Bueno antes de nada deciros que gracias por los comentarios y no tengáis miedo de comentar. Quiero saber si esta historia promete o no porque me encanta el giro que va a tener. Mi historia se divide en dos partes. La primera es esta que tendrá unos 10 capítulos o menos ya veré. La segunda creo que al principio os puede dejar en shock, a mi también me dejo cuando se me ocurrió jajaj. Bueno el caso es que os costara pillarlo al principio ya que es todo muy confuso pero lo pillareis.

Soy nueva y se agradecen criticas. No soy nada buena escribiendo pero lo hago porque me encanta lo que tenía en la cabeza y quería compartirlo con vosotros. No seáis muy exigentes plis jajaja que creo que merece la pena. Además ahora que estamos sin OUAT me aburro muchísimo. Es posible que no me veáis en un poco por la selectividad y eso y luego me marcho a Malta así que no tendré tiempo para escribir.

Haced caso al título de este fic, lo dice todo.

Espero que os guste y besos a todos!

CAPITULO 6

Se sentía como una mierda después de lo que había hecho. La pobre Emma confió en ella porque no tenía a nadie más y ella no pudo mi ayudarla. Pero qué clase de persona hace esas cosas por dios Regina eres su profesora, tienes que ayudarla! pensaba. No debía haberla seguido cuando puso su mano en su entrepierna, en qué demonios pensaba. Hay diferentes maneras de dar confianza a la gente pero ella no pudo ni responder cuando la confianza hizo de las suyas. Quedarse parada es de cobardes y ella lo era en ese momento. La pobre rubia debería de estar pasándolo fatal después de esto. Las semanas pasaban y lo de Emma y Regina parecía no haber pasado nada, o si pero lo hacían como que no. Nunca antes la profesora se había sentido tan observada e incómoda al mismo tiempo y la alumna no se reconocía. Debían hablar?

-En serio chicos, necesitamos hacer una fiesta. Hace ya mucho que no los hacemos-decía Killian en el comedor mientras le daba un sorbo a su zumo.
-Killian a veces eres muy tonto, no se te recuerdo que nos pillaron con una droga que ni siquiera era nuestra. Y crees que nos van a dejar hacer una fiesta?-le decía David.
-Pues tenemos que inventarnos una escusa para celebrar una fiesta-Killian no parecía rendirse-Ya se! Emma a ti te gustan las fiestas?

Después de la clase de lengua, los alumnos delegados salieron a la pizarra. Emma intentaba a toda costa no mirar al señor Hood, se sentía tan culpable. El profesor tampoco la miro, estaba muy confundido por lo de anoche, tanto Emma.

-Chicos escuchad-Mary Margaret empezó.
-Haber que nos dice la mojigata esta.
-Cállate subnormal-insulto David.
-Killian nos comunico que quiere hacer una fiesta para Emma ya que es nueva y todo eso. Solo necesito firmas de quien esté de acuerdo para ir a la fiesta y los enseñare a la directora. Si nos admite y si la mayoría sale si, entonces será obligatorio ir para todo el mundo. Si sale no, pues adiós a la fiesta. A votar.

Después de contar todos los votos y que la mayoría saliera que SI los alumnos y los profesores se encontraban en la fiesta. Con el permiso de los padres y los profesores el alcohol estaba permitido. La música estaba a tope. Por un lado los profesores estaban sentados en una mesa y los alumnos bailando en la pista. Emma por primera vez se sentía integrada con Mary Margaret y Ruby y por eso estaba pasándolo genial entre bebidas y bailes.

La rubia bailaba con Ruby, un poco subidas de tono por el alcohol pero Belle la cogió de la mano y la sentó en otra mesa un poco mas apartada.

-Emma, quiero pedirte perdón!-gritaba por la música.-Siento mucho que fuera tan zorra contigo, es que te tenia envidia, pero te escucho muchas veces llorar por la noche y sé que te pasa algo gordo. Todos tenemos una historia, supongo que algún día me cuentes la tuya.
-Queee?-la había oído pero quería escucharlo otra vez.
-Que quiero pedirte perdón!-grito más fuerte.
-No te oigo Belle...-se reía.
-Serás zorra...-se rio ella también.
-Venga, vámonos a tomar un chupito!- cogió a Belle de la mano y la llevaba corriendo a la barra.
-Dos chupitos de tequila, pero sin limón ni sal.
-Estas loca?-se rio Belle.

Emma estaba pasando genial con los chicos. Las chicas eran súper agradables y los chicos muy gracioso. Nunca se había sentido tan integrada y tan querida. No le faltaba nada, bueno si, pero eso estaba sentado en una mesa de profesores encima de su marido y bebiendo vodka. La odiaba. Quien era la adulta?

-Juguemos a la botella.-sugirió Belle.
-UEEEEEEEEEEE

Un beso, dos besos, cinco besos... Emma perdió la cuenta de cuantos besos había dado en el juego pero lo estaba pasando genial. Se sentía integrada y por primera vez sintió que lo que hacían los adolescentes si tenía sentido aunque la gente mayor no pensara así. Aun así se dio cuenta de que Regina había salido de la sala así que fue tras ella.

-Lo estás pasando bien?-le pregunto a Emma cuando se sentó al lado de Regina, la cual estaba sentada en la silla, fuera del internado fumando.
-Genial.-dijo seria.
-Pareces molesta.-le pidió un cigarro.
-Yoque va,solo te estás besando contodos y todas.-le dio un piti y el mechero.
-Por dios-encendió el piti-sisolo es un juego-le dio una calada-además tu quien coño eres para controlar lo que hago.
-Y tu quien coño eres para controlar mis pensamientos!-grito levantándose del suelo mientras se rascaba la frente nerviosa y se tapaba la boca. No había vuelta atrás, lo dijo sin querer, sin pensar pero era cierto. Quería llorar.

