Lamento la demora. He regresado con un nuevo capítulo y espero que compense mi demora.

La tormenta se ponía cada vez peor, el viento golpeaba con fuerza el barco, posiblemente nadie sobreviviría, o quizás sí.

-Sé que no quieres hacer esto.

-¡Cállese, usted no tiene idea de lo que yo quiero o no hacer!- le grito el muchacho.

-Sé que eres diferente- dijo el hombre con suma tranquilidad-, puedo verlo en tus ojos.

Jack se despertó asustado, al tocarse su pecho se dio cuenta de que estaba sudando, cosa que era raro en él. Se pasó, nervioso, las manos por la cabeza. Hacia muchísimo tiempo que no tenía esas pesadillas, y ahora, por alguna razón, volvieron a aparecer.

Jack se levantó para ir a la ventana que estaba al lado de su cama. La luz de sol se veía a lo lejos, estaba por amaneces. Su pasado…era algo que lo torturaba y algún día iba a tener que decirle a Elsa la verdad. A veces ni siquiera se atrevía a mirarla a los ojos por lo mal que se sentía. Tal vez él y ese tal Hans no eran muy diferentes, tal vez eran iguales, o tal vez Jack era mucho peor.

Se aproximaba algo, Jack podía sentirlo y sabia de que se trataba. Sus puños se tensaron. Bajo ninguna circunstancia dejaría que Elsa saliera lastimada, la protegería con su vida, y no dejaría que sus amigos también salieran perjudicados.


Después de terminar sus deberes reales Elsa tuvo tiempo libre, pero estaba sola, Anna haba salido con Kristoff y Olaf había ido con ellos. Le llamo la atención que Jack no hubiera aparecido esa mañana.

Ya que no tenía a nadie y estaba a aburrida, decidió ir hacia la biblioteca, su única compañía cuando estaba sola, y así había sido en sus años de aislamiento. Recordaba que de pequeña, cuando Anna no estaba tocando su puerta y no estaba cerca, se escapaba a la biblioteca para pasar un buen rato. Los libros llevaban a otro mundo, y leer tantas historias de tantas personas pasando por distintos desafíos y distintas dificultades le hicieron creer que todo era posible siempre cuando luchara con su corazón para conseguirlo y por supuesto le dieron a entender que nunca se está solo en el mundo.

Elsa paso casi una hora en la biblioteca, recostada en su enorme y cómodo sillón, cuando la puerta de la habitación sonó. Ella dio permiso para entrar y Kai se presentó.

-¿En qué puedo ayudarte?- pregunto la Reina dejando el libro en una mesita que había un lado del sillón.

-Su alteza, el Príncipe Hans está aquí y desea verla ¿Qué quiere que haga con él?

Elsa se mordió el interior de su mejilla. Hans se había comportado como todo un caballero la noche anterior y además podía notar algo de bondad en él. Tal vez si pasaba el tiempo con él no perdería nada. Se había ganado la oportunidad.

-¿En dónde está él, Kay?

-En la entrada del castillo, vigilado por guaridas.

-Está bien, dile que iré enseguida.

Cuando Kai salió Elsa se miró en un espejo que estaba en la habitación para acomodarse el cabello. No le tomo mucho tiempo, ya que no lo tenía tan despeinado y en realidad creyó ridículo la idea de verse bien ante él.

Elsa encontró a Hans parado al lado de las escaleras que estaban enfrente de la puerta de salida del palacio. Él miro a su dirección cuando ella se acercaba e hizo una reverencia cuando estuvo más cerca.

-Buenos días- saludo Elsa.

-Buenos días- correspondió el príncipe.

-¿Qué tal la noche?

-Muy bien, gracias.

-¿En qué puedo ayudarte?

- Yo me preguntaba si…si tal vez…usted y yo…podríamos ir a dar un paseo.

Elsa esbozo una media sonrisa.

-Me encantaría.

A Hans se le iluminaron los ojos y su corazón empezó a latir de felicidad.

Elsa les dijo a los guardias que no se hicieran problema y les aseguro que todo saldría bien.

Hans y la Reina decidieron salir a cabalgar un rato por el bosque. Al principio fue un paseo tranquilo, pero luego Hans miro a Elsa de manera desafiante y esta capto el mensaje. Los dos le indicaron a su caballo que empezaron a correr. El Principe llevaba la delantera pero no paso mucho tiempo para que Elsa lo superara y quedara delante de él. La carrera fue inundada de risas y algunos comentarios, entreteniendo a los dos jóvenes. Los caballos se detuvieron en una colina donde se podía ver todo Arendelle y el castillo de Elsa, como era de esperarse, resaltaba sobre todo lo demás. Ambos se sonrieron y luego volvieron su vista al paisaje.

Todo parecía estar saliendo bien, podría decirse que perfecto. Pero Elsa sintió algo raro, tenía una duda, y esperaba que el Principe fuera sincero con ella.

-Quiero hacerte una pregunto.

Hans la miro esperando a que lo hiciera.

