Olaaaaaasssss! Aki les traigo la segunda parte dl capi, disfrutnlooo! Ah! Grax x los reviews!
Capítulo 6: Misión, parte 2
Naruto fue al baño a lavarse la cara, necesitaba despejar su mente esa mañana, la mañana de su misión. Madara había aceptado ser su compañero y el camino a Konohagakure había sido despejado por dos akatsukis el día anterior, lo cual significa que los ANBU no serían un problema mayor.
Alguien tocó la puerta del baño
-¡Uzumaki! Apresúrate que partiremos en 10 minutos.
-Muy bien, ya voy Madara.
Se miró en el espejo, lucía diferente en comparación a otros años. Antes, su cabello era más corto, ahora, tenía flecos a los costados que aunque no eran tan largos, hacían que luzca un aire de madurez. Su rostro también había cambiado, ya no tenía la impresión de ser el chico juguetón de antes, sino más bien la de ser un asesino a sangre fría.
Se lavó la cara un par de veces más y luego salió. Se dirigió a su habitación y se puso su capa. Cuando salió de su habitación, se dio con la sorpresa de que Madara estaba allí esperándolo desde hacía ya un rato.
-¿Qué estás haciendo, Madara?
-¿Tú qué crees, te demoras demasiado?
-Vámonos
-¡Ah! A caminar, que flojera
-Madara, conmigo puedes dejar de ser Tobi, esa actitud divertida no va contigo
-Como sea, con tal de que matemos a algunos desgraciados, soy feliz- dijo Madara, mientras ponía una retorcida sonrisa en su cara
Naruto no prestó atención a este último comentario y caminó hacia la salida, pasando por el lugar donde había conocido a Pein. Introdujo una llave en una cerradura, que aparentemente era nueva, y Madara hizo lo mismo con otra cerradura. Abrieron la puerta y salieron por ella, acción que tomó menos de 12 segundos, pero para Naruto, tomó 30 minutos. Empezaron a caminar y al poco rato se adentraron en la espesura de un bosque. El camino era largo y no había tiempo que perder, un caos iba a ser desatado y no habría nadie más fuerte que el cataclismo que se avecinaba.
-"El destino de Konoha está sellado. Yo los destruiré"
Siguieron así 3 horas, hasta que se detuvieron para comer algo. Naruto sacó un contenedor donde había unas verduras cocidas y algo de sashimi. Se lo alargó a Madara por si él tenía hambre, pero este lo rechazó.
-No gracias, comí demasiado antes de la misión, jajaja.
Ambos callaron
-¿Sabes? Rumores acreditaban que tú eras un fanático del ramen
-Era, pero dejé de comerlo, el olor del ramen me trae recuerdos, imágenes que no quiero recordar.
-Ya veo, debió ser duro dejar a la poca gente que te valoraba.
Naruto lo miró a los ojos. Eso fue suficiente para hacer que Madara guardara silencio. Cuando Naruto terminó de comer, continuaron su viaje. Llegarían por lo menos en dos días. Pero ambos sabían que usando cierto jutsu, llegarían en cuestión de segundos.
-Se te nota desesperado, ¿alguna prisa en llegar hasta Konohagakure?
-Tal vez un encuentro con mis viejos camaradas de la Academia me haga bien
-No seas tan ansioso, acaso no te han dicho que la ansiedad y el silencio son los peores enemigos de un shinobi.
-Tal vez sea así, no estamos seguros de cuanto caos podremos causar los dos.
-Considerándolo así, habremos arrasado a esa aldea en uno o dos días, jejejeje
-Como sea, apresurémonos.
El primer día de viaje fue un poco fatídico debido a la escasez de comida y la falta de sueño. A pesar de ello, no se aplacaron ni en un mínimo los ánimos de Naruto. Tantos años habían pasado ya desde su decisión y lo que más deseaba, estaba a punto de dejar de ser un simple sueño, se convertiría en una realidad, en su realidad.
Con Madara, la cosa cambiaba radicalmente. Sus ánimos no eran ni altos ni bajos. Era enteramente neutral con respecto a la misión, pero aún así, trataba de avivar al máximo las emociones de Naruto, con la esperanza de causar aún más destrucción de la esperada.
El segundo día de viaje fue menos fatídico. Las provisiones de agua y comida ya no escaseaban como al principio. Aparte, los dos congeniaban bien y había química de equipo. Aún así, su paso era rápido por el bosque.
