Gracias por los reviewes que me dan la vida ! TODOOS jajajjaja antes del 1 voy a dejar otro capítulo más aparte de este ya que me voy de vacaciones y estaréis sin fic hasta el 18 aajjaja sorry. Disfrutad!
CAPITULO 16
Emma no entendía nada, y menos con el comentario que acababa de hacer Regina. Como no pensaba decir una palabra, ya que se había quedado muda sin saber que decir, la morena siguió.
-No sabíamos a quien más acudir, ya sé que me dijiste que no te volviera a ver pero...-su voz casi no se podía escuchar, parecía que tenía miedo de que alguien escuchara lo que tenía que decir.
Emma cogió la mano de Regina y las metió dentro de su casa diciéndoles que esperaran que traería toallas para que se secaran. De mientras, las dos Mills se quitaron la chamarra mojada.
-Voy a empezar contigo vale pequeña?-Lana solo asintió.
Emma le quito la ropa a la niña, ya tenían confianza para hacerlo así que con la atenta mirada de su madre empezó a secarla con la toalla y le puso el pijama de Henry. La niña tenía toda la pinta de que empezaría a llorar en cero coma así que Emma la abrazo.
-Ya paso, estáis a salvo-la verdad es que no sabía lo que había pasado pero nada bueno. Le dio la otra toalla a Regina.
La niña le devolvió el abrazo apretándola muy fuerte por el cuello y Emma se levanto con la niña en brazos y la metió en la cama de Henry mientras Regina se quitaba la ropa para secarse. Cuando Emma acabo con la niña, salió de la habitación para encontrarse con la espalda desnuda de su amada. Trago saliva. No podía con lo hermosa que era.
Regina se dio la vuelta para mirar a Emma. Su cara era aterradora, seguía llorando y su labio no tenia intención de parar de sangrar. Emma se sintió romper por tercera vez en esa noche y se le acerco con su ropa. La rubia se dio media vuelta para que la morena se visitera tranquila. Después las dos se sentaron en el sofá.
-Regina estoy preocupada-susurro Emma para romper el silencio.
-No estoy preparada para contarte nada...-sollozo.
-Tranquila-la abrazo-Lo siento mucho por lo que ha pasado esta noche, no tenía que haberte hablado así, toda la culpa la tengo yo.
-No, lo siento mucho yo-la abrazo más fuerte.
-Espera que te traigo una tirita para tu labio.
Emma entro en el baño para después salir con un tirita.
-Mejor te lo pongo yo porque no te ves-sonrieron las dos.
Emma lentamente la cogió la cara para después acariciarle la mejilla derecha hasta llegar a su labio superior con la punta del dedo. Las dos se miraban muy serias queriendo saber donde Emma iba parar porque ninguna de las dos sabia.
-Te duele?-le susurro Emma tocándole donde tenía un corte.
-No.
Después de que Emma le pusiera la tirita Regina no pudo contenerse y beso a la rubia. Era un beso de desesperación, de ayuda. Las lagrimas empezaron a salir de sus ojos mientras hacía fuerza para que Emma siguiera con el beso. Emma no dudo y la beso pero con delicadeza, como si en un momento se rompiera acariciándole la cara con las dos manos.
-Me pego-susurro Regina contra los labios de Emma cuando la morena paro el beso para empezar con los sollozos-Robin.
Emma simplemente pego la frente con la de Regina para tomarle de las dos manos.
-Estas a salvo Regina, tranquila.
Terminaron abrazados durante un largo tiempo Regina con la cabeza en el pecho de la rubia mientras esta le acariciaba el pelo hasta que Emma supo que sería mejor dormir para las dos. Estaban muy cansadas.
Al día siguiente Regina fue la primera en abrir los ojos después de haber pasado una noche horrible donde no podía quitar de la cabeza lo que había pasado la noche anterior. La cama tampoco ayudo, ya que no era suya. Se levanto y camino hasta la cocina para preparar el desayuno a todos. Cuando llego, vio a Emma todavía dormida en el sofá ya que le dejo la cama. Sonrió. Como se puede estar tan hermosa al despertar.
-Vaya, tiene buena pinta esto-sonrió Emma acercándose lentamente a Regina por atrás refiriéndose al culo de la morena pero claramente con disimulo haciéndole pensar que hablaba del desayuno.
-Sí, pues me ha costado...
Emma no pudo más que reír al escuchar esas palabras, vaya, le costó tener el culo así. Regina no entendía porque se reía pero ella también sonrió. La rubia tenia muchísima hambre así que robo una tostada de donde Regina tenía todo preparado en bandeja y se sentó encima de la encimera viendo como su morena terminaba de hacer café y colocao para los niños.
