He aquí el nuevo cap, estará dividido en 2 partes. Espero que guste.
Por cierto, se me olvidó decir que Johnny es totalmente inventado :) sorry.
¡Disfrutad!
Capítulo 11: La boda (Parte 1)
Amy:
El sonido de la alarma de mi móvil me despierta a eso de las nueve de la mañana. Lo apago a tientas y me froto mis cansados ojos con las manos. La boda no se celebra hasta las seis de la tarde, pero teniendo en cuenta que aún faltan cosas que preparar y familiares que ir a buscar al aeropuerto mi madre y su dentro de poco marido nos han hecho prometer a mí y a Lauren que estaríamos levantadas relativamente pronto para ayudar con todo lo que podamos. No me llega ningún sonido procedente de la cocina o el baño, es más, todo está demasiado silencioso… parece que en la casa no hay ninguna actividad así que me concedo un tiempo para levantarme y empezar el día, pero estoy tan cansada… Me hago un ovillito, acurrucándome junto a las mullidas almohadas que pueblan mi cama. Poco antes de caer rendida ante Morfeo, noto como alguien con acelerados pasos suben las escaleras y abre la puerta de mi dormitorio. Luego un grito.
—¡AMY! ¡Despierta, hermanita! —dice Lauren con un entusiasmo fuera de lo normal.
Luego Lauren sube las cortinas y los rayos de Sol inundan mi cuarto, incidiendo fuertemente sobre mi cara. Me echo el nórdico encima de los ojos y gruño de insatisfacción. Acto seguido Lauren salta encima de mí y aparta las sábanas de mi cara. Abro mis ojos poco a poco para que se acostumbren a la claridad del día mientras hago un esfuerzo por sacarme a Lauren de encima. Sin ningún éxito, por supuesto.
—Amy, ¡arriba gandulona! ¡Que nuestros padres se casan hoy! No puedo esperar a verlos subir al altar… quiero escuchar sus votos y verlos llorar de alegría. ¡Estoy tan contenta que creo que voy a explotar! —Lauren vomita su entusiasmo y, aunque estoy muy alegre por mi madre, se me nota en el gesto que no estoy ni la mitad de nerviosa que mi hermanastra. Ella cesa su verborrea y me mira con gesto serio. —¿Acaso tú no estás emocionada? —me pregunta bastante triste.
—Sí, Lauren, estoy muy contenta por nuestros padres. Es un día especial para todos nosotros. Pero… —Miro la foto que hay sobre mi mesilla de noche y no puedo evitar dejar libre un par de lágrimas. Lauren se da cuenta de mi gesto y limpia el salado líquido de mis mejillas. Luego se tumba y se acurruca a mi lado, pasando su mano sobre mi vientre.
—Ya entiendo… te va a costar verla allí. En un evento donde se celebra la unión y el amor de dos almas gemelas. —Dice la rubia seriamente.
—Ni yo lo hubiera dicho mejor… pero nunca pensé que fueras tan profunda —me río y el ambiente deja de estar tan tenso. —No sé cuánto tiempo voy a poder aguantar así… —dejo escapar en un suspiro.
—¿Por qué no le cuentas lo que sientes por ella? Quizás te corresponda…
—Pero, ¿¡acaso no has notado que parece que vive en el séptimo cielo desde que está con Liam!?
—Bueno, sí, se la ve contenta…
—Además, me prometí a mí misma no decirle que estoy enamorada de ella.
—Es lo más estúpido que he oído nunca. Tienes que luchar por lo que deseas. —Espeta ella.
—Yo lo que deseo es tenerla conmigo, a mi lado y por siempre. Y decirle que la quiero, así sin más no me garantiza eso —le digo con desesperación evidente—. Creía que era recíproco, que ella también sentía algo por mí. La forma en la que me besaba… –¡Dios, cómo me besaba!- parecía todo tan real, lo sentía en sus gestos y en cada una de sus miradas. Pero parece que mis sentimientos me nublaron el juicio. Estoy jodida, Lauren, muy jodida… —digo haciendo un gran puchero, las lágrimas amenazando con salir una vez más.
