Capítulo 9: La ruptura

Karma:

Hoy es el día en el que Amy y yo vamos a hacer pública nuestra ruptura. Estoy nerviosa y asustada a partes iguales, no sé cómo reaccionarán mis padres que estaban entusiasmados con tener a Amy de nuera o nuestros compañeros del instituto, todos sabemos cómo pueden llegar a ser los adolescentes. No es que me importe demasiado, pero si les da por meterse con Amy, Liam o conmigo tendremos un problema. Si todo va según lo previsto todo irá sobre ruedas, nada anormal dentro de la loca vida de una chica de 17 años.

Amy y yo hemos venido a clase separadas, es parte del plan que tenemos montado para ir dando pistas sobre nuestra ruptura. Me la encuentro en el hall del instituto mirando unos carteles en el tablón de anuncios. Me aseguro de que nadie nos ve y rodeo su cintura con mis brazos.

—¿¡Karma!? ¡Qué susto me has dado! ¿se puede saber qué estás haciendo? No se van a creer nada si sigues actuando como si lo nuestro fuera real… —dice la rubia en tono recriminador.

—Tranquila— digo apoyando mi mentón en su hombro— ¿Estás lista para afrontar nuestra dolorosa y dramática ruptura oficial? —le digo intentando aliviar su leve molestia.

—Sí, supongo…— dice ella bajando la vista al suelo.

—Vale, te veo luego donde el Tumblr de la escuela. —Beso su mejilla y me voy.

Salgo corriendo por las escaleras principales y voy hacia el sitio donde sé con seguridad que estará Liam, el estudio donde crea sus esculturas metálicas. El corazón me va a mil, me da la sensación que se me va a salir del pecho. No puedo esperar ni un segundo más para contarle al rubio que Amy y yo vamos a hacer oficial nuestra ruptura hoy. "Se va a quedar patidifuso, ¡ya lo creo!"—pienso sin poder evitar que una sonrisa de satisfacción se forme en mi rostro.

—¡Liam! —grito su nombre para que suene mi voz por encima del ruido de las herramientas que utiliza el chico.

—Hola, Karma. ¿Qué haces aquí? —dice él, mientras se quita la visera que le protege de las chispas que suelta el metal al ser soldado. No tiene puesta la camiseta, solo un delantal de cuero y las gotas de sudor caen sobre su torso desnudo dejándolo brillante. Sus músculos definidos marcan unos brazos que están llenos de limaduras de metal y grasa. Su pelo estaba revuelto y tenía las mejillas coloradas del calor sofocante que impregnaba el cuarto. Aún así, todo sudoroso y sucio, me parecía el chico más sexy sobre la faz de la Tierra. Ni me doy cuenta de que el tiempo pasa rápido mientras le hago un escáner mental.

—¡Karma! ¡Hey, despierta! ¿Te han absorbido el seso los aliens o qué? Deja de mirarme como una boba, me haces sentir un objeto de deseo.— dice él repentinamente, tapándose la desnudez que no le cubre el delantal con fingido pudor.

—¡Serás idiota! —le suelto entre risas— He venido a contarte algo importante.— Le digo poniendo mi cara más sensual y acercándome poco a poco a él.

—¿Ah sí? ¿Y de qué se trata? —pregunta Liam con una sonrisa pícara.

—Pues, Amy y yo vamos a cortar. ¿No es lo que querías? —digo acercándome a sus labios.

—Bueno, puede sonar egoísta, pero sí… es lo que quería. Así no tendremos que escondernos, ni seré el tercero en discordia. Solo tú y yo. Y nadie más. —dice sellando su discurso con un beso largo y suave en los labios. "Dios, se siente tan bien"— pienso.

—Tú y yo. Y nadie más. —repito como una tonta.

—Y, ¿cómo ha sido todo?, ¿se lo ha tomado bien? Es decir, ¿le has contado el verdadero motivo por el que cortaste con ella? —pregunta.

—Ya te dije que estábamos atravesando una mala época como novias, queríamos cosas diferentes y no nos entendíamos como antes. Pero seguimos siendo amigas, al fin y al cabo ella me entiende más que nadie. Lo ha afrontado de manera muy adulta. —Le digo usando todo mi poder de convicción.

