Holis a todas! Bueno que me voy de vacaciones de nuevo jejeje nada de Malta ni fuera de España.. A un pueblito de Burgos con unas amigas a ponernos morenas jajjaja No es nada, vuelvo el Lunes y por ello os subo el capitulo rápido. Que loca de mí que me quedan 15 min para prepararme y pienso en vosotras, no os quejéis! jajja disfrutad.
CAPITULO 13
Al día siguiente Emma no quería levantarse de la cama. Henry daba saltos a su alrededor mientras reía, quería que su madre se levantará para ir al bar de abajo. Era sábado, es lo que siempre hacían, el sábado era el día de hacer todo lo que a Henry le gustaba. Pero Emma no estaba de humor.
-Mami, Regina te llama.
Pero Emma se hizo la dormida, es más siguió haciéndolo los siguientes dos horas hasta que escucho cerrarse la puerta. El silencio inundo toda la casa, por fin estaba sola, su hijo y su madre seguramente habían bajado ya al bar a por tortitas para desayunar.
Se tapó con su bata y salió de la habitación mientras se rascaba los ojos. Se había olvidado de desmaquillarse los ojos y ahora parecía un monstruo. Lo supuso cuando miro a sus dedos y vio manchas negras. Se preparó el café y salió a la terraza envuelta en una manta de corazones. Encendió un cigarrillo y estuvo intercambiándolo con el café. Hacía frio pero le entraba bien. Mientras estaba revisando el correo de la empresa el nombre de Regina le pareció en la pantalla. La iba a ignorar para toda la vida? No, ya no.
-Si?
-Emma? Soy Regina.
-Hola.
-Te pasa algo?
-Estoy cansada solo eso.
-Solo llamaba para saber si acabaste bien la noche.
-Si-le dio un largo sorbo al café.
-No me avisaste cuando te fuiste.
-Lo tenía que hacer?
Un silencio se hizo presente entre las dos. Una se estaba empezando a enfadar mientras que la otra se arrepentía por lo que acababa de decir.
-Claro que no-por fin dijo Regina-Siento la llamada.
Mierda. No sabía que mas hacer con ella. Era todo tan complicado.
-No Regina espera, queréis venir Lana y tu mañana a casa? Os apetece hacer lo que Henry y yo hacemos siempre los domingos?-silencio.-Lo decía porque me acuerdo que dijiste...
-Claro, iremos.
-Os esperamos a las 5. Te mando ahora la dirección.
Lo había hecho, lo había hecho porque sabía que no había vuelta atrás ya. Había ido demasiado lejos y ya no podía dejar eso que estaban haciendo como quiera que se llame. A veces Emma tenía esperanzas de que Regina coqueteaba con ella pero en seguida quitaba esos cuentos de la cabeza. Los amigos, y mucho más si las dos son chicas pueden ser muy gays, pero amigas al fin y al cabo.
Quería pasar tiempo con ella, pero también dolía. Por un lado no sabía si estaba enamorada de la Regina que se invento o de la verdadera Regina. Y por otro lado también dolía que ella no viviera lo que la rubia vivió con "ella". Una lagrima empezó a caerle por un ojo pero lo quitó enseguida. De que servía llorar ahora? Lo hecho está hecho. Encendió otro cigarro.
Recordó las palabras de Henry, que se habían conocido por primera vez en el avión. Eso le dijo, que Lana le contó que su madre se ofreció para ayudarla con la bolsa de mano porque ella no podía ya que tenía a Henry dormido en sus brazos. Porqué le tuvo que ayudar? Ahora estaría viviendo felizmente y no habría ni accidentes, ni comas, ni corazones rotos.
Cerró los ojos apretando los puños con rabia y pudo escuchar la música del vecino. "With or without you" de U2. En serio? Sabía la letra de la canción como si la hubiera escrito ella. Nunca mejor dicho, se sentía así con Regina. Ni contigo ni sin ti. Pero ya era tarde, la amaba y por eso quería seguir viéndola. Sabía que no podría con ella pero si se quedaba sin intentarlo se odiaría para siempre.
No queriendo escuchar más la puñetera canción entro en casa apagando el cigarro. Se suponía que una de sus canciones preferidas ahora era una de las mas que odiaba, porqué le recordaba la cruda realidad que estaba viviendo.
Henry y su abuela no tardaron en llegar, venían felices, aunque Emma no los veía todavía podía oír como chillaban y se reían. Ojala pudiera ser una niña ahora mismo. Al salir del baño después de desmaquillarse los ojos y maquillarse de nuevo Henry saltó a su brazos.
-Mami! Te hemos traído tortitas.
-Gracias hijo pero ya he desayunado y no tengo hambre. Por cierto-le bajó de sus brazos.-He invitado a Regina y Lana a pasar el domingo con nosotros. Te apetece?
-Siiiiii!-chilló.
-No vamos a hacer nada especial, sólo lo que hacemos siempre, ver una película.
-Genial! Pero límpiate los dientes mami que apestas...
