He vuelto ya de Malta! Bueno volví ayer pero estaba muy cansada hasta para subir un capitulo, tanta fiesta dormía 3-4 horas cada día en la incomoda cama del hotel.. En fin, me he hartado de tanta playa así que me quedo en casa y subo este cap! Que sepáis que he andado como loca para leer vuestros reviewes buscando wifi jajajaja que bien se siente una en casa descansando... ala disfrutad vosotros también.

CAPITULO 12

-En serio Killian, eres igual que tu hijo. Algún día aprenderéis a ser puntuales?-le decía Emma dando vueltas por el comedor de la casa de su ex marido mientras él se preparaba.-Estas tardando más que yo, sabes lo humillante que es eso para una mujer?-se reía.
-Me estoy poniendo guapo...
-Entonces mejor me voy, si no, no llegamos.
-Muy graciosa Em...
-Por cierto le das de comer a Roger? Cada día le veo más delgado.
-Creo que tengo que llevarlo al veterinario, no está bien estos días.

Los cinco minutos más de espera se le hicieron más amenos a la rubia gracias al gato Roger de Killian. Por fin el hombre salió de su cuarto con traje y corbata. Emma estaba boquiabierta, cuando era la última vez que se había puesto un traje?

Los dos estaban guapísimos, preparados para la fiesta. Mientras el hombre vestía elegante con su traje, Emma simplemente llevaba una blusa de seda blanca tapada con una chamarra hasta los muslos gris y pantalones de cuero negro pitillo dentro de los botines de tacón del mismo color.

-Rubia, ya tengo echado ojo a una morena de tus nuevas amigas.
-Mientras no sea Regina...-había pensado en alto?
-Regina? Que dices? Está casada por favor, y además con Robin. Te hablo de Ruby.
-Quien de esas no está casada?-se preguntaba Emma mientras salía del coche, directa a la fiesta.
-Ruby y Graham están pasando por un mal momento y se van a divorciar así que. Él me ha dado permiso.
-Sabes Killian, prefiero que no me cuentes nada de esto.

Los dos entraron en la fiesta, estaban en casa de una pareja. Emma se sorprendió muchísimo al ver la casa, de lo grande y lujosa que era pero se le quitó esa idea de la cabeza cuando vio de qué clase de personas estaba hablando. Entonces, como sería la casa de Regina? Una como esta seguro, pero con un gusto mejor. De repente miró a su izquierda y vio que Killian ya no estaba con ella, guay, sola, genial. Y ahora qué?

Estuvo dando vueltas por la casa escaleras arriba escaleras abajo mirando a todos de arriba abajo por cómo iban vestidos hasta que se encontró con ella misma en el espejo. Iba tan normal vestida que sintió que iba a decepcionar a Regina. Pero se le vino a la cabeza la conversación que tuvo con la morena por teléfono, que le gustaba que no fuera como ellas y se alegró.

-Emma!-una voz conocida le sobresalto.
-Ariel.
-Que haces aquí sola?-le pregunto muy falsamente.
-Nada, estoy buscando a Regina.-miraba a todos los lados, dónde diablos se había metido.-Ha venido o sabes si vendrá?
-Después de lo de su hija... No lo se... Aunque sabiendo cómo es seguro que vendrá...-y se fue riendo a saludar a otros.

Sabiendo cómo es? A qué demonios se refería con eso? Decidió ignorar y seguir buscando. En una esquina se encontró con varias mujeres que conoció en el bar, pero se dio media vuelta para no hablar con ellas. En ese momento odiaba a Regina, como había podido dejarla sola con esa gente que no le gustaba nada. Además quedaba una disculpa que aclarar todavía. Recordaba la frase de que no la dejaría sola con esa gente y solo había que mirarla.

Harta de todo, salió a un jardín precioso que tenía delante ya que había pequeños fuegos que calentaban el frio invierno en cada mesa y se sentó en una hamaca con un Martini en la mano. Miraba a todas partes y era la única que estaba sentada sola.

-Me han dicho que estas preguntando por mi.-una radiante Regina salía al jardín con la mirada fija de la rubia por todo su cuerpo.

Estaba preciosa, como el primer día que la conoció en el bar. Con un vestido Chanel negro pero esta vez sin escote, es más llevaba cuello alto y estaba espectacular. Emma no dejaba de mirarla de arriba abajo, aunque de arriba iba muy tapada lo de abajo era otra cosa. El vestido era muy corto pero desgraciadamente para Emma llevaba medias. Disculpen están en medio invierno. Era madre, como demonios seguía teniendo ese cuerpo.

-Emma-se rió mientras se sentaba a su lado.
-Que sepas que la que está enfadada ahora soy yo- le dijo la rubia dándole un sorbo a su copa y mirando al otro lado haciéndose la enfadada, pero la verdad es que al ver su rostro y al escuchar su voz se le paso todo el enfado.
-Ahora? Quien estaba antes pues?-se rio aunque sabía de que hablaba Emma.
-No en serio, no te rías, esta fiesta es una mierda. Killian me ha dejado en el primer segundo sola... Y tu... Tu donde diablos estabas?
-Lana... No quería que me fuera y me he quedado contándole el cuento de Blanca nieves hasta que se ha quedado dormida-bajo la cabeza-Siento haberte dejado sola.
-Oh no, no, no, mierda no paro de meter la pata contigo.
-Emma tranquilízate, vamos, te llevo a un sitio mejor.

Emma cogió el Martini y siguió a Regina hasta donde ella quería. En el camino se encontro con Killian y le echó una mirada asesina por como la había dejado sola en el primer minuto. En serio, que demonios pintaba ella aquí, en una fiesta así.

