Capítulo 16: Sé mi novia
Amy:
—No lo sé, Amy. No insistas más… No me cae bien y punto.
—Pues la verdad, Shane, es que no te entiendo… Es una chica increíble, ¡de veras! Y es muy atenta y divertida, es honesta y tiene las cosas claras.
—Sí, es todo un partidazo… —dice mi amigo tras el auricular.
—En serio, no seas tan aguafiestas. Estoy intentando pasar página… me dijiste que conociera a otras chicas. Pues ahora estoy conociendo a Soleil. Y me gusta.
—¡No me lo puedo creer! ¿Y qué pasa con Karma? El gran amor de tu vida, tu otra mitad, que si patatín que si patatán…
—Karma es Karma. Nada ni nadie puede cambiar lo que siento por ella no está en la misma onda. Y punto.
—¡Aggh! Es que… Soleil, ¡joder, la odio! —dice Shane perdiendo los nervios.
—¡Pero si no te ha hecho nada! —me quejo sin entender nada.
—Pues sí que lo ha hecho, mira… ¡Le partió el corazón a mi mejor amigo!
—¡Pero ahora son muy amigos! Ellos han superado el dolor y las barreras, ¿por qué tú no? De todas las personas de este mundo eres el último que creía que se pondría tan terco…
—¡Tú no tuviste que aguantar los lagrimones y las penas de amor de tu mejor amigo del que estás secretamente enamorado! —dice el chico, explotando.
—¿Cómo has dicho? —digo perpleja.
—Nada, no he dicho nada.
—¿Estabas enamorado de Liam Booker?
—Puede que un poco. Era un crío.
—No fue hace tanto… —digo pinchando a mi amigo.
—¡Era un crío! —insiste él subiendo el tono.
—¡Qué fuerte! Claro, por eso me dijiste aquello hace tiempo… sobre tu cuelgue misterioso y muy heterosexual —digo como si se me hubiera encendido una bombilla sobre la cabeza.
Estoy hablando con Shane por el móvil tras haber cenado con Soleil. Necesitaba contarle las novedades a mi mejor amigo ya que no me parece muy adecuado contarle esto a Karma. Podría hablar con Lauren pero últimamente no coincidimos mucho en casa… debe de estar liada con algo de su nuevo grupo de baile. Sabía que Shane le tenía inquina a Soleil pero nunca me imaginé que fueran puros celos y despecho. Me siento un poco mal por él… el pobre. Después de haber sufrido en mi propia piel lo mismo, no se lo deseo a nadie.
—No te metas mucho conmigo… en serio, fue hace tiempo y fue una idiotez.
—Ya, tranquilo, no voy a insistir más con el tema… pero, ¡qué fuerte!
—¡Lo tuyo sí que es fuerte!
—¡Calla! —digo entre risas— ¿Sabes? Mañana desayuno con ella… —digo suspirando.
—Wow… las cosas van rápido, ¿no? Moviendo ficha a la velocidad de la luz, como buena lesbiana —dice chasqueando los dedos.
—No somos nada serio aún…
—¿Aún?
—Tengo un presentimiento sobre mañana.
—¿Y eso? —pregunta intrigado.
—Es que las cosas fueron muy bien hoy. Estoy bastante orgullosa de mí misma —digo con una gran sonrisa— Me sigo ruborizando cual tomate, pero le voy cogiendo el tranquillo… flirtear es divertido.
—Sí que lo es… —dice socarrón.
—¡Ya te digo!
—Cambiando de tema… ¿Has notado que Karma está un poco rara desde la boda?
—Pues no, la he visto normal… creo. Muy en su línea. Muy Karma.
—Pues yo creo que le pasa algo… —dice insistiendo con el tema.
—¿Qué crees que puede ser? —digo picando el anzuelo.
—Liam.
—¿En serio? —digo totalmente desubicada.
—Fijo. Habla con ella a ver si le sonsacas algo… que quiero cotilleos. Liam no suelta prenda y me evita el tema.
—No me parece muy bien… hace relativamente poco que hemos vuelto a estar bien y no quiero joderlo todo.