-Cuando congele por accidente Arendelle, tú lideraste un grupo de hombres hacia mi castillo para buscar a mi hermana. Al final uno de los ayudantes del duque de Wiselton estuvo a punto de clavarme una flecha pero tú la desviaste hacia el candelabro de cristal…Lo hiciste a propósito ¿verdad?

-Yo…

-Se sinceró- pidió Elsa-, necesito saber la verdad si quieres que confié en ti.

-¿Qué harás cuando lo sepas?- pregunto Hans con frialdad.

-Meditare.

El pelirrojo soltó un pensado suspiro, apretó con fuerza las riendas de su caballo y cerró los ojos por unos minutos.

-Planeaba matarte, no te lo negare, esas fueron mis intenciones desde el momento en que llegue a Arendelle para tu coronación. Sabía que los ayudantes de Wiselton intentarían asesinarte, por eso deje vinieran conmigo. Cuando vi que te apuntaban con la flecha, note el candelabro y entonces aproveche el momento. Desvié la flecha hacia él porque creí que eso te mataría, los demás solo pensarían que fue un trágico accidente queriéndote salvar. Yo quedaría como un héroe mientras que los ayudantes de Wiselton serían los culpables.

Hans espero algún tipo de respuesta, o de reproche, pero no las tuvo. En vez de eso recibió un silencio incómodo. Miro a Elsa para tratar de descifrar lo que estaba pensado pero no dio resultado, ya que parecía que estuviese viendo un rostro sin emociones. La Reina tiro de las riendas de su caballo y le indico que regresara al camino para volver al castillo.

-No estoy enojada- comento-, pero necesito tiempo, es un trago difícil de digerir.

-Está bien.

-¿Una carrera hacia el castillo?- pregunto Elsa con una ceja levantada, mirando de forma desafiante.

Hans sonrió esperanzado y acepto el reto.


Jack se estaba dirigiendo al castillo, en realidad no tenía muchas ganas ir debido a su pesadilla pero necesitaba ver a Elsa. No espero que una flecha se interpusiera en su camino al momento de pisar la entrada del palacio. El joven levanto cabeza con el ceño fruncido. Noto a una chica de cabello corto y negro riendo desde la rama de un árbol.

-¿Qué no tienes a otra alma indefensa a quien molestar?- pregunto Jack.

-La verdad, no- respondió Lea entre risas mientras se bajaba del árbol.

La joven coloco su arco en su espalda al mismo tiempo que Jack se acercaba a ella con curiosidad.

-¿Qué estás haciendo?- pregunto colocándose las manos en los bolsillos de su chaqueta.

-Estoy en una misión secreta.

-¿A sí? ¿Qué misión?

-Si te lo dijera ya no sería secreto, genio- Lea acerco más su rostro al de Jack, este no pudo evitar sonrojarse mientras esbozaba una mueca de incomodidad.

-Hum bueno, eso es interesante.

Lea se apartó y empezó a caminar alrededor de Jack, cosa que lo puso más incómodo.

-No está aquí, si es lo que buscas- comento la joven una vez que se detuvo para mirar sus uñas.

-¿Qué?

-Elsa. Ya sabes, cabello rubio, atado a una trenza, con poderes de hielo…

-Ya basta- le interrumpió Jack a punto de perder la paciencia-. Sé que quien es Esla, lo que quiero saber es a donde fue.

-Oh, salió con un hombre. Pero si mis cálculos son correctos ellos estarán aquí en tres, dos…uno.

Apenas termino de decir el último número se escucharon las pisadas de unos caballos. Elsa y Hans se estaban acercando.

-¿Cómo supiste que vendrían?- pregunto Jack sorprendido, tratando de ignorar los celos por el hecho de que Elsa estuviera con Hans.

-Tengo una especie de sexto sentido- respondió Lea encogiéndose de hombros.

El Príncipe bajo de su caballo después de su acompañante. Elsa le sonrió a Jack y le propuso un abrazo como lo hacía siempre, lo que hizo que él olvidara por completo sus celos. Hans miro para otro lado para que no se notara su mala cara, sus ojos captaron a la extraña chica que estaba al lado del peliblanco, le llamo la atención la cicatriz que estaba en su rostro. Para su sorpresa, Lea se dio cuenta de que la estaban observando y dirigió su vista hacia él. Sonriendo de forma juguetona, la chica le guiño el ojo. El rostro de Hans no tardo en ponerse igual que un tomate. Lea rio para sus adentros por ver que el pelirrojo rascarse la cabeza tratando de no mirarla.

Elsa se apartó de Jack cuando se dio cuenta de que su cuerpo estaba tenso.

-¿Estas bien?- le pregunto Elsa tomando de su mano y entrelazando sus dedos.

-Sí, solo…es que no dormí muy bien anoche- se explicó pasándose la mano por el cuello.

Elsa no quedo convencida pero igual prefirió no insistir. Dirigió su atención a Lea.

-¿Qué haces aquí?

-Descuide, Su alteza, solo cumplo con las ordenes de Oliver sin desobedecer la suyas.

Una vez que termino de hablar, la joven guerrera hizo una reverencia y, colocando sus brazos detrás de su espalda caminó hacia otro lado.

