Gracias por los reviewes chicas ! En serio no sabéis lo feliz que hacen verlos! Así que ya sabéis, si leéis por favor comentar un poco que no cuesta nada. Aquí va otro cap que espero que guste! Luego hay alguien que dijo algo de que Emma y Gold están liados. HOLA? ESCRIBO MAL Y NO SE ENTIENDE ALGO O? jajjaja nono no están liados. Gold es un simple jardinero, por ahora.
CAPITULO 4
Emma caminaba por los pasillos del internado con un destino fijo, la habitación del profesor Robin. Tenía una sonrisa en la boca, por fin llegaba la venganza. Estaba muy feliz por ver la cara que pondría Regina al ser descubierta y mas por ella. Se quería vengar de ella por no haberla creído en el robo, bueno ella tampoco se creería a si misma después de las cosas que le hizo a la profesora pero eso le daba completamente igual. La odiaba por haberla tratado tan mal en la clase de matemáticas, quien se creía que era para tratarla así, como una tonta y además delante de toda la gente. Por si fuera poco le llamo fea a la cara y eso fue el colmo. Fea yo? Fea tu pensaba Emma. Pero se mentía a sí misma y maldecía a dios por crear a Regina tan sumamente buena de ver. Tenía un cuerpo de infarto, empezando por la punta de los pies hasta el donde se le crecía el pelo de la cabeza. Por alguna razón, le gustaba hacerla rabiar, le ponía. QUE?
-Joder!-chillo la rubia-mira por dónde vas camina...-se choco con alguien pero eso le dejo de importar en el momento que vio el colgante de Regina. Aun más segura estuvo cuando vio que ponía, Henry. Había caído del bolso de la alumna con la que se había chocado si o si. La observó de abajo arriba.-Lo sabía, quien si no Belle.
Por un momento la morena se quedo callada. Y ahora qué? pensaba. No habia otra forma, la habían pillado, no tenia escapatoria y además estaban solas así que para que mentir.
-No tienes pruebas de que he sido yo. Nadie nos ha visto, Regina no te creerá, nunca.
-Oh, te equivocas querida-Regina llego por detrás de Emma-Yo he visto y oído todo y la creo.
-Regina yo...-se intento disculpar pero la profesora le cortó.
-A mi despacho.
Regina la tomo del brazo y la llevo a su despacho. A medio camino miro atrás y vio como Emma se daba la vuelta con una sonrisa sincera en la boca. Escucho toda la conversación y dio gracias a dios por haber salido a tiempo de la habitación de Graham. La morena también sonrió pero mirando al frente.
-Regina, te juro que ha sido una trampa-se excusaba Belle ya en el despacho de la directora.
-Belle, he escuchado toda la conversación, además mientes fatal.
-Joder, es que la odio. La odio mucho-bajo la cabeza enfadada y apretando los puños
-Eso no justifica que hayas robado. -se sentó en su silla.
-Bueno tú te dedicas a dejarla mal siempre delante de la gente, eso lo justifica?-se sentó enfrente.
-Mas te vale que me lo cuentes.
-El otro día, la vi con Killian y el estaba casi desnudo y atrapando a Emma contra la pared. Eso me hace solo a mí. No sabes como están los chicos desde que usted le hizo quitar la camiseta en clase. Todos quieren acostarse con ella, incluso Killian. Y yo comparada con ella no soy nada.
Regina se paro un momento a pensar en ello. Todo el mundo quería a acostarse con Emma.
- Y yo lo siento pero robar a la directora es un delito muy grande en este internado, así que lo mínimo te quedas sin puente y ya veremos que mas. Puedes irte.
-Como? Sin puente?
Regina le abrió la puerta para que saliera ya.
-Sabes que mi padre no consentirá esto, el es el que os fianza, lo sabes no?
Belle salió entre sollozos del despacho de la directora pero antes le dio un portazo a la puerta que le hizo sobresaltar a Regina.
Esta tapo la cara con las manos, quería llorar por lo de Graham. Hace años que su relación como amantes había terminado porque Regina se sentía mal engañando a Robin. También sabía que le hacía dando a Graham, era obvio que este quería algo mas con ella y que esta solo le utilizaba porque se sentía sola. Sola porque Robin tenía demasiadas cosas en su cabeza. Su hijo pequeño que tuvo con su difunta mujer r antes de conocer a Regina estaba enfermo de cancer y Robin lo estaba pasando mal, se guardaba todo dentro con pastillas y alcohol sin contar con su mujer. Fueron tiempos difíciles pero ahora todo estaba genial entre ella y su marido. Graham hace meses que había dejado de insistir en tener una relación, aunque fuera como antes, amantes.
Emma no sabía qué hacer ya. Regina le había sacado de una buena, fue todo un malentendido y su profesora no había confiado en ella pero aun así sentía que debía algo a la morena. La profesora podría haberse dado media vuelta y hacer como si nada hubiera visto pero no. Por ahora decidió no decirle nada, pero quedaría guardado para el futuro.
