Luego de la batalla de Hogwarts, luego de que Voldemort hubiese sido derrotado, a algunos alumnos de Hogwarts se les dio la oportunidad de cursar su séptimo año en el colegio, o de cursarlo por primera vez.
Harry Potter, Hermione Granger y Ron Weasley, habían pasado todo el año en busca de los Horrocruxes de Voldemort. Los Horrocruxes eran objetos en los que uno podía guardar una parte de su alma, y su creación incluía tener que matar. Voldemort había creado seis Horrocruxes: Su diario, la serpiente Nagini, la copa de Hufflepuff, la diadema de Ravenclaw, el guardapelo de Slytherin y el anillo de Marvolo Gaunt. Pero también, sin saberlo, creó un séptimo Horrocrux, ésta vez en una persona: Harry Potter.
Luego de destruidos todos los Horrocruxes -Incluida la parte de Voldemort que vivía en Harry-, los daños del castillo se arreglaron para dar comienzo a otro nuevo año en Hogwarts.
Pero no solo los tres amigos anteriormente mencionados volvieron a recursar, también decidieron recursar el séptimo grado, ya que habían tenido idas y venidas con el Ejercito de Dumbledore y problemas externos al castillo.
A pesar de todo, ésta decisión fue de ellos, a pesar de las insistencias de la profesora -Y ahora directora- Minerva McGonagall en que no era necesario que volvieran a repetir el año. Así entonces, Neville Longbottom, Luna Lovegood, Draco Malfoy y otros alumnos que no importan en este fanfic se encontrarían nuevamente un año más.
Harry Potter, Hermione Granger, Ron Weasley, Luna Lovegood, Neville Longbottom y Ginny Weasley se encontraban en un vagón del Expreso de Hogwarts.
Parecía que, por primera vez, Harry y sus amigos tendrían un año "normal" en su querido colegio.
Ron y Hermione entrelazaban sus manos y se lanzaban pequeñas miradas y sonrisas. Desde la batalla de Hogwarts eran novios, desde que Ron había defendido de los elfos, Hermione lo miraba con otros ojos, obviamente, lo quería desde antes, pero la actitud de Ron la había motivado a dar el siguiente paso.
Harry miraba por la ventanilla, a los paisajes que se extendían ante sus ojos. A diferencia de sus amigos, no entraba en la charla que se mantenía de a momentos. No podía apartar un pensamiento de su mente. Para él, sería raro ir a Hogwarts y no recibir la bienvenida de Dumbledore, había pasado más de un año de su muerte, pero siempre había sido su director, ya que el año pasado él no había estudiado. Y aunque McGonagall era su profesora favorita y jefa de Gryffindor, no podía evitar sentir un vacío en su interior. Tenía mucho cariño a su anciano director.
Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore siempre sería el mejor mago y el mejor director que Hogwarts tuvo y tendrá.
Su novia, Ginny, se sentaba a su lado, pero ella entendía a Harry, así que no interfirió en sus pensamientos.
Luego de unas horas llegaron a Hogsmeade. Bajaron del tren y vieron a Hagrid.
-¡Los de primero vengan por aquí! -gritaba el guardabosques y profesor de Cuidado de las criaturas mágicas.
Los seis amigos, se dirigieron a Hagrid, aun sabiendo que debían ir hacia los carruajes, ya que si llegaban tarde el profesor Flitwick los regañaría.
Luego de abrazar a todos ellos, Hagrid se dirigió a Harry:
-¿Qué tal te está yendo? -Harry sabía a qué se refería Hagrid.
Harry había estado viviendo con los Weasley, compartiendo habitación con Ron. Tenía prohibido acercarse durante la noche a la habitación de Ginny.
La familia de su amigo y su novia lo había acogido hasta que terminara el colegio, consiguiera trabajo y fuese a vivir a la casa de su padrino Sirius, en el número 12 de grimmauld place. Propia decisión del mismo Harry.
-Bien -respondió el joven mago.
Hagrid sonrió y se despidió de ellos para seguir con los de primero.
Los seis amigos se dirigieron a un carruaje, ahora la mayoría de los alumnos de Hogwarts -sin contar a los de primero y a los que se habían ido antes de la batalla- veía a los Thestrals; criaturas aladas que sólo podían ser vistos por aquellos que habían visto la muerte. Estas criaturas tiraban de los carruajes, que llevaban hasta el castillo, los cuales, antes los alumnos creían que se tiraban solos.