—Ya veo… suena genial, Amy parece una chica muy cabal y realista. Me alegro que no la pierdas como amiga, ustedes dos han sido muy especial la una para la otra… eso no se puede negar.

—Sí, ella es la mejor persona del mundo. Tengo muchísima suerte de tenerla a mi lado. —digo suspirando, sin poder evitar pensar en lo bien que se ha portado mi mejor amiga conmigo estos últimos meses. Ha tenido una paciencia infinita, debería estar cabreadísima y aún así sigue soportando mis locuras. "Es tan tierna"—pienso.

—Todo va a ir bien, ya verás. —Dice Liam interrumpiendo mis pensamientos.

—Claro, claro… seguro. —sonrío y le vuelvo a besar.


Horas más tarde, después de las clases.

Me he reunido con Amy y la chica que lleva el Tumblr del instituto. Nos va a hacer una entrevista y a publicar un artículo sobre nuestra ruptura. No es que nos parezca del todo bien, pero al ser las reinas del baile todos lo que tenga que ver con nosotras va directamente a las redes sociales de la escuela. Ya que van a circular rumores, mejor decir la verdad nosotras mismas sin que les dé tiempo a chismorrear.

—Hola, chicas. ¿Es verdad que nuestra pareja favorita ha decidido romper su relación? —pregunta la entrevistadora.

Y ahí comienza todo. Mi preparado discurso sobre nuestra relación y el porqué de la ruptura sale de forma natural a pesar de habérmelo memorizado cual robot. Me explayo en detalles banales que es lo que a la gente le gusta. De vez en cuando miro hacia Amy para que participe más en la conversación o me eche un cable, pero solo acierta a responder con monosílabos o algún gesto con la cara. Desvía la mirada muchas veces y la chica del Tumblr la mira con recelo. En medio de la entrevista me interrumpe y le pregunta a mi mejor amiga si todo va bien, ella asiente enérgicamente y se disculpa diciendo que ha tenido una mala noche porque ha tenido que estudiar para una asignatura difícil. La entrevistadora se queda contenta con la respuesta pero a mí no me la cuela. Sé que le pasa algo así que cuando terminamos la abordo antes de que se me escape.

—Amy, ¿qué te pasa? Te he notado distraída ahí dentro, como ausente. —Le digo preocupada.

—Ah, no es nada. Mero cansancio —me dice con una sonrisa cargada de lo que parece ser tristeza—, de veras que no dormí nada bien, pero no fue por estudiar toda la noche.

—Sabes que me lo puedes contar, ¿no? Si hay algo que te preocupa yo te puedo ayudar… como siempre he hecho. —Le digo con sinceridad.

—Ya lo sé, cielo, ya lo sé. —Dice sonriéndome— Ve con Liam, seguro que está esperándote al saber la gran noticia, el Tumblr recibe muchas visitas aunque no lo parezca. Y tras decir esto se da media vuelta y se aleja por el pasillo.


Amy:

Reprimo las ganas de llorar y me voy de allí sin mirar atrás. Tengo que ser fuerte, tengo que evitar derrumbarme. Esto me duele más que nada en el mundo, pero se la ve tan feliz… y yo no voy a ser quién para destrozar su felicidad. Por un momento pensé que ella se daría cuenta, que realmente sentía algo por mí y que correría hacia mis brazos… fui una ingenua al creer que de repente abriría los ojos. A lo mejor Shane y yo hemos estado equivocados todo este tiempo. A lo mejor hemos malinterpretado todo desde el principio. "La gente enamorada distorsiona la realidad"—me digo a mí misma.

—Estúpida. No eres más que una estúpida, Amy Raudenfeld. —Digo en voz alta.

—No sabes cuánto, hermanita. —Escucho que dice Lauren con sorna detrás de mí.

—Lauren, ahora no. Por favor —le digo cortante—, no estoy de humor.

—Me da igual, me vas a escuchar quieras o no. Tu farsa con Karma ha ido demasiado lejos, es hora de que me las pagues por haberme humillado durante el curso.

