Capítulo 12: la boda (Parte 2)

Amy:

Lauren y yo estamos de pie junto al altar. El padre de Lauren nos echa miraditas nerviosas de vez en cuando y nosotras le instamos entre risas a que se calme un poco. Los invitados ya se encuentran todos sentados es los bancos, esperando, al igual que nosotros, a que entre la novia. Recorro mi mirada entre los presentes, en un lado están sentados los invitados que vienen por parte del novio y al otro lado están los invitados que vienen por parte de la novia. Entre ellos veo a Karma, que va vestida de forma elegante pero juvenil. Tan guapa y espectacular como siempre. Me pierdo mientras la contemplo y por poco olvido el evento ocurrido horas antes en mi casa. Noto como mi gesto se endurece y mi mandíbula se tensa, pero se me quita cuando subo la mirada y veo que Karma parece ida. Mira hacia otro lado y no responde a los cariñitos que Liam le profesa. Sus ojos se encuentran con los míos en un momento y puedo ver que reflejan una profunda tristeza. "Quizás me pasé de la raya con ella". —Pienso. Me fijo, entonces, que los tiene rojos e hinchados bajo el fondo de maquillaje. Me aguanta la mirada unos segundos para después apartarla mientras se muerde el labio y pestañea rápidamente varias veces. Se levanta de repente, coge su bolso de mano y pasa por encima de Liam para salir por el pasillo. Éste le hace un gesto queriendo saber qué pasa y puedo escuchar cómo ella le dice que va a tomar el aire un momento, que no hace falta que la acompañe. A los cinco minutos de la salida de Karma la marcha nupcial empieza a sonar. La novia llega y hace su entrada. Está bellísima, mi madre da pasitos cortos y seguros hacia el padre de Lauren mientras lo mira fervientemente a los ojos. Hacía tiempo que no la veía tan feliz y radiante. Está a punto de aproximarse y Karma no llega, quizás le ha dado palo entrar cuando se ha dado cuenta de que la ceremonia ha empezado. Liam gira su cabeza en busca de su novia, seguro que está pensando lo mismo que yo.

Mi madre sube por fin al altar y se coloca junto al novio. Nos mira a ambas y sonríe ampliamente, luego obedece las indicaciones del pastor durante toda la ceremonia. Ambos están tan nerviosos que cometen algunas torpezas y todos nos reímos con ellos, se ven tan adorables… Cada uno lee sus votos y luego se dan el esperado beso que sella su promesa de amor eterno. Los dos estaban tan felices, alguna que otra lágrima resbaló por sus mejillas durante la ceremonia y Lauren y yo sonreímos emocionadas. Tras esto, unas voces emergen desde el piso superior de la iglesia, hay un coro entonando una melodía a capella. Luego la figura de una chica se abre paso y empieza a cantar 'All you need is love', reconozco inmediatamente la voz y un cosquilleo recorre mi espina dorsal haciendo que el vello se me ponga de punta. Su voz, la de Karma, es tan angelical y harmoniosa… no recordaba lo mucho que me gusta oírla cantar. Los invitados se levantan de sus asientos y empiezana acompañar el compás de la música con las palmas. El padre de Lauren llora emocionado y mi madre le seca con amor las lágrimas de las mejillas. Cuando me quise dar cuenta yo también estoy llorando a lágrima viva. Lauren se da cuenta y pasa su brazo por mi cintura mientras apoya su cabeza en mi hombro. Ella sabe lo mal que lo estaba pasando, lo desdichada que había sido estos últimos meses y también que ahora estoy llorando de pura felicidad. Cuando Karma termina de cantar la sala prorrumpe en vítores y aplausos, mi madre salta alegre y grita entusiasmada lo bien que lo ha hecho la morena y que la conoce desde que era una cría -¡Madres!-, luego nos abraza a Lauren y a mí, nos dice lo orgullosa que está de ambas y sale por el pasillo central de la iglesia colgada del brazo de su ahora esposo mientras una lluvia de pétalos de rosa les cae encima. Tras esto, Lauren y yo los guiamos hasta la limusina que los llevarían hasta el lugar del convite y nosotras nos montamos en mi coche, los invitados se van por su lado quedando todos en encontrarse en la entrada para volver a aplaudir y decir "¡vivan los novios!" unas cuantas veces más.