-Regina, siento que no me haya arreglado...-le decía mientras la seguía de cerca.-No sé si te habrás dado cuenta pero no soy como tus amigas, no tengo vestidos Chanel-se rió sin ganas.

Regina también se rió pero Emma no pudo apreciarlo ya que la seguía por detrás. En poco tiempo llegaron a donde la morena quería. Estaba claro que estaban en el ático. Emma abrió mucho la boca. Era espectacular todo, las vistas, se podía ver todo Boston por allí arriba.

-Vaya, creo que esto es lo único que me gusta de esta gente.-se apoyo en la barandilla.

Regina se confundió un poco con ese comentario pero decidió no hacerle caso y se puso a su lado. No podía creer que Emma siguiera diciendo esas cosas de ella en su cara. No se daba cuenta que dolían esos comentarios de desprecio? Lo malo es que tenia razón, que todas sus amigas eran así, y seguramente ella también. Pero no le gustaba que Emma la metiera en el mismo saco. Emma no.

-Nunca te he preguntado, en que trabajas?

Regina decidió romper el silencio.

-Soy secretaria de una empresa. Y tú?
-Soy una de las que lleva la revista Vogue aquí, en Boston.
-No! Me estas mintiendo! En serio? Entonces debes ser un poco famosa sí.-se rio Emma por ser tan brusca pero estaba alterada.
-Si algo así, pero no creas, tiene sus lados negativos. Yo siempre quise ser profesora.

Emma se maldijo a si misma por llevar el Martini a la boca en ese momento, ya que se atragantó con el por el comentario.

-Esta gente verdad?-la miró a los ojos, esos ojos que tanto le gustaban, queriendo olvidar el comentario anterior.-Digo el lado negativo.
-Bueno, ya sabes la vida de los ricos. A veces me gustaría ser como tú.
-Solo tienes que llamarme y hacemos un plan de los míos.-se rio en bromas lo que no esperaba era que Regina lo aceptaría.
-Porque os divorciasteis Killian y tú?-la miró.
-Bueno-ella esquivó su mirada al frente para admirar otro tipo de belleza, pero que no tenía comparación con los ojos de Regina.-Nos casamos muy jóvenes, casi no tuve tiempo para conocer nada, es más nunca he salido de Boston. Solo una vez con Henry a Di... Dinamarka.
-Estas bromeando.
-No, es en serio.
-Entonces solo llámame y salimos de Boston.
-Hecho-sonrió Emma-Estábamos mal antes de que Henry naciera. Creo que Killian ha sido siempre mi amigo, no estoy segura de si alguna vez le he querido. Era tan joven que pensaba que eso era amor. El sentimiento era mutuo por eso creo que ahora nos llevamos tan bien. Teníamos pensado separarnos antes ya que Killian había conocido a alguien. A mí no me importaba para nada pero estaba embarazada y Killian dejó a aquella chica para ayudarme con el bebe.
-Vaya, es triste pero bonito lo que me estás contando.
-Y tú?-la miró de nuevo, si prefería muchísimo mas esos ojos-Estas bien con Robin?
-Supongo, aunque nos vemos muy poco por los viajes de negocios de él y mis viajes a pasarelas de moda. Lana siempre está con uno o con el otro.
-Pero le quieres no?
-Claro-le dijo mirándola de arriba abajo-Me encanta tu outfit de esta noche.
-Out qué?
-Regina! Te está buscando todo el mundo! Este año te toca a ti hacer La Manzana.

Emma se quedó confusa por unos segundos, que significaba eso de "La Manzana"?

-Ven, ya entenderás.-lee pensamientos o que.

Como se estaba convirtiendo en costumbre, Emma seguía a Regina hasta donde ella quería. Mientras, le explicaba en qué consistía el juego de "La Manzana". Todo el mundo conoce este juego, es más todos han jugado alguna vez pero Emma pensó que era cosa de infancia. En qué momento se imaginaria a esta gente rica mordiendo una manzana colgada con los ojos tapados.

-Muy bien chicos! Ha llegado lo que tantos estabais esperando. El juego de La Manzana!-gritó Belle cogida de la mano de su marido Gold, unos 30 años mayor que ella.-Este año les toca a la pareja más sexy del momento. Regina y Robin!

Todo el mundo empezó a gritar sus nombres y cosas sin sentido que Emma no entendía. Eso le hizo sentir más fuera de lugar de que ya estaba. Sería así siempre con Regina? Un sonido le saco a Emma de sus pensamientos, el juego había empezado.

Lo que Emma mas temía había pasado. La manzana era una escusa para que la pareja se besara y se mordiera delante de todo el público. Tendría morbo si no fuera porque Regina era la que jugaba. No quería ver eso, no quería ver como Regina se reía mientras se besaban y se mordían sensualmente. Lo peor es que era muy bonito al fin y al cabo, veía a Regina doblarse de la risa mientras era sujetada por Robin. Que estaba haciendo ahí? Que pintaba ella ahí?

-Killian, por fin, vámonos a casa.-le daba igual que su ex marido estuviera con una chica.
-Emma estas bien?-Killian se fue tras la rubia, la cogió del brazo y al girarla vio que estaba llorando.
-Vámonos Killian.
-Esta bien.

Si algo pondría siempre Killian antes que a cualquier mujer era Emma. Para lo bueno y para lo malo siempre su mejor amigo. Como sería capaz de aguantar a Regina con su marido? Podría soportarlo?