—Tú inténtalo. Y ya luego me cuentas. Estos oídos necesitan información de la que alimentarse. Un besote, guapa. Pásalo bien mañana y no la líes.
—Gracias, Shane. Otro beso para ti también.
Cuelgo la llamada y me tiro boca arriba en la cama. Pienso en lo que me ha dicho Shane sobre Karma y Liam… ¿Es posible que tengan una especie de crisis? A saber. La pantalla del móvil se ilumina a la vez que vibra indicando la entrada de un nuevo whatsapp. Desbloqueo el aparato y veo que es de Soleil.
"Hoy me lo he pasado muy bien contigo. Me alegro que no tenga que esperar mucho hasta poder verte de nuevo. Estoy deseando desayunar contigo mañana. Que tengas dulces sueños. Besos."
Me muerdo el labio inferior inconscientemente. El corazón me late más deprisa y ya empiezo a notar como mi interior se rebela. Esta chica sabe lo que se hace. Contengo la respiración durante unos minutos y luego expulso el aire en un gran suspiro. Apago el móvil y me voy a dormir con una sonrisa en los labios.
Al día siguiente, por la mañana temprano, salgo de mi casa y me dirijo al café que me ha dicho Soleil. Nada más girar la esquina de la calle me encuentro de frente a la morena, está radiante, sentada en una mesa de la terraza del sitio en el que hemos quedado para desayunar.
—Hola, buenos días —dice la chica mientras se levanta y se acerca a mí con una sonrisa—. ¿Cómo estás hoy?
—Perfectamente. Tenía ganas de verte —digo sin tapujos. La morena se ruboriza y sonríe ampliamente.
—¿Tienes hambre?
—¡Por supuesto! Tengo un hambre de lobo… creo que podría comerme todos las tortitas del lugar.
—Pues habrá que hacer un sinpa, porque no he traído tanto dinero conmigo…—. Las dos nos reímos ante el comentario y nos acomodamos en la mesa.
Uno de los camareros nos trae una bandeja con una torre de tortitas con sirope y dos tazas de té. Comemos en silencio la enorme ración de dulce desayuno y luego bebemos el té a sorbitos mientras reposamos la comida. La tranquilidad en la mesa es agradable pero pasa un buen rato sin que ninguna de las dos hable, y eso me inquieta demasiado. Veo a Soleil distraída, juega con las sobras que hay en su plato y golpea la cerámica de la taza repetidamente con la uña de su dedo índice. No puedo más con el silencio y decido romperlo.
—¿Qué te pasa? —digo intentando ocultar la inquietud que me invade.
—Nada, no me pasa nada… ¿por qué lo dices?
—No sé, te noto como en otro lugar… por lo poco que sé de ti no sueles ser así. Eres más espabilada y decidida que nadie.
—Tú lo has dicho, no nos conocemos casi nada… —dice casi como para sí misma.
—No te entiendo… ¿está todo bien entre nosotras?
—¡Ahí lo tienes de nuevo! —exclama soltando un gran suspiro al aire.
—¡¿Pero de qué hablas?! —digo totalmente perdida, perdiendo los nervios.
—Amy, has dicho "nosotras"… —poniendo énfasis en la última palabra mientras nos señala alternativamente con los dedos.
—No te sigo, Soleil, de veras…
—Quiero decir, ¿hay un nosotras? —dice nerviosa—. Hace poco que nos hemos vuelto tan… íntimas, por decirlo de algún modo. Y siento que puede haber algo especial, tú me gustas y yo te gusto. Algo hay. Pero creo que quizás estamos yendo algo rápido… ¿tú qué dices?
—Yo creo que las cosas fluyen entre nosotras de forma natural. Y sí, antes de que lo preguntes de nuevo con cara de terror profundo, he dicho nosotras. Hace meses que lo dejé con Karma. Tú y yo estamos solteras, hay atracción… ¿por qué no darle una oportunidad a todo esto? —digo con una confianza infinita que sale de mí a borbotones, ni yo me creo que haya sido capaz de decir todo esto con toda la tranquilidad del mundo y quedarme tan ancha.
