Gracias otra vez mas por los reviewes hahahha y que hago yo subiendo otro capi cuando dije solo dos hasta el 19 o el 20? hahaha ni yo lo sé pero tengo ganas de subirlo así que va!

CAPITULO 18

La semana estaba pasando rápido para la familia Nolan y Mills. Había días en los que Regina se metía en el baño y no salía en un buen rato. Emma dejaba que llorara si así al final se sentía mejor. El orden de alejamiento ya estaba en marcha, las dos habían ido a poner la denuncia y todo. Robin nunca mas había vuelto a molestar a casa de Emma ya que había ido de negocios según Killian. Hablando de él, Emma decidió no contarle nada por ahora ya que Robin y el se habían echo muy amigos. Además, estaba de vacaciones con su nueva novia Ruby.

La morena había decidido coger vacaciones, era la jefa, podía hacer lo que quisiera. Mientras la otra iba todos los días a trabajar. Con las habitaciones, Emma dormía en el sofá, eso sí siempre peleándose por quien dormiría en el. Lana por otro lado con Henry en la misma cama.

Era sábado por fin y Regina estaba en la ducha mientras Emma se limpiaba los dientes en el lavabo todavía en pijama. Mary Margaret había llevando a Lana y a Henry a comprar un juego nuevo para la play.

-Entonces Em, vendrás a la fiesta?

-Está bien...

-Bien! No quiero ir sola con esa gente...

-Ah muchas gracias...

De repente escucharon la puerta abrirse y después cerrar.

-Em! Soy yo.

A Emma se le puso la cara blanca al escuchar la voz de Killian. No se suponía que estos estaban de vacaciones? Mierda.

-Regina apaga la ducha.

-Qué?

-Killian ha entrado.

-Oh dios, tiene llave?-susurro Regina cerrando el grifo.

-Sí, pero estaba de vacaciones con Ruby-chillaba en susurros.

-Emma donde estas?

-Estoy en el baño Killian! Ahora salgo.

-Y que voy a hacer yo Emma!-Regina se estaba poniendo nerviosa.

-Se irá en seguida, quédate aquí y no se te ocurra abrir el grifo.

Emma salió del baño y le dio un abrazo a Killian para después sacarle una botella de cerveza del frigorífico y se sentó junto a él en el sofá.

-Que haces ya aquí Killian? No ibais a Los Ángeles?

-Sí pero hemos discutido y...

Killian le conto a Emma toda la bronca que habían tenido los dos en Nueva York. Regina estuvo dentro del baño todo el tiempo muriéndose de frio porque se le había olvidado coger la toalla y la que había era muy pequeña. Después de media hora hablando Killian se despidió de la rubia y salió de la casa. Emma corrió al baño sin ni siquiera saber lo que le iba a decir para disculparse.

-Regina ya puedes salir.

Emma se quedo sin palabras cuando la vio sentada en la esquina de la bañera dándose calor con las manos, desnuda.

-Me traes una toalla por favor?-pregunto enfadada.

Emma se rio tapando la boca con la mano y salió corriendo en busca de una toalla. Se la dio mirando a otro lado. Cuando dio la vuelta vio que la morena estaba tiritando y hacia ruido con sus dientes chocando las de arriba con las de abajo.

-Tienes frio?

-Buena observadora-se enfado Regina mientras salía del baño sin mirarla.

Pero Emma fue mas rápida y la cogió de la muñeca para mirarla a los ojos, si podía. Regina seria, beso los labios de Emma tan fuerte que la pego contra la pared abriéndole la boca para empezar una guerra de lenguas. La morena cogió las manos de Emma para pegarlas contra la pared enlazándolas con las de ella arriba de la cabeza de la rubia. Emma gimió por la situación mientras mordía, besaba y lamia los labios de su amor.

-Regina... Para

Pero la morena no le hacía caso, seguía besando y clavando sus dientes en la clavícula de Emma.

-Regina-seguía gimiendo.

-Hmm...

-Para por favor...

Regina por primera vez le hizo caso y se separo un poco de su cuerpo. Que pasaba? Porque quería que parara? No era eso lo que quería?

-Como va a acabar esto?

-Qué?-preguntaba Regina confundida.

Emma salió del baño dejando a la morena mas confundida que antes y decidió seguirla pero Mary Margaret, Henry y Lana entraron en casa.

-Mama! Mira que juego más guay hemos comprado!-grito Lana subiendo a los brazos de su madre.

-Ala que guay!-le sonrió dándole un beso en la mejilla.

-Bueno Regina yo ya me voy.

-Vale Mary Margaret, gracias.

-Regina la abuela nos ha dicho que nos han hecho descuento por ser guapos-se rio Henry tirándola de la toalla para que le hiciera caso.