Ya en el precioso lugar donde se celebra el convite, una casa rústica enorme, muy luminosa y con un gran jardín a las afueras de la ciudad, nos sentamos en la mesa principal con nuestros padres y nuestros abuelos. Los novios dan por comenzado el brindis y algunos amigos se acercan y comienzan su monólogo sobre momentos con ambos, haciendo que se sonrojen y arrancando carcajadas a todos los presentes. Luego llega el turno del discurso de las damas de honor, Lauren va primero y yo después. Nuestras emociones afloran rápidamente y nuestros padres se sienten abrumados ante todo el cariño que les brindamos. Acto seguido, comienza la fiesta. Shane, Oliver, Liam y Karma están sentados frente a la mesa principal. Charlan y ríen mientras disfrutan de la buena comida y la bebida. Shane le echa el ojo a Oliver mientras me hace entender con señas lo bueno que está y, a su vez, Oliver me mira y me saluda tiernamente. De vez en cuando recibo una sonrisa cálida y mucho más serena de mi mejor amiga, la cual devuelvo sin pensar. Mi humor ha cambiado radicalmente desde que escuché a Karma cantar, es como si toda amargura que pude haber sentido se hubiera esfumado de repente. No podía seguir enfadada con ella por mucho que quisiera, no está en mi carácter ser así. Decido que cuando tenga un momento para hablar con ella a solas, si es que quiere hablar conmigo aún, le pediré perdón por haberme portado como una imbécil con ella. Lauren se dio cuenta de la movida y me susurra al oído que todo va a ir bien con Karma, que no tengo que preocuparme de nada esta noche. Le aprieto la mano en señal de entendimiento y me sonríe de vuelta.


Una vez terminado el banquete, los novios parten la tarta y reparten un poco a todos los invitados. La croquembouche que Lauren eligió es todo un éxito.A continuación el Dj se pone tras los platos y pincha música disco de los 80. Las luces se atenúan y bajan bolas de discoteca del techo que lanzan sus destellos por toda la sala. La gente ríe, baila y canta sobre la pista de baile.

Shane saca a la pista a un camarero que estaba descansando y Liam coge de la mano a Karma para hacer lo mismo. Lauren, Oliver y yo nos quedamos sentados en la mesa mientras terminamos nuestro pedazo de pastel. Al rato, Oliver decide romper el hielo. Se levanta y con gesto solemne nos dice:

—Señoritas, ¿me harían el grandísimo honor de bailar conmigo esta noche? —dice mientras nos tiende las manos y empieza a moverse al ritmo de la música con gracia.

—¿Con la dos? —digo entre risas, ligeramente achispada por el efecto del burbujeante espumoso.

—¡Claro! Somos jóvenes y sólo se vive una vez. —Dice mi amigo haciendo que los tres estallemos en carcajadas. Lauren me mira con ojos suplicantes y acepto la propuesta.

—¡Bieeeen! —grita la rubia— Estaba deseando que alguien me lo pidiera, ¡con lo que me gusta bailar!

Salimos los tres a la pista y nos apañamos para poder bailar juntos. No se nos da nada mal, vamos bastante sincronizados dentro de lo que cabe. No como el tío Joey, que está destrozando los pies de su acompañante. De vez en cuando noto que Karma mira hacia donde estamos pero la ignoro para no ponerme a llorar durante la fiesta y sigo a lo mío. Cuando ya levamos una hora y pico bailando, la música bailonga cesa y los acordes de una canción lenta, de las de bailar agarraditos, suena por los altavoces. Entonces, me separo de nuestro peculiar trío de baile con una excusa para ir a tomar algo y alejarme urgentemente de lo que iba a ser un duro golpe para mí.

Me acerco a la barra que han instalado los del catering y me siento en uno de los taburetes altos mirando en dirección a la pista de baile. Todas las parejas bailaban pegados y acaramelados, incluso me pareció ver que Lauren y Oliver seguían bailando juntos y una sonrisa cómplice se formó en mi cara.

—¿Quieres tomar algo? —me dice una voz femenina desde mi espalda.

Me giro y me encuentro ante una chica muy guapa. No debe ser mayor que yo, probablemente tenga mi edad. Tiene el pelo castaño largo, ligeramente ondulado en las puntas. Unos ojos grandes marrones y labios carnosos. Un hoyuelo en su barbilla le da el puntito infantil a su look bastante sensual. La suave cadencia de su voz y su tono, ligeramente ronco, solo incrementaba su atractivo. Me quedo un rato mirándola sin pestañear, intentando ubicarla ya que me suena un montón…

—Hola, ¿te gustaría tomar algo? —me vuelve a preguntar con ese tono que hace que algo se revuelva dentro de mí.