—¿De qué farsa hablas? Lo nuestro era real. —Miento intentando proteger una falsa relación que acaba de terminar.

—¡Ja, ja, ja! Ya te gustaría, Amy… ya te gustaría. —Dice malévolamente— Deja que te muestre algo.

Acto seguido, Lauren saca el móvil y reproduce una grabación. Mi conversación con Shane de ayer.

—¿Me estabas espiando? —digo al borde de la histeria— ¡No tienes derecho!

—¡Tú no tienes derecho! Me has arrebatado la corona de reina y ahora te las voy a cobrar todas seguidas… ¿Qué crees que pensará la gente cuando se vean estafados por un par de idiotas irresponsables y egoístas? ¡Ah! Y me muero por verle la cara al inocente pichafloja de Liam cuando se entere de que todo ha sido para que Karma tenga la oportunidad de beneficiárselo… Y lo más importante, ¿qué dirá tu mejor amiga Karma cuando se dé cuenta de que estás hasta los huesos por ella? Oh sí, la venganza es un plato que se sirve frío. Y tú, mi queridísima hermanastra —dice con sarcasmo—, vas a tener primero, segundo, pan y postre.

—Lauren…—digo tragando saliva, tengo la boca seca y el pánico me inunda y se apodera de mi cuerpo.

—Deberías verte, estás muerta de miedo. Se te nota a leguas. ¿Sabes qué es lo mejor de ser la Queen Bee del instituto? —Pregunta sin esperar respuesta— Que tengo todos los números de teléfono de cada alumno de este instituto y que un difundido de whatsapp con cierto audio podría hacer añicos tu vida estudiantil. Tú decides. ¿Tienes algo mejor que darme a cambio de borrar el archivo o le doy al botón de enviar? —dice amenazante.

—¡Espera! No puedes hacerme esto, Lauren. No hemos empezado con buen pie, está claro… pero esto es una cabronada, no he hecho nada que lo merezca. Por favor, borra el archivo y haré lo que quieras. —Digo suplicante. —Me da igual que digas cualquier cosas sobre mí o que me uses para tu beneficio, pero borra eso y no metas a Karma, por favor te lo pido —digo sin poder contener el llanto.

—¿Karma? ¿Aún te importa esa? Eres más tonta de lo que creía… no dejes al descubierto tu punto más débil.

—¡Yo la amo! —grito sin pensarlo dos veces, haciendo que Lauren de un bote en el sitio de la sorpresa— Y te juro que como le hagas algo a mi mejor amiga voy a hacer todo lo posible para que tu venganza esté realmente justificada —digo furiosa.

—Wow… quién lo diría, la tranquila y buena de Amy tiene carácter. Está bien… —dice levantando el móvil y tocando la pantalla— ¿ves? Ya he borrado el audio. Ahora, quiero ser la dama de honor principal en la boda de nuestros padres, me encargaré de todo y no rechistarás ante mis decisiones respecto a la ceremonia, te cambiarás de cuarto y me harás los deberes hasta el final de curso.

—¿Cómo sé que no tienes otra copia en otro sitio? —le digo desconfiada.

—Te doy mi palabra, ¿tengo yo la tuya? —dice tendiéndome la mano.

—Trato hecho. —le estrecho la mano a Lauren y sigo mi camino hacia mi casa asumiendo mi doble derrota de hoy.


¡Noveno capítulo del fic, babies! Me he demorado un poco, así que pido disculpas de antemano. Espero que les guste mucho este capi, me ha encantado escribir la parte de Amy y Lauren (me flipan los malos, son lo mejorcito)

-Guest: me alegro que te resulte prometedora la historia. Espero que sigas leyendo y dejando tus impresiones. ¡Se agradecen!

-Alexis Gray: ¡ay, que me sonrojo! Muchas gracias por tu comentario y el follow, espero que te siga fascinando lo que vaya escribiendo. ¡Saludos!

Gente, no sé cuándo volveré a escribir (la uni es la uni) pero espero que sigáis pasando de vez en cuando a echarle un vistazo al fic... si no lo retomo en este tiempo, estaré de vuelta a mitad del mes que entra (más o menos)

Besotes kármicos!

#VivaKarmy