Estaba en su habitación haciendo las maletas, por fin el puente. Le dijo a su madrastra que la habían castigado y era verdad pero se le "olvido" llamar otra vez para decirle que todo fue un malentendido y que podía salir del internado. En vez de ello llamo a su padrastro para quedar con él en el puente.
Las escaleras no le dejaban casi bajar sus maletas. Y hablando de maletas, que hacia Belle con una? Y con sus padres y Regina. La morena la vio y se le acercó nerviosa.
-Emma, lo siento...
-No me creíste verdad?
-Oh, claro que sí. Además Belle lo admitió.
-Entonces porque tengo la sensación de que ella va al puente como todos nosotros.
-No Emma, de eso quería hablar justo. Tu no vas...
-Como?
-Su padre es el que financia el intern...
-Pero eso es injusto? Porque es rica ya puede hacer lo que quiera?-grito la rubia, quería llorar.
-Lo sé Emma, lo siento de verdad...
Emma sin escucharla se dio media vuelta. Ahora mismo la odiaba, la veía mas valiente. En el fondo la idolatraba, por como hablaba y todas esas cosas que le hacía. Claramente si no fueran hacia ella sería su profesora favorita. pero estaba equivocada. La había defraudado muchísimo.
Se sentía odiada por todo el mundo. Se tumbo en la cama y empezó a llorar como era ya de costumbre. Empezó a repasar su vida de mierda y admitió cosas que en el pasado nunca se había atrevido. Para empezar su madrastra intento quererla pero no podía porque no la sentía de ella por no ser su hija biológica. Así que desde pequeña busco el amor de su padrastro. Este tenía falta de cariño de su mujer así que lo hizo con Emma. La pequeña al principio lloraba porque le hacía daño en la cama, después cuando cumplió los 13 simplemente se dejaba hacer. Por último cuando cumplió los 16 era ella quien le buscaba. Pensareis que está enferma pero no es así. Simplemente era mejor ser un objeto sexual de alguien antes de no ser nada de nadie. Nadie la quería, nunca había tenido otro amor que no fuera eso. Tenía que aferrarse a algo para seguir luchando.
Nunca hablaba con nadie, su padre le prohibió hacer amigos, la quería solo a ella. Y también tenia miedo de que Emma cogiera confianza y contara a alguien lo que le hacia su padre. Claro, el la había amenazado antes con matarla si alguien se enteraba. Los chicos de la escuela admiraban su belleza y su cuerpo pero era demasiado rara al no hablar con nadie. Se intento quitar la vida varias veces, pero la habían pillado en todas. Al final, su madrastra harta de todo, la metió en el internado al descubrir un día con su marido en la cama.
Aquí tampoco tenía amigos. Una enemiga Belle, un montón de chicos que se querían acostar con ella, bueno eso siempre le pasaba y por ultimo Regina. No sabía que pensar de ella. De repente la odiaba y le hacia la estancia en el internado imposible a la rubia. Luego la ayudo, y finalmente la traiciono.
Emma lloraba en su cuarto. Porque coño seguía viva? Si se iba nadie la echaría en falta o eso pensaba ella. Alguien toco su puerta pero no abrió.
-Emma se que estas ahí.-era la voz de Regina-Vamos tengo una sorpresa que te gustara.
"Una pistola" pensó Emma riendo por no llorar.
-Que quieres?-abrió la puerta.
A Regina le dieron ganas de llorar al ver a Emma tan débil con los ojos rojos. Se odiaba por lo que le había echo a la pobre niña. Por dios, solo tenía 17 años.
-Tranquila, he hablado con tu padrastro.
-Como?
-Eso no importa, has quedado en vuestro bar, el me dijo que entenderías de que hablo.
-Porque haces esto?
-Es lo menos que puedo hacer. Te dejo hasta las dos de la madrugada. Prepárate, en media hora llegara.
-Gracias.
-Te doy mi número por si pasa algo o...
-No creo que sea necesario pero gracias-le sonrió.
Llamadla enferma de mente pero no, simplemente su padrastro era el único que le daba cariño aunque no fuera sano Emma lo necesitaba.
Regina apagaba las luces del despacho. Eran las doce de la noche cuando acabo de corregir el último examen. Era de Emma, un 0 grande. Negó con la cabeza, como es que entregaba los exámenes siempre en blanco. No tenía obligación de corregir todos los exámenes para mañana pero se sentía tan culpable por la pobre Emma que se castigaba a sí misma. Al terminar su móvil vibró.
"Puedes venir a buscarme? Ahora te mando la dirección. Por favor, no hagas preguntas.
Emma."
Llego el segundo mensaje con la dirección. Se puso el abrigo negro encima de su corto camisón y botas. Entro en el coche y saco el móvil.
"Tranquila Emma, ahora voy,
Regina."
