Los personajes de esta historia no me pertenecen.

PERDÓN POR LA DEMORA…. Tuve un bloqueo y más la facultad no se me ocurría como hacer el capítulo. además tenía ganas de saber que iba a pasar en Once Upon a Time. Pero, para las amantes de Hans, descuiden, eso no afectara el fic.

Elsa caminaba hacia delante con tranquilidad para llegar a la sala de estar. No sospechaba que detrás de ella Jack y Hans se iban empujando como dos niños para estar más cerca de ella. Una vez que llagaron a la puerta que daba a la sala Elsa se dio vuelta para mirar a los dos hombres y estos tomaron una postura normal como si todo estuviera bien. La Reina entro primero, de alguna manera el Príncipe y el muchacho con poderes de hielo se las ingeniaron para entrar al mismo tiempo. Ambos hombres volvieron a toma una postura firme cuando Elsa se dio vuelta para mirarlos nuevamente.

-Tomen asiento- les ofreció.

Para fortuna de los dos había tres sofás, dos daban al frente de uno, así que no tuvieron que discutir por el asiento, aunque Hans pensaba que el asiento de Jack estaba más cerca de Elsa y Jack creía que era al revés.

No era un ambiente demasiado cómodo, Jack y Hans apenas podían verse y Elsa esperaba a que alguno de los dos dijera algo.

Cuando la reina se dignó a abrir la boca para decir algo la puerta de la sala se abrió de golpe dejando entrar a una princesa pelirroja con varias pecas con un estado algo molesta. Elsa levanto una ceja demostrando curiosidad, mientras que los dos hombres que estaban con ella solo quedaron paralizados ante el acto.

Kristoff había llegado al rato, a punto de perder el aliento debido que tuvo que correr para seguirle el paso a su novia, y Olaf estaba a su lado.

-¿Te puedo ayudar en algo?- pregunto la hermana mayor.

-Quiero hablar. Ahora. A solas-respondió Anna.

Elsa quedo sorprendida ante el tono de su hermana pero no dijo nada. Se puso de pie, camino hacia donde se encontraba Anna para luego irse con ella a su oficina.

Kristoff miro a los otros dos hombres que quedaron en el lugar. El de pelo blanco le hizo seña para que él y Olaf se fueran por un rato para estar a solas con el Príncipe. Los dos asintieron con la cabeza y abandonaron la habitación enseguida.

Una vez solos y con la puerta cerrada, Jack y Hans se miraron desafiantes mezclado con algo de odio y nervios, porque no sabían de lo que el otro era capaz. Jack tenia poderes de hielo, eso le daba bastante ventaja. Hans era más alto y más musculoso, podría darle una buena paliza. Pero como estaban en el palacio y no querían dar una mala impresión, y tampoco hacer algo que hiciera que Elsa se molestara, se controlaron.

-No me agradas- por fin admitió Hans.

-Tú tampoco me agradas a mí.

Ambos se levantaron de sus asientos y acercaron sus rostros, dedicándoles su mejor cara de desafiante.

-No sé qué te traes entre manos- dijo Jack- pero no dejare que lastimes a Elsa o a otra persona.

-No estoy planeando nada.

-No te creo.

Hans soltó una risa irónica.

-Pues yo tampoco creo en ti, Jack, "mejor amigo de la Reina".

-No sé a lo que te refieres- Jack quedo bastante sorprendido por aquella acusación pero no dejo que Hans lo notara.

-Por favor, a mí no me engañas- le reprocho el príncipe haciendo una pausa antes de continuar-. Esos ojos, tus ojos, ya los he visto en varias personas, sobre todo en mí, son los de alguien que esconde algo oscuro.

Al ver a Jack tensar su mandíbula Hans sonrió de forma triunfante.

-Lo ves, sabes que tengo razón.

-¡Cierra la boca!- grito Jack- tú no sabes nada sobre mí.

-Y tú tampoco sabes algo acerca de mí. Lo único que está en tu conocimiento es acerca de lo que paso hace cuatro años con Anna y con Elsa.

-Claro, como las cosas no te salió bien con una probaras con su hermana.

Hans tomo a Jack de la remera y él hizo lo mismo. A ninguno de los dos le importaba ya lo que hayan pensado antes, esto ya les estaba colmando la paciencia. Jack decidió liberar a Hans antes que él y se apartó, manteniendo su mirada hacia otro lado.

-No vale la pena pelear. Tú y yo resistiríamos golpe por golpe y al final no llegaríamos a nada.

Hans lo miro con los ojos entrecerrados. Sabía que Jack tenía razón, él pensaba exactamente igual. Ambos sabían porque estaban así, los dos querían a la misma persona. Jack no podía seguir juzgando a Hans de la manera en que lo seguía haciendo, porque él sabía que había hecho algo terrible y si Elsa se enteraba posiblemente no querría saber nada más con él. Hans tampoco era quien para juzgarlo, sobre todo por lo que le había dicho a Elsa esa mañana cuando habían ido a cabalgar.

