Mientras tanto Rosa iba a toda velocidad en la bicicleta de Jeanette cuando se detuvo por un semáforo con luz roja
-Nooo, ok, aun puedo lograrlo, puedo llegar a mi casa antes de diez minutos- se dijo para sí misma. Pero para su mala suerte, el semáforo tardó dos minutos en cambiar a una luz verde. Esto para Rosa fue insoportable porque tuvo un pequeño retraso en su camino. ¿Quizás ella pueda llegar cinco minutos más tarde? No, porque Mike era muy estricto, él y su sobrina tenían los relojes sincronizados, y no aceptaba que Rosa llegara un minuto tarde. De hecho, Mike quería tanto a Rosa que era muy sobreprotector con ella. Pero en fin.
-Más le vale que ya esté en camino- se decía para si mismo Mike
Rosa muy apresurada vio el reloj y sólo le quedaban cinco minutos para llegar. Ese semáforo la retrasó mucho. Rosa estaba muy nerviosa, pero vio algo que quizás pudiera ser su salvación. Del lado izquierdo había un callejón largo que si lo cruzaba le ahorraría mucho tiempo y estaría en su casa en menos de cinco minutos. Pero había un problema; el callejón no era del todo agradable. Rosa solo había pasado por ahí una vez con Mike años atrás. El callejón tenía una mala reputación, se decía que asaltaban muy seguido y en él se mantenía una pandilla de malos rasgos. Pero era su única opción si no quería ser castigada por Mike.
Ella tomó aire y entró en el callejón. Era un callejón muy oscuro, a pesar de que era de día, casi no podía verse nada. Por esa razón, Rosa se bajó de la bicicleta y empezó a caminar porque casi no podía ver nada. Para su sorpresa, el callejón ahora no tenía salida. Esto asustó mucho a Rosa y decidió irse por donde vino.
De pronto solo ve unas sombras detrás de ella.
-Oye mamita, ya va entregue todo y si puede hasta el cuerpo pues mejor- dijo una voz de un hombre
Rosa se voltea muy asustada y ve a tres hombres detrás de ella.
-¿Quie- quienes son ustedes?- preguntó Rosa muy asustada
-Eso no te importa mamita ¡esa bicicleta que tienes se ve muy bonita y muy costosa- le dice la misma voz. De pronto un hombre le arrebata la bicicleta.
-Muchachos, regístrenla- dijo la misma voz y entonces dos hombres se acercaron a ella a obedecer a su jefe. Rosa estaba atrapada, no tenía a donde ir, pero hizo lo único que pudo gritar pidiendo auxilio.
-¡AYUDAAA UNOS HOMBRES ME ESTÁN ROBANDOOO!- dijo con todas sus fuerzas.
Los hombres se asustan ante el hecho y uno de ellos saca un pañuelo y una botella de su bolsillo, lo aplica un poco y se lo pone en la nariz de Rosa dejándola inconsciente.
Punto de vista de Rosa
Después de gritar vi que uno de los hombres sacó un pañuelo y una botella, él aplicó algo y me lo puso en la cara. Debido al susto, respiré tan fuerte como pude, entonces todo empezó a tornarse negro para mí y perdí el control total de mi cuerpo. Lo último que pude ver es que caí al suelo y los tipos se arrodillaron ante mí, después estaba completamente inconsciente.
OOOoooOOOooo
Poco a poco fui recuperando el sentido del tacto en mi cuerpo. No pasaron más de cinco minutos para que volviera a recuperarme. Tenía la suficiente fuerza para abrir los ojos y aun así veía todo muy borroso y nublado pero por el color de la oscuridad supe que era de noche y que los hombres que me atacaron se habían ido.
Después de unos minutos pude sentarme, poco a poco fui recuperando mi vista pero me dolía mucho la cabeza, además de sentir mareos que nunca había sentido antes o al menos lo suficientemente fuertes como para hacerme vomitar a un lado.