A la mañana del tercer día, estaban ya cerca de la frontera de Konohagakure, cuando Madara sintió un chakra. Dio un ligero codazo a Naruto y este se percato de inmediato que había alguien merodeando en los alrededores. Se dieron las espaldas para protegerse en cada flanco, y entonces lo vieron. Una sombra que se movía rápidamente entre los árboles, al parecer, se trataba de alguien que tenía experiencia en el terreno.
De la nada, apareció un ANBU, que los interceptó apareciendo en medio de ellos.
-Akatsukis, no los dejaré por nada del mundo entrar a mi aldea.
Madara solo levanto los brazos un poco
-¿Y quién habló de invadir tu pobre aldea?
-Yo sé cómo trabajan, no me pueden engañar tan fácil.
Naruto no respondió, Madara susurró algo incomprensible. El ANBU ahora estaba frente a ellos, haciendo ademán de desenvainar una katana que portaba a la espalda.
-¿Quién eres tú para decirnos qué hacer?- dijo Naruto, mientras levantaba su sombrero Akatsuki.
El ANBU súbitamente cambió de parecer. Alzó una mano que dirigió hacia la máscara que cubría su rostro y se la quito. Se quedó mirando a Naruto por unos 30 segundos antes de decidirse a hablar.
-¿E-eres tú? ¿N-naruto?
-Me conoces.
-Soy yo, Yoshimaru.-dijo el ANBU con temor.
-¿Yoshimaru?
El ANBU asintió
-Traidor- dijo Naruto, mientras sus ojos cambiaban a estado Kyuubi, y dando un paso veloz en dirección al ANBU.
Yoshimaru abrió abruptamente los ojos y boca, como queriendo decir algo. Pero Naruto lo golpeó en el estómago y en la cara, no logrando gesticular si quiera un pero.
Naruto empleó más taijutsu para agredirlo, Yoshimaru simplemente se dejo.
-N-naruto, p-por fav-vor, no sigas- dijo casi milagrosamente
Naruto lo sujetó del cuello
-¿Y por qué debería? Tú y Haruki me traicionaron. Contaron lo que hice. Nunca se los perdoné.
Yoshimaru puso una mano sobre el brazo de Naruto. Este lo dejó caer al suelo.
-Nosotros nunca dijimos nada. Un aldeano te vio ese día y contó lo sucedido. Ahí es cuando empezaron a perseguirte.
Naruto tardó unos segundos en asimilar lo relatado. Cerró los ojos y al instante los abrió. Eran normales esta vez.
-¡Mientes! ¡Sólo lo dices para conservar tu patética vida! ¡No tienes la mínima idea de todo lo que sufrí!
-Si quieres…mátame…solo eso saciará tu sed de venganza.
-No necesito tu caridad…pero si insistes
Naruto hizo unos sellos de mano
-Estilo Prohibido: ¡Jutsu de las 100 palmas Kaiten!
Naruto comenzó a golpear el cuerpo de Yoshimaru con una asombrosa velocidad, dando con fuerza en los puntos vitales. Cuando faltaba una palma, se detuvo.
-¡Palma final: Muerte Kaiten!
Cuando la palma choco contra el cuerpo de Yoshimaru, este quedo envuelto en llamas. Madara observaba a lo lejos. Naruto regresó poco después.
-¿Tanto tiempo para un simple ANBU?
-Era personal.
Los dos callaron y se fueron caminando. Después de media hora, divisaron las puertas de Konohagakure, y a media noche, ya estaban en la aldea.
-Hogar, dulce hogar, ¿no es así, Naruto?
-Lo que tú digas- dijo Naruto secamente.
-¿No me vas a decir que sientes nada con respecto al hecho de estar pisando tu antigua aldea?
-No es que no sienta nada. Lo que pasa es que las emociones pasan a mil por hora en mi cabeza, que no hay palabras para describirlas.
Madara retiró parte de su máscara para contemplar la villa. Solitaria, alumbrada con postes de luz, ni una sola alma en los alrededores. Esbozó una sonrisa.
El comienzo de un Apocalipsis empezaba, y solo 3 personas lo sabían.
En una parte de Konoha, un hombre alto, pelinegro y con facciones serias estaba paseando con su mejor amiga. Vestía el uniforme de un jounin y su compañera también.
-La luna brilla más que de costumbre. Algo va a acontecer muy pronto.
-¿Estás seguro, Sasuke?
-Cuando brilla demasiado, Sakura, me recuerda la masacre de mi clan. Esa noche, era luna llena.
-Si lo dices de esa manera, entonces debemos prepararnos.
Lo que ambos no sabían, era quienes serían los autores de la catástrofe que se avecinaba.
Continuaraaaaa…..