Jack y Hans se quedaron preocupados por las dos chicas, el tono de Elsa no había sido el mejor que digamos. Al príncipe le llamo la atención que la muchacha estuviera en la guardia real, es decir, si su relación con Elsa no era buena ¿Cómo era posible que fuera uno de sus soldados?

-¿Quieren pasar adentro?- les ofreció la Reina cortésmente.

Los dos hombres se miraron de forma desafiante. Hans no estaba dispuesto a dejar a Elsa sola con ese muchacho y Jack tampoco pensaba hacerlo.

-Si- aceptaron los dos sin dejar de mirarse.


Kristoff y Anna venían de regreso de un día de campo, con Sven y Olaf. El rubio había tratado todo el día de pedirle matrimonio a la princesa pero, como era de esperarse, no lo consiguió.

-Y así es como Sven y yo conseguimos cruzar el rio para recuperar mi zanahoria- término de contar Olaf.

Los dos novios rieron por la historia, desde que se conocieron el reno y el muñeco de nieve pasaban todo el tiempo, juntos, y vivían aventuras por su cuenta.

Anna se detiene y su corazón salta de emoción al ver la chica que aproximaba a lo lejos.

-¡Lea!- grito de alegría.

La muchacha de cabello corto levanto la cabeza y se sobre salto cuando abruptamente Anna la abrazo, dejándola casi sin aire. Kristoff sonrió al ver a las dos amigas juntas.

-Anna, necesito respirar- pidió la chica casi sin voz.

La princesa dio un paso atrás sintiéndose avergonzada.

-Perdón, no quise hacerte daño.

-Está bien, Anna- le aseguro Lea sonriendo.

-Me da gusto verte a mí también- comento Kristoff golpeando su espalda de forma amistosa.

Sven y Olaf también la saludaron.

-Gracias Kristoff, chicos, de verdad es un placer verlos a todos.

La sonrisa de Lea desapareció de inmediato.

-Tengo que irme ahora.

Anna frunció el ceño de tristeza.

-No, Lea espera, quiero hablar unos segundos aunque sea.

-Anna, tu hermana fue clara con lo que me dijo la última vez y prefiero no tener problemas.

-Pero también eres mi amiga.

Lea frunció los labios, a continuación soltó un pesado suspiro. Tenía una misión que cumplir, no podía fallar, no de nuevo.

-Discúlpeme, Princesa, pero tengo ordenes que cumplir.

La guerrera hizo una reverencia, dándole a entender que no quería hablar. Continúo su camino tratando de no tener contacto visual con los dos jóvenes, Olaf y Sven. Anna trato de ir por ella pero Kristoff se lo impidió.

-No, quiero ir con ella- le reprochó a su novio.

-Lo sé, pero ella parece querer estar sola y lo único que lograras es que se enoje.

Las ceja de Anna dispararon hacia abajo demostrando su molestia. Dio media vuelta y se dirigió al palacio.

-¿Qué harás ahora?- pregunto Kristoff, siguiéndola detrás.

-Voy a hablar con Elsa ¿Tu qué crees?


Bien, la cosa será así: Helsa/ Jack y Lea. Jelsa/Hans y Lea.

En el próximo capítulo les propondré algo a los dos equipos.

Voy a decir algo, ni Jack ni Hans son perfectos en este fic. Quiero que vean a donde quiero llegar con ellos dos.

Respuestas a comentarios:

F: De los motivos que dejaste, con el único que me quedo es por la apariencia. Es verdad, Jack parece más joven que Elsa.

Teresa: Te lo prometo, no abandonare la historia. Por ahí me tarde pero no la voy a abandonar. Gracias por tu comentario :)

Salma: Créeme, estoy pensando seriamente con quien se quedara Elsa. No me atosigan ni nada, he hablado con algunos de los que siguen la historia y todos han sido muy buenos. Además, puse las reglas para poner algunos límites y para que no haya lio.

Guset: ¡TU!...Mas te valga que te escondas porque si llego a encontrarte vas a estar muerta….MUERTA POR EL ENORME ABRAZO QUE VOY A DARTE :3. Has dicho una de las cosas que más quería escuchar, lloro de felicidad T3T. Es verdad, Elsa merece encontrar la felicidad con alguien y como lo has dicho, cualquiera pudo haberse quedado con ella. Hans también merece una oportunidad…y también hay otro que merece una segunda oportunidad ;) (no es Lea) ¿Qué fics has leído? tengo curiosidad, solo he leído algunos Helsa. Ya dije que no sigo idea de otros autores pero eso no quiere decir que no lea sus historias jeje XP.

lunita4570: No sé quién es tu prima, pero no me ofendieron en ningún momento. Todos tienen su opinión y yo las acepto, también acepto la tuya.

betsabe: Amiga, estás hablando con alguien que es adicta a todas las parejas, incluso de algunas que no mencionaste. Es más, pienso hacer historias de todas ellas. No me decidí, pero ya dije que nadie terminara con el corazón destrozado.

Espero sus comentarios

SALUDOS. :)