NOTA DE AUTORA:
¿Saben lo que me costó inspirarme para terminar el capitulo?
Fue todo un lio r.r
Pero aquí esta, por fin cx
Disfruten!
(Y dejen reviews e.e)
"Quiero estar sola".
Mientras los días pasaban creía que no saldríamos de ahí vivos.
Cada vez que mi madre comenzaba a insultar nuestra relación era Theo el que tenía que responderle. Yo era demasiado estúpida como para hacer algo. Me quedaba callada y esperaba que todo se solucionara para irnos al hotel. No podía pensar. Lo único que hacía cada vez que llegábamos al hotel era curar alguna que otra herida de Theo e irme a dormir. No sabía que me pasaba. Le pedí un millón de veces que me dejara aquí y que lo vería en Los Ángeles, pero él se negaba.
-No. No voy a dejarte aquí, con tu madre. No sola.- respondía cada vez que yo se lo proponía.
Al final de la semana tomamos nuestras maletas y llegamos al aeropuerto. Al llegar a Los Ángeles me dejo en mi casa. Pero durante todo el trayecto no intercambiamos ningún sonido. Lo cual fue extraño. Theo estaba algo distante, distraído. No había hablado conmigo desde la mañana. Cuando le decía algo me respondía de manera cortante. ¿Qué nos estaba pasando?
Al llegar entré en mi casa y fui a mi habitación para desempacar. Un par de horas después fui a la tienda y compré algo de comer.
Al día siguiente fui al set y, como es de esperarse, Ansel y Nat me recibieron con un fuerte y cálido abrazo. Grabamos varias escenas y regresé a casa caminando. Me sentía de una manera extraña. No tenía ganas de salir con nadie y quedarme sola en mi casa.
Mientras caminaba en dirección al parque distinguí un bulto entre unos cubos de basura. Me acerqué un poco y pude verlo. Era un gatito color naranja claro con ojos de un color entre verde y gris. Lo llamé y él se acerco inmediatamente. ¡Cabía en la palma de mi mano! Era una cosita tierna. (NOTA: Denme nombres para el gatito xD tengo muy mala imaginación. Solo recuerden que es macho. En mi biografía tendré el link de la foto del gatito :a)
-¿Cómo te llamas, bebé?- le pregunté mientras lo acariciaba. Escuché como comenzaba a ronronear, le agradaba.
-¿Qué te parece si te llevo conmigo, eh?- le pregunté. No sabía si había sido mi imaginación o había asentido. Lo tomé y lo llevé de vuelta a casa. No vi ningún cartel de un gatito desaparecido ni nada por el estilo, así que él me siguió tranquilamente mientras lo guiaba a mi casa. Lo dejé en un sillón alejado y le pedí que se quedara quieto. Cuando salí me dirigí rápidamente a la tienda de mascotas, que por suerte estaba a unas cuadras, y compré todo lo que necesitaba. Cuando regresé le di de comer y después lo metí en una cubeta de agua para limpiar los restos de basura que tenía en su pelo. El agua estaba tibia, así que no dudó en meterse y dejarse llevar.
No podría decir cuando fue que salto encima de mí y comenzó a caminar por mi cuerpo con sus patitas mojadas haciéndome cosquillas. Comencé a reír a carcajadas.
El resto del día lo pasé jugando con él. Estaba cenando cuando tocaron a la puerta. Cuando abrí vi a Theo golpeado en el suelo. Solté un gritito y lo llevé a mi cuarto. Tomé un par de cosas que me ayudarían y comencé a curarlo. Por suerte no fueron tan fuertes.
Lo dejé reposando en mi cama y me metí a bañar para irme a dormir. Me puse un short blanco que me llegaba hasta los muslos y una camiseta azul de tirantes y salí hacia mi habitación por mi teléfono. Seguía inconsciente. Aunque sabía que estaba bien, me preocupé solo un poco. Me senté en el borde de la cama y le acaricié suavemente la cara evitando sus moretones y rasguños. Justo cuando iba a tomar mi teléfono recibí un mensaje de un número que reconocí al instante: Mi madre.
Nunca dije que había aprobado su relación, ¿o si, Diann?
Toma esto como una advertencia.
Soy yo quien escogerá tu pareja, no tú.
Si vuelves a desobedecer, la próxima podrías ser tú.