Pude notar que el collar que Mike me regaló cuando llegué a Estados Unidos, dinero que tenía en mi bolsillo, mi mochila y la bicicleta de Jeanette no estaban. ¡Esos malditos me robaron todo y me drogaron con tal de requisarme y llevarse algo valioso! Fue entonces cuando sentí un miedo tremendo en mi interior porque mi ropa estaba completamente sucia, rasgada y tenía un corte del tamaño de una mosca en el pecho.
-¿Será posible que…? – pensé, quizás había sido víctima de una violación también. Afortunadamente siempre guardo cinco dólares debajo de mi sostén (suena extraño) para emergencias como esta. Rápidamente revisé y afortunadamente ahí estaban. Al menos llegué a la conclusión que no fui violada. Por fortuna.
Mis libros y cuadernos estaban tirados por toda la calle, pero me olvidé de ellos porque tenía que llegar a mi casa como fuese posible, además apenas podía pararme. Cada vez que intentaba dar un paso, me caía porque estaba muy débil. Es extraño porque es como si volvieras a ser un bebé; porque no sabes cómo caminar y cuando lo intentas te caes; cuando abres los ojos analizas el mundo al que llegaste y tomas nota de como es. Eso mismo sentía yo.
Pero no quería estar ahí, así que como un niño gateé hasta salir de ese infierno.
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Punto de vista normal
En la casa Fernández García
-¿CÓMO QUE NO ESTÁ CON USTEDES? ELLA DEBIÓ HABER LLEGADO HACE CUATRO HORAS- dijo Mike en el teléfono
-Te digo Michael, Rosa fue a tu casa en la bicicleta de Jeanette y eso es todo lo que sabemos- dijo Brittany del otro lado del teléfono
-¿¡Pero dónde estará es niña?! ¡Y es inútil llamar a su celular porque lo apagó! Bueno gracias y perdona todo ¿sí?- dijo Mike colgando el teléfono. Se sentía angustiado ¿dónde estaba su sobrina, su única familia en el país? ¡Tenía que encontrarla, pero no podría solo! Volvió al tomar el teléfono marcando al 911.
-911 ¿cuál es su emergencia?- preguntó la operadora
-¡Operadora, quiero reportar a una niña desaparecida!- dijo Mike
-¿Cuál es su nombre?- dijo la operadora
-Michael José García Johnson- dijo Mike
-¿Cómo es la niña que desapareció y cuándo fue la última vez que la vio?- dijo la operadora
-Ella es una niña de 15 años, una altura de 160 centímetros, tez morena, cabello castaño oscuro, ojos oscuros. La última vez que la ví fue esta mañana, ella fue a la casa de sus amigas y cuando salió de ahí ellas no sabían nada de ella.- dijo Mike
-¿Cuál es el nombre de la niña?- dijo la operadora
-Rosa Linda Fernández García- dijo Mike
-De acuerdo señor, hemos encontrado en la computadora los datos de ella y unas fotos registradas recientemente, la policía está en camino y procederán a buscar a la niña- dijo la operadora
-¡Que no venga, yo iré con ustedes y con unos testigos al edificio policial del centro!- dijo Mike
-Muy bien señor, no se preocupe, nuestros hombres la encontrarán- dijo la operadora
-Gracias- dijo Mike
Tan pronto como colgó la llamada volvió a marcar otro número
-Hola, Teodoro, dile a tus hermanos que iré por ustedes esta noche, estaré ahí en diez minutos- dijo Mike y colgó repentinamente
Punto de vista de Mike
Tan pronto como hice las llamadas colgué el teléfono, tomé mi chaqueta y fui a mi auto para recoger a los chicos, ir a la central de policía y buscarla entre los cuatro.
Todo fue tan rápido, tan pronto como aceleré, pasé sobre un charco de agua y mojé a alguien, no me fijé a quien, pero no me importaba porque tenía que encontrar a Rosa a toda costa.
