Los personajes de esta historia no me pertenecen.
Bueno chicos, les dejo este capítulo. Sé que es corto pero tengo exámenes y varios trabajos que entregar y no quiero hacerlos esperar demasiado.
En un castillo de hielo, pero no el castillo de la reina de las nieves, oculto en un lugar más allá de lo imaginable, donde solo se podía entrar y salir de un portal, dos hombres, Lon y Seth, caminaban hacia donde estaba su jefe, y hermano mayor. Seth era músculos, ojos marrones, cabello castaño. Lon tenía ojos color gris y cabello azul. Ambos estaban furiosos, aquel imbécil pelirrojo de la noche anterior se interpuso en su camino de asesinar a la Reina Elsa y justo cuando estaban por lograrlo.
-¡Ron!- grito Seth enfadado- sal de ahí.
Ron, un hombre mucho mayor, con un brazo de hielo, cabello blanco, musculoso y con una cicatriz al costado de su cara apareció de entre las sombras.
-Estoy aquí, hermano ¿En qué puedo ayudarlos?
-Déjate de tantas formalidades- gruño Seth-. Vayamos al grano, el plan fracaso…
-Eso quiere decir que ambos son unos inútiles- le interrumpió Ron.
Seth lo miro con desprecio. El carácter de Ron era frio, no había emoción alguna, era difícil verlo enojado o preocupado por algo. Pero aun así tanto Seth como Lon le tenían miedo.
-Sería más sencillo, si ambos tuviéramos nuestros poderes.
Ron soltó una risa sin emoción.
-¿Para qué? ¿Para que hagan lo mismo que el traidor de nuestro hermano menor?
-¿Hermano?- intervino Lon casi gritando- esa sucia sabandija no merece ser nuestro hermano.
-Lo sé, pero desde ese día no confió en nadie.
Ron miro su mano de hielo. Su pequeño hermano, el traidor, deseaba tanto asesinarlo con esa mano. De no ser por él las cosas serían diferentes.
-Esperaremos- declaro Ron.
-¿Qué?- dijeron Seth y Lon al mismo tiempo.
-De seguro el ataque de anoche alerto a la Reina y a los guardias, debemos esperar hasta que ya no haya sospechas y además debemos observar cada movimiento en el castillo- se explicó el mayor-. Les propongo algo, les devolveré sus poderes con una condición.
-¿Cuál es?- pregunto Lon.
-La Princesa Anna, quiero que la traigan aquí.
La fiesta había terminado hacía ya una hora. Elsa estaba en su habitación cepillándose el cabello y preparándose para irse a dormir. Su corazón aun latía con fuerza ¿Por qué de pronto se sentía así? ¿Por qué de pronto no podía dejar de pensar en Jack y en Hans?
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando escucho a alguien tocar la puerta tocar. Elsa dio permiso para pasar y Anna entro la habitación.
-Hola- saludo Anna con una dulce y cálida sonrisa-, Kai me dijo que querías hablar conmigo.
Elsa dejo su peine en la mesita y se levantó para ir hacia donde estaba su hermana.
-Si- hablo la Reina-, Anna quiero que te quedes a dormir conmigo esta noche.
-¿Qué? ¿Por qué? No es que me moleste la idea sino que…hace tiempo que no dormimos juntas… ¿Pasa algo malo?
Antes de contestar Elsa la tomo de la mano y la traslado hacia su cama. Anna miro a su hermana con preocupación. Sabía que las cosas en el Reino no andaban bien y que el matrimonio con Hans la tenía algo conmocionada, pero no estaba segura si esas eran las razones por las que Elsa estaba así.
-¿Qué sucede? Por favor, no quiero que andes con secretos.
-Anna- suspiro-, anoche intentaron asesinarme.
-¿Qué?- grito la Princesa, algo enojada- ¿Por qué no me lo dijiste antes? ¿Por qué sigues ocultándome cosas?
-Anna, por favor, déjame explicarte.
-¿Explicar qué?- separo su mano de la de Elsa- ¿Crees que aún soy tan tonta como para entender de estas cosas?
-No, lo hice porque quería pasar esta noche tranquila contigo sin ningún tipo de preocupaciones.
Antes de que Anna pudiera decir algo Elsa la abrazo con fuerza y escondió su rostro en el hombro.
-Se lo mucho que te preocupas por los demás, Anna- siguió hablando la Reina entre lágrimas-, solo quería que pasar un buen rato contigo.
Anna coloco sus manos en los brazos de su hermana y la aparto para mirarla a los ojos.