—Ay, lo siento —me disculpo—. Ponme una copa de champán, por favor. Discúlpame… ¿nos conocemos de algo? —pregunto mientras la miro entrecerrando los ojos.

Ella se ríe suavemente, me tiende la copa y luego apoya los codos sobre la encimera y, a su vez, la barbilla sobre sus puños. Quedando bastante cerca su cara de la mía.

—¿No me recuerdas? —dice haciendo un puchero— ¡Vamos al mismo instituto! Me llamo Soleil. —Dice sonriendo la morena, tendiéndome la mano para que se la estrechase.

Entonces la recuerdo, es la chica con la que salía Liam. La vi aquella vez que Karma cantó delante de todo el instituto por lo de las protestas.

—Se les ve muy enamorados… —dice la chica mirando en dirección a Liam y a Karma.

—Sí, bastante…—digo algo resentida.

—¿Puedo preguntar cómo lo llevas? —dice sin intentar ser grosera.

—Bueno, poco a poco… la herida se va cerrando. —Acierto a decir.

—Creía que era de mutuo acuerdo, pero supongo que igualmente duele…

—Sí, claro… soy humana —río y doy un sorbo a mi copa— ¿Y tú qué? Salías con Liam, ¿no?

—Se podría decir que algo así… —dice guiñándome un ojo con picardía— Ya lo he superado, ahora tengo otros intereses. —Dice jugando con un mechón de pelo castaño.

—¡Brindemos por ello! —digo resuelta.

Soleil me rellena la copa y se sirve una para ella. Las chocamos y bebemos un sorbo del chispeando líquido dorado pálido.

Seguimos charlando de cosas banales y otras más profundas, reímos y bebimos champán hasta coger un buen puntillo. La barra estaba repleta de otros camareros y camareras que servían bebidas con mucha eficacia. Cuando ya llevábamos un tiempo de cháchara, Soleil decide que es hora de salir de detrás de la barra.

—¿Qué te parece si salimos un rato a coger el aire? Además, ya es de noche… seguro que el cielo está lleno de estrellas tan bellas como tú. —Dice Soleil sensualmente.

—Vale, ¿por qué no? —digo con las mejillas acaloradas.

La chica coge un par de botellas más de champán y nuestras copas y salimos al fresco. Nos sentamos en un acogedor bajo un arco recubierto de flores y plantas trepadoras. Las vistas desde aquí son magníficas y sí, el cielo oscuro está salpicado de algunas estrellas muy brillantes. Soleil me tiende la copa con más champán y yo pienso seriamente en rechazarla porque ya no siento ni los dedos de los pies, pero la tomo y me la bebo a sorbitos.

—No entiendo por qué Karma dejaría a alguien como tú por alguien como Liam Booker —suelta ella repentinamente—. Es que es tan aghhhh —dice mientras hace un gesto como si estuviera estrangulando un cuello.

—Las personas no podemos elegir a quién amar… —digo pensativa.

—¡Ya! Pero es que tú eres mil veces mejor que ese idiota, bobo, descerebrado y mujeriego de Liam —dice exasperada— ¡No me cabe en la cabeza!

Me mira a los ojos y se humedece los labios. Puedo sentir que se aproxima lentamente a donde estoy yo y el calor que emana su cuerpo se hace cada vez más notorio. Mi corazón bombea sangre rápidamente y las palmas de mis manos comienzan a sudar sin control.

—Yo te encuentro tan real, tan natural… tan atractiva.— Dice la camarera con su deliciosa voz cada vez más ronca por el efecto del alcohol.

