Capítulo 19: Con las manos en el corazón
Karma:
He perdido la noción del tiempo. No sé cuántos minutos llevo besando a Amy. Es como si estuviera bajo la influencia de algún tipo de hechizo, de alguna clase de magia. Porque besar a Amy es eso, mágico. Jamás sentí con otra persona lo mismo que estoy sintiendo ahora al besar a la rubia. Sus delicados labios besan los míos con cariño y dulzura, sus manos se enredan en mi cuerpo en un contacto divino. Mi cuerpo responde a cada unos de sus movimientos como si ya tuviera la lección aprendida; las dos nos fundimos en una sola persona, en un solo ente. Puedo sentirlo, puedo notar que todo mi ser tenía la imperiosa necesidad de sentir a Amy.
Entonces Amy empieza a separarse, rompiendo nuestro húmedo contacto. Tiene los labios hinchados y la piel roja del roce. Sus pupilas están dilatadas y su respiración, entrecortada, vuelve poco a poco a la normalidad.
—No, no puedo hacer esto…
—¿Qué dices? ¿A qué te refieres? —digo sin entender nada.
—Me refiero a que ambas tenemos pareja, Karma. Y no quiero hacerle esto a Soleil.
—¡Pero, Amy! Sé que has sentido lo mismo que yo, ¡lo sé! Te estabas dejando llevar al igual que yo. Ambas queremos esto.
—Lo siento, Karma. Pero te has dado cuenta muy tarde… y ahora estoy con otra persona a la que no quiero engañar. Y tú estás en mi misma posición. ¿Qué pasa con Liam?, ¿eh?
—¿Liam?
—Sí, Karma, Liam. Tu novio. Ese chico de pelo rubio, atlético y artista —dice ella exasperada— Déjalo, será mejor que me vaya…
Un fogonazo de luces y el sonido de un motor al apagarse me sacó de mi ensimismamiento. Amy me miraba confundida y yo estaba dándole demasiadas vueltas a lo que estaba pasando como para poder reaccionar.
El timbre de mi casa suena y es entonces cuando me apresuro a bajar las escaleras para ver de quién se trata. Miro por la mirilla y veo la cabellera rubia de mi novio. Me separo de la puerta rápidamente y miro a Amy desde abajo con los ojos abiertos como platos.
—¿Karma? ¿Pasa algo? —dice Amy con cierta preocupación.
—¡Liam! —acierto a decir.
—¿Cómo?
—¡Es Liam! —vuelvo a decir sin levantar mucho la voz y subiendo las escaleras a toda pastilla.
Entro en el baño y miro mi aspecto. Ya no quedaban signos de haber besado intensamente a la rubia. Inspecciono también a Amy y le doy órdenes de que actúe con naturalidad. Bajo y abro la puerta.
—¡Hola, amor! —dice Liam intentando darme un beso en los labios que acaba en la mejilla— ¿Te pasa algo?
—No, no… ¡está Amy arriba! —digo un poco exaltada.
—Ah, entiendo… —dice como si creyera que eso fuese la causa de que me cohibiera— ¡Hola, Amy, buenas noches!
—Hola, Liam —dice ella cordial—. Yo ya me iba. Os dejos solos.
El ambiente se tensa un poco, así que decido mandar a Liam a mi cuarto para poder hablar con Amy tranquilamente.
—Amy, tenemos que hablar — le digo con seriedad a la rubia pero no recibo respuesta a cambio.
Me acerco a ella y deposito un beso cerca de la comisura de sus labios. Su cara enrojece por completo y puedo darme cuenta que reprime una sonrisa. Se da la vuelta y se aleja despacio calle abajo.
Subo a mi cuarto y me encuentro al chico sentado en el borde de mi cama con algo entre las manos.
—¿Qué tienes ahí?
—Tú me dirás —dice lanzándome el objeto.
—¿De dónde lo has sacado? — digo mirando el paquetito. Se trata del test de embarazo que no llegué a utilizar.
—Estaba entre tus cosas…
—¿Quién te da permiso para hurgar entre mis cosas? —le acuso.
—¡Esa no es lo importante, Karma! ¡Y lo sabes! —dice perdiendo los nervios— Dime, ¿estás… embarazada? —dice relajándose, pero aún temblando como una hoja.
—No, fue una falsa alarma… —digo serena.
—¡Dios mío! ¿Cómo he podido dejar que esto pasara?