-Está bien, Elsa, lamento reaccionar así. Sé que tuviste buenas intenciones.
Elsa se secó las lágrimas y volvió a abrazar a su hermana.
-Te prometo que esta vez no habrá más secretos.
Se hizo un breve minuto de silencio hasta que Anna se separó de Elsa y volvió a hablar.
-¿Quieres que te cuente algo gracioso?
-¿Algo gracioso y no loco?- pregunto Elsa entre risa.
-Solo gracioso jaja. Kristoff ha intentado pedirme matrimonio en toda la noche.
-¿Y qué sucedió?
-No lo hizo, parece que tiene miedo que le diga que no.
-¿Y porque no le dices que tú quieres casarte con él?
-Naaa, déjalo que sufra.
Ambas hermanas volvieron a reír. Se quedaron un rato hablando hasta que Anna se durmió, Elsa tardo en conciliar un poco el sueño. Ella deseaba con todo su corazón que alguien la quisiera igual que Kristoff quería a Anna. Esperaba encontrar esa misma felicidad a pesar del pacto que tenía con el Rey de las Islas del Sur. Al pensar en eso, nuevamente se le vino a la cabeza la imagen de Hans y Jack. Recordó como había bailado con ellos dos y lo bien que la había pasado. Sin embargo, solo fue la imagen de uno lo que logro sacarle una sonrisa de su rostro.
Hans ya estaba recostado en su cama, no dejaba de mirar el techo y tampoco podía dejar de pensar en la hermosa noche que paso. La había pasado asombroso con Elsa, quizás, a pesar de todo, sentía algo por ella. Todo habría sido perfecto de no ser por ese tal Jack. Ese muchacho quiera a la Reina más que una amiga, estaba seguro de eso, se notaba.
Unos minutos antes
Hans y Rothbart estaban en el carruaje yendo hacia donde se estaban hospedando.
-¿Quién es el muchacho que estaba con la Reina, Hans?- pregunto el Rey con curiosidad.
El Príncipe se encogió de hombros.
-Se llama Jack y creo que es solo su amigo.
-¿Crees o estás seguro?
-No lo sé, ella solo me dijo que son amigos.
-Hans- hablo Rothbart después de un minuto de vacilación-, te estoy ofreciendo lo que sería tu segunda oportunidad, intenta no arruinarlo todo otra vez…
-¿Podrías dejar de tratarme como un bueno para nada?- le interrumpió el Príncipe molesto- sé cuál es nuestro propósito, nuestro padre nos lo dejo en claro.
Tiempo real
Hans se levantó de su cama y pasó sus manos por su rostro. El propósito, el propósito, el propósito….sus doce hermanos y él habían crecido solo con la idea de ese maldito propósito. ¿Y si el estúpido sueño de su padre ya no le interesaba? ¿Y si ahora ser Rey ya no le interesaba? Sus hermanos…todos ellos se habían casado por amor, no por el propósito de su padre. Hans quería lo mismo, quería encontrar a alguien que lo quisiera, quería a Elsa. Sin embargo aún estaba Jack y sabía que mientras él estuviera las cosas no serían sencillas.
No, no me decidí :3 a pesar de que dije que Elsa solo pensó en uno mientras dormía (y esa persona será el ganador). Sin embargo, nuestra querida Reina de las nieves pasara por muchas dudas antes de darse cuenta a quien quiere.
Aprovecho el momento para responder algunos comentarios.
Snowflake14: Buena idea, creo que la utilizare.
ParadiseAvenger: Es verdad, Hans es un villano muy interesante y original, aunque no llega a ser uno de mis villanos favoritos jiji. Pero él me agrada, me encantan todos los personajes de Frozen, incluyendo wetelton jaja XD.
HW: Ya lo he dicho antes, no voy a guiarme por la cantidad de fics que de Helsa y de Jelsa. Además, cada vez que entro a este sitio siempre me encuentro con un nuevo fic de Helsa. De verdad, ya me están cansando…naaa mentira jajajaja XD es broma.
paula4570: No importa que tu comentario sea largo, no me molesta. Honestamente, lo que me dices no es razón suficiente para quedarme con Hans. Primero que nada, Jack en esta historia no es un guardián y tampoco es un espíritu. Segundo, no me interesan las diferencias que tengas y creo que deje en claro que Jack usa botas. Tercero, trato de no guiarme por lo que piensan otros autores; quiero decir, ellos tienen su forma de ver las cosas y yo tengo las mías.
Saludos a todos, espero sus comentario :)