Se pararon un instante para observar al thestral y luego subieron uno por uno.
Unos momentos después, se encontraban en la entrada del castillo.
Harry observó su hogar durante unos segundos, para después atravesar la puerta junto a sus amigos.
Nada había cambiado, no había rastro de que allí se hubiera llevado a cabo una batalla; un enfrentamiento entre el mago más oscuro y sus aliados contra "El elegido", alumnos y profesores de Hogwarts.
Se dirigieron hacia el gran comedor y ocuparon sus asientos en la mesa de Gryffindor, a excepción de Luna que fue a la mesa de Ravenclaw.
Hermione pudo ver del otro lado del comedor a Draco Malfoy, no sabía que él volvería éste año a Hogwarts, y eso la sorprendió, tanto que no escuchó lo que Ron le dijo.
-¿Qué? -preguntó la bruja volviendo al mundo que la rodeaba.
-¿Estás bien? Dije que es raro ver a Mcgonagall ocupando el lugar de Dumbledore, y que es raro no ver a Snape. Además ¿Ves al tipo que está al lado de Hagrid? Debe ser el nuevo profesor de Defensa contra las artes oscuras.
Y sí, al lado de Hagrid había un rostro desconocido. Se rumoreaba, que el puesto de profesor de DCAO estaba maldito, ya que ningún profesor duraba más de un año, y hasta ahora, todos los que Harry y sus amigos habían tenido estaban muertos.
Harry acarició su cicatriz inconscientemente, era raro que ya no le doliera. No era que extrañara el ardor, pero se había acostumbrado tanto a el que notaba su ausencia.
Ginny le tomó la mano para darle ánimo, al mismo tiempo que McGonagall se paraba y golpeaba su copa con una cuchara.
-¡Bienvenidos! -dijo Minerva y eso le recordó a Harry a su antiguo director-. Como todos saben, es un nuevo comienzo para Hogwarts, hemos superado un gran enfrentamiento y aquí estamos nuevamente. Como ya saben, encontraran sus pertenencias en su habitación, a la cual los de primeros serán guiados por sus prefectos. Le damos la bienvenida al profesor Mark Valo. Igual que todos los años, el Bosque Prohibido sigue siendo Prohibido. Espero que disfruten de su cena ¡Y luego a las camas!-Y dicho esto se sentó nuevamente.
La mesa se repletó de comida, enviada por los elfos desde la cocina del castillo.
Todos comenzaron a comer y Ron agarró todo lo que pudo. Harry se limitó a tomar de su jugo de calabaza y probar bocado de vez en cuando, sólo para no preocupar a su novia, ya que sentía el estómago vacío. Algo no andaba bien, y no sabía qué.
Luego de la cena se dirigieron a sus habitaciones, Ron y Hermione iban adelantados ya que debían enseñar el camino a los de primero.
Harry iba mirando al suelo, hasta que Draco Malfoy -su enemigo de todos los años- se plantó ante él.
-¿Puedo ayudarte en algo, Malfoy? -preguntó Harry con desgana.
Draco se planteó un momento qué decir, pero al final se decidió.
-Quiero disculparme, Potter -Harry notó en su voz que le costaba decir eso-. Quiero decir, sé que he estado mal durante estos años, y sé que haber estado del lado del Señor Tenebroso no es lo más honorable. Noto como te miran a ti y como me miran a mí. A ti te miran como si fueras un héroe, a mí como si fuera algo despreciable... Al menos los de las otras casas que no son Slytherin. Te prometo mantenerme al margen y que este año será pacífico.
-Qué bueno que al fin hayas cambiado de idea Draco, pero si me permites, no estoy de mucho humor para continuar esta charla ahora.
-¿Pero me disculpas? -insistió Draco.
-Sí -respondió Harry y salió del gran comedor.
La habitación era como la recordaban. Luego de charlar un rato, Harry, Ron y Neville se fueron a acostar.
Hermione y Ginny también conversaron un rato sobre el profesor de defensa contra las artes oscuras, Draco Malfoy y su inesperada aparición, Harry y su distracción y varias cosas más. Luego se fueron a acostar, ya que al día siguiente les esperaba un largo día, y la primera materia del día era Defensa contra las artes oscuras.
Wiiiiii, primer capítulo de mi nuevo Fanfic :D ¡Espero que les guste! ^^