-Em!-chillo mientras le pegaba en la pierna por haber robado la tostada.
-Eh, tengo hambre...
-Este sábado hay una fiesta, quieres venir como mi acompañante?
-Una fiesta? Viendo como están las cosas quieres ir a una fiesta?
-Em, no se todavía lo que voy a hacer, lo que si se es que tengo que seguir adelante.
-No creo que sea buena idea.-dijo mientras bajaba de la encimera un poco enfadada.
-Lo siento-susurro cogiéndole de la muñeca para que no se fuera y atrapándola entre la encimera y ella misma-No ha sido buena idea...-mirándola a los ojos.
-Todavía hay tiempo hasta Sábado... Voy a despertar a los niños-quería salir de esa situación y postura sexual en que se encontraba ahora mismo con ella.
Pero Regina la tiro de la muñeca que todavía no había soltado y le atrajo.
-No te enfades por favor, solo os tengo a ti, a Henry y a Lana. No quiero perderte Em.-el labio inferior le temblaba.
Emma se arrepintió rápidamente por lo que había dicho y además no era el momento adecuado para enfadarse con Regina.
-Mami! Que hacen Lana y Regina con nosotros?-salían los dos niños saltando del dormitorio sin soltar de la mano y con una sonrisa en la mano.
-Van a estar un tiempo aquí cariño, la abuela os está esperando abajo para ir al parque. Tomad el desayuno rápido que os ha hecho Regina con mucho amor.
-Yupi!-Henry se acerco a Regina-Gracias.
-Lana cariño estas bien?
-Ahora si-sonrió acabando su colacao con la cara llena de chocolate.
-Lana! -se rio Henry mientras Regina le hacia el gesto de que se limpiara el bigote.
Lana en vez de eso le dio un beso a Henry en la mejilla ensuciándole. Las dos madres se rieron alegres viendo a Henry quejarse y Lana corriendo detrás de el queriendo darle más besos. Regina estaba feliz, era mejor ver a Lana asi, como si nada hubiera pasado.
Los dos niños bajaron al parque con la abuela Mary Margaret después de limpiarse la cara y los dientes, ya que las dos mujeres tenían muchas cosas de que hablar y hacer. Minutos después las dos se sentaron en el sofá.
-Quiero que sepas que mi propósito es ayudarte con todo esto pero para eso necesito que me cuentes todo.
-Creo que necesitare un trago...-dijo Regina mientras ponía los pies encima del sofá.
-Regina son las 9 de la mañana...
-Necesito un trago.
-No tengo alcohol en casa...
-Está bien... Antes de ir al bar con Ruby y Killian Robin llego a casa muy enfadado ya sabes, los negocios... Tuvimos una bronca grande que empezó con chorradas de "nunca estas en casa" y acabo con "esto es por lo que no estoy nunca en casa, tu". Después fuimos al bar y claramente veía que estaba bebiendo cada vez más, yo solo quería irme de allí. Quería estar contigo porque a estas alturas eres la única persona con la que quiero pasar el tiempo, contigo es todo genial ya sabes...-se rio-Así que le dije a Killian que te llamara ya que hacía tiempo que no me respondías el teléfono... Y ya sabes el resto. Al final cuando llegue a casa con Lana ya estaba muy bebido y empezó como loco a gritar que le ponía los cuernos con alguien que haber que tal había estado follando y no sé que mas chorradas. Y bueno... Al final me pego. Cogí a Lana y vine aquí.
Emma sentía que le dolía todo el cuerpo, en qué coño había perdido el tiempo? En serio Robin era su mayor problema? Se había torturado una y otra vez mas por ese idiota? Por ese idiota que tenia lo mejor del mundo en frente de él y perdía el tiempo pegándola?
-Es la primera vez que te pega?-le pregunto la rubia cogiéndola de la mano y limpiándole las lagrimas con el otro.
-Sí, pero no quiero hablar más de el-susurro Regina mientras levantaba una pierna para sentarse encima de Emma con las piernas abiertas mirándola fijo a los ojos.
Emma pensaba que no aguantaba más, sabía que perdería el control en pocos segundos teniéndola tan cerca. Nunca había sentido tantas ganas de hacerlo con alguien, tenía tantas ganas de sentirla solo con mirarla. El dedo índice de la rubia empezó a acariciar la piel del muslo de su morena haciéndola sentir escalofríos ya que el pantalón pijama corto de la rubia en Regina subía cada vez mas. La morena no podía para de mirar a los ojos de Emma, estaba hipnotizada mientras se mordía el labio inferior.
Toc toc
-Hijo de puta! Te voy a cortar el pene por follarte a mi mujer! Regina sale de ahí ya!