Por instinto, solté el teléfono y me levanté de un salto. Salí de mi habitación y me preparé un chocolate caliente para tratar de calmarme. Pero me fue imposible. En eso llegó mi nuevo compañero de casa y se trepó hasta mi regazo. Lo acaricié un rato y después me fui al sillón para prepararme para dormir. Una vez que estuve acostada encendí la televisión y bajé el volumen para no hacer ruido. El gatito se recostó junto a mí y, mientras caía dormida, comencé a pensar. ¿Qué ella escogería a mi pareja? ¿Desde cuándo le había dado el derecho de hacerlo? No podía hacerlo, ¿cierto? ¿Por qué me pasaba esto? Jamás le había hecho nada malo. Ella misma arruinó su vida y se desahoga con nosotros, sus hijos.
Al despertar voy hacia la cocina y le doy de comer al gatito. Me bañé a medianoche así que decidí que hoy no iba a bañarme hasta la tarde. Fui por ropa a mi habitación y lo vi inconsciente, o dormido. Tomé algo de ropa y me fui a cambiar. Al salir tomé mis cosas y fui al parque para hacer unas cuantas figuras de papel. Iba pasando cuando vi a una niña llorando con su madre tratando de consolarla. Vi las figuritas que tenía en mis manos y decidí acercarme. Miré a su madre apenada y le enseñé las figuritas. Ella asintió dándome la autorización.
-Hola pequeña- le dije con una sonrisa. Ella volteó a verme.
-Hola- dijo con voz rota. Reparó en las figuritas que llevaba y me miró extrañada- ¿Qué son esas?
-Son figuritas de papel- le dije mostrándoselas-, ¿Lo ves? Esta tiene forma de estrella…
-Me gusta esta- dijo señalando a un panda de papel. Después me miró a los ojos-. ¿Tú las haces?
Asentí.
-Están muy bonitas-dice con una sonrisa. Sus ojos vidriosos habían desaparecido mostrando unos hermosos ojos verdes.
- Gracias, ¿Quieres una?- le pregunté sonriente. Ella asintió.
-Toma todas las que quieras- le dije.
-¿No las quieres?- me preguntó.
-Puedo hacer mas como esas.- le respondí.
Ella tomó un panda y dos estrellas muy sonriente.
-Gracias- me dijo. Después su mamá me dijo gracias también y yo les respondí con una sonrisa antes de irme.
Al llegar a casa dejé mis cosas en el sofá y me fui a la cocina dispuesta a hacerme algo de desayunar. Estaba cocinando cuando escucho a Theo bostezar detrás de mí.
-Hola.
-Hola.- le respondí.
Recordé el mensaje. Me estremecí.
-¿Qué hora es?- dijo mientras se sentaba en la mesa.
-Alrededor de las doce- le respondí.
-No lo creo, salí de casa a las seis. Además, aun es de día.
-¿Qué día es?- le pregunté volteando hacia él.
-Miércoles.- me respondió frunciendo el ceño.
Negué con la cabeza y volví mi cabeza a la estufa.
-Ayer tocaron a la puerta. Cuando abrí, estabas inconsciente. Te habían golpeado. ¿Acaso no te has visto?- inconscientemente él se echó un vistazo- Me mandaron un mensaje diciéndome que esa era una advertencia.
-¿Quién te envió el mensaje?- me preguntó.
-No lo sé- mentí.
-¿Era un número desconocido?
-Sí.
-¿Quién podría haber sido?
-No lo sé- volví a mentir.
Nos quedamos unos minutos en silencio.
-Quería decirte algo- dice viendo un punto fijo en la mesa. Sé a qué quiere llegar.
-Dime- le digo dándome la vuelta para verlo. Le sonrío.
Él me mira un segundo y deja escapar una corta sonrisa. Después volvió a ser su cara seria.
-Bueno… es sobre lo que ha pasado últimamente. Ya sabes, sobre tu madre y nuestra relación.
-Lo sé- le dije-. Creo que no deberíamos seguir- le solté. Había estado meditándolo toda la mañana, si ese mensaje había sido solo una 'advertencia', me imagino cómo debe ser la segunda advertencia, o la tercera, o la que ya no sea una advertencia. Me estremecí ante el pensamiento.
Él me miró dolido. Le había dado un golpe bajo.
-¿Es… es…-tartamudeó-¿Es enserio?