—Bueno, la decisión final es tuya. Pero creo que deberías decírselo, así te quitas un peso de encima… no te puedes callar algo así toda tu vida —se incorpora y besa mi frente—. Anda, levántate y vístete. Hoy, a pesar de todo, es un gran día. Y tienes que intentar sonreír, aunque sea por nuestros padres. Te veo abajo para desayunar.
Lauren se levanta y me deja sola con mis pensamientos. Me siento sobre el borde de la cama y cojo el marco que descansa sobre la superficie de la mesilla de noche. Miro la sonrisa dibujada en la cara de Karma, sus bonitos labios, que desearía poder estar besando ahora mismo, y su brillante mirada, cargada de ilusión y alegría.
—¡Mira lo que me has hecho! —le grito a la foto, furiosa. Mi cuerpo comenzaba a sacudirse violentamente, lloraba descontroladamente y mi respiración se hacía cada vez más acelerada y fuerte. —Nunca debí acceder a tu estúpido plan. ¿Por qué soy tan imbécil e ingenua? —me pregunto a mí misma— ¡Te odio!, ¡te odio!, ¡te odio, Karma Ashcroft! Te odio por hacerme sentir tan estúpida y vulnerable. Te odio porque me he vuelto una cobarde por tu culpa. Te odio porque no te tengo y por quererte tanto.
Lanzo el marco contra la pared y se rompe en mil pedazos. La foto se desprende y baja lentamente haciendo giros y tirabuzones, a cámara lenta como en las pelis. Voy corriendo hacia dónde descansan los pedazos de uno de mis recuerdos más preciados. Hinco mis rodillas en el suelo y aparto los cristales con cuidado y rescato la foto del desastre. El papel fotográfico está algo rayado por culpa del vidrio, ya no luce tan perfecta como antaño.
—Oh, no. ¿Qué he hecho?, ¿qué he hecho?... —me repito a mí misma con lágrimas en los ojos. "Tengo que hacer algo, tengo que empezar a olvidarme de ella. Cada vez estoy más deprimida y triste. Podría conocer a otras personas. A otras chicas. Y recomponer el puzle que es ahora mi corazón"—pienso. Me seco las lágrimas, pongo la foto en mi escritorio y recojo la prueba de que alguna vez sufrí tanto por un amor no correspondido.
Karma:
Voy camino a casa de Amy. Su madre me ha llamado hace nada diciendo que necesitaba hablar urgentemente de algo. No sé a qué podrá referirse pero me apremia tanto que no me lo pienso ni un segundo y voy. "¿Tendrá algo que ver con Amy?"—Pienso.
Últimamente no hablamos mucho, no sé qué es lo que ha cambiado… está distante conmigo. Liam se esfuerza porque mantengamos una conversación de más de dos frases pero nos es imposible. Yo digo o pregunto cualquier cosa y ella contesta con monosílabos o simplemente no responde, luego se va y me deja con la palabra en la boca. Me está evitando, lo sé. Pero el no saber por qué me está matando. No puedo recordar la última vez que dejamos de hablar durante tanto tiempo, siempre hemos estado muy juntas y en sintonía... con el tipo de carácter que tenemos no es muy normal que los enfados, por lo que sea, nos duren tanto tiempo. Eso es lo que me preocupa, que se está haciendo mucho de rogar y no entiendo qué es lo que he hecho o dicho que le haya sentado tan mal. Espero que esté en casa y poder hablar con ella aunque sea un momento. Supongo que estará atareada con las cosas de la boda, pero tendrá un momento para mí, ¿no? Al fin y al cabo, soy su mejor amiga. Me debe una respuesta.
Toco el timbre y Farrah sale a mi encuentro. Tiene rulos prendados a su corto pelo rubio y una bonita bata de seda puesta. Me abraza efusivamente y me invita a entrar en el salón. Veo por aquí y allá a algunos de los familiares de Amy que he visto en otras ocasiones a lo largo de nuestra vida. Los saludo a todos con la mano mientras la madre de Amy me arrastra hasta su despacho, cierra la puerta tras nosotras y se acerca a mí con una cara que rebosa felicidad.
—Karma, cielo, necesito que me hagas un favor enorme, querida.
—Si está en mi mano, lo haré con gusto. ¿De qué se trata? —pregunto con curiosidad.