—Cuándo se tiene sexo sin protección es un riesgo que asumes…
—Pero, todo pasó tan rápido… ni si quiera se me pasó por la cabeza. ¡Joder! ¡Lo siento muchísimo! —dice el chico cayendo de rodillas al suelo y tapándose la cara con las manos, estallando en un mar de lágrimas.
—Tranquilo, ya pasó. Ambos tenemos parte de culpa. Estas cosas a veces pasan… —digo intentando calmarlo.
—Creo que lo mejor será que lo dejemos —dice él de repente.
—¿Cómo? —digo perpleja.
—Ya sabes, tomarnos un tiempo… —el chico se levanta y sale de mi cuarto.
Baja los escalones hasta la entrada y sale por el porche. Arranca su coche y se pierde entre la oscuridad de la noche.
—¿Qué carajo ha pasado?
Mis palabras se las lleva el viento.
Amy:
Los fuegos artificiales seguían retumbando en mi interior. Casi había olvidado lo maravillosamente bien que me sentía cuando besaba a Karma. Pero no puedo permitirme hacer daño a alguien que quiero y que me quiere. Necesitaba hablar con Soleil urgentemente, aclararme. Necesitaba encontrar las respuestas a lo que Karma me preguntaría más adelante.
—¡Buenos días, cielo! —dice Soleil atrapando mi cintura con sus manos desde mi espalda.
Doy un respingo y me sitúo frente a ella.
—¡Hola, cariño! Me has dado un susto de muerte… —digo nerviosa.
—Lo siento, amor. Déjame que te lo compense… —la morena se acerca a mis labios y los atrapa en un beso tierno y largo.
Cuando nos separamos veo a Karma entre la multitud. Ha visto toda la escena y se aleja entre la muchedumbre. Me aparto un poco de Soleil, pero ella recupera el espacio cogiéndome de la mano y llevándome a un sitio más íntimo, al antiguo cuarto del conserje, lejos de las miradas de los curiosos. Nos metemos dentro y mi novia pasa el pestillo.
Ella comienza a besarme con más intensidad, noto su fuego haciendo mella poco a poco en mi cuerpo. En mis entrañas. Me inunda y me seduce. Ella sabe lo que tiene que hacer para tenerme bajo su influjo.
—Anoche me dejaste a dos velas… —dice con su característica voz ronca en mi oído.
—Y-Yo… —digo intentando decir algo coherente.
—Quizás debería castigarte por ello…—dice lascivamente, la cadencia de su voz impregnada de lujuria— ¿No crees?
Sus manos empezaban a recorrer mi cuerpo, su aliento dejaba huellas en mi piel. El roce de su cuerpo contra el mío estaba haciendo que me pusiera frenética. No quería que parara, pero tenía que hacerlo.
—Aquí no… —consigo decir entre gemidos.
—Cierto, no es apropiado —dice cesando su actividad repentinamente.
Se acerca a mí; nuestras bocas, entreabiertas, están casi unidas. Nuestros alientos se mezclan y por fin nos besamos.
—Pero, ¿qué me impide hacerlo? Quiero mi venganza… —dice volviendo a la carga.
—En serio, Soleil. Imagínate si nos pillan, se me caería la cara de vergüenza —digo agitada, sin poder controlar los espasmos.
—Oh, por favor. ¡Esto es tan divertido! Te encanta lo que estoy haciendo —dice masajeando mis pechos y besando mi cuello con pasión— No puedes decir que no…
—Me encanta lo que estás haciendo… —repito como un autómata—. Sigue… —digo subiéndome a una mesa de un salto y haciéndome hacia atrás.
Ella se sube encima de mí y pasa sus manos por debajo de mi ropa.
—¿Cómo dices? —pregunta mientras succiona la piel de mi cuello.
—Sigue… —repito, jadeante.
—Pues no quiero —se aparta, se arregla el pelo y se sienta en el suelo.
Espero varios segundos mientras recupero el aliento cuando finalmente me dirijo a ella.
—¿Va en serio?
—Como lo oyes… —dice socarrona mientras da un bocado a una manzana.
—¡Lo has hecho adrede!
—Claro —dice guiñándome un ojo—, tienes muy poco autocontrol. ¿Qué hubiera pasado si yo te hubiera dejado con las ganas anoche? Seguro que te arrancarías mechones de ese bonito pelo rubio que tienes…
—Está bien, ya aprendí la lección… —digo resignada, colocando la ropa y cada mechón de pelo en sus sitio.
—Ven, siéntate aquí —dice palmeando el espacio vacío entre sus piernas—. Si te portas bien te doy un trozo de manzana.