El deseo se instala en mi bajo vientre haciéndome sentir cada vez más y más caliente. Era puro fuego. Su respiración entrecortada se mezcla con la mía ya totalmente agitada. La distancia entre nuestras bocas es tan corta que puedo notar su aliento dulzón contra la mía, las ganas de besar sus carnosos labios se apodera de mí y me abalanzo contra ellos de forma urgente. Nuestras bocas se encuentran y nuestras lenguas batallan hasta poder fundirse en una. Ella pasa una de sus manos por mi cintura y con la otra me coge suavemente de la barbilla. Me muerde ligeramente el labio inferior y me lo estira para luego succionarlo. Luego baja hasta mi cuello y empieza a besarme cual largo es. Un gemido de placer se escapa de mi garganta y ella sube su cabeza, complacida, hasta que quedan sus almendrados ojos ahora negros del placer desafiando los míos. Acaricia con su pulgar con suavidad mi mejilla para luego atacar mis labios de nuevo. Me dejo hacer con gusto y le devuelvo el beso. Con un movimiento rápido me sube hasta dejarme sentada sobre su regazo entrelazando mis piernas con su cintura. Me agarro a su cuello cruzando mis brazos y hundo mis dedos en su nuca, ahí donde se encuentra el nacimiento del pelo. Ella acaricia mis costados arriba y abajo hasta detenerse y masajear mis nalgas. Luego me atrae hacia ella hasta quedar centro con centro y un relámpago de placer sube hasta estallar en mi cabeza haciendo que la eche hacia atrás con un gritito de placer. Eso hace que ella tenga vía libre para volver a dejar una estela de besos y mordisquitos por todo mi cuello.

—Eres preciosa —dice ella de vez en cuando, cuando se separa para mirarme—. Eres increíblemente guapa y deliciosa.

Volvemos a besarnos, hambrientas, hasta quedar con los labios totalmente hinchados.


Karma:

Mientras bailaba con Liam echaba un ojo de vez en cuando hacia donde estaba Amy. Bailaba junto a Lauren y este chico con la que la había visto más de una vez, Oliver. Pero de pronto, cambia la música y Amy decide separarse e ir directa a la barra a tomar algo, me supongo. Al rato veo a la rubia charlar amistosamente con una de las camareras.

—Liam —digo entrecerrando los ojos intentando ver quién es la chica en cuestión— Esa que está en la barra… ¿no te suena de algo?

—¿Quién, cariño? —dice mi novio mientras me balancea suavemente en la pista.

—La que habla con Amy tan cerca de su cara… —digo algo molesta.

—Ahhh… es Soleil —dice Liam ensimismado.

—¿¡CÓMO!? —grito.

—Tranqui, fue contratada por el servicio de catering… lo hace para ahorrar algo de dinero.

—¡Pero es que está muy cerca de Amy! —digo exasperada— ¡Demasiado cerca!

—A lo mejor le gusta y está ligando… —dice el rubio más que tranquilo.

—¿Perdona? ¿Esa no salía contigo antes que yo? —pregunto sin entender nada.

—Sí, hasta que se dio cuenta de lo mucho que le gustan las chicas.

En ese momento Amy se marcha hacia los jardines. Con dos botellas de champán y la tal Soleil de la mano. "Pero si a Amy no…¡Espera! A lo mejor es justo eso. Joder, ¡y no me di cuenta! Soy un desastre absoluto" —pienso, mientras proceso todo lo que ha pasado estos últimos días. Entonces me deshago del abrazo de mi novio y me dirijo a la salida. Liam me reclama gritando mi nombre sin comprender nada y eso alerta tanto a Lauren como a Shane que salen corriendo tras de mí para interrumpirme.

—¡Espera, Karma! —Dice Lauren— ¡Detente!

—No salgas, no creo que sea buena idea… —dice Shane.

—¡Dejadme, tengo que hablar urgentemente con mi mejor amiga!

Consigo traspasar la puerta y presencio como las bocas de ambas chicas se acercan peligrosamente hasta fundirse en un beso.

Un dolor punzante bajo mi pecho izquierdo empieza a atormentarme. Me llevo las manos a la cara y seco mis ojos que empiezan a humedecerse. Vuelvo adentro con los demás. Diviso a Liam esperándome y me acerco a él con paso rápido. Me agarro a su cuello y lo beso con furia. Hasta olvidar la imagen de Amy besando a otra chica.


Hello, everyone! Siento la tardanza (duh). Espero que os haya gustado la segunda parte del capi de la boda.

P.D.: la escena Karma cantando en la iglesia es un guiño a Love Actually (ultrafangirl de esa peli).

Nany Fabray-Berry: me alegro que te gustara! ¿contenta con la morena que elegí? ^^ Mola que estés sopesando subir tus historias, ¡es una muy buena noticia! Ya verás qué bien :)

pkn150: es genial que te haya gustado! La canción de los Beatles es un clasicazo, es un grupo imprescindible.

Gracias por los reviews! Sois PURO AMOR :))))

Besotes Kármicos!

#VivaKarmy

HelloMrsGolightly.