—¿En serio? —dice inclinándose un poco hacia adelante en su asiento.
—¡Totalmente! —contesto con una sonrisa y su cara se ilumina.
—¡Es genial! Es justo lo que quería…
—¿Y por qué no lo dijiste desde el principio? —digo incrédula.
—No lo sé, me entraron los nervios y el monólogo que llevaba practicando mentalmente para hoy simplemente no me salió. Y dije todas esas idioteces sin sentido y que, obviamente, no quería decir… Lo siento, soy imbécil —termina la frase llevándose las manos a la cara para cubrirse con ellas—. ¡Qué vergüenza!
Alargo mis manos hacia su cara y cojo sus manos entre las mías para poder ver su cara. Está algo roja y respira con fuerza. Puedo incluso intuir un amago de llanto en sus ojos, pero, sea lo que sea, ni una lágrima se derrama por sus bellos ojos.
—Hey… mírame. Dime qué es lo que me ibas a decir hoy.
—¿Cómo? —dice ella ruborizándose con más fuerza.
—Ya sabes, el monólogo que habías practicado…—digo dejando caer.
—Ufff… allá voy —se aclara la voz un par de veces—. Amy —me mira a los ojos—, ya sé que no hace mucho que nos conocemos. Pero me encantan estos momentos que hemos pasado juntas y me gustas muchísimo. ¿Te gustaría salir conmigo? Ya sabes… ser algo oficial. ¡Sé mi novia, Amy! —dice de corrillo con la cara ruborizada, pero gratamente ilusionada por lo que me está pidiendo.
—No.
—¿No? —el miedo ensombrece su gesto y aloja el apretón de sus manos.
—¡Es broma! Claro que quiero ser tu novia.
—¡Qué susto, capulla! ¡Eso no se hace!—dice recriminándome a la vez que acerca sus manos a su pecho—. ¡Tengo el corazón a mil por hora! —dice riendo nerviosamente— Ven aquí, estúpida…
—Uhh, ¡cuánto amor!
—Calla y bésame.
Y eso hago. Muevo mi silla y me sitúo a su lado en vez de estar enfrentadas. Cojo su cara entre mis manos y acerco mis labios a los suyos para depositar en ellos un profundo y largo beso. Dulce como las tortitas.
—Mmm… sabes a sirope —susurro muy cerca de sus labios—. Me gusta.
Soleil pasa un brazo por mi nuca y sigue besándome un poco más hasta que llega un camarero interrumpiéndonos con la cuenta en la mano.
De camino a casa, y tras la cita en la que me he convertido en la nueva y flamante novia de una también flamante morena llamada Soleil, decido desviarme e ir hacia la casa de Karma. Tengo ganas de contarle a mi mejor amiga la buena noticia. Giro en la próxima esquina y ya visualizo la caravana dónde los padres de Karma preparan zumos ecológicos para venderlos por ahí. Karma está en su habitación, leyendo al lado de la ventana. Doy un silbido para llamar su atención y mira hacia donde estoy yo. Me saluda efusivamente con la mano y me hace un gesto indicando que baja a la puerta para abrirme.
—¡Hola! ¿Cómo estás? ¿Qué haces aquí? No nos veíamos desde que fui a tu casa para lo de la cita con Soleil… pasa, pasa —dice haciendo un hueco para que pueda traspasar el umbral de la puerta—. Sube a mi cuarto y espérame, que voy a la cocina a por algo de beber…
Karma:
Abro la puerta de mi cuarto y entro portando una bandeja con una jarra de té helado y dos vasos más un plato con algunas galletas. Amy está esperándome sentada sobre el borde de mi cama y mueve las rodillas con nerviosismo. Tiene una sonrisa pegada a la boca y juega con un peluche con el que siempre duermo.
—Si manoseas así al Señor Orejas te va a poner una denuncia por acoso… —digo riéndome.
—Ups, usted perdone Sr. Orejas… no quise violar su integridad física —dice cogiendo al peluche con forma de conejo y mirándolo a los ojos —. Sepa usted que no tiene nada de qué preocuparse. Ea, ¡a seguir bien! —suelta dejando al peluche bien puesto sobre una almohada.