Hago lo que me pide y me siento entre sus piernas, recostándome sobre su pecho. Ella pasa sobre mi vientre uno de sus brazos y empieza a acariciarme. Entrelazo mi mano con la suya y así nos quedamos un rato.
—Dime, ¿por qué te fuiste de mi casa anoche? ¿Era realmente algo urgente o programaste una de esas llamadas para que te sacaran de un apuro? —dice dándole otro mordisco a la manzana.
—Has visto demasiadas películas, cariño… ¿Mi manzana?
—Puede… —dice para , acto seguido, tenderme la manzana—. Entonces, ¿qué pasó?
Sopeso varios segundos si decirle la verdad o mentir a mi chica como una bellaca. Me decido por la verdad, ya que la propia Karma me dijo que podía contarle lo que pasó. Eso sí, me ahorro ciertos detalles…
—Anoche fue Karma quien me llamó.
—¿Karma? —noto como se tensa bajo mi cuerpo al pronunciar el nombre de mi mejor amiga — ¿Atendiste la llamada de tu ex antes que la necesidad imperiosa por hacer el amor de tu novia? —dice con cierto dramatismo, pero puedo notar algo de enfado en sus palabras.
—Cariño, créeme cuando te digo que era realmente urgente.
—Venga, te reto a que intentes convencerme de que tienes razón.
—Karma creía que estaba embarazada. Le entró el pánico y me llamó. —Digo casi sin parar a coger aire— Es mi amiga, tenía que echarle un cable en un momento así. Intenta comprenderlo, por favor.
—Joder, desde luego es un buen motivo… —dice relajando su cuerpo— Creo que podría llegar a perdonarte.
Ambas nos quedamos en silencio largo rato. Ella seguía acariciándome mientras yo le daba pequeñas mordidas a la fruta. Me siento terriblemente mal. Estaba engañando a mi novia con Karma, mi supuesta ex. Sé que de verdad entiende mis motivos y eso me hace sentir aún más despreciable. Ella no se merece que le haga esto. Las lágrimas empiezan a resbalar por mis mejillas pero me las enjugo con rapidez, antes de que Soleil lo note.
—¿Y bien? —dice ella— ¿Está embarazada o no?
—El test de embarazo dio negativo y al rato le bajó la regla. Así que no, no está embarazada.
—Me alegro.
—Yo también —digo suspirando suavemente mientras me retiro el pelo de la cara.
—¿Crees que Liam lo sabe?
—Ni idea… De momento solo nosotras tres estamos al corriente.
—¿Te imaginas quedarte embarazada a los 17? ¡Qué putada! —Exclama— Menos mal que a nosotras no nos va a pasar… —dice con picardía para, acto seguido, reírse a carcajadas.
—Soleil, ¡esto es serio! —le recrimino.
—Lo sé, lo sé… perdóname —dice depositando un beso en mi cabeza— Salgamos de aquí.
Ambas salimos en silencio del cuarto, estaba en un pasillo abandonado del instituto, pero había que extremar las precauciones. Ninguna de las dos queremos ganarnos una detención, y menos cuando queda tan poco para graduarnos. Salimos al patio y nos incorporamos a la muchedumbre. Vemos a Karma apoyada en las taquillas y cuando se percata de nuestra presencia, camina hacia nosotras.
—Viene hacia aquí. ¿Debería hacerme la loca? —me dice por lo bajini.
—No, ella me dijo que te lo contara para que no tomaras medidas contra mí.
—¡Mírala ella, qué previsora! —dice con cierto retintín.
—Shh, calla que viene —digo dando un apretón a su mano— ¡Hola, Karma!
—Hola, chicas —dice algo cabizbaja— Supongo que ya lo sabes, ¿no, Soleil?
—Supones bien. Me alegro que haya pasado todo, Karma, en serio —dice mi novia más seria.
—Gracias. Fue un buen susto la verdad —dice mi amiga algo más alegre.
—¿Qué tal estás? —pregunto.
—Bueno, poniendo a un lado que Liam se enteró y me ha dejado, pues muy bien.
—¡¿Cómo?! —decimos Soleil y yo a la vez.
—Pues eso, lo que oís. Encontró la cajita del test, tuvimos una charla, flipó en colores y me dijo que debíamos tomarnos un tiempo.
—A lo mejor está asustado, esto le viene grande… —dice Soleil.
—Puede ser, no sé qué pensar… —dice la castaña.
