Capítulo 7: Konoha, parte 1.
Los hice esperar un bueno de años. Ahí les va:
Naruto se sentía cada vez más agitado por llegar a Konohagakure, tanto que sus piernas se empezaban a acalambrar por la exigencia a las que se veían sometidas. Madara no salía de su asombro, tal vez meter al muchacho en la organización si fue del todo una buena idea. Por más belicoso que sea.
Mientras tanto, Sasuke Uchiha, Shino Aburame y Neji Hyuuga cumplían su guardia semanal cuidando las puertas de la aldea. Últimamente los tres estaban cumpliendo más de un turno nocturno ante los crecientes rumores de la llegada de dos Akatsukis durante la semana, y un posible ataque. En el bosque, varios ANBU se encontraban camuflados y listos para atacar en caso de que la situación se saliera de control.
Esta noche era particular. La tensión podía olerse en el aire, así como las finas gotas de sudor que discurrían por las frentes de los tres jounins.
- ¿Lo sienten? ¿Ese chakra tan oscuro?- Habló el Hyuuga.
- Sí, mis insectos me están advirtiendo de lo mismo, Neji. Sasuke, ¿debemos notificar al Hokage?
- Esperemos un poco más, necesitamos saber que planea nuestro enemigo.
- ¿Eso no te parece algo contraproducente?- opuso Neji
- No podemos presentarnos ante el Hokage y alertar una amenaza sin siquiera saber cuáles son las intenciones de nuestro enemigo. Hay que evitar movilizaciones innecesarias.
- Como digas- dijeron Shino y Neji al mismo tiempo.
Transcurrieron un par de horas, y nada fuera de lo común había sucedido. Salvo un par de ANBUS que no soportaron más de 4 días sin dormir y cayeron rendidos al suelo. Se merecían un justo descanso.
- Ya ven, a fin de cuentas todo sigue normal. – dijo el Uchiha
- Creo que tienes razón, pero un chakra tan oscuro puede llegar a inquietar a cualquiera. – dijo Neji.
Shino solo asintió.
En eso una ráfaga de viento obligó a los tres jounins a sostenerse contra las puertas de la aldea. Todos los ANBU salieron expedidos por los aires. Un shinobi en una túnica oscura, y con rubios cabellos estrelló una esfera de luz contra las puertas de la aldea, y estas explotaron.
Lo único que Sasuke llegó a ver antes de estrellarse contra un muro próximo fue un par de ojos azules con ojeras marcadas, y una sonrisa demoníaca. Luego todo se hizo negro.
- Ah… ¡Cómo extrañaba este lugar, Konohagakure!
Madara entró tranquilamente por las puertas destrozadas de la aldea. Ese joven demonio era difícil de controlar. No era consciente de que estaba despidiendo una cantidad considerable de chakra, y Konoha no era una aldea de tontos. Sabía que más de un ninja había detectado su presencia.
- ¡Mira, más han venido a darme una cálida bienvenida! ¡Shikamaru, Kiba, qué bueno que se aparecen! ¿Ya se cansaron de quejarse de que yo era un estorbo? – Naruto formó un rasen shuriken en cada mano – No crean que vengo con las manos vacías, les he traído regalitos (N.A: ¿Será? Jajaja, sigan leyendo)
Kiba y Shikamaru adoptaron posiciones de ataque. Naruto dedujo que ambos se cuidarían las espaldas, pero que también intentarían atacar por dos flancos distintos. Tal vez uno actúe como señuelo mientras el otro lo ataca desprevenido.
- Ya sé que pretenden… No saben con quién están tratando.
- Sí sabemos, zorro demonio – dijo Kiba – Con un asesino y ninja renegado.
- Prepárate, Kiba; hoy comerás tierra de mi propia mano.
- ¡Kiba, concéntrate! – exclamó Shikamaru. – No es momento de provocarse como mocosos.
- Ya me cansaron – dijo Naruto burlonamente, mientras lanzaba los dos rasen shuriken, el primero en ser impactado de lleno fue Kiba, quién no tuvo tiempo de protegerse, mientras que Shikamaru detuvo el otro con una invocación.
- ¡Kiba!
Naruto aprovechó la oportunidad para atacar limpiamente al Inuzuka. Madara seguía observando a lo lejos.
- Su desempeño no ha mejorado, se ha dejado llevar fácilmente por las emociones. Si no se da cuenta de la trampa, caerá en menos de 5 minutos.
Y estaba en lo cierto, Naruto corría intempestivamente y listo para atacar a Kiba. Sacó tres kunais, pegó un salto, las lanzó e inmediatamente después hizo unos sellos.
- ¡Jutsu bola de fuego!
