con evidente preocupación a la vez que me toca la frente para comprobar mi temperatura.
—No, no... — Digo intentando formar una excusa convincente en mi cabeza. — Esta mañana no desayuné.
—¿Cómo se te ocurre? No lo vuelvas a hacer... No quiero que le pase nada a mi mejor amiga en el mundo mundial— dice mimosa y acto seguido me besa la mejilla colorada con ternura.
El tiempo se para de repente y el espacio se distorsiona, solo estamos ella y yo, juntas en medio de la nada. Sus suaves labios sobre mi mejilla hacen que la sangre me hierva con celeridad y se acumula en toda mi cara haciendo que me ruborice visiblemente. Un cosquilleo me recorre todo el cuerpo y el vello se me pone de punta, esta sensación me resulta embriagante y en seguida pienso que no la cambiaría por nada del mundo. Entonces Karma rompe el beso y se separa lentamente, el tiempo y el espacio vuelven a ordenarse y la agradable sensación se va disolviendo poco a poco dejando tras de sí una estela imborrable. Estoy locamente enamorada de mi mejor amiga y, como me dijo Shane, no va a serme nada fácil lidiar con todo esto.
—¿Mejor? —pregunta la morena inocentemente, como si el roce de sus labios fuese el mejor medicamento que haya existido jamás, (cosa que, en este momento, podría ser totalmente cierto).
—Sí, gracias—digo sonrojándome una vez más.
El silencio nos acoge a las dos en su seno, uno tranquilo y agradable... las dos sonreímos como tontas. Karma me mira fijamente a los ojos y luego va bajando lentamente hacia mis labios. Después vuelve a alzar su vista hacia mi mirada… -yo en esos segundos no había ni parpadeado- y entonces sale de su trance, carraspea un par de veces con fuerza y se fuerza a sí misma a mirar hacia otro lado. Ella se deja caer es su cama y yo me tumbo a su lado, muy cerca y de costado, mirándola largamente hasta que decide hablar de nuevo.
—Debemos cortar oficialmente, dejaré que pase el tiempo entre nuestra ruptura y el comienzo de algo serio con Liam para que no sea tan repentino a los ojos del instituto. — Dice de nuevo muy a mi pesar, mirando al techo de su cuarto, siempre evitando mi mirada.
—Y, ¿por qué se supone que vamos a cortar? Estamos bien, somos las reinas del baile y populares como querías, para los demás estamos muy enamoradas, somos la pareja ideal... —empiezo a divagar. —No creo que se vayan a creer cualquier cosa— digo en un desesperado esfuerzo de ganar tiempo para ver si consigo alargar nuestro falso romance.
—La verdad es que no lo sé. Ya se me ocurrirá algo, seguro. —Dice ella convencida.
—¿No crees que será un poco raro que pases de estar conmigo a estar con él?— pregunto.
—No, que va. Podría decir que soy bisexual en todo caso y solo si alguien me pide explicaciones respecto a mi sexualidad. Pero yo sé bien lo que me gusta…—noto un deje de duda en su tono de voz— Lo nuestro no es nada más que una pantomima.
Encajo el golpe lo mejor que puedo, intentando con todas mis fuerzas que no se notara que me estaba matando por dentro, al fin y al cabo Karma no estaba diciendo ninguna mentira. Quien no estaba siendo del todo sincera era yo. Entonces me acuerdo de mi verdadero propósito.
—Karma, yo...—mi voz suena débil y delata mi nerviosismo. Ella, creyendo que me estaba poniendo en una posición delicada, sale a mi rescate cortando de cuajo mi discurso.
—Amy, no te preocupes por eso. No es que como si nos fueran a comer vivas... somos adolescentes, podemos amar a cualquiera y ser amados por cualquiera. Estamos en esa fase de experimentación de todo adolescente. No nos harán daño, te lo prometo. En cuanto sepan de lo mío con Liam dejarán de hablar sobre nosotras y todo habrá acabado para siempre.
Después de escucharla hablar no reuní el valor suficiente para declararme, de contarle todo lo que siento por ella desde la primera vez que nos besamos. Se la veía tan ilusionada por lo suyo con Liam… De pasar página y tener lo que siempre había deseado. Simplemente no pude. Siempre he antepuesto su felicidad a la mía, porque verla a ella alegre era suficiente para mí. Así que decido no contarle nada. Porque a pesar de que notaba ciertos cambios en su actitud cuando nuestros cuerpos se aproximaban era demasiado el miedo a su rechazo, a haberlo malinterpretado todo. Y siendo sincera, prefiero tenerla feliz y a mi lado como amiga que fuera de mi vida por mi culpa.
—Tranquila, haremos todo lo que tú decidas. Todo saldrá bien, siempre sabemos lidiar bien con las adversidades, ¿no? Juntas hasta el final, ¿vale?— digo con un nudo en la garganta.
—Eres la mejor, ¿lo sabes? Te quiero muchísimo, Amy…— dice mientras se enjuga una lagrimita.
Acto seguido se vuelve hacia mí y apoya su cabeza en mi pecho. Se acurruca junto a mí, como hemos hecho miles de veces con anterioridad, pero desde hace no tanto yo no vivo estos gestos de la misma forma que antes. Para mí estaban cargados emocionalmente, eran amor y rechazo, alegría y tristeza. Ahora la que reprime las lágrimas soy yo. —"Últimamente no hago otra cosa"—me digo a mí misma dejando escapar un suspiro.
Para bien o para mal, y por mucho que me doliera en el alma, había cambiado mi propósito inicial y así lo mantendría. La decisión ha sido tomada. Ayudaré a mi amiga en la transición y estaré allí por ella para lo que sea, incluso si es para pedirme consejo por algo que tenga que ver con Liam. Karma jamás sabrá por mí que yo siento algo por ella más allá de una amistad.