—Sé que cantas y tocas, cariño. Amy me lo ha dicho un millón de veces. Y por la cara que se le pone cuando habla de lo bien que lo haces puedo apostar a que posees una voz maravillosa y un talento increíble. —Dice la mujer sin escatimar en elogios. —El caso es que la cantante que había contratado para liderar el coro durante la recepción en la iglesia se ha puesto enferma en el último momento –algo de las anginas, creo que me dijo- ¿Podrías encargarte tú? Siento que sea todo tan rápido pero, por favor, no te lo pediría si no fuera algo muy importante para mí.
La madre de mi amiga me mira suplicante y no puedo negarme ante tal petición. Le digo que acepto y se abalanza sobre mí mientras me besa las mejillas repetidamente.
—¡Muchísimas gracias, cariño! Toma, esta es la partitura con la letra pero imagino que te la sabes perfectamente. Es 'All you need is love' de The Beatles, es la canción favorita de mi prometido. Seguro que lo harás magníficamente, confío en ti —dice con renovado entusiasmo y un ápice de orgullo. —¡Ah! Se me olvidaba, no se lo digas a Amy… así se lleva una sorpresa ella también. —Dice guiñándome un ojo. —Ya puedes marcharte, cariño, te veo en la iglesia dentro de unas horas. Poco antes de que el pastor nos casa, te levantas discretamente y subes hacia el balcón dónde estará situado el coro para que inmediatamente después del beso cantes tú. Siento no poder charlar más contigo, pero tengo prisa. —Dice la madre de Amy mientras ríe de forma incontrolada por los nervios.
Sale del despacho y poco después salgo yo hacia la puerta para volver a mi casa a prepararme. Antes de tocar el pomo de la puerta miro la escalera que conduce hasta el segundo piso, donde están las habitaciones de la familia, y me dirijo hacia ellas. Subo los escalones de dos en dos y me planto en la puerta que da entrada al dormitorio de Amy. La abro y entro dentro. Amy está duchándose en su baño, oigo como corre el agua y la voz de la rubia mientras tararea alguna de sus canciones favoritas. Decido esperarla hasta que salga y, mientras tanto, doy unas vueltas por la habitación. Una cosa llama poderosamente mi atención, nuestra foto. No está sobre la mesita y eso me inquieta. La busco por toda la estancia hasta dar con ella. Estaba mezclada con otros papeles sobre el escritorio de mi amiga. La tomo entre mis manos y paso mis dedos sobre su superficie, siento el papel satinado lleno de cortes y más allá, en la papelera, veo el marco destrozado.
—¿Karma? —doy un respingo— ¿Qué haces en mi cuarto? —pregunta confusa.
El cabello húmedo de mi amiga cae en cascada sobre su hombro derecho, la toalla envuelve parte de su cuerpo y deja ver sus atléticas piernas y su delicada piel. Algunas perlas de agua resbalan por su cara y delinean el suave contorno de su cara para luego caer sobre el suelo estallando delicadamente al hacer contacto con su superficie. La vista se me nubla un poco y empiezo a respirar repetidamente. Sólo escucho el sonido de las gotas al caer y los latidos de mi propio corazón.
—Y-Yo… ehh… vine porque —¡Espera, no puedo decirle lo de que voy a cantar en la boda!— …porque quería verte antes de la boda para… para hablar. Sí, ¡hablar! ¡Hablemos! ¿Cómo estás? ¿Nerviosa, emocionada? —digo torpemente.
—Supongo que una mezcla de ambas… —dice ella aún confundida.
Un silencio extraño e incómodo se hace presente y ella me mira directamente a los ojos, expectante. Entonces se da cuenta de que sostengo nuestra foto en la mano y la señala con un movimiento de su cara. Se detiene ante mí, interrogándome con sus preciosos ojos verdes.
—Ah, sí. La vi sobre tu escritorio. ¿Qué le ha pasado? Está algo deteriorada…
—Se me cayó el marco mientras limpiaba. Tendré que comprar otro…
—Pero la foto… está inservible. De nada servirá un nuevo soporte si está tan mal… toda estropeada… —digo volviendo a pasar mis dedos por nuestras caras.