Las kunais quedaron envueltas en llamas. Las tres se incrustaron en el cuerpo de Kiba, prendiéndole fuego. A Naruto no le llamó la atención la facilidad con que derrotó a un jounin de la Hoja. Hasta cierto punto era sospechoso.
Cayó en cuenta de su error demasiado tarde.
Quiso mover un dedo, y ni siquiera eso. El jutsu de posesión de sombra, distintivo del clan Nara, lo tenía completamente prisionero de su cuerpo. Inmóvil.
El "cadáver" de Kiba se hizo humo y reveló un simple tronco de madera. Había sido engañado por un clon. El ninken de Kiba, Akamaru, rápidamente saltó sobre Naruto, mientras que Kiba sacó unos pergaminos, hizo una invocación y varias armas salieron despedidas de ellos, dirigiéndose a Naruto.
- ¡Listo Shikamaru, lo tenemos!
- Bien – Shikamaru deshizo el jutsu – Creo que podemos llamar al Hokage, y ver si Shino, Neji y Sasuke están bien.
- "Vaya, no esperaba que fuera derrotado tan prontamente" – pensó Madara desde detrás de un edificio cercano.
- A ver, da la cara asesino – dijo Kiba, mientras le levantaba el mentón a Naruto. - ¿¡PERO QUÉ!?
Una explosión los mandó por los aires y cayeron en los techos de unas casas. Naruto los había engañado.
- N-no puede ser… - titubeó Shikamaru. Naruto se apareció frente a él con una sonrisa macabra.
- ¿Esto es todo lo que Konoha puede ofrecer? ¿Un par de jounins patéticos? – Naruto agarró a Shikamaru del cuello - ¿En serio pensaron que podían derrotarme? ¿No te diste cuenta que logré escabullirme de tu sombra?- Apretó un poco más su cuello, Shikamaru lo miraba desconcertado – Es una pequeña técnica que desarrollé cuando estuve lejos de aquí, sabía que si volvería tendría que enfrentarme a todos ustedes, bola de idiotas, y a las técnicas de sus clanes. Me tomé el tiempo – Presionó su pulgar contra la manzana de Adán de Shikamaru – de crear jutsus para poder pelear contra cada uno de ustedes. ¿Acaso no es una buena estrategia? – Las manos de Shikamaru se posaron sobre las de Naruto con fuerza - ¿Quieres respirar? – Los ojos de Shikamaru se estaban entrecerrando - ¡Pues ahí vas! – Con una fuerza sobrehumana, lanzó a Shikamaru por los aires. Luego miró por donde había caído Kiba, pero ya no le prestó más importancia. Se disponía irse, cuando alguien se interpuso en su camino.
Era Sasuke Uchiha.
- Hasta aquí llegaste. No voy a permitir que sigas destruyendo la aldea.
- ¿Tan valiente y gallardo Sasuke-kun? – se burló Naruto – No lucías así cuando tu hermano arrasó con tu escoria de clan.
- Cuida tus palabras Uzumaki – dijo Sasuke con el ceño fruncido – No quiero cortarte la lengua.
- ¿Ah sí?- Naruto le sacó la lengua a Sasuke en son de mofa – Tus demás compañeros están lejos de ser rivales para mí. Naruto se agachó rápidamente para esquivar unas shuriken que el Uchiha lanzó. – Solo quiero terminar una misión tranquilo, si me das lo que yo te pido, Konoha saldrá ilesa.
- Ni se te ocurra pensar que negociaremos contigo.
- Anda, lo que quiero es un vejestorio, a ustedes tal vez ni les dolería que me lo llevase.
- Ya cállate.
- Entréguenme el pergamino de Nidaime-hokage. Solo pido eso. Y Konoha no será destruida.- dijo Naruto con un tono más serio.
- "¿El pergamino de Nidaime? Ese pergamino contiene los secretos del fuinjutsu del clan Uzumaki. No puedo dejar que llegue a sus manos, por más que sea un hijo de ese clan"- Sasuke miró fijamente a Naruto – No hay trato, ese pergamino contiene técnicas avanzadas de uso prohibido.
- Estás sellando el destino de tu aldea, Uchiha – Naruto sacó una kunai doble.
- No si te detengo antes.
- Quiero ver que lo hagas – dijo Naruto con una sonrisa burlona
- "Que empiece el espectáculo" – pensó Madara desde las sombras. Sería una pelea que prometería mucho de ambos shinobis.
Hasta aquí llegó mi cariño, el jueves de la próxima semana estoy subiendo el próximo capítulo. Si quieren, sugieran ideas para la pelea de Naruto y Sasuke, y también sugieran con qué Akatsuki Naruto debe irse en misiones, buen fin de semana
Solitary Heaven.