—Voy a hablar con él —dice mi novia toda decidida.
—¡No! —contesta Karma deteniéndola—. No creo que sea conveniente, Liam no sabe que vosotras lo sabéis y no quiero que se sienta más agobiado.
—Pero, ¡Karma! No está actuando como debería, no está asumiendo la responsabilidad que conllevan sus actos —dice Soleil.
Las chicas seguían enfrascadas en su monólogo sobre si ir o no a hablar con Liam. Al final deciden que Soleil iría a hablar con él de cualquier cosa banal y acabaría sonsacándole todo lo que pasaba ahora mismo por la mente del chico. La morena se despide de mí con un beso en la mejilla y sale disparada hacia el aula donde suele encontrarse Liam trabajando en alguna de sus obras. Antes de perderse, le dice a Karma que le contará todo cuanto el chico le diga.
—Tu novia…—dice Karma reclamando mi atención.
—¿Sí?
—Es… Es una buena persona.
—Lo es —afirmo serenamente.
—Amy, yo… —sus manos tiemblan y las entierra en los bolsillos de su falda— Yo sé que no tengo derecho a pedirte nada y…
Le hago un gesto para que se calle. Aún no estoy preparada para esta conversación. Solo quiero posponerla hasta encontrar cierto equilibrio en mi interior que se debate entre Soleil y Karma.
—Ahora no, Karma.
—Entonces, ¿cuándo? —dice ella, mirándome con los ojos empañados. Suplicantes.
—Pásate esta tarde por casa —cedo ante su mirada de cachorrito—. Hablaremos de lo que ha pasado.
Karma:
Me siento a los pies de la cama de Amy. De pronto siento muchísimo calor, me deshago de la cazadora vaquera y seco el sudor de las palmas de mis manos en la falda de mi vestido. Amy entra en su cuarto, me tiende un vaso con té helado y se sienta en una silla quedando frente a mí.
—Gracias —digo tras darle un sorbo al refrescante líquido ambarino.
—No hay de qué —contesta ella haciendo lo mismo.
Ambas nos quedamos en silencio. Es obvio que la rubia no quiere iniciar esta conversación y a mí no se me ocurre qué es lo que puedo decir para romper el hielo. Pero si no hacía algo pronto, esto empezaría a ser mucho más incómodo.
—Amy, yo… —digo dejando el vaso reposando en la mesilla de noche, reparando en que, de nuevo, nuestra foto no está sobre ella—. ¿Y la foto? —digo sin ocultar mi decepción.
—Ahhh… la guardé en el cajón. Espera, ahora la saco. —Ella se levanta, la saca y la deposita sobre la mesita.
—¿Puedo preguntar por qué la escondiste?
—Por Soleil.
—Entiendo —digo sin más, bajando la mirada al suelo.
—Ella no sabe que nunca fuimos novias. Y, aunque acepta nuestra amistad sin problemas, creo que sería un poco extraño que se encontrase una foto nuestra cuando ya… —dice sin poder acabar.
—¿Cuándo ya qué?
—Cuando ya no somos nada. Porque nunca lo fuimos —dice ella directamente a mis ojos.
—Quizás eso podría cambiar… —digo bajito.
—¿A qué te refieres? —dice ella confusa.
—Ayer, cuando nos besamos, me di cuenta de algo muy grande. Algo muy grande que no sé cómo pudo pasar desapercibido durante tanto tiempo para mí. Amy, la Karma que ves en esa foto te quiere. Y esta Karma —digo señalándome— también te quiere. Sólo que algo más intensamente…
—Karma, no me digas esto. Por favor, ahora no… —dice tapándose la cara con las manos.
—No puedo no hacerlo, Amy. Me ha costado mucho tiempo darme cuenta de que estoy enamorada de ti —me callo ante la realización de mis propias palabras. Amy me mira estupefacta—. Sí, Amy, me gustas. Me gustas mucho, más que como una simple amiga. Cuando te veo enseguida me cambia el humor a mejor, mi corazón se desboca, me sudan las manos y me… ¡no sé! Simplemente, me emociono y parezco una niña pequeña el día de Navidad —Amy se ríe ante la comparación y espera a que acabe con mi discurso—. No me imagino la magnitud de lo que has tenido que sentir durante todos estos meses, desde nuestro falso noviazgo hasta ahora. Y me siento muy mal por haberte arrastrado a hacer cosas tan estúpidas que solo me beneficiaban a mí, pero… si no nos hubiéramos besado aquella noche tan extraña en la que casi hacemos un trío, si no hubiéramos llegado a aquello yo no estaría aquí ahora. Confesando lo que siento por ti.
