Estoy aún impacta con el final de Korra :D Creo que fue a la libre interpretación de cada quien. Muy valiente. Me gustó :)
Peeeeero, lo mío, lo mío es el Korroh xD
Ayer tuve mucho trabajo y no publiqué :S así que hoy dos drabbles, estos dos han sido mis favoritos al escribir :)
— ¿Qué crees que sea? — Preguntó la de ojos azules sintiéndose tontamente femenina con ese vestido que su suegra le había prácticamente obligado a usar. Secretamente disfrutaba estar ensuciándolo al recostarse sin mucho recato sobre el césped donde las piernas de Iroh le servían de almohada. Ambos disfrutando de la sombra del árbol que los protegía de los rayos del sol al medio día.
El heredero jugaba con su corto cabello castaño, cerrando los ojos y sólo relajándose en la compañía de su esposa.
Una pequeña sonrisa marcó sus facciones al pensar en el futuro.
Su mano se deslizó dulcemente desde la cabellera hasta el abultado vientre de la Avatar, sin abrir sus orbes; deseando por un momento imaginar hacia algunos años adelante.
— Ayer que estuve en el distrito comercial vi un vestido para una bebita. No sé, me llamó demasiado la atención, presiento que será niña.
Su sonrisa aumentó al escuchar la escandalosa carcajada de la morena.
— Yo siento lo mismo… Aunque odio éste vestido no dejo de pensar cómo se le verá a ella cuando crezca ¿Te imaginas? Estoy segura que será hermosa.
— De eso no hay duda, su madre es la mujer más bella del mundo. — Declaró abriendo los ojos rápidamente para no perderse el sonrojo que estaba seguro aparecería en el rostro que tanto amaba.
Sintió su pecho encogerse al descubrirlo, pero la de ojos azules le regaló un suave golpe en la pierna al seguir sin acostumbrarse a sus cumplidos, pero no molesta por ellos.
— A veces eres muy cursi.
— No veo que sea algo que en realidad te enfade, además, sólo lo soy contigo.
— Que bueno… por tu bien.
La pareja rió sabiendo que esa amenaza era demasiado floja. Iroh no tenía intenciones de traicionarla y de cualquier manera ella lo amaba lo suficiente para dejarlo ir, aunque ése no sería el caso.
El de ojos ámbar regresó a su posición inicial jugando con el cabello.
— ¿Crees que sea Maestra Fuego o Maestra Agua? — Preguntó mirando al frente.
Korra se revolvió ligeramente ante la pregunta, tratando de visualizar a su futuro retoño.
— Podría no tener ningún poder, a Aang y Katara les pasó en realidad con Bumi.
— Pero si lo tiene ¿Cuál crees que sea?
La morena pensó varios minutos en su respuesta y después sonrió.
— ¿Sabes? Independientemente de lo que sea, tendremos un gran problema. — Empezó a reír escandalosamente haciendo que su esposo levantara una ceja intrigado.
— ¿A qué te refieres?
La morena se sentó mirándolo a los ojos, divertida en no haber pensado en eso antes.
— Iroh, es la heredera de la Nación del Fuego y también la sucesora del Jefe de la Tribu Agua…
El de cabello negro dejo caer la mandíbula pasmado ¡Por todos los espíritus! ¿Cómo es que un detalle tan delicado se les había olvidado completamente?
— ¡No puedo creerlo! ¿Qué vamos a hacer?
Korra rio un poco más y colocó su cabeza sobre su hombro.
— Bueno, ya después lo pensaremos. — Suspiró. — Por ahora sigamos soñando despiertos.