Entonces Amy me arrebata la foto y procede a romperla en pedazos. Me quedo helada ante la dura imagen que ha adquirido la tez de mi amiga. Su ceño fruncido, las comisuras de su boca hacia abajo, las venas hinchadas bajo las sienes…
—Ya está. Solucionado, ya no tengo que arreglar algo inservible. —Dice con desdén.
Sus fuertes palabras me inducen a pensar que no está hablando solo sobre una foto. Pero sigo sin tener la más remota idea de dónde sale su enfado. Estoy petrificada ante ella, balbuceando peros y porqués mientras miro con ojos acuosos los pedazos volando por el aire hasta golpear el suelo al igual que las gotas de agua lo hicieron minutos antes. Alargo una mano hacia mi amiga y doy un paso hacia ella. La rubia retrocede y me desvía la mirada. Está visiblemente incómoda y furiosa y yo siento que estoy a punto de comenzar a llorar fuertemente.
—Amy, ¿estás lista? —Pregunta Lauren irrumpiendo en el cuarto de Amy— ¿Karma? ¿Qué haces aquí? ¿Cuándo viniste?
Lauren pasa de mirarme a mí a mirar a Amy. Luego vuelve su vista hacia mí de nuevo y me coge del brazo mientras me saca de la habitación. Me doy la vuelta para ver una vez más a Amy y esta me rehúye de nuevo.
—Lauren, ¿qué pasa? N-No lo entiendo… —digo sollozando.
—Es mejor que te vayas, Karma. Te veo en la boda.
Cinco segundos después estoy fuera, en el porche de la casa de mi amiga, mirando sin entender nada hacia la puerta. "¿Por qué ha hecho eso?" —Pienso— ¿Qué intenta decirme?". Regreso a mi casa alicaída. No tengo ninguna gana de volver a enfrentarme en la boda, pero no puedo faltar… le dije a Farrah que iría y cantaría aquella canción que quiere dedicar a su futuro marido. Me llevo la mano al pecho, a la zona donde está el corazón. Me duele. Late fuertemente y noto que empiezo a hiperventilar. Las imágenes de los últimos acontecimientos pasan rápidamente por mi mente. Amy semidesnuda mirándome a los ojos, Amy gélida rompiendo la foto, Amy rehuyendo mi mirada… Sin darme cuenta me encuentro en la entrada de mi casa, me dejo caer sobre las escaleras del porche y rompo a llorar desconsoladamente.
Fin de la primera parte. ¿Qué pasará en la segunda? (chan chan chaaaan)
-pkn150: Me alegro que te guste! De momento sigo actualizando en mis ratos libres, no te preocupes. Cuídate tú también :)
-Alexis Gray: ¡Hey, gracias por seguir comentando! Me hace muy feliz, la verdad jeje. Veo en Lauren un potencial enorme como amiga y consejera, por eso cambié las tornas en su relación. Lo de las pastillas... no sé, me apreció lo conveniente. ¿Te imaginas que en realidad sea justo eso? Me meo X) Karma lo va a pasar mal, porque Amy está rota y se siente despechada. Para ella, nada ha cambiado salvo por su noviazgo con Liam. La actitud de Amy la deja fuera de lugar totalmente y no tiene ni idea. Mucho drama. Espero seguir teniendo noticias tuyas. ¡Saludos!
-Nany Fabray-Berry: ¡Hola! ¿Talento? Oye, no me digas esas cosas que se me suben rapidito jajajaj Gracias por tu cumplido, en serio. Y publica tus cosas, seguro que gustan a mucha gente ¡anímate! Amy es genial, yo quiero una para mí ;) Que sepas que tenía pensado incluir una nueva morena muy sexy a la historia, ahí lo dejo...
-Kateparamore: jajajajaj Gracias! Yo he leído cosas muy (MUY) buenas, unos fics increíbles (sobre todo faberry y swanqueen) si te refieres a faking it... solo he leído en inglés, así que no podría decirte. Muchas gracias por el tip de los desmayos, debí documentarme mejor. Una nunca se acuesta sin saber algo nuevo ;)
Como siempre, muchas gracias a todos los que comentan, siguen y/o incluyen el fic en sus favoritos. ¡Sois la caña!
Saludos y besotes kármicos a todos/as!
#VivaKarmy
HelloMrsGolightly