—¡Eres más tonta! —digo con dificultad entre carcajadas—. ¿Cómo es que tienes siempre este tipo de ocurrencias?
—No lo sé, pero no te quejes. Que sé que te encantan mis ocurrencias… —dice ella poniéndose las manos tras la cabeza y cayendo de espaldas sobre mi cama.
Y tenía razón. No hay nada que me haga reír más que su espontaneidad y naturalidad. Es algo que puede conmigo y que hace que hasta mi día más gris se convierta en el más despejado y soleado de todos. Es una de las muchas virtudes de Amy.
—Te he traído algo de limonada y galletas. Sírvete cuanto quieras.
—Muchas gracias, a lo mejor como algo… pero con lo llena que estoy no sé si podré.
—¿Ya te hizo tu madre tortitas para desayunar? —digo conociendo a mi amiga y a su madre.
—¡Qué va! Sí que comí tortitas, pero no en mi casa…
—Anda, ¿y eso? —digo temblando ligeramente. Casi dejo caer limonada en el piso mientras me la sirvo en mi vaso.
—Fui a desayunar con Soleil —dice Amy mientras que se incorpora y me dirige una mirada llena de algo que no le había visto hasta ahora en los ojos. ¿Amor, quizás?
—¿Otra cita, entonces? Ya veo que la primera fue muy bien, ¿eh? —digo haciéndome la interesada.
—Pues sí, fue bastante bien. Gracias de nuevo por tu ayuda con el vestuario, por cierto. Fuimos al cine, la peli estuvo genial, y luego a cenar. Hablamos mucho, de diversas cosas y decidimos vernos hoy también… —dice ella dejándose llevar por sus recuerdos.
—Me alegro, veo que las cosas van bien entre vosotras… —digo intentando mantener la fachada.
—Nosotras… —dice Amy recreándose en la palabra—. Estamos saliendo, Karma —dice como una niña chica a la que le acaban de dar un caramelo enorme.
—¿Cómo? —digo abriendo los ojos como platos y sintiendo que mi mundo se paraba durante un segundo que se me hizo eterno.
—Me ha pedido que seamos pareja, salir en plan serio… —dice muy orgullosa.
—¿Tienes novia? —formulo lentamente mi pregunta mientras empiezo a transpirar de forma exagerada.
—¡Sí! —dice saltando de repente de la cama haciendo que me sobresalte— ¡Eres la primera en saberlo! ¿No es genial?
—¡Vaya que si lo es! —digo abrazando a la rubia fuertemente y pestañeando rápidamente mientras miro al techo.
—Hala, ya sé que es emocionante —dice una vez libre de su abrazo— Pero no hace falta que llores, tontita.
—¡Es que parece increíble! —digo enjugándome las lágrimas para secármelas en la falda de mi vestido—. ¡Tenemos pareja! Pensaba que no llegaría a ver eso nunca…
—Cuando quieres eres una derrotista, Karma —dice ella dándome una torta en el antebrazo—. Por cierto, ¿cómo estáis Liam y tú?
—Perfectamente —asiento muchas veces con la cabeza como una idiota.
—¿Seguro?
—Total y absolutamente —afirmo.
—¡Estupendo! —dice ella cogiendo una galleta y llevándosela a la boca— Ay, Karma, me siento tan feliz… ahora ya siento que estoy justo donde debo estar.
—¿En mi cuarto comiendo galletas de espelta? —digo adrede.
—Muy graciosa —dice sacándome la lengua—. Me refiero a que ya sé quién soy. Ahora me siento completa.
—¿Acaso te sentías infeliz antes de descubrir que eres lesbiana?
—Indirectamente, sí. Me faltaba algo y no sabía el qué. Me sentía diferente, pero podía comprender por qué. Hasta ahora. Mi familia lo acepta -tras alguna que otra pega- mi mejor amiga lo acepta, yo lo acepto… Yo me acepto. Podría gritarlo a todo el mundo y me importaría una mierda lo que pensaran. Estoy pletórica y soy feliz.
