Muchas gracias a todos! Aquí va otro que espero que guste!
CAPITULO 5
Cuando llego al bar vio como un montón de tíos borrachos estaban encima de una mujer. La verdad parecía muy molesta pero tampoco hacía mucho para quitarlos de encima. Solo podía ver unas piernas hermosas, unas piernas bien conocidas para ella. Los hombres la piropeaban sin vergüenza, la verdad es que iba preciosa con un vestido blanco que no dejaba nada para la imaginación. El sitio parecía un antro más que un bar ya que era muy oscuro y la gente de ahí tampoco le daba buena espina. Es que Emma y su padrastro querían un sitio donde nadie les viera? Pero a qué padre se le ocurriría llevar a su hija a un sitio así.
-Dejadla en paz-dijo Regina saliendo del coche.
Emma al escuchar la voz de su profesora se levanto de donde estaba sentada. Miro y solo vio unas preciosas piernas de su profesora. Es que iba desnuda o algo? se preguntaba a sí misma. Con un poco de torpeza por los altos tacones negros que llevaba, empezó a caminar donde la morena sintiendo que era observada pero no solo por detrás. Llego hasta el coche y con la ayuda de Regina se sentó. Tenía mala cara.
-Estas bien?-le preguntó Regina mientras le abrochaba el cinturón como si fuera su propia madre. Emma solamente sonrió forzadamente y la morena sin querer le subió el vestido con la mano al intentar hacer el clic del cinturón. Se sonrojo y no se dio cuenta del tiempo que estuvo mirando sus bragas rojas de encaje.-Lo siento.
-Tranquila-le susurro al oído mientras con su mano intentaba taparse. Regina juraría que la rubia se toco más de lo debido en ese gesto. Estaban muy cerca.-Lo siento yo.
-Oh no, por algo te di mi numero.
Se dio media vuelta y se dirigió a la puerta opuesta. Emma suspiro lo más alto que pudo, estaba nerviosa pero no sabía exactamente por qué. Acababa de sufrir uno de los peores momentos de su vida y no quería pensar en ello así que movió su mano al botón de la radio y empezó a sonar "Happy" de Pharrel Williams y en seguida lo apago. Que rayada de canción, es que no hay mas música en el mundo? Decidió cerrar los ojos. Regina se metió en el coche y arranco. Miro a la rubia que tenía los ojos cerrados y sonrió. La verdad es que se hizo la dormida para no responder a las preguntas que pensó que Regina le haría pero estaba equivocada. A mitad de camino Emma los abrió, necesitaba hablar.
-Mi padrastro no me quiere, bueno nunca me ha querido y yo lo sabía lo sabía desde hace mucho tiempo.
Regina solamente puso su mano en el muslo izquierdo de Emma y la acarició consolándola. La morena no sabia que la relación era mas que padre e hija asi que lo tomo de otra forma. A Emma se le cayó una lagrima y puso su mano encima de la de Regina.
-Gracias.-dijo mientras se limpiaba la lagrima sin que la morena la viera.
Lo que faltaba de camino lo hicieron calladas con las manos en la misma posición, solo se movían por las caricias de Regina en el muslo de Emma.
Cuando llegaron, la morena paro el coche e hizo amago de quitar la mano pero la de Emma no le dejo. La rubia le tomo la mano y se la acercó más a su propia entrepierna. Regina abrió la boca pero no de sorpresa si no de placer, pero la cerro igual que sus ojos terminando por morder su labio inferior para ahogar el gemido.
Emma la miraba con deseo y Regina lo noto al abrir los ojos como noto la humedad en las bragas de la rubia. Ella también iba mojada desde que puso la mano encima del muslo de su alumna.
Emma apretó mas la mano de Regina a su entrepierna y ahora fue ella la que gimió así pudiéndose oír en todo el coche. Con la ayuda de su mano empezó a mover la mano de Regina apretándola cada vez más sin poder silenciar sus propios gemidos. La morena estaba disfrutando viendo a la rubia arquear la espalda mientras echaba la cabeza atrás con la boca abierta y los ojos cerrados.