—¿Quieres decir que tú empezaste a sentir algo esa noche? —dice interrumpiéndome.
—Sí, pero no supe cómo interpretarlo. Estaba muy confusa. Demasiado centrada en Liam y en mí misma.
—Ese beso para mí simplemente fue la confirmación de lo que ya sentía por ti desde que nos besamos ante todo el instituto cuando decidimos presentarnos a reinas del baile. Karma, tú misma lo has dicho. No tienes ni idea de la fuerza con la que me golpeó todo este asunto. Creía que me iba a dar algo. Nuestra amistad lo significaba, lo significa, todo para mí. No sabía qué hacer, no sabía a dónde ir. Por un momento me sentí tan sola… —dice Amy aguantándose las lágrimas.
—No quiero que te sientas sola nunca más, sabes que siempre estaré a tu lado —digo acercándome a ella y acunando su cara entre mis manos—. Amy, nunca me separaré de ti. Eres lo que más quiero en este mundo. Quiero estar contigo. Ahora lo sé.
—No sabes cuántas veces he soñado con que me dijeras esto mismo… —dice ella apartando mis manos de ella y secándose las lágrimas.
—¿Pero? —digo esperando pacientemente y con los nervios a flor de piel.
—Ahora no es el mejor momento. Si me lo hubieses dicho antes de conocer a Soleil habría removido cielo y tierra, derribado muros y escalado montañas solo por ir hasta donde tú estuvieras. Pero no puedo dejarla. Yo la quiero.
Las palabras de Amy dan de lleno en mi corazón. Ella tiene novia y la quiere. Y todo lo que siente o pudo haber sentido por mí ondea al son de la brisa en algún lejano lugar en medio de dos realidades. La estoy dejando entre la espada y la pared. Otra vez vuelvo a pensar en mí misma.
—Karma, esto… esto es muy difícil. No puedes decirme esto ahora y esperar que me lance a tus brazos sin que me importen las consecuencias. Yo no soy así.
—Tienes razón. Soy una egoísta —digo levantándome poco a poco—. Pero, quiero que sepas que voy a luchar para que esto no acabe así. Sé que estar juntas es nuestro destino. Lo siento aquí dentro —digo llevándome las manos a mi corazón.
—Karma, no me lo hagas más difícil…
—Te quiero, Amy —digo para acto seguido besarla en los labios.
—Karma…
—Te quiero.
Holi. Sentimientos a cascoporro en este capítulo. Lo sé, soy un poco mala porque aún no las voy a juntar. Es muy precipitado, ¡y lo sabéis! Pero poco a poco se hará la transición y luego TACHÁN dulce y hermoso KARMY
-Chio77jvqr: jajajajaja de eso se trataba! Karmy está en proceso. Ya verás ;)
-Anyway7: me alegro que te guste! Sé que no te moló que hubiese sexo entre Karma y Liam pero gracias a eso hubo una buena aproximación entre las chicas, que es lo que interesa. Y sí, YA ERA HORA. Siento que se haya hecho tanto de rogar pero bueno, me salió así :P Ahora va a haber un poco de triángulo entre chicas, adelanto. Besos :)))
-Pkn150: siento haberte dejado con las ganas y también siento haberte asustado, pero era esencial para la trama. Ya habrán más besos entre las chicas, ¿quizás algo más? ... Cuídate :)
-Sou: la etapa Liam está en pleno declive, don't worry. Espero que este nuevo capi también te guste. Por cierto, tuve que buscar el significado de "te la rifas", si significa lo que he visto que significa tengo que decirte que ¡muchas gracias! jajaja en España no usamos esta expresión ;) Un beso.
-Saililove-Chan: ¡Hola, nueva lectora! (¡Choca esos cinco!) Me alegra que hayas disfrutado tanto de la serie como del fic, así que espero seguir viendo tus reviews por aquí. Por cierto, en cosa de un mes empieza la segunda temporada así que no tendrás que esperar mucho para ver más Karmy en la TV. Besos y ¡bienvenida! :3
¡Muchas gracias a todxs por los reviews! Me encanta leeros, vuestros comentarios con opiniones y palabras de agradecimiento me dan más ganas de seguir escribiendo cuando no me siento muy inspirada. Nos vemos pronto.
¡Besotes Kármicos!
#VivaKarmy
HelloMrsGolightly.