-Seguro que si Henry. Podéis jugar un poco ahora antes de comer mientras yo hablo con tu madre.

Henry sonrió y le dio un beso en la mejilla. Regina se sorprendió por eso pero se emociono y le devolvió otro beso para luego encenderles la play para que jugaran. Al terminar entro en la habitación de Emma para hablar con ella. No quería acabar las cosas así sin saber muy bien lo que pasaba.

-Emma estas bien?-le pregunto cuando la vio mirándose en el espejo y tocándose la cara.

-Sí, lo siento. No sé lo que me ha pasado. Me ayudas a comprar un vestido o algo para la fiesta?-sonrió falsamente.

-Oh, genial, voy a avisar a Mary Margaret para que se quede con los niños, has escogido a la persona perfecta-sonrió saliendo de la habitación.

-A veces lo dudo-susurro Emma después de que la puerta se cerrara.

Las dos mujeres pasaron la tarde comprando y comprando mas ropa. Regina no paraba de obligar a Emma que probara mas y mas ropa aparte de vestidos para la fiesta. La rubia estaba encantada pasando la tarde con su amor verdadero, no quería que la tarde acabara pero ya se estaba haciendo tarde.

-Regina creo que ya es hora de...

-Dios mío, mira ese vestido...

-Vaya...-abrió mucho la boca.

No tardaron en entrar en la tienda con un montón de bolsas en la mano. Regina se sentó en una silla con las bolsas de las dos, estaba cansadísima. Mientras Emma estaba en el probador probándose el vestido más bonito que en la vida había visto. Era un vestido negro, largo hasta el suelo y con la espalda abierta. Cuando abrió la cortina del probador y salió, la morena de quedo sin habla y sin respiración. Era la cosa más hermosa y maravillosa que había visto nunca. Estaba espectacular, el vestido le quedaba alucinante. Le marcaba todo el cuerpo, y se podían apreciar cosas que gracias a ellas a Regina le entraron calores por todos los lados.

-Emma...-se acerco-No te quites nunca el vestido. Estas espectacular.

-Si?-sonrió con las mejillas sonrojadas.

-Voy a presumir de ti en la fiesta, ya verás-se rio-Ahora ponte estos también-le dijo dándole una chaqueta roja y tacones negros.

-Pero Regina...-se sentó en la silla dentro del probador y cerro la cortina cuando la morena entro para que nadie escuchara.

-Qué pasa?-se preocupo Regina.

-No puedo permitirme pagarlos... Valen muchísimo dinero y además he comprado mucho hoy.

-Te lo pago yo.

-Oh, no no.

-Oh, sí si, en serio quiero darte este regalo por todo lo que has hecho por mi esta semana. Y no digas nada. Es lo menos que puedo darte-sonrió saliendo del probador.

-Me basta solo contigo-susurro Emma bajando la cabeza y subiendo los ojos mirándose lo hermosa que estaba en el espejo.

-Y otra cosa-Regina metió la cabeza-Una de mis fantasías es hacerlo en un probador de una tienda cara.

-Oh cállate-se rio Emma cerrando la cortina del todo y escuchando a la morena reírse.

Después de esa tienda llegaron a casa con las bolsas y entraron cada una en un habitación para preparase. Emma en la suya y Regina en la de Henry. Los niños no habían llegado todavía a casa así que tenían tiempo tranquilas.

-Mami! Ya estamos en casa!-grito Henry de la mano de Lana.

Entonces Emma salió del cuarto, ya preparada para ir a la fiesta. Había decidido recogerse el pelo y maquillarse un poco con toques oscuros para remarcar sus ojos y sus labios. Chaqueta roja en la mano y los tacones negros que le hacían altísima.

-Uau-Lana abrió muchísimo la boca y abrazo a Emma-Estas guapísima! Me encanta!

-Si?-se emociono.

-Si!-grito y Emma bajo hasta la altura de la pequeña.

-Un día te vestirás así de princesa vale?

-Prometido?

-Prometido-sonrió Emma dándole un beso en la nariz.

Minutos después entro Regina en la sala con un vestido gris, elegantísimo, pero mucho más corto que la de Emma.

-Al final seré yo la que fardara de ti-se rio la rubia.

-Mami! Parecéis dos princesas-Lana estaba embobada mirándolas a las dos y se subió a los brazos de su madre mientras Henry pasaba todo del tema.

-Bueno princesa y príncipe, nosotras nos vamos, Mary Margaret estará aquí en diez minutos. Ya sabéis, portaros bien y nosotras intentaremos volver temprano.

-Si mami!-bajo de los brazos de su madre y se sentó al lado Henry en el sofá con otro mando de la play.

-Vamos?-pregunto la rubia.

-Vamos.