Con un movimiento Regina se puso encima de la morena con las piernas abiertas. La rubia cogió los dedos de Regina y las metió dentro de su bragas, ahora podía apreciar mas la humedad de Emma. Movía las dedos cada vez mas rápido en el clítoris de la rubia y con la otra mano le bajo el tirante del vestido. Con la misma mano empezó a acariciarle un pecho mientras mordisqueaba y lamia el cuello de Emma.
-Quiero sentirte, te necesito-le susurro Emma al oído.
Sin hacerla esperar mas metió los dos dedos dentro de Emma sacándole un grito aterrador. No era dolor, era placer. Por primera vez en su vida sintió placer en la penetración. Regina cada vez metía y sacaba más deprisa sus dedos hasta que escucho el último grito de la rubia.
-Oh dios mío...-susurro en el oído de la morena mientras no podía parar las convulsiones de su cuerpo.-Dios...-gimió en su oído mientras mordía el mentón de su profesora. No tardo en empezar a sollozar.
-Tranquila...-le acariciaba el pelo, lo raro en Regina era que no se sentía nada arrepentida de lo que había hecho.
-Gracias.
-Para de darme las gracias.-miro un momento al internado.-Mierda!-grito sacando los dedos-Robin me estará buscando y tú debes estar en tu cuarto.
-No por favor no te vayas.-le susurraba Emma, fue en ese momento donde Regina supo que le pasaba algo.
-Eh, que es lo que te pasa?
Emma dudo un momento en si contarle o no. No quería, pero tampoco podía guardárselo dentro para ella sola y por raro que parezca era Regina en quien más confiaba en este mundo.
-La última vez que vi a mi padrastro... Bueno... El caso es que... Estoy embarazada-sollozo-y no sé qué hacer, no tengo a nadie y sé que tu me odias y...
Regina estaba seria mirándola y Emma tenía muchísimo miedo, miedo de que le contara a su madre, miedo de que la traicionara otra vez. Quería llorar y mucho, aunque ya lo estaba haciendo necesitaba estar sola y soltar todo lo que llevaba dentro. Pero su profesora no se movía, estaba en shock, con su padrastro? y la rubia no podía mas así que sin decir palabra salió del coche corriendo y entro en el internado.
Robín movió la mano dentro de las sabanas pero no encontró a su mujer. Decidió encender la luz para buscarla pero no había rastro de ella. Mientras buscaba su móvil escuchó unos pasos corriendo y abrió la puerta. Era Emma, y parecía haber estado llorando.
-Emma, estas bien?-le pregunto mientras intentaba abrazarla pero la rubia no le dejo.
-Solo quiero decirle que lo siento mucho-le dijo llorando y salió corriendo a su habitación.
Robín estaba muy confundido, que había pasado? Porque le dijo que lo sentía? Cerró la puerta y se metió en la cama con el móvil para mandarle un mensaje a su mujer. Esta también, donde se había metido. Antes de abrir el WhatsApp para escribirla escucho la puerta abrirse.
-Donde habías estado?-le pregunto Robín mientras salía de entre las sabanas.
-Lo siento Robin, estaba corrigiendo unos exámenes y me había olvidado de la hora.-le dijo mientras se quitaba el abrigo.
-Y el abrigo?-le pregunto mientras enredaba a su mujer de la cadera con su mano brazo derecho, verla con el camisón le puso a mil.
-Solo quería dar una vuelta para airear y eso...-dijo mientras le ponía las manos en la nuca.
-Ya, pues que sepas que no quiero que te airees mas con tan ligera de ropa.
-Y eso?-se rio mientras le rodeaba con sus dos piernas en un salto.
-Por que hay hormonas sueltas por el internado y más de un alumno puede mirar por el balcón y...
Regina le puso el dedo en la boca y sonrió al sentir a su marido lamerlo. Después se besaron y se tumbaron en la cama.
Regina quería olvidar todo, quería olvidar lo que había hecho con Emma. Donde se estaba metiendo? Literalmente. La vida de Emma parecía demasiado complicada como para hacer cosas así. Dios Emma, no paraba de pensar en ella mientras su marido jugaba con sus pezones. No, para, quita eso de la cabeza, Emma no. Además de niña problemática, embarazada.
-Joder sí que estas mojada-le dijo Robin mientras metía sus dedos en las bragas de su mujer.