El sábado tampoco hicieron gran cosa, Emma llevo a su hijo a natación mientras Mary Margaret hacía las compras para mañana. Henry amaba nadar, empezó cuando era muy pequeñito y supo que ese era su destino. Cuando fuera mayor quería ser un profesional.
El domingo, Henry como de costumbre una hora antes de "la hora permitida de despertar a Emma un fin de semana" despertó a su madre dando saltos en su cama y estirándole las mejillas.
-Mami despierta!-gritaba mientras intentaba abrir los ojos a su madre.
-Henry algún día de estos te voy a matar, déjame dormir estoy cansada.
-Hoy vienen Lana y Regina!
Lo tenía olvidado y esas palabras hicieron que Emma abriera los ojos y se despertara totalmente. Henry sonrió y cogió a su madre de la mano intentando levantarla de la cama.
Los dos se vistieron y Emma se pintó lo justo para estar en casa con invitados. La mañana paso entre risas y juegos en casa de Emma. Después de comer, Henry comió helado hasta reventar. Ahora Emma se encontraba en el suelo con Henry encima suyo mientras le intentaba meter helado en la boca a su madre. Los dos reían ya que Emma cerraba la boca y el niño le ensuciaba y para el colmo se olvidaron de la hora que era completamente.
El timbre sonó y Emma abrió la puerta encontrándose a la mujer más bella que sus ojos jamás habían contemplando. Nunca se cansaba de admirar su belleza. Es que esta mujer no tenía más que ropa de chanel?
-Buenos días-sonrió Emma para bajar la mirada a la pequeña morena que estaba dándole la mano a su madre y regalarle otra sonrisa que fue respondida de igual forma.
-Buenos días Emma-sonrió Regina también.
-Lana!-chilló Henry mientras la cogía de la mano y la metía en su casa.
-Espera, tienes helado en la cara-se rio Regina mientras le pasaba los dedos por la comisura de los labios.-Y en el pelo también, pero Emma en qué demonios has andado.
-Culpa de Henry-se rió nerviosa mirándola fijamente por lo que acababa de pasar.
-Emma-dijo después de un momento.
-Si?
-Me dejas pasar o te vas a quedar más tiempo mirándome?
-Oh sí, lo siento.
-Mami hemos elegido Blanca nieves para ver!
-No por dios odio a esa princesa, Henry tienes que parar ya de ver esa película.
-Lana también quiere.
-Pero antes una de miedo.
-Una de miedo?-se quejo Regina.
-Si!-gritaron los otros tres.
Los cuatro se sentaron en el sofá a ver la peli. Cada uno con su madre. Emma se rió como nunca con Regina al ver la peli. Desgraciadamente era la rubia la que tenía las palomitas en su regazo ya que Lana y Regina no los comían y por ello cada vez que la morena gritaba Emma daba un salto del susto y las palomitas salían volando.
-Pobre Lana, en serio déjala probar las palomitas.
-Emma sabes cuantas calorías tiene eso?
-Dios es una niña! Déjala.
-Esta bien.
Al acabar la película empezaron a ver Blanca nieves pero cuando Emma vio la manzana simplemente se levantó con la manta y salió al jardín. Regina tardó diez minutos y decidió acompañar a la morena.
-No sabía que fumabas.
-Últimamente no hago otra cosa.-levanto la manta como invitación a la morena para que se sentara a su lado en el balancín.
-Estas estresada o algo?-se sentó a su lado y se pegó a ella tapándose con la manta.
-No, que va.
-Me vas a decir la verdadera razón por la que te fuiste de la fiesta?-le miró pero Emma seguía mirando a la frente.
-Al verte con Robin sentí celos.-lo que había soltado sin pensar-Tienes a alguien que te ama de verdad, echo de menos supongo algo así.-fue rápida.
-No creas, lo nuestro no va tan bien como parece. Le veo muy poco-su voz se quebró un momento.-Siempre esta de negocios ya sabes la vida de ricos-su voz se apago y sintió su mejillas humedecer.-Lo siento-dijo mientras se limpiaba las lagrimas.
-Tranquila-la abrazo fuerte y Regina le quitó el cigarro de la mano para fumarlo ella ahora.
A Emma le vino la escena de su sueño, la última vez que estuvieron fumando juntas se besaron por primera vez. Dejó esos pensamientos y disfruto de Regina abrazándola cada vez juntándose más.
-Mami, la película ha terminado.
Era Lana que venía con un vaso de zumo en la mano a por su madre y Emma. Las dos se separaron y Regina apagó rápidamente el cigarro en el cenicero. Se asustó un momento cuando vio cuanto habían fumado entre las dos.
-Bueno, ha sido un placer estar con vosotros hoy-dijo la morena cogiendo el bolso.
-Igualmente, es una pena que no podéis quedaros más.
-Si mañana nos vamos de viaje a New York, he sido invitada a una pasarela de chanel.
-Que menos, con el negocio que les haces.
-Oye Emma, y porque no venís con nosotros, así cuando yo esté en la pasarela tu podías hacer lo que quisieras con Henry y Lana en New York. Me dijiste que te gustaría viajar y...