—Me alegro tanto por ti, Amy. De veras. Estoy muy feliz de que hayas salido del armario, de que no te escondas más y de que seas tú misma en toda su plenitud. Nunca te había visto tan bien contigo misma. Estoy feliz de que hayas sido valiente y de haber tenido el coraje de mostrarte tal y como eres…
Amy se acerca a mí toda llorosa. Me abraza muy fuerte y descarga todas las emociones que llevaba en su interior en forma de un torrente de lágrimas. Pero no son lágrimas amargas, si no lágrimas de felicidad.
—Me tengo que marchar, Karma. Lauren me dejó un mensaje antes diciéndome que tenía algo importante que contarme. Gracias por ser cómo eres y por estar aquí conmigo cuando te necesito. Te quiero.
—De nada, Amy, sabes que no tienes por qué darme las gracias… Yo también te quiero. Nos vemos en el instituto.
—Pues claro. Cuando quieras, ya lo sabes.
—Me podrías presentar a Soleil, si quieres… —digo poniendo mi mayor sonrisa.
—Me encantaría —dice la rubia devolviendo el gesto.
Acompaño a Amy a la puerta y me despido de ella una vez más. La abrazo con fuerza no queriendo que se vaya nunca y le susurro al oído:
—Tiene mucha suerte de tenerte como novia. No podría estar con alguien mejor, eso seguro.
Ella asiente agradecida y sale corriendo por mi jardín hasta traspasar la valla. Me quedo en el porche mirando hasta que la pierdo de vista y vuelvo a entrar en mi casa. Cierro de un portazo y me dejo caer contra la puerta. Mi cuerpo se desliza hacia el suelo y reboto contra el suelo. Me encojo y hundo mi cabeza entre las rodillas, mi respiración se vuelve muy agitada y empiezo a llorar sin cesar.
Bueno, he aquí el capítulo 16. Ya las cosas están poniéndose más serias, la relación de ambas chicas se desarrollará a la vez y compartirán sus dudas, sus miedos y sus alegrías hasta cierto punto. Hasta aquí llego...
Muchas gracias a todas esas personitas que me dejan reviews, favs y follows. ¡Sois un encanto!
Anyway7: ¡Hola a ti también! ¡de nada, it's a pleasure! Tus comentarios me ayudan a que siga escribiendo, sigue así... ¡es genial! Me alegro que te haya gustado el capi, Karma evoluciona a su ritmo y Amy tiene una mente un poco calenturienta... pero aún no se va a hacer realidad esa escena. Tengo que preparar algo bueno. Tendrás mucho Karma a partir de ahora, despreocúpate. Besotes :)
Diana-bcn: se va a liar parda aún más... aviso. Es algo naïve, pero se dará cuenta... Todo a su tiempo ;)
chio77jvqr: esto es totalmente Karmy, puede parecer mezquino... pero lo de Soleil es una transición. Como lo es Liam.
PKN150: no eres la primera persona que piensa que el sueño fue real, probablemente para Amy haya sido muy real jajajajaja ¿tú qué crees? ;) Entre ellas hay algo, pero hay sentimientos y lazos que son más fuertes... Cuídate, besos!
Mr. Yo: "¡por eso ya nadie cree en la necesidad y el destino!" Me encantó :3 El destino es un ideal muy romántico, me gusta. Me alegro que te guste el fic, muchas gracias por comentar y espero verte por aquí más a menudo.
Alee: jajajajaja desde luego se está convirtiendo en una bonita pareja, a lo mejor escribo algo sobre ellas más adelante... lo tendré en cuenta. La cosa con Karma es que es muy insegura y egoísta, si le sumas que no se aclara con lo que siente pues tenemos un cóctel explosivo. Ella es el perro del hortelano (ni come ni deja comer), versión suavizada. De nada, más bien, gracias a ti por seguir la historia. Espero que te guste lo que está por venir :D Besos!
Muchos besotes Kármicos a tod s!
#VivaKarmy
HelloMrsGolightly.