Joder si estaba mojada, casi se corrió con solo fallándole a Emma. Regina no pensaba, bueno si pensaba pero en Emma, que era ella la que le hacia las cosas que su marido le estaba haciendo. Estaba mal pero quería que fuera ella quien le hiciera el amor como le había hecho ella antes.
-Emma...-gimió Regina al sentir el miembro de su marido en su entrada.
-Emma?-le pregunto parando.
-Ah no, nada, lo siento es que solo pensaba en los problemas que dará al internado...
-Para de pensar y solo siente lo que hago-dijo mientras le metía ya lo que antes paro.
Regina chillo y gimió mas que nunca con Robin. Su marido sonreía satisfecho por lo que había hecho. La verdad es que no tenía ni idea de que la razón de sus gemidos era Emma y nada más que la rubia. Regina se maldecía a si misma por pensar en su alumna mientras lo hacía con su marido, dios pero fueron unos de los mejores orgasmos que había tenido. Odiándose a si misma se puso encima de Robin.
-Quieres mas nena? Pero qué te pasa hoy?-se rio.
-Quiero que me lo hagas, pero con tus dedos-le dijo y movió su pelvis en contra de la barriga de Robin para rematarlo con un gemido y mordida en el labio inferior.
A Robin le puso mucho y no dudo en obedecer a su mujer. Primero acarició su clítoris para después meterle dos dedos a su mujer. Estaba muy mojada así que fue fácil la entrada.
Regina estaba tumbada de lado dando la espalda a su marido que le besaba desde el cuello hasta las caderas sin dejar de mover los dedos dentro de su mujer.
-Emma...
-En serio Regina desconecta de los alumnos...
-Lo siento...-se maldecía a si misma mientras sus gemidos eran más altos.
-Sabes, Emma ha venido antes para decirme que lo sentía.-Regina se tenso de repente- A mi? Tu sabes lo que me ha hecho? Porque yo no...-se rio.
-Saca tus dedos.
-Cariño, has terminado?-estaba confuso.
-Si.
-Buenas noches amor, te quiero.
-Buenas noches-le susurro y después de sentir que Robin estaba dándole la espalda una lagrima cayo por su ojo izquierdo.
No pudo dormir en toda la noche.
En la habitación de arriba una rubia lloraba tumbada en la cama, ni siquiera abrió las sabanas para meterse dentro, solamente se tiro. El día empezó bien pero acabo fatal, que día por favor. Como se le había ocurrido animar a Regina para que le hiciera en el coche. Se sentía tan bien ser querida por alguien aunque fuera unos minutos. Porque Regina no había fingido, eso lo tenía seguro. La trato tan bien, lo necesitaba, necesitaba a alguien después de la bronca con su padrastro. Y ese alguien fue ella, su profesora, se decía a si misma que lo haría hasta con Belle si la viera antes de a Regina y lo pensaba así hasta que lo hizo con la morena. Nunca se había visto en esa situación con su profesora y le gusto tanto que necesitaría más de una vez que se repitiera. Fue tan hermoso lo que sintió que ya no sabía porque lloraba.
Antes de llegar al bar, Emma paso por una farmacia. Hacia días que no se le bajaba la regla y tenía dolores de tripa así que se fue a comprar un Clearblue. Meo en él y después de 4 minutos empezaron a salir rayas azules hasta que quedo en una cruz: Embarazada. Seco las lagrimas, se maquillo de nuevo y salió del baño del bar. Justo estaba su padrastro ya esperándola en la barra, sin más rodeos se acercó a él.
-Hola amor-le sonrió este.
Por el aliento de este se le notaba que había bebido bastante.
-Estoy embarazada.
Lo único que se escucho después de eso fue un tortazo en toda la cara de Emma.
-Pero serás zorra, te dije que no te acostaras con nadie! Quien ha sido el que te ha dejado preñada!
Emma solo sujetaba la mejilla con la mano, quería llorar. La cogio del brazo y la estampo contra la pared, la rubia no podía mas y grito y lloro hasta que la gente saco al hombre del bar.
-Y no vuelvas mas o llamare a la policía!
Escucho decir Emma a uno de los hombres que ayudo a sacar a su padrastro del bar. La rubia se dejo caer al suelo con la espalda contra la pared. No sabía ya como le quedaban lagrimas si últimamente lloraba por todo.