Jack se dignó a mirarlo y extendió su brazo hacia él. Hans solo lo observo con curiosidad, también con algo de desconfianza porque no sabía de lo que era capaz.

-Ella no es un premio- dijo Jack-, sé que tú también lo sabes. No arreglare esto a los golpes. Elsa confía en ti, así que yo confiare en ti. Si escoge casarse contigo te aceptare pero…tendrás que hacer lo mismo en caso de ser al revés ¿Qué dices?... ¿Tregua?

-Tregua- Hans pronuncio esa palabra estrechando su mano.

Su hermano mayor no toleraría esta clase de cosas. Pero él no tenía por qué enterarse y tampoco podía tomar decisiones sobre lo que podía o no hacer.

...

-Anna, ya hemos discutidos esto cientos de veces y mi respuesta sigue siendo no.

Las dos hermanas estaban en la oficina de la mayor, sentadas una en frente de la otra, de brazos cruzados, con el ceño fruncido hacia abajo, siendo el escritorio lo único que las separaba. Tan pronto llegaron a la oficina y tomaron asiento Anna le dijo a Elsa lo de Lea. La Reina ya estaba agotada de discutir el asunto, no era como si no lo hubiera hecho antes.

-¡Cometió un error!- dijo Anna para defender a su amiga.

-Fue un descuido.

-Pero pago por ello…Las cicatrices que tiene son porque me salvo, la torturaron por meses. Ella merece otra oportunidad.

-No habría tenido que salvarte si hubiera seguido las ordenes como se le había indicado.

Elsa se puso de pie y apoyo sus manos sobre el escritorio.

-La rescate como me lo pediste…

-Después de habértelo suplicado por días- le recordó Anna malhumorada, sabiendo que si Elsa hubiera aceptado de inmediato Lea no hubiera tenido que soportar tantos maltratos.

-Y también la deje en la guardia -continuó hablando Elsa como si no hubiera escuchado lo anterior.

-Porque Oliver te lo pidió.

-A lo que voy es que ya le di su oportunidad. Si ella no puede vivir con eso puede retirarse

No se dijeron nada por un largo rato, ambas permanecieron pensativas. Ninguna de las dos quería discutir con la otra. Anna sabia porque Elsa no quería saber nada con Lea, se había asustado por su seguridad y debido a eso había empezado a desconfiar de ella.

Anna se levantó de su asiento, rodeo el escritorio y se paró en frente de su hermana mirándola profundamente a los ojos. Antes de que Elsa pudiera pronuncia una palabra su hermana ya la estaba abrazando.

-No tienes que seguir preocupándote por mí. No soy una niña y lo sabes- Anna cerro los ojos la sentir la suave mano de Elsa acariciar su espalda.

No podía ver la expresión que su hermana tenía en ese momento pero estaba segura de que no pudo convencerla.

Elsa quedo algo traumada después de ver a Anna congelada, sobre todo porque casi la había perdido antes de eso. Anna era su única familia, La mayoría del tiempo vivía con miedo a perderla. El que Lea se haya descuidado justo en tiempos de guerra fue la gota que rebalsó el vaso. Elsa se había entrado en pánico y se había comportado de una forma muy poco humana, y no era por sus poderes de hielo. Tal vez cualquiera que estuviese en su lugar se comportaría de la misma manera.

La Reina coloco las manos en los hombros de la princesa para separarse.

-Solo…hazme caso.

-Y tú piensa en lo que te dije.

Anna salió de la oficina para dar a su hermana un poco de espacio. Elsa acababa de recordar que tenía dos invitados en el castillo. La verdad era que prefería estar sola por el momento pero como fue ella quien los invito no podía ser tan descortés de enviar a un sirviente para decirles que se retire porque ella no estaba con ánimos para hablar. Lo mejor era hablar con Jack y con Hans y explicarles no se sentía bien.

Tomando un profundo suspiro, Elsa se dirigió hacia la puerta, giro el pomo de la misma y salió de la oficina cerrándola detrás de ella. Mientras caminaba iba mirando el piso. Recordó lo que había pasado en el baile, con Hans, con Jack y con ese apretón en el corazón. ¿Era posible que se estuviera enamorando?... ¿Enamorándose de los dos? Rápidamente, Elsa aparto esas preguntas sacudiendo la cabeza. ¿Cómo podía pensar en eso justo de esas dos personas?

Hans, ex prometido de su hermana, las engaño a las dos y habían intentado asesinarla. Ella aun le guardaba rencor por eso. Pero no podía pensar en ese rencor después de como la había tratado últimamente. Igual no podía apresurar las cosas porque solo había pasado dos días desde que él y su hermano llegaron, aun necesitaba saber si era de fiar.

Jack, su mejor amigo, siempre la acompaño, la apoyo en más de una ocasión y se preocupaba por ella. Su amistad era una de las cosas más importantes que tenía. Probablemente solo era eso, una amistad, y no podía confundir una amistad con amor. Tampoco podía apresurar las cosas con él, tenía que ir despacio si quería saber si lo veía solo como un amigo o como algo más.