Quería llorar por como una niñata le había cambiado de un día a otro. Por como la follo y porque no pensaba en nada más que volver a hacerlo pero ahora con besos y mas amor. Por dios! Estaba casada y una mocosa le había destruido de arriba a abajo con un simple escena en el coche.

-Joder te odio-lloraba Regina.

Emma no sabía que decir, estaba en shock, no se esperaba para nada esa reacción.

-Estoy casada y me vienes pidiendo sexo a gritos! Me has confundido y ahora solo pienso en ti cuando hago el amor con mi marido. Le pido muchas veces que solo me meta los dedos para poder pensar que son tuyos! Me has vuelto loca Emma y ya no puedo más. Te lo juro que ya no puedo más.-se notaba que el alcohol estaba haciendo de las suyas.

-Siento que te haya hecho sentir todo eso. Tu pensaras que para mí fue un simple polvo, medio polvo o llámalo como quieras. Pero fue la primera vez en mi vida donde me sentí protegida-ya no aguanto más y lloraba-En mi vida me han abrazado como lo hiciste tu después de follarme sabes? Porque eso hiciste no? Follarme. Te dije gracias y llore en tu hombro Regina joder! Mi vida ha sido una mierda, nunca nadie me ha querido, nunca. -se levanto ella también.-Y tranquila, me pondré al lado para que tu marido te la pueda meter.

-Te has quedado solo con eso?-grito mientras aplastaba a Emma contra la pared y lloraba.
-Y tú? Te quedaste en la parte de estoy embarazada?

Regina se quedo muda por un momento pero luego abrazo a Emma muy fuerte. Tan fuerte que la rubia apoyo la cabeza en su hombro y se dejo llevar. Lloro como nunca, sacando todo eso que se guardó encima todo este tiempo. La morena sentía su hombro humedecer así que solo acaricio el pelo de Emma.

-Siento muchísimo lo que paso en el coche, solo pensé en mi misma y en lo que me haces sentir y olvide por completo que estas casada. Siento, siento habértelo contado lo del embarazo. Es que no tengo a nadie.-le costaba respirar pero al final logro.

Noto como Regina le tomaba de la mano, ese gesto hizo calmar a la rubia pero se puso nerviosa y confusa al ver que le remangaba la manga de su brazo izquierdo. La morena se asusto al ver esas horribles manchas cicatrizadas que tenia. Algunas parecían viejas y otras recientes. Emma solo cerró los ojos avergonzada

-No digas mas eso, me tendrás a mi te lo juro.-le dijo mientras le daba besos en la muñeca.

Después de esas palabras Regina sintió humedecer su cuello y después una mordida. Emma.

-Emma...
-Solo una vez... Por favor. Déjamelo hacerte hoy yo a ti.-susurraba en su oreja mientras lo lamia y mordía-Me dejaste con ganas de tocarte.

La rubia tomo el control y cambio de posiciones empotrando ahora a la morena. Regina se sintió tan excitada y fuera de control que dejo de controlar su cuerpo y dejar que Emma lo tomara. Primero lamio y mordió y lamio otra vez su cuello y bajo un tirante del vestido de la morena.

-Me encantas-dijo mientras pellizcaba sus pezones y jugaba con los pechos-Quiero hacértelo ya.
-Emma, calla.-le decía mientras empujaba la cabeza de la rubia para que chupara sus pezones.

Regina casi no podía mas con su vida. Emma le tomo las muñecas y se las puso encima de la cabeza contra la pared para que se dejara tocar. No soltaba sus pechos hasta que sintió como chocaba su pelvis contra la pierna de la rubia. Emma sonrió y puso su pierna en la entrepierna de Regina y la dejo que se rozara. La morena movía su pelvis en la pierna de la rubia mientras dejaba que le tocara los pechos y besar su cuello. Los gemidos eran indomables.

Emma no tardo en desabrochar los pantalones de su profesora y metió dos dedos en sus bragas rojas. Dios porque siempre llevaba bragas rojas. Le encantaban.

-Dios...-gemía Regina.

Los dedos de Emma no tardaron en meterse dentro de Regina y con movimientos rápidos y lentos Regina llego al orgasmo. Las dos gemían y tenían la boca abiertas muy juntas pero sin tocarse.

-Me dejas besarte?-susurro Emma sonriendo.
-Sí.

Emma no lo dudo y junto con fuerza su boca con la de Regina. Un beso lleno de amor, fue muy lento y con mucha pasión. La rubia movía sus labios en los de la morena y viceversa. La lengua no tardo en llegar y después de besarse se miraron con las frentes juntas. Sonreían, estaban felices. Eran felices. Su primer beso. Regina olvido a su marido por completo y se aferro a la rubia. Que sentimientos más fuertes estaba sintiendo en ese momento. Emma por otro lado empezó a susurrarle cosas al oído.

-Siento algo muy fuerte en el pecho, Regina. Siento que me has salvado, de un lugar sin futuro. Necesito que esto no se termine esta noche por favor.

"Let's start in style, let's dance for a while, heaven can wait we're only watching the skies hoping for the best but expecting the worst..."

-Oh dios mío! Regina por favor vámonos dentro y bailemos esta canción por favor! Conozco una esquina en la sala donde nadie nos vera por favor.-le tendió la mano.

Regina sonrió y abrocho los pantalones para después cogerle la mano y entrar en la sala corriendo.