El profesor Valo acarició la cicatriz.
Harry sintió un leve ardor y se apartó enseguida.
—¿Te he asustado? —le preguntó el profesor.
—Eh... No —balbuceó Harry—. Es que la gente no suele tocarme la cicatriz —mintió.
Esa era la peor mentira. Obviamente, donde se presentara todos se fijaban en su cicatriz, no muchos la tocaban, pero si eran curiosos. Pero no podía decirle al profesor lo que había sentido. Debía salir de allí cuanto antes y contárselo a Hermione y Ron.
Harry notó una leve sonrisa en el rostro de Mark y apartó la mirada.
—Discúlpeme —dijo—, creo que la curiosidad me ha vencido. Ya sabes, eres "El niño que vivió", "El elegido", todos querrían conocerte. Además —añadió—, sé que eres bueno en Defensa contra las artes oscuras, me gustaría que me enseñaras tus habilidades un día de estos.
—Será un gusto, señor —dijo Harry—. Si me disculpa, me esperan en el Gran Comedor.
Harry caminó hacia la puerta del despacho intentando mantener la calma, pero el profesor se interpuso en su camino.
—Nos vemos en clase, Potter.
Harry asintió y salió de la habitación.
Se dirigió al Gran comedor, y enseguida encontró a Ron junto a Hermione —quien tenía dos libros a su lado, traídos de la biblioteca.
Se sentó y sus amigos lo miraron, notando enseguida que algo no iba bien.
—Me ha tocado la cicatriz —susurró Harry—. Pero lo raro es que me pareció sentir un ardor.
Ron y Hermione se miraron durante un momento para luego volver la vista a su amigo.
—Harry —comenzó Hermione sin saber muy bien como decirlo—, tal vez sólo te lo imaginaste. Quiero decir, hemos notado que sientes la ausencia del dolor, pero, tal vez es el hecho de que cuando Voldemort te tocaba la cicatriz te ardía... Sólo eso.
—Sé lo que sentí Hermione, ese profesor no me agrada mucho...
—A mí tampoco me agrada —dijo Ron—, pero en esto estoy con Hermione, Harry. Puede que a todos nos intimide un poco, pero no creo que vaya más allá de eso...
—¿Han terminado la redacción para Historia de la magia? —preguntó Hermione cambiando de tema.
—Sí —respondió Ron—. Fue bastante fácil, ya sabes, de la cámara secreta...
De pronto, el gran salón comenzó a llenarse de lechuzas.
Harry sintió un gran vacío por no ver a Hedwig.
Pig aterrizó frente a Ron, dejando varias cartas.
—Una va para ti —dijo Ron entregándole un sobre cerrado a Harry.
La carta era de Andromeda Tonks; la madre de Nymphadora y la abuela de Teddy.
Harry había sido nombrado padrino de Teddy.
Leyó la carta:
Querido Harry, espero que hayas empezado bien tu año en Hogwarts. ¡Teddy está cada día más grande!
Te escribiré cuanto pueda para contarte todas las novedades.
Te mando muchos saludos y te dejo una foto que sé que te gustara en el sobre.
Andrómeda Tonks.
Harry terminó de leer la carta y sacó del sobre la foto. En ella había un bebé sonriendo y moviendo las manos con el pelo violeta.
Harry le enseñó la foto de Ron, Hermione y Ginny y luego fueron a la clase de Historia de la magia.
Capítulo 4 :DDD Es algo corto, pero espero que les guste ^^