Por ultimo estaba ese apretón en el corazón. Por lo que había deducido hasta el momento, ya tenía más o menos una idea de lo que podría significarse, pero no estaba segura. Creía que cuando estaba con alguno de los dos por alguna razón sentía que lo estaba traicionando al otro. ¿Cómo era posible que eso tuviera alguna clase de sentido? Así no podría darse cuenta si quería a alguno de los dos.

La reina se detuvo en frente de la puerta que llevaba a la sala donde estaban Hans y Jack. Levanto una de sus manos a la altura de su pecho. No se sentía segura de entrar, tal vez era por las dudas que estaban en su cabeza. Coloco sus manos en el pomo de la puerta y las abrió de par en par. Jack y Hans estaban sentados en los mismos lugares donde los vio por última vez.

Los dos muchachos se pararon al mismo tiempo tan pronto se dieron cuenta de la llegada de Elsa. Trataron de no mirarse con mala cara debido a la tregua que acababan de hacer. Elsa se fue acercando a ellos y bajo la cabeza una vez que estuvo en frente de los dos.

-Por favor, discúlpenme por ser tan descortés pero…voy a pedirles que se retire- juntando valentía, Elsa logro mirarlos.

-¿Te encuentras bien?- preguntaron los dos.

De nuevo intentaron no mirarse con mala cara.

-Sí, estoy bien- contesto Elsa, sus mejillas estaban a punto de sonrojarse-. Es solo que necesito pensar en algunas cosas- ciertamente tenía que pensar que lo que había ocurrido con Lea y ahora también tenía que meditar en lo que le estaba ocurriendo con ellos dos.

Antes de decir algo Jack y Hans se animaron a mirarse, no para ponerse mala cara sino para no decir las cosas al mismo tiempo y que Elsa los pudiera entender. Jack le hizo seña disimuladamente con la cabeza para que Hans hablara primero. El Príncipe sabía que si la situación volvía a repetirse él iba a tener que ofrecerle a Jack hablar primero.

Hans camino hacia la Reina, con un brazo detrás de su espalda, e hizo una reverencia. Elsa lo analizo por un breve minuto una vez que volvió a su postura firme. Ahí estaba, el que había tratado de matarla y se había convertido en un desconocido que por cierto le había salvado la vida.

-Me dio gusto verte hoy, ojala podamos vernos con más tiempo. Espero que te mejores.

-Agradezco tus palabras. Nos veremos en otra ocasión.

Hans recordó lo que había sucedido en el baile, cuando se despidió de Elsa con un beso en la mejilla. Aquella acción la hizo en parte por un ataque de celos que había tenido por el otro chico y quería estar un paso delante de él. No era correcto hacerlo ahora, quería comportarse de una manera mejor que antes. Hans tomo la mano de Elsa y deposito un beso en ella. Elsa quedo algo conmocionada, pero en parte considero que lo que acababa de hacer el Príncipe fue correcto.

Hans le sonrió y salió de la sala, siendo seguido por los ojos de Elsa hasta que giro para seguir su camino por los pasillos. Tan pronto lo perdió de vista, la Reina se apresuró a mirar a Jack.

Jack estaba pensativo, con las manos en los bolsillos de su chaleco, mientras caminaba hacia su amiga. Como lo había hecho con el Príncipe antes, Elsa lo analizo. Ahí estaba, era su mejor amigo y se veía como otra persona a quien no estaba segura si querer de esa manera.

-Lamento que no hayamos pasado más tiempo pero ya habrá otra ocasión- dijo el peliblanco sonriéndole-. Mejórate.

-Gracias- correspondió Elsa.

Jack pensó unos minutos lo que iba a hacer. En el baile había abusado un poco su confianza como amigo al besarla en la frente porque estaba corrompido por los celos por haberla visto con Hans. Tampoco solía comportarse como un caballero, normalmente se despedían con un abrazo pero esta vez Jack quiso hacer una excepción. Tomo la mano de Elsa y deposito un beso en ella. Elsa volvió a reaccionar de la misma manera que lo había hecho con Hans.

Elsa vio cómo se apartaba y salía de la habitación.

Esto apenas había empezado y Elsa no estaba tan segura de si iba a poder enfrentarlo sola.

Bueno, termino aquí. Lamento los errores que encuentre, estoy algo apurada y cansada jeje.

Voy a decirlo una vez más y espero que sea la última vez. Nadie, repito, NADIE VA A QUEDAR CON EL CORAZÓN DESTROZADO EN ESTE FIC.

PROPUESTA PARA LOS ESQUIPOS:

Equipo Helsa: Díganme cómo será el próximo momento con Hans y con Elsa. Sin beso.

Equipo Jelsa: Díganme como quieren que Olaf arruine el momento entre Hans y Elsa XD