-Si- le respondí tratando de hacer que mi voz no sonara rota-. No lo entiendes, ¿o sí?
Negó levemente con la cabeza mordiéndose el labio inferior.
-¿Es enserio?- volvió a preguntar.
-Theo…
-¿He hecho algo malo?- me preguntó levantándose suavemente- ¿Qué es lo que hice mal?- comenzó a caminar hacia mi- ¿Qué fue lo que hice? Podemos solucionarlo- estaba a unos centímetros de mi. Tomó mi barbilla haciéndome mirarlo. Tenía la vista borrosa-. Puedo cambiar, Shai. Puedo hacerlo. Por ti, pececito, hago cualquier cosa.
Las lágrimas habían comenzado a salir, pero él las secaba rápidamente.
-¿Enserio? ¿No lo entiendes? ¡El mensaje era de mi madre! Era una advertencia. No pueden vernos juntos, Theo. Si hoy te han dejado así, no sé cómo podrán dejarte la próxima vez.
Su mirada se convirtió como en una cuchilla que quería apuñalar mi estomago. Su mirada era fría, como si de repente fuera hielo.
-Así que, es eso- dijo cortante-. Podré soportarlo-respondió-. Siempre y cuando, tú sigas a mi lado.
-Theo…
-Hablo enserio, Shai. Podemos solucionarlo.
-¡Es mi madre, Theo! La conozco desde que tengo memoria. Puede llegar a matarte.
-¿Y la solución es dejarme así? ¿Y fingir que nada había pasado?- dice intentando suavizar su voz. Sabía que estaba haciéndome daño. Que estaba tratando de asesinarme con sus palabras, pero no podía evitarlo. Y yo lo sabía.
El gatito llegó y se subió a la mesa a esperar su comida. Obviamente, tendría que esperar unos minutos.
-¡¿Quieres escucharme?! PUEDE MATARTE, Theo…
-¡Separarnos no es nuestra única opción, Shai!- respondió haciendo énfasis en 'separarnos'.
-¡Claro que es nuestra única opción! Al menos que la otra sea verte morir.- le dije conteniendo las lagrimas. ¿Por qué no entendía? ¿Por qué quería arriesgarse?
Él se alejó de mí, harto, y se dirigió a la puerta. Sentí como el alma se me caía a los pies. Lo seguí a una distancia prudente. Cuando se detuvo ambos estábamos separados por un trecho del pasillo.
-No puedo pelear por alguien que no lo merece- me soltó-. Si no quieres pelear por esto, no sé por qué me enamore de ti- dice. ¡Golpe bajo en mi estomago! Sentí como perdía el aliento y mis piernas comenzaban a fallarme. Así que me recargué en la pared y, de repente, el suelo me pareció muy interesante, así que me quedé mirándolo fijamente.
-Supongo que es el final- me falló la voz-… de todo lo nuestro, entonces.
-Supongo que sí- dijo bajando la mirada-. Aunque, no quiero que lo sea.
-Entonces, antes de que te alejes de mi alcance- le dije para después voltear a verlo-, te diré esto: Te amo, James Bond- le dije con una sonrisa melancólica.
-Yo también te amo, pero, ¿crees que vale la pena amarte cuando no puedo tenerte?- me preguntó para después abrir la puerta- Adiós, Shai.- me dijo mientras bajaba los escalones.
-¡Theo!- lo alcancé y lo tomé del brazo. Él volteó a verme- No quiero perderte- le respondí en voz baja y temblorosa.
Me abrazó y besó mi frente.
-No lo harás, me dijo en un susurro. Seré siempre tuyo, solo…- le falló la voz- necesitamos un descanso de nosotros mismos, ¿de acuerdo?- dijo con una sonrisa. Asentí.
Se separó de mí y se alejó un par de pasos.
-Voy a extrañarte, Bond- le dije. Y él sabía que no me refería a algo como un viaje, sino que iba a extrañar los momentos que compartimos juntos.
Y lo vi alejarse mientras mi corazón se iba con él.
Lo siento por no haber publicado.
Con eso del regreso a clases, estuve comprando útiles por aquí y por allá.
Malditas escuelas muggles r.r
Casi lloro escribiendo el capitulo xD
Para que vean que su querida autora también tiene sentimientos u.u
Espero que les haya gustado el cap. c:
-EvFP
